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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 7 online gratis en español

Después de sudar como si hubiese corrido una maratón en el infierno, subí a mi habitación para ducharme y descansar. Esperaba una habitación básica, pero lo que encontré fue más digno de un príncipe moderno. —¿Esta es... mi habitación? —murmuré, al entrar. Piso de madera brillante, cortinas automáticas, una cama king size con sábanas de seda, iluminación inteligente, y una pantalla de televisión tan grande que podía usarse como ventana hacia otra dimensión. Pero lo que más me llamó la atención fue la decoración. Estanterías repletas de… ¿peluches? Había ositos, gatitos, pingüinos, y hasta un tiburón abrazable tamaño XL. También encontré una pila ordenada de juegos de mesa… todos para una sola persona. —¿Este era yo… antes de perder la memoria? —pregunté en voz alta, examinando la habitación. Sobre el escritorio encontré dibujos a lápiz. Paisajes. Bosques, cielos nublados, campos vacíos. Algunos estaban firmados con una caligrafía tímida, y acompañados de pequeñas notas. “Las mujeres dan miedo.” “Hoy una chica me habló. Estoy en estado de pánico.” “Creo que esta noche soñaré que me secuestran.” —…¿Qué? —parpadeé varias veces. No podía entenderlo. ¿Tanto miedo podía causar una simple conversación con una mujer? —Este mundo está... al revés —concluí, mientras agarraba una toalla y me dirigía al baño. El baño era de otro nivel. Mármol blanco, una tina tan grande como una piscina para bebés, luces suaves, aroma a lavanda, y una ducha con más botones que el tablero de una nave espacial. Me desnudé, dejé la ropa en una cesta automática que decía “Lavado inteligente activado”, y me metí bajo el chorro de agua caliente. Al verme en el espejo empañado, me examiné sin pudor. —Bueno… al menos traje la anaconda desde el otro mundo — dije en voz baja, esbozando una sonrisa confiada. (Nota mental: Gracias, universo, por no nerfearme del todo.) Después de una ducha digna de spa de lujo, me puse una toalla a la cintura y fui al armario. —¿Eh…? —abrí una de las puertas y revisé la ropa. Todo lo que había… eran camisetas blancas y pantalones negros. Docenas de ellos. todos iguales a lo que traía puesto. —¿Tenía un uniforme personal? ¿O solo cero sentido de la moda? Me vestí sin pensarlo demasiado. Al fin y al cabo, la camiseta blanca también era mi estilo. Bajé al comedor, atraído por un delicioso aroma. En la mesa estaba Airi, con un vestido de casa tan ajustado que parecía prohibido en varios países. Me saludó con una sonrisa maternal… demasiado maternal… demasiado ajustada. —¡Keita~! Llegas justo a tiempo. La cena está servida —dijo, levantando la tapa de uno de los platos con un gesto elegante. Frente a mí apareció un banquete: arroz al vapor, sopa miso, carne en salsa teriyaki, tempura crujiente, ensalada fresca y una jarra de jugo natural. —¿Todo esto para mí? ¡Se ve increíble! —dije, tomando asiento—. ¡Gracias! Por cierto… ¿y Yui? ¿No va a cenar? Airi suspiró con expresión preocupada. —Dijo que no se sentía bien… Tal vez se esforzó demasiado hoy entrenando. —¿Ah, sí? —pregunté, rascándome la cabeza. Ella miró de reojo hacia el techo, como si recordara algo importante. Interior de Airi: (…La encontré colapsada en el gimnasio. Literalmente KO en el suelo, con tu toalla sudada entre las manos. ¿¡Qué fue lo que vio que la dejó tan fuera de sí!? ¡¡MIENTRAS YO ESTABA EN LA COCINA!! ¡¡ARGHHH!!) —Seguramente solo necesita descansar un poco — añadió con una sonrisa forzada. Yo asentí, sirviéndome un poco de sopa. —La verdad, no puedo creer lo bien que me tratan aquí. Gracias por todo, Airi. En serio. Ella se llevó la mano al pecho, emocionada. —Oh, Keita… para mí es un placer cuidar de ti —dijo dulcemente. Interior de Airi: (¡¡MALDITA SEA!! ¡¡Yui me sacó ventaja hoy!! ¡¡Y encima él me da las gracias como si fuera su novia dulce y comprensiva!! ¡¡Estoy lista para lanzarme a sus brazos ahora mismo y pedirle que me deje inconsciente también!!) Mientras comía, no podía evitar notar cómo Airi me miraba cada vez que llevaba una cucharada de arroz a la boca. Como si estuviera evaluando cada movimiento. ¿Pensaría que sigo herido por el accidente? o tal vez está evaluando si de verdad perdí la memoria… ![](/api/get-image/b9b7143d-736c-48e7-b4eb-41770ef59d5a.webp/chapters/false) — Airi, ¿todo bien? — ¿Eh? ¡Sí! Sí, claro. Solo… disfruta, cariño. Y mientras yo cenaba sin sospechar nada, en otro rincón de la casa, una chica en su cuarto olía discretamente una toalla blanca empapada de sudor masculino con ojos perdidos y alma enamorada. Y otra mujer en el comedor ya tramaba su plan para empatar el marcador.
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 7

Estás leyendo el capítulo 7 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 15 de julio de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.