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Leer El Ataúd del Héroe (Novela) Capítulo 81 online gratis en español

🏴 Grupo: ACS✍️ Traducción: ACS
Aunque la escena resultaba divertida, sintió un gran alivio. Si bien había desconfiado cuando aparecieron dos demonios, afortunadamente, gracias a su experiencia luchando contra la súcubo, parecía que podrían con el íncubo sin mucha dificultad. Si este desaparecía, la inquietud que sentía se disiparía. Entonces, el problema ahora era el Caballero de la Muerte... \[¡Te dejo a ti la venganza de Lily!\] \[Mmm, aunque no sé cómo mantener vivos a los humanos.\] \[¡Está bien! Iba a usarlos como rehenes para llamar a otros caballeros sagrados, pero no hay más remedio. Pero si todos los que vinieron al bosque mueren, ¿acaso los caballeros sagrados no lanzarán una gran expedición?\] Ante el grito del íncubo, el Caballero de la Muerte asintió lentamente. \[Sí, es hora de que los humanos lo sepan. Que nuestra era está por llegar...\] Con ruidos metálicos de fricción, el Caballero de la Muerte dio un paso al frente. Desenvainando una espada que parecía la columna vertebral de un animal con un shing, el Caballero de la Muerte la sostuvo verticalmente frente a su rostro y gruñó ominosamente. \[Ahora, lo único que les queda a los humanos es un dolor insoportable y una miserable perdición...\] Beatriz le hizo un comentario. —Ese tipo parece que se llevaría bien contigo. «Realmente odio eso.» Mientras él miraba a Beatriz con disgusto, ella soltó una risita. Claramente disfrutaba de su mirada, diciendo que le resultaba divertida, pero era una razón que él prefería no conocer. Aunque intentó alejarse porque le resultaba incómodo, Haren estaba lejos, y si se alejaba de ella, saldría del alcance del escudo. Sin embargo, este momento de ocio duró poco. De repente, la oscuridad se extendió desde donde se encontraba el Caballero de la Muerte, creando una onda que pronto abarcó toda la zona. Este fenómeno le resultaba familiar. \[Uh, uuh...\] \[Uuh, aaah...\] Unas criaturas parecidas a ghouls emergieron del suelo ennegrecido, golpeando con las manos con pum, pum. Él los reconoció como no muertos por sus cuerpos translúcidos. El Caballero de la Muerte había invocado espíritus malignos subordinados, y parecía haber alrededor de un centenar. Los miembros del equipo de subyugación se sobresaltaron por la considerable cantidad, pero afortunadamente, el comandante dio un paso al frente para cumplir con su papel una vez más. —Si-si son muertos vivientes, ¡no perderemos contra ellos! ¡Todos, formen filas! Aunque desconocían cómo se había resuelto el problema del íncubo, parecían considerar que responder a los espíritus malignos que habían aparecido era la prioridad. Fue una decisión acertada. —¡No debería haber ningún tonto en Solares que se deje vencer por los no muertos! ¡Todos, espabilen! —¡Sí! Dado que era una época en la que la antipatía hacia los nigromantes estaba en su punto álgido en el Sacro Imperio, los caballeros sagrados daban órdenes avivando esa antipatía, y los mercenarios gritaban con espíritu de lucha y mantenían una postura firme. Él observó con extrañeza la escena donde la moral había aumentado notablemente. Debería considerar esto una suerte, ¿verdad? Sí... Estruendos ensordecedores resonaban por doquier. Los caballeros sagrados abatían a los monstruos con solemnidad, como si fueran invencibles ante los no muertos, y los mercenarios blandían sus armas con vigor. Él fingió deliberadamente no oír los gritos ocasionales de “¡Ese bastardo de Isaph!” que provenían de distintos lugares. Aprovechando la buena respuesta de todos, Haren, Kalterik y Mela se acercaron al Caballero de la Muerte. Desafortunadamente, ese demonio se encontraba justo en el centro del pantano, que se extendía como un campo abierto, dificultando el acceso entre los árboles. Crack— Noi miró a su alrededor en silencio y movió troncos de