Leer Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 183 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Saul no tenía tiempo para preocuparse por la salida de Kongsha de la Torre Este después de las ocho. Tras escuchar su conversación con Heywood, sintió una curiosidad increíble por la relación entre ambos.
Uno era el esquivo Tercer Rango a cargo de la Primera Sala de Almacenamiento, el otro el más formidable Segundo Rango.
Pero por la forma en que hablaba Heywood, parecía que ambos, e incluso Iván, eran solo peones para descartar.
Saúl agarró con fuerza el asa del carro y observó la botella, que permanecía firme en el estante, con el Susurro de los Elfos dentro. No tenía ni idea de lo que Kongsha había oído allí.
De regreso, las ramas volvieron a demostrar su capacidad para difuminar el sentido del tiempo. Cuando Saúl devolvió la botella al estante, creyó que habían pasado diez minutos. Pero al girarse para mirar el reloj de arena de la pared, se dio cuenta de que solo habían pasado tres minutos.
Retrocedió hasta la larga mesa y empezó a contar mentalmente los segundos en silencio. Cuando sintió que había pasado un minuto y volvió a levantar la vista, solo habían pasado unos treinta segundos.
Incluso después de recuperar el Susurro de los Elfos, mi percepción del tiempo sigue desviada. Pero esta distorsión parece recuperarse gradualmente, y la meditación puede acelerar considerablemente el proceso.
A Saúl le llevó aproximadamente una hora recalibrar completamente su percepción.
Echó otra mirada al estante, todavía inquieto.
Solo moví una botella y empujé un carrito, pero mi sentido del tiempo estaba distorsionado. No me imagino el precio que Kongsha pagó por ese ritual de escucha. Pero aparte de estar emocionalmente deprimida, no parecía demasiado afectada. ¿Será por el localizador o tiene otra forma de neutralizar los efectos?
Esta vez, aunque no había peligro inmediato, la sutil influencia mental no era menos alarmante. Si el Susurro de los Elfos se intensificaba, podría volver loco a alguien, atrapado en una línea temporal que se expandía eternamente.
Eran las 9:30 p. m., todavía no era momento de descansar, todavía no era momento de bajar la guardia.
Saul sacó los dos planos de localización que Kongsha le había dado. Tras confirmar con el diario que no había problemas importantes, comenzó a examinarlos.
Después de varios días de investigación, creyó que tanto sus episodios extracorporales como la extraña disolución de su forma física se debían a irregularidades en su cuerpo mental.
La causa de estas anomalías seguía sin identificarse, pero Saul había encontrado una posible solución en la biblioteca del piso 18.
Aunque todavía era solo una hipótesis, a diferencia de otros aprendices y magos, Saul podía verificar tales teorías principalmente a través del pensamiento puro: no enfrentaba un alto costo hundido.
Ahora que había alcanzado el Segundo Rango, la rutina de Saul giraba principalmente en torno al estudio de conocimientos fundamentales, hechicería, guiones e investigación del dispositivo localizador.
Se preguntó si Lord Gorsa había sentido que algo andaba mal con su cuerpo, lo que podría explicar por qué lo habían llevado a la biblioteca del piso 18.
De todos modos, Saúl había encontrado muchos libros que le habían resultado útiles para su situación actual.
Entre ellos se encontraban fragmentos de conocimiento y planos fragmentados sobre localizadores. Junto con los dos esquemas completos que acababa de recibir de Kongsha, Saul estaba ahora completamente preparado para adentrarse en el proyecto del localizador.
Sin embargo, a diferencia de otros, Saul ya llevaba consigo una especie de localizador: su mayor recurso: el Diario de un mago muerto.
A pesar del poder del diario, tenía un defecto bien conocido: Saúl no podía controlarlo.
Excepto cuando se comunicaba con la conciencia dentro de la página negra del diario (momento en el cual ésta entraba y salía obedientemente), el diario ignoraba sus pedidos por completo en otros momentos.
La cuestión más crucial era que Saúl todavía no había descubierto cómo su cuerpo mental se conectaba con el diario.
Ni siquiera sabía exactamente dónde se encontraba el diario: dentro de su cuerpo o en su alma.
Por lo tanto, el experimento del localizador no estaba yendo tan bien como había esperado inicialmente.
Esto no es algo que pueda apresurar. Para que un aprendiz de Segundo Rango ascienda al Tercer Rango, no solo debe cumplir con los requisitos físicos y espirituales, sino también seleccionar y fusionarse con un localizador. Incluso alguien tan capaz como Kongsha parece haber estado atascado en el paso de la fusión durante años.
Pero a finales de mayo, dejaré la torre para cumplir con la misión externa de Lord Gorsa. Si mi alma se escapa entonces, sería extremadamente peligroso.
Aunque Saúl ahora podía regresar a su cuerpo en sólo seis pasos, era poco probable que los enemigos le dieran ni medio segundo para recuperarse en una batalla real.
Con eso en mente, Saúl ideó un método temporal para estabilizar su forma espiritual.
Un localizador temporal.
