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Leer El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela) Capítulo 821 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"¡ROMPER!" Luo Chen lanzó un grito sordo y separó con fuerza las dos enormes pinzas. Aprovechando esa fugaz oportunidad, acortó la distancia y presionó al Rey Cangrejo. A tan corta distancia, la lucha ya no se trataba de arrancar brazos o romper pinzas. La vida y la muerte se decidirían en un único y decisivo intercambio. Luo Chen extendió la palma de la mano hacia adelante y lanzó un golpe con la fuerza suficiente para partir montañas. ¡¡¡BOOOOMMMMMMM!!! La sangre brotó por todas partes cuando el cangrejo fue hecho pedazos en el acto. Ni su duro caparazón ni su barrera protectora de energía demoníaca lograron detener el ataque en lo más mínimo. Mientras la carne y la sangre caían a raudales, Luo Chen vislumbró de reojo al Rey Cangrejo, cuyas dos pinzas había arrancado antes, retrocediendo rápidamente. "¿Intentando huir?" Con un resoplido gélido, movió el dedo y tres rayos de luz negra salieron disparados: ¡las Tres Uñas Perforadoras! La expresión del Rey Cangrejo cambió drásticamente al sumergirse bajo la superficie del mar. Al instante siguiente, se oyó un grito agudo. "¡¡¡AHHHHHHHHHHH!!!" Un imponente géiser de agua de mar surcó el aire; con él, un gigantesco rayo de luz de espada brotó del mar, llevando consigo al Rey Cangrejo empalado mientras se elevaba hacia el cielo. ¡Era la Espada de la Llama Mística que Luo Chen había clavado en el fondo marino tiempo atrás! No la había recuperado antes no por falta de control, sino porque la había mantenido en reserva. Dado que podía adivinar su objetivo a la perfección, no tuvo problema en guiarla para asestar un golpe mortal en el momento preciso. En cuestión de segundos, los acontecimientos se desarrollaron con la rapidez del rayo. De los tres Reyes Cangrejo, uno estaba muerto y otro gravemente herido. Luo Chen giró la cabeza y miró hacia el pequeño Rey Cangrejo que había permanecido inmóvil durante toda la batalla. "Ahora es tu turno." Un rastro de tristeza casi humana se reflejó en el rostro del Cangrejo Araña Demonio. Probablemente nunca esperó que sus dos compañeros sufrieran una derrota tan devastadora. Con voz ronca, dijo: «Sí… Ahora es mi turno. Nos enfrentaste a los tres tú solo, y desde el principio nos separaste y nos aplastaste uno por uno. Debo admitir… que tu talento en la batalla es verdaderamente inigualable». Luo Chen frunció ligeramente el ceño. Esta bestia demoníaca era realmente extraordinaria. Su discurso era claro y ordenado; si tan solo la hubiera escuchado sin mirarla, no la habría podido distinguir de un ser humano normal. "Pero hay algo que no sabes. El hecho de que no haya actuado no se debe a que sea un desalmado, ni a que no me importara la muerte de mis hermanos. Estaba esperando el momento oportuno... para asegurarme de que murieras." Al final de la última frase, su tono inicialmente melancólico se había transformado en una furia ferviente. Al instante siguiente, se elevó en el aire. Seda blanca se desplegó y se acumuló bajo ella como nubes, levantándola, mientras una brújula marrón aparecía en su mano. Fue en ese momento cuando Luo Chen notó que algo andaba mal. ¿Dónde están sus patas? Los cangrejos tienen ocho patas, por supuesto, pero el Rey Cangrejo que tenía delante no tenía ninguna. Entonces, como si respondiera a la pregunta tácita de Luo Chen, enormes columnas de agua surgieron de la superficie del mar. El agua volvió a caer, dejando al descubierto ocho patas de cangrejo negras cubiertas de marcas blancas. La expresión de Luo Chen cambió. "¿Una formación?" En efecto, ¡las ocho patas eran los nodos de una formación! En el instante en que