árboles. Siempre que el equipo de subyugación hacía mucho ruido al enfrentarse a los monstruos, él creaba caminos moviendo árboles, y Kalterik le hizo un gesto de aprobación con el pulgar. Él continuó en modo espectador, animándolos a que resolvieran bien la situación. El Caballero de la Muerte parecía completamente ajeno a los tres que se acercaban por detrás, pues solo miraba hacia adelante. Ellos se abalanzaron sobre el demonio simultáneamente y lo golpearon con sus espadas, ¡bang! Atacaron con tanta fuerza que el suelo tembló. Pero cuando esas vibraciones cesaron, a él no le quedó más remedio que soltar sus palomitas de maíz imaginarias. —...¿Desapareció? El Caballero de la Muerte se había trasladado a un lugar completamente distinto. ¿Acaso poseía algún tipo de habilidad de teletransportación? Beatriz también suspiró en voz baja. —¿Es tan rápido porque es un alma, o porque esta prisión es su dominio? Su movimiento era completamente invisible, y al parecer, lo mismo ocurría con los tres caballeros. Los ojos de Haren se entrecerraron extrañamente. En realidad, solo el íncubo que había estado junto al Caballero de la Muerte fue arrojado inesperadamente al suelo. \[¡Kyaaak, ¿qué es esto?!\] \[Sí, como dijiste, aquí hay gente muy rara.\] Se oyó un murmullo inquietante. Mientras el íncubo, que apenas había escapado del pantano con la mitad de su ala restante, graznaba preguntando si no había creído sus palabras, el Caballero de la Muerte sostenía su espada en posición vertical. \[Conozco la naturaleza torpe de los humanos. Para atar los pies de esos sospechosos...\] Entonces el Caballero de la Muerte murmuró algo a su espada, pero él no pudo entender el contenido de esas palabras. Era un idioma completamente desconocido. Pero, no, precisamente por eso, parecía saber qué idioma estaba usando. Ya había tenido esta experiencia en la Zona de Invasión occidental. El demonio recitaba el idioma de los Dium. También lo había visto en la isla del cielo, y entonces... fue cuando apareció el tercer cuerno en la súcubo. ¡Whoosh! Finalmente, un cuerno negro surgió también del centro de la frente del Caballero de la Muerte. Simultáneamente, un viento ominosamente denso y pegajoso recorrió todo el humedal, y una energía tan oscura como un abismo se extendió. El equipo de subyugación vaciló ante la niebla negra que les impedía ver, y los caballeros sagrados también miraron a su alrededor con urgencia. Pero no tuvieron tiempo de crear contramedidas. \[¡Guuuurgh...!\] Invocaron espíritus malignos del pantano, y su número ascendía a varios cientos. Tras apenas haber lidiado con un centenar anteriormente, ahora surgieron cinco o seis veces más espíritus malignos. Todos quedaron atónitos. Además, estos espíritus malignos no solo dañaban a los humanos, sino que los agarraban y los arrastraban al pantano. Sin tiempo para resistir, todos quedaban atrapados y eran arrastrados. —¡Aaaack! —¡A-ayuda! Era un caos total. Ahora, los sonidos que venían de todas partes ya no eran de monstruos abatidos, sino los gritos de los humanos que luchaban por mantenerse en el pantano. Por mucho que los caballeros sagrados gritaran que mantuvieran la calma, la gente entraba en pánico cuando sus pies se hundían en el lodo pegajoso. Es más, incluso algunos caballeros sagrados fueron engullidos por el pantano. Yacían en el suelo y luchaban desesperadamente por escapar, pero los espíritus malignos los arrastraban a lugares más profundos. Aunque Noi movió troncos de árboles para ayudar mientras miraba a su alrededor con nerviosismo, y Beatriz también chasqueó la lengua mientras enviaba magia protectora a otros lugares, no fue fácil salvar a toda esa gente. Cuando un espíritu maligno se acercó justo a su lado, él se encogió aún más contra el escudo con disgusto. «Vete. ¡Fuera, fuera!» Desde el otro lado, Haren daba órdenes con el rostro endurecido. —Primero tenemos que sacar a la gente de