Leer Dios de la Espada Caótica (Novela) Capítulo 525 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ver esa fisura en el tejido del espacio ocurrida dentro de su diminuta casa dejó al ancestro estupefacto. Había erigido una barrera en esa montaña para aislarla del resto del mundo. Ni siquiera un Soberano Santo podría entrar sin ser detectado, mucho menos abrir un Portal Espacial sin resistencia. Además, casualmente, ese Portal Espacial se había abierto justo dentro de su humilde morada.
Cuando sus ojos se posaron en Jian Chen, uno de los tres, sus ojos brillaron y su cuerpo tembló. Inmediatamente se levantó de su asiento de jade e hizo una reverencia respetuosa: “El joven Huang Tianba presenta sus respetos al anciano”. El ancestro estaba tan emocionado que su voz temblaba al hablar.
El tío Tian echó un vistazo al ancestro antes de volverse para preguntarle a Jian Chen: "¿Es este el hombre?". Por su mirada, el tío Tian simplemente ignoró al ancestro como alguien importante a pesar de ser un Soberano Santo.
Jian Chen asintió. Al ver la venerable expresión del ancestro, no pudo evitar reírse para sus adentros, pero su semblante exterior permaneció impasible. “Mayor, he cumplido con sus órdenes y le he traído a la persona en cuestión. ¿Está satisfecho?”
El rostro del ancestro se contrajo al oír hablar de Jian Chen. Su expresión, que antes era respetuosa, se transformó en una de aduladora, como si temiera ofender a aquel anciano que tenía delante. Al fin y al cabo, que una persona tan altiva y poderosa viniera a desvivirse por alguien tan insignificante como él no era propio de un anciano respetuoso.
“Al hermano Jian Chen le encantan las bromas, así que este joven contó la suya. No tenía ni idea de que se la tomaría tan en serio. Mayor, si este joven le ha ofendido por haberle traído hasta aquí, por favor, perdóneme.” El ancestro parecía muy asustado. Un ser tan imponente que había logrado vivir 5000 años era alguien a quien ni siquiera los clanes ancestrales se atreverían a ofender, y mucho menos el ancestro de una familia aislada como los Huang.
El tío Tian permaneció impasible ante la reverencia del antepasado y la inclinación de sus rodillas, y respondió con indiferencia: “No ha habido ningún problema. Vine a petición de Jian Chen para resolver un asunto. Supongo que usted es la persona en cuestión”.
Ante esas palabras, el corazón del antepasado se estremeció ante las capacidades de Jian Chen. En ese instante, la importancia de Jian Chen para él se disparó, convirtiéndose en alguien a quien jamás podría ofender y a quien debía incorporar a su familia a toda costa.
No se atrevió a no responder al antepasado, así que contestó con tono respetuoso: “Las palabras del anciano son demasiado serias. No hay necesidad de que se involucre en este asunto insignificante, este joven lo resolverá por sí mismo”.
“Si es así, será lo mejor. No me gusta entrometerme en asuntos ajenos, pero ya le prometí a Jian Chen que lo ayudaría. He escuchado los problemas de tu familia, así que te daré esta pieza de jade. Si alguna vez necesitas que intervenga, solo tienes que apretarla en tu mano y llegaré en un abrir y cerrar de ojos.” Una pieza de jade blanco del tamaño de un pulgar flotó desde la mano del tío Tian y se movió lentamente hacia el ancestro.
El ancestro apenas podía contener su emoción al tomar el jade blanco entre sus manos. “¡Muchas gracias por la generosidad de mi anciano!”. Recibir la ayuda de un Rey Santo era de suma importancia para la familia Huang. Aunque solo tenía esta oportunidad, fortalecería el poder de la familia y resolvería el conflicto con los demás Reyes Santos.
El antepasado vaciló un instante mientras miraba al tío Tian antes de preguntar con cautela: “Si este joven pudiera preguntarle al mayor cómo dirigirse a usted, o qué relación tiene con él, para que en el futuro pueda brindarme la humilde ayuda que le ofrezco”.
“Me conocen como Tian Jian, un gran anciano de Ciudad Mercenaria. Con el poder que tienes, tu ayuda no será necesaria por ahora. ¡Espera a convertirte en Rey Santo, entonces hablaremos!” dijo el tío Tian. Para él, un Rey Santo no era nada especial; en Ciudad Mercenaria abundaban.
Al oír que el ancestro había sido nombrado Gran Anciano de Ciudad Mercenaria, sintió un repentino agotamiento y sus rodillas cayeron al suelo, incapaces de sostener su propio peso. El pánico se reflejaba en su rostro, y sentía que el corazón se le salía por la garganta. Al mirar a Tian Jian, se apreciaba una expresión de incredulidad absoluta, mezclada con terror y miedo.
Como Soberano Santo, tenía cierto conocimiento del funcionamiento interno de Ciudad Mercenaria, a pesar de no estar afiliado a ella. Conocía a la perfección la jerarquía de Ciudad Mercenaria, su gobierno, su administración y su división.
Ciudad Mercenaria era, en efecto, una ciudad, pero no estaba bajo la jurisdicción de ningún distrito en particular, aunque mantenía la misma fuerza que cualquier otra ciudad. No tenía gobernante, pues no lo necesitaba para mantener la ley y el orden. La prohibición de luchar era una norma que ni siquiera los gobernantes santos se atrevían a infringir. Quienes realmente ostentaban el poder en Ciudad Mercenaria provenían de un grupo de ancianos. Estos ancianos constituían el núcleo de poder de Ciudad Mercenaria, y entre ellos, los grandes ancianos ocupaban el cargo más alto.
