arrow_back

Leer El Gen Más Fuerte (Novela) Capítulo 767 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Así que esto es un dios. Chen Feng quedó algo estupefacto. Esto era completamente distinto a la imagen todopoderosa que tenía de los dioses. No era de extrañar que este dios fuera tan humilde, dedicando su tiempo a ellos. Producción de creyentes... Chen Feng negó con la cabeza. No era de extrañar que la muerte de decenas de miles de creyentes hubiera sido suficiente para que este dios apareciera. Alrededor de Ciudad Cueva Montaña, existían más de mil tribus con incontables formas de vida. Sin embargo, quienes podían convertirse en creyentes eran solo resonadores, cuyo número apenas se contaba por decenas de miles. Aún más lamentable era el hecho de que debían mantener bajo control el número de creyentes. Esto se debía a que, en el momento en que el número de creyentes aumentaba excesivamente, la tribu en su conjunto se volvía demasiado poderosa y comenzaba a tener un nivel promedio en el ámbito de la resonancia. Cuando eso sucedía, esos creyentes se unían a Ciudad Cueva Montaña. La vida de los dioses menores era realmente dura. Chen Feng lo sentía así. Jamás había imaginado que incluso un dios tan ilustre pudiera vivir una vida tan miserable. Claro que, en comparación con los demás dioses, esa "miseria" era relativa. Al fin y al cabo, por muy miserable que fuera un dios, seguía siendo un dios. De repente, Chen Feng preguntó: "¿Qué significa un apóstol para un dios?". Se negaba a creer que los apóstoles fueran simplemente creyentes normales. "..." El dios miró a Chen Feng con expresión compleja. El ingenio de aquel individuo lo había asombrado profundamente. Hizo una pausa y observó la mirada expectante de todos los monos antes de decir: "Los apóstoles tienen un significado extraordinario." En efecto. El corazón de Chen Feng se estremeció. “Los apóstoles pueden aportar una porción aún mayor de fe a su dios”, explicó lentamente el dios. “Los apóstoles son el núcleo del poder de un dios. Cuantos más apóstoles tenga un dios, mayor será su poder divino y, por lo tanto, más poderoso será el dios. Además, a diferencia de los resonadores, los apóstoles no pueden cambiar de lealtad. Por consiguiente, los apóstoles son mucho más valiosos que los creyentes comunes. Sin embargo… existen requisitos extremadamente rigurosos para convertirse en apóstol. Es mucho más difícil de lo que imaginan. Naturalmente, innumerables dioses lucharán por una persona capaz de convertirse en apóstol”. Al terminar su explicación, el dios miró a Chen Feng. Era evidente que se refería a esos simios hercúleos. Sabía que ese enorme mono no tenía ni idea y que ese tal Chen Feng, ese simio hercúleo que no parecía un simio, sería quien tomaría las decisiones por ellos. Si, después de esto, decidían marcharse... El dios ya tenía sus planes para eso. Ya veo. Por fin Chen Feng lo entendió todo. En ese caso, ahora todo era comprensible. En el momento en que alguien se convertía en apóstol, quedaba marcado por el sello de su dios. Esto le permitía acceder a niveles aún mayores del poder divino. A cambio, esta persona le ofrecía al dios su fe. Cuanto más poderoso se volviera el dios, más poderoso se volvería el apóstol. Por eso este dios se había arriesgado tanto y los había traído a todos aquí. Al fin y al cabo, los 5000 casi apóstoles que los simios hercúleos tenían en sus filas eran realmente asombrosos. Por eso también este dios había sido tan humilde al hablar con Chen Feng, aunque opinara que Chen Feng carecía de talento para el cultivo del poder divino y que jamás podría ascender al reino de apóstol. Esos 5000 monos eran, por sí solos, la mayor baza de Chen Feng. “Ahora lo entiendo” dijo Chen Feng mirando al dios. “¿Cómo puedo convertirme en apóstol? ¿Eh? El dios quedó algo atónito. No esperaba que Chen Feng no dijera nada más. Al fin y al cabo, mucha gente con potencial para convertirse en apóstol solía buscar un dios lo más poderoso posible. Sin embargo, este tipo... No obstante, al reflexionar sobre ello, el dios comprendió el motivo de la decisión de Chen Feng. En efecto, era mucho más fácil conversar con una persona inteligente. El dios sonrió. “Sígueme”. De repente, sintió que, aunque Chen Feng no pudiera convertirse en apóstol, debía conservarlo cerca. O tal vez buscaría un tesoro o algo similar que pudiera ayudarlo a lograrlo, ya que Chen Feng era una persona verdaderamente inteligente. Al fin y al cabo, en este vasto mundo, incluso un dios necesita con quién conversar, ¿no? Tras pasar el salón, llegaron a una enorme plaza pública. Dentro de este santuario excavado en la montaña, lo que más faltaba era espacio. En la inmensa plaza, una sombra parpadeante se desplazaba a una velocidad asombrosa. El proceso para convertirse en apóstol es bastante sencillo. Basta con alcanzar la cima del reino de la resonancia y un cierto nivel de comprensión del poder divino para obtener la cualificación necesaria. Del resto se encarga el dios. Cada dios tiene su propio método para evaluar el nivel de poder divino de sus