Leer Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 290 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Saúl no estaba seguro de si su suposición era correcta.
Al parecer, el Ducado de Kema y la Torre de Magos eran aliados. No deberían estar conspirando contra él.
Pero las alianzas a veces pueden ser más complicadas de lo que cualquiera podría imaginar.
Guardó sus objetos más importantes, aunque no se molestó en limpiar a fondo el laboratorio.
En lugar de eso, dejó deliberadamente signos de uso y luego se sentó tranquilamente en la mesa de experimentos, como si todavía estuviera absorto en el estudio de la magia.
Justo antes de sentarse, rozó casualmente la pared con la mano, dejando tras de sí una pequeña grieta casi invisible.
Desde la luz del día hasta la noche profunda.
A diferencia de la Torre de Magos, el Castillo Negro no mantenía sus luces encendidas todo el tiempo.
Ya sea por ahorro o simplemente por comodidad, aquí se colocaron pocas lámparas.
Así que, al caer la noche, el Castillo Negro hacía honor a su nombre: envuelto en una oscuridad absoluta. Las sombras iluminadas por la luna se proyectaban sobre las copas de los árboles, proyectando siluetas inquietantes que hacían dudar de lo que veían los campesinos que alzaban la vista.
En el oscuro almacén, algo emergió del fondo de una gigantesca caja de madera aún no desmantelada por completo: un hemisferio pálido de color blanco grisáceo.
La robusta carcasa de madera no supuso ningún obstáculo. La esfera se alargó lentamente, revelando un par de ojos.
No era una esfera: era una cabeza humana calva.
Sus pupilas eran diminutas y el blanco de sus ojos ocupaba casi todo el globo ocular, casi del mismo color que su piel.
A primera vista, parecía que las únicas partes de sus globos oculares eran las pequeñas pupilas del tamaño de un frijol negro.
La cabeza se deslizó a través de un espacio debajo de la caja: nariz, boca, barbilla y luego su largo cuello.
Un cuello infinitamente largo.
Nadie.
Las diminutas pupilas se movían de izquierda a derecha, inspeccionando la habitación en la oscuridad.
Luego se bloqueó en la puerta.
El cuello continuó estirándose, empujando la cabeza calva hacia la salida del almacén.
Aunque el espacio debajo de la puerta era estrecho, no pudo evitar que la cabeza se deslizara a través de él.
Salió fácilmente y miró a ambos lados.
El almacén estaba situado al final del primer piso del Castillo Negro, y más allá se extendía un pasillo sinuoso.
La cabeza miró a su alrededor y abrió la boca de par en par. Del hueco entre sus labios desdentados se deslizó una lengua fina y pálida, a juego con el tono de la piel, coronada por un pequeño bulbo redondo.
Una vez que la lengua salió de la boca, comenzó a hincharse, especialmente la punta bulbosa, creciendo hasta casi el tamaño de una cabeza.
Esa punta se abrió a lo largo de dos costuras, revelando un par de pupilas diminutas.
Luego se abrió una tercera costura debajo de los ojos, formando una boca abierta.
Y de esa boca emergió otra lengua fina, que también terminaba en una punta redondeada; de ésta también brotaron ojos y una boca.
Luego vino una segunda lengua de la cabeza original.
Luego un tercero. Un cuarto…
De cada lengua surgió una cabeza con ojos y boca, y luego nació otra lengua desde adentro.
Un número incontable de cabezas idénticas comenzaron a estirarse y deslizarse por el pasillo.
Se movían por el suelo, subían por las paredes, alargándose sin cesar. Sus diminutas pupilas negras temblaban de emoción, pero no emitían ni un solo sonido.
Pronto, las cabezas cubrieron todo el pasillo y se deslizaron hacia el vestíbulo del primer piso.
No había invitados esa noche, así que el recibidor estaba igual de oscuro. Los grandes candelabros y el ornamentado papel pintado parecían transformarse en algo completamente distinto bajo la tenue luz de la luna.
La primera cabeza llegó al vestíbulo y continuó explorando, hasta que de repente se detuvo.
Su pupila temblorosa se movió hacia el rabillo del ojo y vio una enredadera negra que se enroscaba firmemente a su alrededor.
“Diablo… Vid…”
La boca finalmente pronunció sus primeras palabras.
Pero no se resistió. Simplemente extendió otra lengua, dando origen a la siguiente cabeza.
Una a una, las cabezas atrapadas por la Liana Diabólica no se resistieron. Se dejaron atar, no sin antes sacar otra lengua, que continuó la búsqueda por el Castillo Negro.
Al no sentir resistencia, la Vid del Diablo tal vez los confundió con serpientes, insectos o roedores comunes que se colaban desde el bosque y no emitió ninguna alerta a su amo temporal.
