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Leer Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 49 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Durante los últimos días, había extraído la poción del corazón y, basándose en sus propiedades, ingredientes y reacciones, había encontrado una coincidencia en la oficina de registro. Guardián del corazón: una poción que podía ayudar a una persona moribunda a aguantar un día y una noche completos. Su principio general era la liberación continua de energía para mantener vivos y en funcionamiento los órganos que fallaban. Esta poción era absurdamente cara. Ni siquiera con la bolsa de cristales mágicos que le había dado Peggy, Saul podía permitírselo. Era el tipo de poción que salvaba vidas y por la que un aprendiz de segundo rango se arruinaría solo por tener una a mano. Afortunadamente, aunque Saul no podía comprarla, podía refinarla. Había conseguido el corazón un poco tarde y, tras un día y una noche de experimentos, solo había conseguido purificar dos o tres gotas de una versión no muy pura del Guardián del Corazón. Pero para un novato como él, era suficiente. Saul abrió la placa de Petri con una mano y se inclinó para lamerla directamente. Una ola de energía pura surgió de su lengua y se extendió por su cuerpo como si fuera un ser vivo. Fluyó por su garganta, a través del esófago, el estómago y los intestinos, y luego giró hacia su mano izquierda. El dolor en su mano izquierda se alivió inmediatamente, poco a poco, hasta desaparecer por completo. Sin embargo, lo que siguió fue una ola de mareo. Saul parpadeó, con pasos inestables; intentó avanzar, pero tropezó hacia atrás, perdiendo finalmente el equilibrio y cayendo al suelo. A diferencia de lo habitual, este mareo no era desagradable. De hecho, era una sensación maravillosa, como si estuviera flotando, trascendiendo. Como estar ebrio en el mejor sentido de la palabra. “Je, je”. Saul soltó una risa tonta sin darse cuenta. No se resistió al mareo, simplemente se dejó caer hacia atrás, tumbándose en el suelo y mirando al techo. El techo comenzó a girar. Extendió sus manos hacia Saul, invitándolo a bailar. Saul extendió alegremente sus manos hacia el techo; después de todo, bailar con él no requería ponerse de pie. Sentía como si él y el techo estuvieran bailando un vals, o tal vez algún otro baile elegante. Giraron juntos. Una vez. Dos veces. Una y otra vez. El techo era tan hermoso, pensó Saul. Quería inclinarse y darle un beso. Justo cuando estiraba el cuello hacia él, un fuerte estruendo lo hizo retroceder. El techo huyó. La mente de Saúl se despejó por un momento y giró la cabeza para mirar. Alguien había abierto de golpe la puerta carmesí y una corriente de burbujas multicolores entró desde fuera. Negras, azules, blancas, moradas, rojas, amarillas, verdes, grises... Había tantas burbujas, como si hubieran encendido cien máquinas industriales de burbujas a la vez, que llenaban toda la habitación. Y en medio de ellas, entró una extraña criatura humanoide. “Eh... ¿Señor Byron? “Saul lo reconoció e intentó levantar la mano para saludarlo, pero no pudo reunir las fuerzas. Además, este Byron no parecía el Byron que él conocía. Saul entrecerró los ojos. Los dos brazos de Byron estaban en el mismo lado. Sus ojos, nariz y boca no estaban donde debían estar. Diez dedos bailaban sobre su cabeza calva, y su cabello original había migrado a donde deberían estar sus orejas. “¡Saul, despierta! ¡Tienes que salir de ahí! La voz llegó a los oídos de Saul, pero no podía entender las palabras. “¡Saul! “Ssss... ohhh... rrr... La voz de Byron también comenzó a distorsionarse. Saul finalmente se dio cuenta: toda su percepción del mundo se estaba desmoronando. Sacudió la cabeza con fuerza. Pero con el movimiento, el mundo mismo brilló como agua jabonosa, estallando en innumerables burbujas. Toda la morgue se disolvió. Byron se fragmentó en pedazos grotescos, y el propio Saul ya no estaba donde había estado. Vio su propio brazo nadando en el aire como un pececito, su boca flotando a su lado, abriéndose y cerrándose, mientras sus dos globos oculares se miraban fijamente en el aire... “¡No! ¡Todo esto es una ilusión!”