aquí. Mel, encuentra y aprovecha los puntos débiles de la prisión, y Derik, elimina a los espíritus malignos para abrir un camino por donde puedan escapar. Yo mantendré al Caballero de la Muerte atado aquí. —Sí. —¡Comprendido! Mela y Kalterik obedecieron rápidamente la orden. La estrategia parecía consistir en que Mela, al ser mitad demonio, interpretaría bien la energía demoníaca para identificar los puntos débiles de la prisión y crear grietas, para luego evacuar a la gente por ahí. Después de eso, probablemente los tres podrían luchar con mayor facilidad. Mientras tanto, el Caballero de la Muerte permaneció inmóvil en el centro del pantano. Después de confirmar que no había nadie alrededor, Haren corrió sigilosamente a través de los troncos de los árboles y, finalmente, mientras blandía su espada. \[Jaja, ¿no dije que los humanos tienen una naturaleza aburrida?\] Cuando el Caballero de la Muerte estalló en carcajadas, ¡zas! Energía demoníaca surgió del suelo. Era una trampa. \[Cuando capturan a sus compañeros, intentan salvarlos primero. Y en ese proceso, inevitablemente toman decisiones imprudentes. Por ejemplo, tres que estaban juntos se dispersan, y solo uno viene a mí.\] Haren retrocedió rápidamente para evitar la energía demoníaca que se abalanzó sobre él como enredaderas. Fue un reflejo natural, pero parecía que la trampa no había apuntado a él en primer lugar. Lo que la energía demoníaca negra agarró fue otra espada atada a su cintura, la espada sagrada Piarus. Los ojos del Caballero de la Muerte parpadearon al observar la vaina común que ocultaba la espada sagrada. \[Sí, seguía sintiéndome atraído por esto. Los susurros resonaban sin cesar en mi cabeza como revelaciones. Robarlo, esto...\] Mientras las llamas negras parecían brotar de los ojos huecos del cráneo, ¡finalmente, pum! La espada sagrada fue arrojada al pantano. \[Para eliminarlo de esta tierra.\] Inmediatamente después, el Caballero de la Muerte se abalanzó sobre Haren. Lanzó una lluvia de ataques como si quisiera impedirle recuperar la espada sagrada del pantano, y Haren se enfrentó con calma a la criatura. ¡Kwabang, bang! Unos escalofriantes ruidos resonaron entre ellos varias veces. Por suerte, Haren no fue repelido por el demonio. Al contrario, parecía estar ganando la batalla e incluso logró cortarle el brazo izquierdo aprovechando una oportunidad. Sin embargo, este demonio resultó ser un no-muerto. \[¡Kuk, kuhaha, jajajajaja!\] El Caballero de la Muerte se acercó a Haren riendo como un loco, como si no sintiera dolor ni siquiera cuando le arrancaron el brazo. Aunque su ataque desquiciado creó algunas aberturas, no retrocedió ni siquiera cuando le volaron la mitad de la cara. Con una energía rojo oscuro parpadeando ominosamente sobre la mitad de su rostro, el demonio gruñó. Como si finalmente hubiera comprendido algo en esta brutal contienda. \[Ser desconocido, evitas cruzar espadas correctamente.\] El Caballero de la Muerte sostuvo su espada verticalmente y atacó a Haren. Este intentó desviar el ataque, pero esto pareció darle una pista al demonio, ya que lo había repetido varias veces en sus intercambios anteriores. El demonio presionó aún más fuerte con su espada, y finalmente. ¡Crack! La espada que sostenía Haren se hizo añicos. —... Y en su mente, observando desde lejos, algo también pareció romperse, quebrarse.
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El Ataúd del Héroe (Novela) Capítulo 81

Estás leyendo el capítulo 81 de El Ataúd del Héroe (Novela), un novela. —Hora de comer, prisionero número 444. Me encontré transmigrando al cuerpo de un prisionero. Un prisionero en el corredor de la muerte, cuya ejecución está programada para mañana. Sin embargo, antes de que pudiera… Este capítulo tiene publicado el 2 de octubre de 2026, Traducido por el grupo ACS. El Ataúd del Héroe (Novela) tiene 101 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.