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Leer El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela) Capítulo 948 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En algún lugar del lago Oleante se alzaba una isla solitaria. A diferencia de cualquier otro sitio, allí no había flores, ni aves acuáticas, ni insectos, ni animales. La tierra árida parecía completamente desolada. Y, en efecto, su único habitante, técnicamente, no era un ser vivo. Han Zhan había recibido el mensaje de Luo Chen hacía unos días y había accedido a reunirse con él, y hoy era el día de la visita. "Hay algo que he querido decirte desde hace tiempo. Tu forma de practicar formaciones es demasiado rígida. O mejor dicho... te has desviado un poco del camino. Antes pensaba que tenías mucho talento para las formaciones. Podías aprender las de nivel básico casi al instante, y una vez que empezabas, tu progreso era increíble. Algunas de las formaciones que creabas eran incluso mejores que las mías; me costaba creerlo, pero así eran las cosas. Pero después me di cuenta de algo. Estás demasiado obsesionado con copiar cosas y perfeccionar cada detalle paso a paso. Te centras en el patrón, pero no en la intención que hay detrás. Ese enfoque puede funcionar para formaciones de nivel básico... pero una vez que llegas a las de nivel avanzado, ya no sirve." Debes entender esto: un verdadero maestro de formaciones jamás puede estar sujeto a reglas rígidas. Se adaptan al entorno, claro… pero también lo transforman para que se ajuste a sus necesidades, para crear la formación que necesitan en ese preciso instante, en lugar de la que aprendieron antes. ¿Por qué pueden hacer eso? Porque comprenden la esencia de las formaciones. Y tú no, por eso estás limitado a cada paso. Cada formación de alto nivel encarna la voluntad de su creador en el momento de su diseño. Lo que puedes reproducir es solo la forma exterior, no el núcleo. Y sin él, por muy perfecta que sea, no es más que una cáscara vacía. Tomemos como ejemplo la Formación de Ocho Trigramas del Sello Oceánico. Solo puedes desplegarla en lugares con abundante agua. Pero yo puedo desplegarla incluso en medio de una erupción volcánica. ¿Entiendes la diferencia? O tomemos la Formación de Dos Polos, ya que ese es el problema en cuestión. La aprendiste rápidamente, pero ahora te has quedado estancado en la habilidad básica. Las formaciones que despliegas pueden causar problemas a los Adeptos principiantes, pero ahí termina todo. Dime, ¿entiendes realmente de qué se trata? Luo Chen jamás imaginó que la reunión se desarrollaría de esta manera. Pensó que sería un simple intercambio de preguntas y respuestas, pero las palabras de Han Zhan lo hirieron profundamente. Toda su confianza anterior ahora parecía casi ridícula. Creía que, con ese sistema, podría aprender cualquier formación sin límites. Ahora era evidente que se había equivocado. Mientras reflexionaba, encontró un paralelismo con la alquimia. Incluso después de alcanzar la Maestría Perfeccionada, su tasa de éxito con las píldoras de alta calidad seguía rondando el cincuenta por ciento. Eso significaba que la mitad de sus intentos seguían fallando. Ciertamente, según los estándares normales, eso ya se consideraba excelente, suficiente para que se le llamara gran maestro alquimista. Pero algo no cuadraba. Al refinar Píldoras de Transformación de cuarto nivel, Luo Chen se había convertido en un alquimista de cuarto nivel. Alguien de este nivel no solo debería sobresalir en píldoras específicas, sino también estar entre los mejores alquimistas. Al refinar píldoras de bajo nivel, su tasa de éxito debería haber sido mucho mayor que el cincuenta por ciento. Sin embargo, ni siquiera podía alcanzar eso. No, en realidad no era que no pudiera. Hacía tiempo que había notado que cuanto más trabajaba en una píldora en particular, mayor era su tasa de éxito, aunque era un proceso extremadamente lento. Y aunque no tuviera sentido lógico, ¡seguiría aumentando incluso después de alcanzar la Maestría Perfeccionada! En aquel momento, lo había descartado como simple familiaridad. Pero ahora comprendía que era mucho más profundo. Como dice el refrán, si lees algo con frecuencia, su significado se revelará. Durante todo ese tiempo, había estado captando inconscientemente los principios más profundos detrás de cada píldora, razón por la cual sus resultados habían seguido mejorando. Y ahora, las palabras de Han Zhan lo habían despertado e iluminado una verdad que el panel de estado no podía reflejar: más allá del dominio de la forma, existía el dominio del principio, el dominio de la esencia. Con esta nueva perspectiva, comenzó a reflexionar sobre su pasado. Tras alcanzar la maestría en Bola de Fuego, esta había evolucionado hasta convertirse en Llamarada Solar. Esa era la verdadera esencia del hechizo. Después de dominar Ojos Espirituales, este se arraigó en sus ojos, agudizando su visión hasta el punto de poder percibir cosas invisibles para los demás y evitar situaciones fatales. Lo mismo ocurrió con Luna de Agua Flor Espejo e incluso con el Arte Matadragones. Todo seguía el mismo patrón. ¿Y qué pasaba con las técnicas que no mostraban tal transformación? ¿Se debía a que sus límites eran inherentemente bajos? ¿O simplemente a que aún no había comprendido su verdadera intención? Durante