Leer Ecos de la sombras (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
Kai abrió los ojos por segunda vez desde que fue encontrado.
Esta vez no había caos ni sangre… solo un campamento militar herido, tratando de seguir respirando.
El Rey Alistair estaba sentado frente a una fogata, la mirada perdida entre las llamas. Su armadura aún tenía cortes frescos. Sus manos también.
Kai caminó hasta él.
—Ven —dijo el rey sin moverse—. Acompáñame. La noche es más soportable con alguien al lado.
Kai se sentó. Permanecieron en silencio un buen rato.
—Perdimos mil quinientos hombres en esa frontera —dijo Alistair, como si hablara consigo mismo—. Una orden absurda del Cartel Orios del Origen. Tenían miedo de que el Gobierno central avanzara.
Y al final… nadie ganó nada.
Kai no respondió. Él conocía demasiado bien la sensación de perderlo todo por decisiones ajenas.
Alistair, sin mirarlo todavía, preguntó:
—Dime, muchacho. ¿Qué sabes del Eco?
—Es energía del cuerpo, ¿no?
El rey negó suavemente con la cabeza.
—El Eco es la fuerza vital del mundo. Todos la tenemos, incluso sin saberlo. Pero solo algunos pueden moldearla. Y dependiendo de la manera en que uno vive… la energía cambia de forma.
El rey levantó un dedo.
—Eco del Origen: libertad, instinto, caos. Quienes lo cultivan suelen terminar esclavos de sus propios deseos.
Levantó un segundo dedo.
—Eco del Gobierno: orden, estructura, obediencia. Quien lo recibe deja atrás la libertad… pero gana poder y disciplina.
Kai pensó un momento.
—¿Y tú? ¿Cuál usas?
—Origen —respondió Alistair.
Kai lo estudió en silencio.
—No pareces alguien consumido por sus instintos.
Alistair sonrió sin orgullo, sin dolor.
—Porque no todo es blanco o negro. A veces… la luz carga tinieblas, y la oscuridad protege cosas hermosas.
Kai asintió lentamente.
—¿Y el tercer Eco? —preguntó.
El rey guardó silencio un instante.
—Ese… creí que había desaparecido. El Eco Humano. Un camino propio, nacido del dolor y la voluntad de proteger. Ni caos ni control. Solo… vivir con sentido.
Kai apretó los puños.
Era la primera vez que sentía que su existencia tenía espacio en algún lugar.
—¿Cuál es tu apellido, Kai? —preguntó Alistair.
—No tengo. Mis padres solo me llamaban Kai.
El rey lo observó más tiempo del necesario… y luego palmeó su hombro.
—Duérmete. Mañana seguimos.
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AMANECER SOBRE CAMINO DE GUERRA
La caravana avanzó al amanecer.
Kai caminaba al lado del rey, mientras Alistair explicaba lo que Kai nunca había tenido oportunidad de aprender.
—Este mundo está partido en dos fuerzas que jamás estarán en paz —dijo Alistair—.
El Gobierno Central domina la mitad del continente norte. Una sola entidad, un monstruo de leyes y jerarquías.alli solo ellos mandan no existen reyes solo el gobierno sus soldados y su poblacion.Quien nace dentro… pertenece a ellos hasta la muerte.
(se dice que todos los que tienen el Eco del Gobierno hacen un pacto)
—¿Y el sur? —preguntó Kai.
—Ahí gobiernan los Carteles del origen,.Son tres.
El rey levantó tres dedos:
—Cartel Orios: los guerreros más brutales, la fuerza de choque.
Cartel Venu: los mercaderes del mundo. Controlan alquimia, medicina, tesoros, y medio mercado negro.
Cartel Zeta… —su rostro se oscureció—. Los más antiguos. Los más temidos. Nadie conoce a su líder. Nadie se mete en sus asuntos.
Kai frunció el ceño.
—Entonces… ¿ni los reyes son libres?
Alistair soltó una risa amarga.
—En este mundo, ni el rey más rico puede desafiar a esos poderes. Somos piezas en un tablero que no controlamos.
Kai apretó los dientes.
Las palabras del rey ardían dentro de él.
Ese era el mundo que quería cambiar.
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LA SOMBRA EN EL BOSQUE
A mediodía, el bosque que marcaba el límite de Lúmina apareció frente a ellos.
Alistair frenó el caballo.
Los soldados tensaron sus armas.
La atmósfera se volvió espesa.
Kai sintió el Eco vibrar… como si algo los observara desde la oscuridad.
El rey avanzó solo.
—Salgan. Ya los sentí —dijo.
Un segundo después, un hombre surgió entre los árboles.
Era corpulento, de mediana edad, con una cicatriz que marcaba su ojo derecho.
Su sonrisa era la de alguien que había visto arder ciudades y había disfrutado cada grito.
—Vaya, vaya… —rió—. El rey de Lúmina. ¿Regresando a tu pequeño nido?
Alistair tragó saliva.
—General Arthus. Perro del gobierno central ¿Vienes a provocarme?
Arthus levantó una mano.
Entre los árboles salieron más de setecientos soldados, armados con hachas dobles y armaduras ligeras. Parecían una manada de bestias hambrientas.
—El Segundo Príncipe ha decidido eliminarte eres alguien molesto de ver —anunció Arthus—. Dice que Lúmina necesita un nuevo rey. Uno más obediente.
Los soldados del rey levantaron sus armas.
Eran menos, estaban heridos… pero no retrocedieron.
Kai avanzó un paso.
Arthus lo miró por primera vez.
—¿Y este niño quién es? ¿Un esclavo recogido en el camino?
Kai sintió un calor subirle por el cuerpo.
El Eco Humano vibró en su pecho… una energía que no pertenecía ni al Gobierno ni a los Carteles.
El árbol más cercano crujió.
Arthus frunció el ceño.
—¿Qué… fue eso?
Kai respiró hondo.
—No soy esclavo de nadie.
Arthus rió.
—Oh, esto será divertido.
Kai lo miró directo a los ojos y dijo :
—Te equivocas.
El viento explotó en una ráfaga de Eco.
Los soldados se tensaron.
Alistair abrió los ojos.
Y Arthus… dejó de sonreír.

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Ecos de la sombras (Novela) Capítulo 2
Estás leyendo el capítulo 2 de Ecos de la sombras (Novela), un novela. En un mundo dividido por dos grandes poderes -el Gobierno del Orden y los Carteles del Origen- la vida de millones se decide por ideologías que nunca eligieron seguir. Entre esos frentes nace Kai, un joven marcado por… Este capítulo tiene publicado el 26 de noviembre de 2025. Ecos de la sombras (Novela) tiene 3 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.