la formación tomó forma, una interminable telaraña color sangre se disparó hacia Luo Chen desde todas direcciones. Arriba, el Séptimo Anciano manejaba la brújula con serenidad. "Mi nombre es Rojo Siete. De joven, me topé con una gran oportunidad y obtuve la herencia de un Adepto en una isla inmortal de ultramar. Con este cuerpo imperfecto, cultivé hasta alcanzar la etapa intermedia de Rey Demonio… y me convertí en el Séptimo Anciano de mi clan. Esta formación se llama Formación de los Ocho Trigramas del Sello Oceánico y también proviene de esa herencia; usé mis habilidades innatas para fortalecerla aún más, y su poder de sellado es impenetrable incluso para los Grandes Reyes Demonio comunes. Humano, antes de morir, dime tu nombre. Algún día, cuando alcance el cuarto nivel y me convierta en Emperador Demonio… serás un recuerdo imborrable en mi camino de cultivo." ¿La formación de los Ocho Trigramas del Sello Oceánico? Dentro de la imponente formación, la expresión de Luo Chen reflejaba incertidumbre. Mientras aterradoras hebras de seda de araña se abalanzaban sobre él desde todas direcciones, un sinfín de llamas azules brotaban de su cuerpo. Sin embargo, la seda de araña, que antes se desintegraba al contacto, ahora resistía las llamas. Aunque seguía sin poder hacerle frente, ya no se derrumbaba al primer contacto. Era evidente que la formación la fortalecía. *** Junto a la orilla, el Dragón de las Inundaciones de Escamas Negras no pudo permanecer quieto al ver aquello. «Jade Celestial, retírate al otro lado de la isla. Iré a ayudar al Maestro». No esperó la respuesta de la gaviota y se lanzó directamente hacia el campo de batalla que se veía a lo lejos. Siete Rojo permaneció impasible ante la visión. Con un movimiento de la brújula, activó por completo la formación. Al instante, un colosal pilar de agua surgió del mar y tomó la forma de un imponente Cangrejo Araña Demonio. Ocho enormes patas se desplegaron simultáneamente, enroscándose alrededor del dragón de las inundaciones y sujetándolo firmemente. "Esta formación fue preparada originalmente para esa gaviota. No esperaba que tuviera un amo, pero ¿saben qué? ¡Eso es aún mejor! Los capturaré a todos y devolveré la paz a los incontables clanes de cangrejos de estos mares." Mientras hablaba, sus movimientos no cesaban; los giros y vueltas de la brújula se aceleraban cada vez más, y vertía en ella todo su poder demoníaco. Al otro lado del mar, las olas se agitaban y el vapor se elevaba a medida que la turbulencia se intensificaba. *** Dentro de la formación, Luo Chen activó sus Ojos Espirituales y finalmente comprendió lo que sucedía. No era de extrañar que la seda de araña pudiera ahora resistir su llama de cuarto nivel. El Rey Cangrejo había aprovechado el poder del vasto mar y había fusionado en la seda una increíble cantidad de energía del elemento agua. Ante esta comprensión, Luo Chen no pudo evitar suspirar para sus adentros. Al abandonar el metal, la madera, el agua y la tierra para especializarse únicamente en el fuego, su destreza en la batalla se disparó. Sin embargo, de entre todos los lugares, había llegado al mundo de cultivo del Mar del Norte, el Mar de los Demonios. Como su nombre lo indicaba, prácticamente todos allí eran poderosos cultivadores de agua, y el agua y el fuego eran… bueno, como el agua y el fuego. ¿El fuego vaporizaría el agua o el agua extinguiría el fuego? En última instancia, la fuerza de uno sobre el otro dependía de cuál fuera el más poderoso. En la mayoría de los casos, la respuesta era rápida y sencilla: los cultivadores de este lugar contaban con el mar como ventaja geográfica, lo que potenciaba enormemente su poder. Yan Nantian había confiado en él, al igual que Wu Qi. Las bestias demoníacas se adaptan naturalmente