arrow_back

Leer Dominio del Emperador (Novela) Capítulo 5935 online gratis en español

🏴 Grupo: Noya, Crowli✍️ Traducción: Noya, Crowli
“¿Soy descendiente de un pecador?”, sonrió Chu Zhu. Todos intercambiaron miradas después de escuchar esto, ya que parecía estar provocando al temido equipo de inspectores. Tigre Carmesí resopló y la ignoró. Miró al jefe y a los trabajadores: “Se nos acaba el tiempo”. Los espectadores se estremecieron al oír esto. Puede que el inspector no supiera quién era el verdadero descendiente, pero como nadie admitía el cargo, planeaba matar a todos. Era mejor matar a cien víctimas inocentes que perdonar a un villano: el estilo de la Dinastía de la Inmortal de la Supresión. Si un reino o una secta no entregaba a los objetivos o si nadie se presentaba, eliminaban a todos. Los debates y la justificación eran innecesarios, de ahí su notoria reputación. Algunos habían intentado resistirse antes, pero el resultado era el mismo cada vez: la muerte. “Señor, somos solo vagabundos, no pecadores, por favor, reconsidérelo”. El jefe suplicó perdón. El Tigre Carmesí ignoró la súplica y pronunció con frialdad: “Muy bien, entonces todos”. Dicho esto, hizo un gesto asesino, fiel a los despiadados métodos de la dinastía. Otros inspectores levantaron sus espadas para llevar a cabo la ejecución. “¡Zas!” Un arco tan delgado como las alas de una cigarra brilló en el aire, provocando la caída de cabezas y el derramamiento de sangre. sin embargo, los que estaban siendo asesinados no eran el jefe y los trabajadores, sino los inspectores. Estos hombres débiles se convirtieron de alguna manera en tigres y dragones, revelando su sed de sangre. Sus sables parecían excepcionalmente delgados y exudaban un aire escalofriante mientras atacaban a los inspectores. Este acontecimiento tomó a todos por sorpresa. Estos hombres se encogieron y suplicaron clemencia hace un segundo y ahora parecían imparables. “¡Necios!” Los inspectores desenvainaron sus armas y lanzaron un asalto. “¡Matadlos a todos!” El jefe del puesto parecía un tigre hambriento, con ganas de matar a todos los inspectores. La energía de sus sables y la de sus aliados envolvió a los enemigos. “¡Ahh!” No pasó mucho tiempo antes de que más cabezas de inspectores cayeran al suelo. “¿Quiénes son?”, preguntó alguien, ya que parecía una batalla entre tigres y un rebaño de ovejas. Su estilo de matar era limpio y rápido, cada golpe decapitaba a un objetivo. Un método tan feroz estaba más allá de lo que los cultivadores ordinarios podían hacer. “¡Basta!”, rugió furiosamente el mismísimo Tigre Carmesí, liberando su vitalidad. Un tigre ardiente se manifestó en la realidad como un volcán en erupción. Su energía hizo volar el puesto de fideos y a los trabajadores con heridas considerables. “¡Rompe!” El jefe reunió fuerzas para un golpe. Olas de intenciones de sable cada vez más poderosas formaron un océano, queriendo desmembrar al tigre. “Me suena un poco”. Li Qiye sonrió después de ver la intención del sable. “¡Rugido del Tigre Divino!”. El Tigre Carmesí rugió y formó un mudra. “¡Raa!”. El tigre gigante rugió y liberó suficiente poder como para devastar el mercado menor, hiriendo a la multitud. El jefe no pudo detener el rugido y su sable explotó en pedazos. La explosión lo envió hacia atrás. “¡Ahora puedes morir!” El Tigre Carmesí lo persiguió y lanzó un sello de palma tan grande como una montaña. Todos pensaron que el jefe iba a ser destruido por el golpe. ¡Clank!” Un tajo salió de la nada y dejó un largo rastro en la noche, convocando a una luna. Los espectadores miraron al cielo y vieron que la luna original seguía allí. El Tigre Carmesí sintió el peligro y activó su armadura de tigre. “¡Bam!”. La intención del sable todavía lo paralizaba mientras la hoja atravesaba su peto, dejando una herida abierta. Cuando la gente se calmó, pudo ver que el agresor no era otro que la chica encargada de hervir los fideos. Vieron su rostro claramente: hermoso, con ojos que parecían brillantes lunas crecientes. Tenía labios finos y cuando los fruncía, se podía ver un destello de sable. Su expresión era fría y resuelta, capaz de aceptar y afrontar cualquier situación con decisión. Su figura alta y esbelta parecía poderosa y robusta, con curvas en todos los lugares adecuados. “¿Quién es ella?”. Los espectadores estaban asombrados de que pudiera herir a Tigre Carmesí con un solo movimiento. Era el inspector más joven de la Inmortal de la Supresión, un testimonio de su habilidad. “Te vas a enterar”. Levantó de nuevo su sable para otro silencioso y rápido tajo lunar. La luz de la luna se filtraba en el suelo como el mercurio, sin perderse ni un solo punto. “Joder, esto es el fin”. Tigre Carmesí estaba horrorizado y pensó que esto era el fin para él. “¡Bam!”. Una mano de bronce apareció de la nada e impidió que la espada lo matara. “Los Liu son realmente asombrosos, siguen sobreviviendo después de todos estos años. Cuánto tiempo sin verte, Santo de la Espada de la Luna Demonio”. Alguien habló, haciendo que los ojos de la chica se volvieran más fríos.
Dominio del Emperador (Novela)

Continúa leyendo

Dominio del Emperador (Novela)

Capítulo 5936

Siguiente Capítulo ›

Dominio del Emperador (Novela) Capítulo 5935

Estás leyendo el capítulo 5935 de Dominio del Emperador (Novela), un novela. Un niño que fue encarcelado durante millones de años ha recuperado un cuerpo mortal. Se convirtió en un discípulo de la ahora en declive Antigua Secta Incienso de Purificación en la cual su patriarca solía ser su… Este capítulo tiene publicado el 31 de marzo de 2025, Traducido por el grupo Noya, Crowli. Dominio del Emperador (Novela) tiene 7190 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.