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Leer El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 21 online gratis en español

![](/api/get-image/42ad6102-0ae6-4cc0-b992-c34057584a7a.webp/chapters/false) Tras llegar a casa, Keita subió directo a su habitación, con un carrito lleno de ropa nueva que parecía más el botín de una invasión que unas simples compras. Al entrar, miró su habitación con una sonrisa tranquila. —Ahora sí se siente un poco más mío —murmuró mientras sacaba, uno por uno, los conjuntos que eligió ese día. Dobló cada prenda con cuidado, alineándola por colores y tipo. Jeans por aquí, camisetas deportivas por allá, y en una esquina especial: la cadena y el anillo. Su pequeño tesoro. —Ya era hora de dejar de sentirme como un NPC con uniforme — dijo, y luego se cambió por un conjunto deportivo nuevo. Una camiseta negra sin mangas que dejaba ver su cuello y brazos delgados, y unos pantalones deportivos que resaltaban su figura atlética. Al mirarse al espejo, no pudo evitar pensar: —Aún me falta para recuperar mi antiguo cuerpo, pero al menos ahora me veo como un tipo decente. Y así, con una sonrisa determinada, se fue directo al gimnasio privado de la mansión. Keita estaba solo, levantando poco peso para estimular lentamente los músculos que su cuerpo aparentemente nunca había usado. Airi y Yui por otra parte, agotadas por el tsunami de emociones, compras y mini-infartos, se habían encerrado en sus cuartos con la excusa de descansar. Aunque… del otro lado de esas puertas cerradas se escuchaban misteriosos ruidos de agitación, jadeos y exclamaciones contenidas. Si alguien se acercara, podría pensar que estaban haciendo deporte en sus cuartos… Pero Keita, como siempre, ni sospechaba nada. Su único enfoque era recuperar un cuerpo que pudiera considerar de un hombre. En otra parte de la ciudad… el mundo ardía. El centro comercial estaba en ruinas emocionales. Algunas agentes habían sido sacadas en camillas, otras seguían sentadas en las bancas abrazando bolsas con ropa que jamás usarían… Solo porque Keita las había tocado con sus manos perfectas y se la había probado aunque no las comprara. En redes sociales, miles de publicaciones explotaban con títulos como: “¿Vieron eso? no entiendo como un hombre con ropa diferente se ve tan lindo!” “La camisa negra que uso… la quiero, aunque tenga que vender mi casa” “¿Quién necesita respirar cuando existe Keita-sama?” “¿Alguien vende posters de Keita-sama? !quiero uno del momento que uso esa chaqueta de cuero negro!” “Pagaré lo que haga falta, pero quiero verlo en falda!” El caos fue tal que algunas grandes empresarias, cansadas de que no atendieran sus llamadas al Centro Nacional de Monitoreo Masculino, fueron en persona a las oficinas del gobierno. Con trajes de lujo, tacones afilados y contratos millonarios, esperaban con paciencia (y desesperación) ser atendidas. sabían que si ese hombre usaba aunque sea una vez una prenda de su marca sus ventas se multiplicarán a nivel internacional. En la sala de control, la comandante Riko respiraba hondo. Frente a ella, una enorme pantalla mostraba la imagen de Keita… en el gimnasio de su casa. Sosteniendo unas mancuernas. Sudando un poco. Sonriendo mientras hacía abdominales. La comandante tenía el rostro rojo y los labios apretados. —¿Cómo puede tener tanta energía…? — susurró — Después de incendiar el país entero… ¿¡y va a ejercitarse como si nada!? ¿acaso ese golpe en su cabeza cambió tanto su forma de pensar? Su asistente, una joven teniente con gafas, llegó corriendo. —¡Señora Riko! Tenemos más de dos mil propuestas de entrevistas, promociones, ofertas de patrocinio… ¡Algunas marcas quieren hacer una línea completa de ropa inspirada en Keita! ¡Y Nestlé nos acaba de ofrecer 10 millones solo por una foto suya comiendo helado! —Tsk… — Riko suspiró, sin dejar de mirar al chico que seguía entrenando como si no fuera la causa de una catástrofe nacional. —¿Y el reporte completo? — preguntó con tono serio — Mañana tengo reunión con el Primer Ministro… y con Su Majestad la Emperatriz. Quieren saber todo. —Sí, señora. Tenemos los datos completos de Keita: edad biológica, estructura genética, historial médico, compatibilidad hormonal, posibles descendientes por año si se mantiene saludable… — Perfecto — dijo Riko, mientras se cruzaba de brazos — Entonces prepárate… porque mañana vamos a decidir el futuro de nuestro país si jugamos las cartas bien, este chico se convertirá en nuestra mina de oro. La asistente tragó saliva. Riko volvió su mirada al monitor… donde Keita era vigilado sin saberlo, estaba bebiendo agua directo de la botella, con gotas de sudor cayéndole por el cuello. —...Y quizás el mío también — susurró Riko con una sonrisa enloquecida.
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El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) Capítulo 21

Estás leyendo el capítulo 21 de El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela), un novela. En un mundo donde la tasa de natalidad se ha desplomado y solo nace un hombre por cada nueve mujeres, la figura masculina es un bien escaso y extremadamente protegido. La mayoría son tímidos, frágiles y evitan cualquier… Este capítulo tiene publicado el 4 de agosto de 2026. El Gobierno Quiere que Embarace a Mil Mujeres (Novela) tiene 39 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.