. Saul no volvió a cerrar los ojos ni a sacudir la cabeza. No hizo nada. Si realmente se le habían salido los ojos, no debería poder ver nada. Oyó de nuevo la voz de Byron, borrosa y lejana. “Lo... ca... li... zalo... ahora...”. “¿Qué está diciendo?”. Saul se concentró con todas sus fuerzas. “¡Sí, está diciendo... localizar! ¡Eso es!”. Su cerebro giró rápidamente, al igual que el mundo que tenía delante. Una intensa oleada de mareo lo golpeó de nuevo. “Localizar... ¡Necesito encontrar algo a lo que aferrar mi percepción de la realidad!”. ¿Qué podía ser lo suficientemente sólido como para sujetar su mente? Su ojo izquierdo giró furiosamente hacia un lado, buscando... Y finalmente, Saul lo vio. Flotando silenciosamente donde debería haber estado su hombro izquierdo había un libro de tapa dura. En la portada, unas letras plateadas en relieve brillaban ante sus ojos. Saul nunca había aprendido esos caracteres, pero de alguna manera sabía exactamente lo que significaban. Diario de un mago muerto. En cuanto apareció el diario, el hombro izquierdo de Saul volvió a su sitio. Luego vino el pecho izquierdo, el brazo izquierdo, el torso, el cuello, la parte inferior del cuerpo, las extremidades y el pelo. Todo volvió a su sitio. Y el mundo ante sus ojos finalmente volvió a la normalidad. Se levantó lentamente del suelo y miró a Byron, que lo observaba con expresión grave. “Mayor, gracias por salvarme. Una herida reciente apareció en la garganta de Byron, claramente cortada hacía unos instantes para sacar a Saul de su trance. Pero Byron negó con la cabeza. “Te has salvado tú mismo. Se acercó y examinó a Saul de pies a cabeza. “¿Cómo has conseguido esto? ¿Llevar a cabo una transformación tan loca... y mantener la mente intacta? Byron abrió la boca y sacó una bola de cristal negro. Saul la reconoció: era para medir el poder mágico. “Pruébala. Saul la cogió con cuidado. El interior negro de la esfera se iluminó rápidamente. “11 juls...”. La mirada de Byron se volvió profundamente complicada. Miró a Saul como alguien que acaba de comprar un billete de lotería y ha ganado el premio gordo. Sabía que Saul estaba modificando su cuerpo, incluso le había ayudado un poco, pero nunca había imaginado que Saul pudiera idear un método tan exitoso por su cuenta. Tenía que ser increíblemente peligroso. Cuando vio a Saul por primera vez, Byron pensó que se disolvería en burbujas en cualquier momento. No era una reacción a la mejora corporal. Era lo que parecía cuando la mente de un aprendiz de segundo rango colapsaba por completo. Pero la bola de cristal estaba clara: Saul seguía siendo un aprendiz de primer rango. Entonces, ¿cómo? ¿Cómo había conseguido encontrar su ancla antes de que su mente se rindiera? Saul no sabía que Byron estaba pensando todo eso. Mirando fijamente la lectura de la bola de cristal, saltó de alegría. Después de meditar durante las últimas semanas, su poder mágico solo había alcanzado unos 4 julios, apenas por debajo de 5. Pero ahora, tras la transformación exitosa de su mano izquierda, su poder había aumentado a 11 julios. Había cumplido el requisito de su mentor Kaz con más de medio mes de antelación. Y aún podía sentir la energía en su mano izquierda, que seguía modificando el resto de su cuerpo. Su poder mágico sin duda aumentaría aún más. Pero la mayor ganancia de todas... ¡Por fin sabía el nombre de ese misterioso libro de tapa dura! Realmente era el diario del que Sid le había hablado una vez. ¿Qué tipo de diario podía predecir la muerte de esa manera? ¿Y cómo había sabido Sid de su existencia? “Saul “la voz de Byron lo sacó de sus pensamientos. Se frotó las manos, con la cara ligeramente sonrojada”. ¿Estarías dispuesto a venderme esa fórmula de modificación?
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Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 49

Estás leyendo el capítulo 49 de Diario de un Mago Muerto (Novela), un novela. Saul se adentra en un mundo mágico lleno de misterios espeluznantes y crisis mortales. Decidido a sobrevivir, decide superar todos los obstáculos y convertirse en mago. Sin embargo, en este mundo aterrador, tanto los… Este capítulo tiene publicado el 27 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Diario de un Mago Muerto (Novela) tiene 1037 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.