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Leer Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 152 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"¿Nuevo invitado?" Saúl pensó al instante en el espectro que le había estado siguiendo. El espectro que nadie más podía ver excepto él. Ni siquiera el Maestro de la Torre se había percatado de ello... o, si lo habían hecho, quizá no tenían intención de intervenir... Incluso sin el espectro, ¡dejar su cuerpo en esta extraña Torre de los Magos no era una buena elección! "Aunque me expulsaron, fue sólo por la transformación física que ocurrió inconscientemente. Mi cuerpo y mi alma deberían seguir siendo los más compatibles entre sí". Saúl miró su propio cuerpo, planeando acercarse e intentarlo de nuevo. Pero en cuanto levantó un pie, lo volvió a bajar de repente. "Espera, mi rango de movimiento es un círculo, pero mi cuerpo está en la circunferencia". Desde mi perspectiva ahora, mi cuerpo está en la parte superior del círculo, ¡mientras que yo estoy en la parte inferior!". Esta escena me resulta muy familiar, ¡extremadamente familiar!". ¡¿El diagrama del movimiento humano-monstruo?!" Saúl levantó ambas manos delante de él. Estas manos, en su forma de alma, no habían sufrido ninguna modificación corporal. Eran manos humanas. Pero Saúl no se había dado cuenta antes, esas manos humanas no eran las de un chico de catorce años. Eran las manos de un adulto. "¿Estas... son mis manos de mi vida pasada?" Saúl volvió a levantar la cabeza, observando detenidamente el resto del mobiliario de la habitación. Finalmente, confirmó que su estatura actual era ligeramente superior a la que tenía cuando estaba en su cuerpo. Esta era la altura de un adulto. "No soy Saul, esta es mi verdadera alma. Pero para el cuerpo sentado aquí..." "...¿yo soy el monstruo?" El corazón de Saúl se sentía como flotando, sin cimientos sólidos. "¿Porque no soy el verdadero dueño de este cuerpo? ¿Es por eso que no puedo volver?" Al pensar en esto, Saúl se estremeció, pero al mismo tiempo le despejó la mente. "Ahora no es el momento de enredarse. Lo importante es volver rápido". Saúl sonrió amargamente en su mente. El maestro Kaz tenía razón. Cuanto más sabes, más te das cuenta de lo mucho que no sabes. Saúl apartó los pensamientos desordenados y se centró en analizar las características del diagrama del movimiento humano-monstruo. Tras estudiarlo durante más de dos años, Saúl tenía algunas ideas. Se situó en el punto más alejado de su cuerpo. "Ahora, yo soy el monstruo. Necesito volver a ser humano". Empezó a caminar por el borde del círculo en el sentido de las agujas del reloj, paso a paso, acercando lentamente su cuerpo, imitando los movimientos del diagrama de erosión. El primer paso supuso una ligera diferencia de sensaciones. Pero era vago, así que Saúl no lo pensó demasiado y dio el segundo paso. El tercer paso, luego el cuarto... Esta vez, pudo sentir claramente un cambio, como si le metieran el pie en un zapato que no le quedaba bien. Al principio, le resultaba incómodo, pero a medida que seguía caminando, empezó a acostumbrarse. Tal vez los zapatos se estaban estirando, o tal vez su pie se había acostumbrado al dolor. El cambio era algo bueno. Saúl siguió avanzando. Sin embargo, justo a mitad de camino, por el rabillo del ojo, vio de repente una sombra oscura que surgía de la dirección del escritorio. Concentrado en imitar los movimientos del diagrama de erosión, Saúl no se atrevió a moverse imprudentemente, manteniendo el paso firme. Sabía que si salía de esta inmersión, todo su progreso sería en vano. La sombra se quedó quieta un momento y luego empezó a acercarse al cuerpo de Saúl. Su velocidad no era rápida, pero llevaba un aire de vacilación. El corazón de Saúl se aceleró, pero sus pasos permanecieron tranquilos. A medida que caminaba, el ángulo cambiaba y la forma de la sombra se hacía gradualmente más clara. Sus rasgos estaban borrosos, pero tenía un par de ojos rojos que miraban con curiosidad el cuerpo de Saul. Fue esa curiosidad la que la acercó cada vez más al cuerpo de Saúl. Al mismo tiempo, el alma de Saúl también se acercó a su cuerpo, llena de ansiedad. La sombra pareció darse cuenta de que algo no iba bien y extendió cautelosamente la mano hacia el cuerpo de Saul. Saúl estaba ahora a sólo dos pasos de su cuerpo. La mano negra se acercaba. Pero Saúl sólo podía seguir caminando a su ritmo original. Aunque estaba en forma de alma, podía sentir los pelos de su cuerpo -bueno, los pelos del alma- erizados. La mano de la sombra se acercó, las yemas de los dedos rozaron el pelo revuelto, casi rozando la frente de Saul. Finalmente, Saúl dio el