No era exagerado decir que un gran anciano era el gobernante supremo de Ciudad Mercenaria. No solo podía movilizar a toda la ciudad, sino que era quien tenía la máxima autoridad.
Aparte de eso, los grandes ancianos de Ciudad Mercenaria eran extremadamente fuertes. Se encontraban entre los más poderosos del Continente Tian Yuan y, sin duda, ocupaban la cima de la pirámide del poder.
Ni en sus sueños el antepasado habría imaginado que Jian Chen invitaría a un anciano con un poder tan inimaginable. Tan solo pensarlo le infundía terror.
Como un pollo de madera, el ancestro se quedó allí parado. A pesar de ser un Santo Soberano, no era más que una hormiga frente a un gran anciano de Ciudad Mercenaria.
Desviando la mirada del antepasado a Ming Dong con cariño, sonrió: “Hijo/a, deberías venir conmigo a Ciudad Mercenaria y quedarte allí por ahora”.
“Tío Tian, deseo estar con mi hermano Jian Chen por ahora. Me quedaré aquí” respondió Ming Dong.
“¡Muy bien! Lo único que te falta ahora mismo es experiencia. Seguir a Jian Chen te hará más fuerte que quedarte en Ciudad Mercenaria” dijo Tian Jian asintiendo.
En ese preciso instante, a Ming Dong se le ocurrió algo y sus ojos brillaron: “Tío Tian, la familia Shi y el clan Jiede son nuestros enemigos. Nuestro hermano jurado fue obligado por ellos en el pasado. Deberías resolver el problema con esas dos familias. Si vienen los expertos de sus familias, no tendremos fuerzas suficientes para enfrentarlos”.
Tian Jian negó con la cabeza: “Hijo, no puedes dejarle todos tus problemas a tu tío. Si llega el día en que yo ya no esté, ¿cómo sobrevivirás en el Continente Tian Yuan? Ahora mismo debes aprender a superar por ti mismo cualquier dificultad que se te presente”. Aunque le estaba dando una lección a Ming Dong, la voz de Tian Jian era muy suave y no sonaba demasiado severa. Desprendía una bondad paternal.
“¡Sí, tío Tian!” dijo Ming Dong con cierta impotencia y decepción.
“Ahora que el problema se ha solucionado, regresaré a Ciudad Mercenaria. ¿Te quedarás aquí en el Reino de Gesun?” preguntó Tian Jian.
Ming Dong no dijo nada y en su lugar miró a Jian Chen.
Jian Chen se detuvo un momento a pensarlo: “¡Mayor, nos quedaremos aquí por un tiempo!”.
Tian Jian no dijo nada y, en cambio, alzó las palmas de las manos para separar el espacio una vez más. En un instante, un gigantesco edificio apareció al otro lado de la Puerta Espacial antes de desaparecer en ella.
Ante tal visión, los ojos de Jian Chen reflejaron una profunda añoranza. El dominio del espacio de Tian Jian era algo perfeccionado al máximo. Con semejantes habilidades, uno podría viajar a cualquier lugar del universo sin perder tiempo ni dinero en desplazamientos.
Con la fuerza que Jian Chen poseía actualmente, solo podía anhelar ese poder por ahora. El lugar donde residía Tian Jian era un lugar al que Jian Chen solo podía aspirar. Después de todo, era una posición ante la cual incluso un Soberano Santo debía inclinarse y arrodillarse.
El ancestro observó al otro partir con expresión atónita. Algo distraído, murmuró: “Así que esa es la fuerza de un Rey Santo: pueden desgarrar el espacio para viajar millones de kilómetros”. Poco después, el ancestro miró la pieza de jade que sostenía en la mano y se emocionó. En ese instante, aquella pieza de jade era mil veces más valiosa que cualquier otro tesoro bajo el cielo. Ninguna otra se le comparaba.
El ancestro sacó un exquisito estuche de jade de su Anillo Espacial y colocó con delicadeza la pieza de jade en él para protegerla. Esta pieza de jade podía usarse para invocar a un gran anciano de Ciudad Mercenaria; incluso si solo se usaba una vez, su valor era incalculable, ya que equivalía a una cantidad de poder increíble.
Tras guardar la pieza de jade, el ancestro exhaló. Tardó en calmarse, pues su corazón aún latía con fuerza. Fue entonces cuando descubrió, con cierta sorpresa, que tenía la frente empapada de sudor.
Secándose el sudor de la frente, el ancestro miró a Jian Chen y Ming Dong con una expresión compleja. Aunque Ming Dong solo era un Maestro Santo de la Tierra, a sus ojos era, en esencia, el ancestro de su propia familia. Había presenciado con demasiada claridad cómo Ming Dong se había referido a Tian Jian.
Aun con el antepasado en tal estado de pánico dubitativo, Jian Chen se rió y le dijo: “Mayor, ¿sería posible que usted rescindiera el compromiso entre la señorita Huang'er y el clan Huanggu?”.
“Sí, sí, por supuesto” respondió apresuradamente el ancestro. Ahora que sabía que Jian Chen y Ming Dong contaban con el respaldo de un gran anciano de Ciudad Mercenaria, su actitud hacia ambos cambió drásticamente. Incluso ahora, había un tono adulador que hacía caso omiso de su propia posición.
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Dios de la Espada Caótica (Novela)
Capítulo 526
Dios de la Espada Caótica (Novela) Capítulo 525
Estás leyendo el capítulo 525 de Dios de la Espada Caótica (Novela), un novela. Jian Chen, reconocido públicamente como el experto número uno de Jianghu. Su destreza con la espada superaba la perfección y era invencible en combate. Tras una batalla contra el excepcional experto Dugu Qiubai,… Este capítulo tiene publicado el 30 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Dios de la Espada Caótica (Novela) tiene 960 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.