creyentes. En cuanto a mi criterio…” El dios señaló la sombra en la plaza pública. “Derrótalo y te convertirás en mi apóstol. ¡Shua! La sombra dejó de moverse. La figura, que se movía con rapidez, se detuvo en seco, permitiendo que todos la vieran con claridad. ¡Era una marioneta de madera! ¿Un robot? Chen Feng estaba asombrado. Sin duda, digno de un dios, ser capaz de crear algo parecido a un robot. Aunque la marioneta era de madera, poseía una gran agilidad y su uso del poder divino había alcanzado un nivel extraordinario. Parecía que esta sería la prueba de fuego para este dios. El enorme mono estaba entusiasmado. “Voy a intentarlo”. Desde que su fuerza se había disparado, no había tenido oportunidad de luchar en serio. Y hoy, de repente, había pasado del máximo despertar al máximo resonancia de golpe; ansiaba pelear con su nueva fuerza. "¡Ven!", aulló. ¡Bang! El enorme mono comenzó a dirigirse hacia la plaza pública. “Screee-” El enorme mono saltó al ataque aullando de júbilo, mientras un poder divino emanaba de él con la ferocidad del Dios de la Guerra. Aquella sombra se movía tan rápido que su posición exacta era imposible de determinar. Sin embargo, daba igual, pues el enorme mono era lo suficientemente grande como para abarcar una mayor extensión. ¡Bang! Un poder aterrador descendió. Todos los simios hercúleos observaron expectantes. ¡Bang! Con un estruendo ensordecedor, el enorme cuerpo del mono salió disparado hacia atrás a una velocidad aún mayor que la de su descenso. Al instante, fue lanzado con tal fuerza que su cuerpo quedó profundamente incrustado en la montaña, dejando tras de sí un agujero con forma humanoide. Todos los simios hercúleos se alarmaron al ver esto. Solo después de un largo rato, el enorme mono logró salir arrastrándose del agujero, con el horror reflejado en su rostro. “¿Esta... es la fuerza de un apóstol?” exclamó el enorme mono, pero poco después, su expresión cambió a una de entusiasmo y dijo:” ¡Qué fuerte! ¡Yo también seré apóstol algún día! A un lado, los labios del dios se curvaron en una sonrisa casi imperceptible. De hecho, esta lucha había comenzado para mostrarles a esos tipos la verdadera fuerza de un apóstol. Quería demostrarles que, aunque fuera un dios menor, no dejaba de ser un dios. El dios miró de reojo a Chen Feng. "¿Quieres intentarlo tú también?" “De acuerdo” dijo Chen Feng, entrando en la plaza pública con aparente vacilación. Sabía que aquel dios hacía esto para que conocieran la diferencia de poder entre ellos, tras lo cual les otorgaría algunos beneficios para ganarse su favor. Sin embargo… Chen Feng apretó los puños con fuerza. Deseaba comprobar su poder actual, ver por sí mismo cuán lejos estaba de un apóstol. Después de todo, incluso antes de poseer poder divino, ya era capaz de desatar la fuerza de un Despertado de nivel 10.000. Y ahora, como Resonador Supremo, si su fuerza se veía amplificada por la persona en miniatura que habitaba en su interior... Chen Feng llegó. Ante la mirada de todos, justo antes de que el títere lo alcanzara, inhaló profundamente y, con expresión serena, lanzó un puñetazo. Fue el puñetazo más fuerte que jamás había lanzado. ¡Bang! Con un fuerte estruendo, esa racha se detuvo en seco. ¡Bang! A continuación, estallaron virutas de madera, seguidas de la explosión del muñeco de madera, dejando tras de sí un montón de madera rota en el suelo. Toc. Toc. Toc. La madera cayó al suelo mientras unos sonidos nítidos resonaban en el aire. ¡Shua! De repente, el mundo entero pareció sumirse en un silencio sepulcral. El dios, que al principio observaba con orgullo, tembló de pronto. En sus ojos, desorbitados, se reflejaba la incredulidad. Por primera vez, una expresión de absoluto asombro se dibujó en su rostro. Ah... Chen Feng se sintió algo incómodo. “Esto…” Chen Feng se encogió de hombros. “Fue un accidente. “Tú…” El dios respiró hondo, como intentando reprimir algo. Tras un largo silencio, finalmente habló con semblante pálido”: Enhorabuena por tu éxito. A partir de hoy, eres mi apóstol, mi único apóstol. Uno y solo... Chen Feng se quedó atónito. "¿Ni siquiera tenéis un apóstol?" “Sí, tuve uno” dijo el dios con expresión sombría. “Era un líder treant, pero ya no existe. Chen Feng se quedó en blanco. ¿Qué significa eso? Siguió confundido hasta que siguió la mirada del dios y vio la pila de madera en el suelo. Al instante, se sobresaltó. ¡Mierda, no puede ser...! ¿Esta marioneta había sido en realidad un treant?
El Gen Más Fuerte (Novela)

Continúa leyendo

El Gen Más Fuerte (Novela)

Capítulo 768

Siguiente Capítulo ›

El Gen Más Fuerte (Novela) Capítulo 767

Estás leyendo el capítulo 767 de El Gen Más Fuerte (Novela), un novela. Chen Feng, de la Tierra moderna, había sufrido mala suerte desde su nacimiento. Tras encontrar el legendario «artefacto de la suerte», su mala suerte alcanzó su punto álgido y se convirtió en la única persona que murió… Este capítulo tiene publicado el 15 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Gen Más Fuerte (Novela) tiene 880 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.