último paso y se paró en el lugar donde estaba su cuerpo. La transformación humano-monstruo se había completado. La erosión era total. Saúl sintió al instante el peso de su cuerpo. Levantó rápidamente la vista y se fijó en lo que tenía delante. Aturdido, vio una mano negra que parecía retroceder asustada, desapareciendo finalmente en el aire. "¡Es el espectro del Valle de la Mano Colgante! En realidad me siguió hasta la Torre del Mago". Pero Saul recordaba claramente que el Maestro de la Torre había dicho que no había espectros en la Torre de los Magos, ya que eran demasiado peligrosos para los aprendices. Y para Gorsa, las pérdidas serían graves. "Hice una suposición. Tal vez no sea un espectro". La cabeza empezó a dolerle de nuevo y Saúl le presionó la frente. "Pequeña Alga, ¿no has notado nada?". La pequeña Alga permaneció en silencio. "¿Qué traje exactamente del Valle de la Mano Colgante?" Saúl se levantó con la intención de tomar algunas notas. Pero en cuanto enderezó la espalda, sintió una oleada de fatiga. Movió los brazos y las piernas; su alma no había vuelto a abandonar su cuerpo, pero la sensación de agotamiento era cada vez más clara. "Probablemente sea fatiga del alma por estar desvinculado demasiado tiempo". Saul ya no tenía ganas de investigar. Estos últimos días, su alma había pasado por mucho, y ahora ni siquiera podía meditar, sólo sentía la necesidad imperiosa de dormir. Se apoyó en la silla, se levantó y se tambaleó hacia la cama. Los dos o tres metros de distancia parecían doscientos o trescientos en su estado de agotamiento. Finalmente, cuando llegó a la cama, su cabeza ni siquiera había tocado la almohada cuando ya estaba dormido. ... Desde que Halcón se enteró de que esta noche le tocaba limpiar el pasillo, no había podido dormir bien. Somnoliento, hacia las cuatro, le despertaron de repente las luces de las velas encendidas. Se quedó sentado unos segundos y luego dio un codazo al chico que tenía al lado. El chico tampoco había dormido bien porque al día siguiente le tocaba a él. Después de que le dieran un codazo para despertarse, el chico no se quejó y se sentó en silencio. "Si no vuelvo, acuérdate de enviar la carta por mí". "...De acuerdo." Hawk sacó con cuidado del bolsillo un papel ligeramente arrugado y se lo entregó al chico. "Necesitaré recuperarlo cuando vuelva, así que no lo pierdas". "No lo haré." Sólo entonces Hawk se levantó de la cama, se vistió y salió. Normalmente, limpiar los pasillos no daría tanto miedo, pero últimamente ha habido un aumento repentino de muertes. En sólo diez días, ya habían muerto tres criados. La última vez que se habían producido tantas muertes fue hace más de dos años. No sirvió de nada informar al mayordomo. Todas las veces, el mayordomo decía que ya se había solucionado, pero la gente seguía muriendo. Así que ahora, quienquiera que fuera el encargado de limpiar el pasillo de los aprendices de segundo año se preparaba mentalmente para la posibilidad de no volver jamás. Hawk no fue una excepción. Cuando empujó el carro de limpieza y terminó de limpiar la undécima planta, se asomó cautelosamente hacia la duodécima. La luz de las velas antes del amanecer era tenue, y el pasillo curvo, ya de por sí sombrío, parecía velado por una capa de gasa. Era como si casi se pudiera ver todo, pero al mismo tiempo, nada estaba claro. Hawk respiró hondo, bajó la cabeza y empujó el carro hacia la segunda sección del pasillo. No había encontrado ningún suceso extraño hasta que se acercó a la pendiente del pasillo opuesto, lo que le excitó un poco. Una vez terminada esta parte, sólo le quedaría un pasillo por limpiar. Empujando el carro, escudriñó el terreno cercano. Ni basura extraña, ni manchas de sangre, ni olores desagradables. "Tal vez pueda pasar a la siguiente parte". Pero justo cuando Halcón estaba a punto de empujar el carro más allá de la penúltima habitación, oyó de repente que llamaban a la puerta. Halcón se quedó helado. Giró nerviosamente la cabeza para mirar. Llamaron de la habitación de su derecha. Pero, ¿por qué alguien de dentro llamaría a la puerta?
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Diario de un Mago Muerto (Novela) Capítulo 152

Estás leyendo el capítulo 152 de Diario de un Mago Muerto (Novela), un novela. Saul se adentra en un mundo mágico lleno de misterios espeluznantes y crisis mortales. Decidido a sobrevivir, decide superar todos los obstáculos y convertirse en mago. Sin embargo, en este mundo aterrador, tanto los… Este capítulo tiene publicado el 16 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Diario de un Mago Muerto (Novela) tiene 1037 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.