Mientras tanto, en el tercer piso de su laboratorio, Saúl escribía furiosamente.
De repente, su mano se detuvo a media frase. "¿Un intruso no identificado y sin alarma?"
Giró ligeramente la cabeza y murmuró: “Vinieron preparados. Consiguieron desactivar el método de detección más sensible de Castillo Negro de un solo golpe. Entonces es muy posible que el resto de las defensas tampoco resistan”.
Si no hubiera sido por el control que Saúl ejercía sobre la Vid del Diablo, que excedía por mucho al de un mero amo temporal, tal vez no habría notado nada hasta que ya estaban sobre él.
Pero ahora...
“Si salgo a la carga… ¿podré derrotar a quien esté acechando en las sombras?”
Una sensación familiar surgió en su mente: el diario se desarrollaba lentamente.
“
5 de septiembre, año 316 del Calendario Lunar
Un huésped problemático llama a tu puerta.
El entusiasta anfitrión desea que se quede para siempre.
El invitado trae un ramo.
El anfitrión prepara mariscos frescos.
Después de un intercambio de ida y vuelta.
Invita al huésped a quedarse... para siempre.
Pero, por desgracia,
Pierdes la oportunidad de conocer al segundo invitado.
“
Al leer la entrada, Saúl hizo una pausa.
Había guiado deliberadamente el diario con una estrategia clara: tratar de confirmar si se enfrentaría a un peligro que amenazara su vida.
En el momento en que apareció el diario, temió lo peor: no ser rival para el intruso y morir esa noche.
Pero ver que la entrada no era un pronóstico de muerte le sorprendió.
Después de todo, siempre había asumido que cualquiera que recurriera a ataques furtivos no sería un verdadero mago, y que cualquier aprendiz regular de tercer rango ya no era una amenaza para él.
Lo que le sorprendió aún más fue el significado del diario.
Según él, derrotaría al primer enemigo. Pero esto también significaba que las advertencias del diario ya no se limitaban solo a la muerte.
Él simplemente sometería al primer invitado y ahuyentaría al segundo, perdiendo así la oportunidad de conocerlo.
¿Las advertencias del diario… han mejorado? ¿Ya no solo me avisa de amenazas de muerte?
Para probar su teoría, Saúl inmediatamente cambió de estrategias mentales.
"¿Qué pasa si en lugar de eso me escondo?"
El diario reapareció, ofreciendo varias líneas más.
Una vez más, no es una advertencia de muerte.
“Justo como pensaba…” Saul sonrió levemente. “Esta es la primera alerta del diario desde que se convirtió en localizador. Por eso acabo de darme cuenta de que las condiciones de activación han cambiado”.
A medida que su conexión con el diario se profundizó, éste comenzó a ofrecerle comentarios más completos.
Si sigue su lógica narrativa habitual... perder al segundo invitado podría tener consecuencias futuras. Tendré que encontrar la manera de expulsarlos.
¡Toc, toc, toc!
De repente, alguien llamó a la puerta del laboratorio.
Saúl miró hacia allí: a través del espacio debajo de la puerta, algo sombrío parecía moverse y temblar.
“Un invitado no invitado, que finalmente llega.”
Sonrió suavemente, ignoró los golpes de medianoche, giró la cabeza y se puso la capucha sobre la cabeza con la mano izquierda, sin dejar de escribir.
Rasguño, rasguño, rasguño…
La habitación estaba en silencio, salvo por el suave roce de la pluma contra el pergamino.
Afuera de la puerta, el invitado se golpeaba suavemente la frente contra la madera. Cada tres golpes, se detenía, sonreía y esperaba pacientemente a que el anfitrión abriera.
Alrededor de la puerta (en el suelo, las paredes y el techo), docenas de cabezas idénticas llenaban la entrada, con sus grandes ojos en blanco y negro pegados a cada hueco.
Empujándose y dándose codazos, lucharon por hacerse un espacio en la grieta de la puerta, con las pupilas temblando de emoción mientras miraban hacia adentro y vislumbraban una figura encapuchada sentada de espaldas a ellos.
Sus ojos temblaban, emocionados por la anticipación.
Esperando que el anfitrión… abra la puerta.

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Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 290
Estás leyendo el capítulo 290 de Diario de un Mago Muerto (Novela), un novela. Saul se adentra en un mundo mágico lleno de misterios espeluznantes y crisis mortales. Decidido a sobrevivir, decide superar todos los obstáculos y convertirse en mago. Sin embargo, en este mundo aterrador, tanto los… Este capítulo tiene publicado el 9 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Diario de un Mago Muerto (Novela) tiene 1037 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.