un rato, Luo Chen se sumió en profundos pensamientos. Solo cuando volvió en sí, Han Zhan reanudó la conversación y le enseñó la Formación de los Dos Polos. Mientras Luo Chen abandonaba la isla desierta, no pudo evitar mirar hacia atrás en dirección a Han Zhan. Parece que lo juzgué mal… tuve una visión mezquina de un verdadero caballero. Ni siquiera un maestro completamente desinteresado o un anciano de mi propia familia me habrían dado una guía así. Además, con ese Gran Juramento del Dao que hizo entonces, ¿cómo podría tener malas intenciones hacia mí? Luo Chen esbozó una sonrisa irónica y sintió que, por fin, se quitaba un gran peso de encima. No solo gracias a la guía de Han Zhan, sino también porque ahora sabía cómo llevar la Formación de los Dos Polos a un nivel superior. *** Cayó la noche y la luna se mecía suavemente sobre la superficie del agua. En las profundidades del lago, en una cueva cubierta de plantas acuáticas y vibrantes corales, un enorme dragón de las inundaciones dormía acurrucado. A su lado, una figura esbelta permanecía sentada con las piernas cruzadas, realizando lentamente sellos con las manos. Con cada respiración, absorbía y liberaba la energía espiritual incomparablemente pura del lugar. Era una jovencita que vestía un vestido turquesa bordado con lotos blancos de aspecto realista. Unas medias de seda blanca asomaban sutilmente bajo su falda, y su cintura era tan delgada que una mano grande podía abarcarla por completo. Sus rasgos eran delicados, con cejas finas, piel pálida y nariz recta. Sin embargo, a pesar de toda su belleza, parecía demasiado frágil, carente de la suavidad y plenitud que caracterizaban a las chicas de su edad. De repente, una voz resonó en su oído: "Deberías regresar". La niña abrió los ojos, y una chispa de picardía brilló en ellos. "Tío Dragón, ¿cómo supiste que estaba despierta?" El Rey Negro la miró con impotencia. "La energía que absorbes proviene de lo que yo refine y libere para ti. ¿Acaso crees que no me daría cuenta cuando te detuvieras?" La niña hizo un puchero. "Tch... Qué aburrido." El Rey Negro suspiró. "Anda, regresa. Mi amo me dijo que hoy es el Festival del Medio Otoño. ¿No deberías estar con tu familia?" Cuando salió la luna llena, llegó el momento de los reencuentros. Sin embargo, Zhang Jingqing miraba fijamente al frente, sin poder hablar por un instante. Un crujido resonó cuando el Rey Negro comenzó a mover su enorme cuerpo. La niña entró en pánico. "Tío Dragón, por favor, déjame quedarme aquí una noche." El Rey Negro frunció el ceño, confundido. "¿Eh? ¿De verdad no quieres ver a tu mamá... y a tu papá?" —¿Mi padre? —La chica bajó la cabeza y su voz se volvió tenue—. Para él, solo existe mi hermano menor. En cuanto a mamá… Desde que fue a la Isla Serpentina hace dos años para entregar piedras espirituales a la Montaña Soberana de Paja y terminó convirtiéndose en su discípula, dejó su trabajo en la Tienda de Yang Azul y ha estado cultivando a su lado desde entonces. Iré a verla en otra ocasión. Aún hablaba con cariño hacia su madre, pero era obvio que solo sentía resentimiento hacia su padre. Mientras el Rey Negro escuchaba, comenzó a deslizarse lentamente hacia la salida de la cueva. Al verla, a la chica casi se le llenaron los ojos de lágrimas. "¿Tú... ya no me quieres?" El Rey Negro negó con la cabeza con impotencia. Con un suave movimiento de energía demoníaca, la alzó sobre su espalda. «El Maestro me busca; ¿qué tiene eso que ver con si me gustas o no? Piensas demasiado para tu edad, niña. Vamos, salgamos. Es una noche festiva; si el Maestro está de buen humor, incluso podría aceptarte como discípula». Se sentó sobre el lomo del Rey Negro con una expresión tensa en el rostro. Había admiración y reverencia, pero también miedo, y debajo de todo eso, preocupación. Era difícil creer que alguien de su edad pudiera albergar sentimientos tan complejos. El dragón se movió velozmente. Tras salir de la cueva submarina, rompió las corrientes y ascendió con fuerza. Las largas olas en la superficie del lago se dispersaron en pequeñas ondulaciones al emerger. La niña alzó la vista. Bajo la brillante luna llena, un hombre y una mujer permanecían suspendidos en el aire. La mujer se encontraba ligeramente detrás del hombre; era una figura familiar de la infancia de la niña. Los demás la conocían como Hada Jade Celestial, aunque Zhang Jingqing la llamaba cariñosamente Tía Jade Celestial. En cuanto al hombre de blanco, su piel parecía arder como el fuego, y su presencia era tan inamovible como una montaña. Incluso bajo la tranquila y fría luz de la luna, parecía un volcán a punto de entrar en erupción. El Rey Negro inclinó la cabeza en un saludo respetuoso. "Maestro, ¿para qué me necesita?"
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El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela) Capítulo 948

Estás leyendo el capítulo 948 de El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela), un novela. Un cultivador recorre el camino de la inmortalidad, pisando las nubes. Dentro del Horno Yin-Yang, todo se refina: el Gran Dao reside en el corazón. Luo Chen se ve transportado a un mundo de cultivación, armado… Este capítulo tiene publicado el 28 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela) tiene 1034 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.