a su entorno, pero Luo Chen no esperaba que una bestia demoníaca pudiera usar la geografía de una manera tan humana. Era fácil imaginar que, a medida que la formación funcionara, su poder no haría más que crecer. Su fuente de energía residía en el mar infinito y era prácticamente inagotable. Si esto persistía, el Fuego Verdadero Marchito-Floreciente acabaría por debilitarse, y Luo Chen también sucumbiría. Sin embargo, al pensar en ese resultado, Luo Chen soltó una carcajada. Siete Rojo se quedó paralizado al ver esto. ¿Eh? ¿Por qué se ríe? En el instante siguiente, vio a Luo Chen sacar algo que parecía un caldero. El caldero se expandió instantáneamente hasta alcanzar tres zhang de ancho, alzándose como una pequeña montaña. El taoísta vestido de blanco posó una mano sobre él y llamas azules brotaron, enroscándose alrededor del caldero y convirtiéndolo en una enorme bola de fuego. Desde lejos, parecía como si sostuviera un sol verde en la palma de su mano. Alzó la cabeza y miró a Rojo Siete. Su voz era tranquila cuando habló: "Mi nombre es Azul Yang. Compañero taoísta, que tu viaje por el Camino de la Primavera Amarilla sea placentero". Al pronunciar esas palabras, giró ligeramente el cuerpo, dobló el brazo y dio un paso adelante. El brazo, ahora más grande que nunca, se curvó como una media luna, lanzando el caldero con tremenda fuerza. El enorme caldero salió disparado como un meteorito ardiente, trazando una vasta estela azul en el cielo. El Siete Rojo movilizó de inmediato el poder de la formación y desplegó una interminable telaraña blanca, intentando arrastrar el sol verde hacia el mar. Sin embargo, aquella fuerza aterradora era imparable. Además, las llamas azules que brotaban del gigantesco caldero no se veían obstaculizadas en absoluto por el poder del mar. Era como si el caldero también perteneciera al mar, moviéndose con una facilidad asombrosa, como un pez en el agua. Espera… yo creía que era un cultivador del fuego… ¿podría ser también un maestro del agua? Antes de que el Rey Cangrejo pudiera resolver su duda, el caldero ya había acortado la distancia. ¡BOOOOMMMM! La formación se hizo añicos; el gigantesco caldero irrumpió, dejando tras de sí un enorme agujero. Frente al caldero que se aproximaba, Rojo Siete no tenía ninguna posibilidad de escapar, pues no tenía piernas para correr. Su rostro palideció mortalmente y solo un pensamiento permaneció en su mente: Estoy muerto. ¡BANNGGGGG! Una lluvia de sangre tiñó de rojo el agua del mar, mientras un vapor abrasador llenaba el aire. Luo Chen avanzó con ligereza y, con una mano, hizo regresar el Caldero de la Unidad Primordial, que se encogía rápidamente, mientras que con la otra sujetaba la brújula marrón. "Qué lástima para este Rey Cangrejo en plena etapa intermedia..." Solo él sabía si lamentaba la pérdida de una buena comida o el fracaso del sueño del Rey Cangrejo de convertirse en Emperador Cangrejo. Entonces, su mirada se posó en el otro Cangrejo Araña Demonio, gravemente herido por la Espada de Llama Mística y sometido por las Tres Garras Perforadoras. Al menos, esta batalla no había sido en vano.
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El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela) Capítulo 821

Estás leyendo el capítulo 821 de El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela), un novela. Un cultivador recorre el camino de la inmortalidad, pisando las nubes. Dentro del Horno Yin-Yang, todo se refina: el Gran Dao reside en el corazón. Luo Chen se ve transportado a un mundo de cultivación, armado… Este capítulo tiene publicado el 2 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Camino de un Alquimista Hacia la Eternidad (Novela) tiene 1034 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.