Estos eran raros y muy valorados incluso entre los aprendices avanzados.
Sirvieron como localizador complementario, adaptado al propio mago, proporcionando doble protección para el cuerpo espiritual y la consciencia. Como llevar un escudo antidisturbios sobre un traje antibombas.
La protección podía ser limitada en fuerza y alcance, pero era mejor que nada.
En momentos de perturbación o contaminación mental, podría ayudar aún más en la recuperación.
Una vez decidido, Saul sacó la muñeca que había tomado prestada del laboratorio del Mentor Kaz, sin haber pagado por ella.
Después de pensarlo un poco, también colocó una vela roja sobre el escritorio.
Mirando a izquierda y derecha, la vasta cantidad de conocimientos fundamentales y fórmulas que había estudiado en los últimos días se arremolinaba en su mente. Entonces, Saúl se sumergió en el pergamino y comenzó a dibujar runas.
A medida que escribía y calculaba, cada vez se acumulaban más materiales sobre la mesa.
Las hojas amarillentas se fueron llenando poco a poco de intrincados diagramas de hechizos y fórmulas para elaborar aparatos mágicos.
A medida que las fórmulas comenzaron a tomar forma, Saul simuló mentalmente escenarios en los que utilizaría su localizador temporal de diseño propio.
Cada vez, el diario salía a la luz” incansablemente, incluso alegremente” arrojando agua fría sobre sus ideas… o lava fundida.
Papeles repletos de escritura se amontonaban en la esquina del escritorio. Al formar una pequeña montaña, finalmente se desplomaron en el suelo.
Aún así, Saúl permaneció concentrado y siguió buscando la solución óptima.
…
Unos días después, en un pequeño pueblo a un asentamiento de distancia de la Torre del Mago.
Nubes de tormenta se cernían sobre Pueblo Samp, y fuertes vientos azotaban la zona. Parecía que la lluvia caería en cualquier momento.
Saúl estaba sentado en un sencillo carruaje de un solo asiento, sin distintivos.
Vestía una sencilla camisa tosca con un peto de cuero encima. Sus brazos enguantados, la parte más llamativa de su atuendo, realzaban su disfraz.
A primera vista, no parecía un aprendiz de mago. Parecía más bien un mercenario.
Sólo un poco corto.
Esta misión era especial: primero, porque fue ordenada personalmente por el Maestro de la Torre Gorsa, quien había advertido a Saul dos veces sobre el peligro potencial; y segundo, porque Saul tenía sus propios objetivos.
Después de entrar en la ciudad, el carruaje comenzó a disminuir la velocidad.
Saúl giró la cabeza, aprovechándose de la cortina ondeante agitada por el viento para observar la calle exterior.
Quizás debido a la tormenta que se avecinaba, las calles estaban inquietantemente vacías.
En ese momento, el conductor que iba delante se dio la vuelta de repente y gritó: "¡Joven maestro, el camino está bloqueado!"
El conductor era el mismo que había llevado a Saúl al Bosque del Castillo Negro.
Después de que Saúl regresó a la Torre del Mago directamente desde el Valle de las Manos Colgantes, el conductor recibió noticias y regresó rápidamente unos días después.
Al enterarse de que Saul necesitaba un carruaje de nuevo, se ofreció de inmediato. En cuanto abandonaron los páramos exteriores de la Torre del Mago, comenzó a dirigirse respetuosamente a Saul como "Joven Maestro", expresando sutil y cautelosamente su gratitud.
Saúl empujó la puerta y una ráfaga de viento lo obligó a entrecerrar los ojos.
Más adelante, el estrecho camino estaba repleto de barricadas de madera y sacos de arena. Un cartel ondeaba violentamente con el viento, escrito en el idioma común: "¡Peligro! ¡Prohibido el paso!".
“¿Hay otro camino para llegar a nuestro destino?”, preguntó Saúl, proyectando su voz claramente al conductor.
El conductor estaba a punto de responder cuando el viento arremolinado le arrancó el sombrero, dejando al descubierto un hongo del tamaño de un pulgar que crecía en la parte superior de su cabeza.
El pequeño hongo se estremeció violentamente bajo el viento, como si pudiera ser arrancado en cualquier momento.
Saúl levantó una mano y atrapó el sombrero, colocándolo firmemente de nuevo en la cabeza del conductor.
“¡Gracias, joven amo!” gritó el conductor, alzando la voz por encima del rugiente viento, pues carecía de los medios para realizar hechizos de transmisión”. No hay otro camino. La mansión a la que nos dirigimos está al final de esta carretera, en el extremo sur del pueblo.

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Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 183
Estás leyendo el capítulo 183 de Diario de un Mago Muerto (Novela), un novela. Saul se adentra en un mundo mágico lleno de misterios espeluznantes y crisis mortales. Decidido a sobrevivir, decide superar todos los obstáculos y convertirse en mago. Sin embargo, en este mundo aterrador, tanto los… Este capítulo tiene publicado el 25 de septiembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Diario de un Mago Muerto (Novela) tiene 1037 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.