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Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 315 online gratis en español

🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
“Mira, una charla seria y agradable sobre el romance está bien y todo eso, pero…” La Rueda de Fuego se lo dijo al Profeta, quien se presionaba la sien como si le doliera la cabeza o algo así. ¡Ya viene! ¡Primero tenemos que irnos! En cuanto terminó de hablar, un aura marrón nos rodeó y avanzó hacia nosotros. ¡-! ¡Esquívalo! ¡No hace falta decirlo! ¡Todo el mundo sabe que tenemos que esquivarlo! “…” Tras ser reprendida por el Profeta que estaba a mi lado, hice un puchero antes de balancear mi cuerpo. EX-Grade Desesperation llevaba activo desde hacía tiempo, así que no me resultó difícil evitarlo. Tras un solo salto, mi cuerpo salió disparado por los aires, lo cual ya no era un espectáculo sorprendente, pero… El Profeta se movió exactamente igual que yo, lo que resultó bastante fascinante, si me permiten decirlo. “…” La miré fijamente; en ese momento estaba alcanzando mi misma altura en el aire. En serio… ¿A este punk le afectó la desesperación como a mí o qué? "-¿Qué?" Mientras ella lo preguntaba con una sonrisa burlona, yo solo pude soltar un suspiro. "…Nada." Al ver que estaba usando exactamente la misma habilidad que yo, no pude evitar notarlo… Que ese punk definitivamente estaba emparentado conmigo de alguna manera. Todo encajó a la perfección después de repasar un poco lo que había sucedido hasta entonces. El mundo se encuentra atrapado en un bucle… Partiendo de la insinuación que me dieron las palabras del rector… Me di cuenta de que esta línea temporal por la que estaba pasando no era la "primera". Porque el mundo había retrocedido al pasado una y otra vez. En cuanto al detonante, probablemente fue… ¿Puedo preguntarte algo? “¿¡No te das cuenta de lo que está pasando?! ¿Por qué sigues…?” Presioné con los dedos contra el techo, girando todo mi cuerpo para cambiar la dirección que iba a tomar. Así fue como evité el Aura Marrón que estaba a punto de abalanzarse sobre mí de nuevo. La Profeta hizo lo mismo que yo, solo que giró su cuerpo en la dirección opuesta. En fin, esto no me impidió seguir diciéndole lo que quería. RἈ₦ȫBÊş “Entonces, supongo que debo morir aquí. ¿Estoy en lo cierto?” “…” Al ver que la Profeta cerraba la boca ante esa pregunta, esbocé una sonrisa burlona. ¿Ves? ¡Lo sabía! Después de todo, nos enfrentamos al Diablo Marrón. Ahora bien, sería bastante complicado si tuviera que rastrear el origen de esa conjetura en particular, pero básicamente, el Diablo Marrón era… eh, ¿cómo debería decirlo…? Llevaba tiempo observándome, buscando el momento perfecto para matarme. Por eso se apoderó del cuerpo de la emperatriz en ese preciso instante y orquestó todo este montaje. […Pero ¿por qué?] Tal pregunta provino del Enlace de Almas. …¿Hm? [O sea, es un demonio, ¿no? Debería estar intentando acostarse contigo, ¿por qué intenta matarte en vez de eso?] '…' Señor. Cuidado con lo que dices. …En fin, es un poco difícil de explicar, es complicado… Respondí, dejando escapar un profundo suspiro interior. Bueno, eh, digamos que… ella odia a los chicos populares. […] Al oír mi respuesta, Calibán permaneció en silencio un rato. Ese silencio se prolongó incluso después de que el Profeta y yo esquiváramos algunos ataques más de Aura Demoníaca que se dirigían hacia nosotros. […¿Por qué dijiste que te odia?] Ella odia a los chicos populares. […] Una vez más, reinó el silencio. […¿Por qué?] Calibán apenas logró formular esa pregunta. Ante eso, me rasqué la cabeza con torpeza. ¿Eh, solo porque sí…? […¿Me estás diciendo que los demonios podrían odiar a alguien por una razón tan trivial? Creía que eran los seres más poderosos de todas las dimensiones…] Para que quede claro, ¡ella es la única que es así! La Diabla Marrón era, eh… Digamos que fue uno de los hitos más importantes que me llevarían al 'Reino Astral' más adelante en el Capítulo Final. Al fin y al cabo, era hija ilegítima de un ángel y un demonio, una mestiza que tenía un pie en cada uno de los dos mundos. Pero… Al mismo tiempo, eso también significaba que ella era alguien que tenía la razón perfecta para ser marginada por ambos mundos. Ella no pertenecía al Pandemonio, ni tampoco al Reino Astral. Si hubiera sido lo suficientemente sociable como para ser aceptada en ambos mundos, probablemente su vida sería mejor, pero no había nacido con esa cualidad. En cambio, era introvertida, sensible, temperamental; ya sabes, era una de esas personas. Por eso, estuvo condenada a ser una persona solitaria durante muchísimo tiempo. Como resultado de ello, se convirtió en la persona más sombría, no solo entre los demonios, sino en todo el mundo. Falta de afecto, derrotismo, envidia, complejo de inferioridad, celos… Toma lo peor de todas esas emociones oscuras, mézclalo en un solo ser, ¡y listo! La tienes. Así era ella. Teniendo eso en cuenta, su situación era en realidad más grave en comparación con la crisis que yo atravesaba. Sin embargo, un demonio se acercaba a mí, decidido a matarme. Si cometía un solo error, moriría allí mismo. Por eso necesitaba la ayuda de ese punk para poder sobrevivir a todo esto. “Ahora que lo pienso…” Eché una mirada de reojo al Profeta antes de enunciar la prueba más contundente que me llevó a mi conclusión anterior: "Le gusto". “Siempre apareces en lugares donde 'realmente' voy a morir, ¿eh?” “…” Ella estuvo presente durante el incidente con el Diablo Blanco, durante el incidente de la Noche Carmesí, y ahora, aquí. Este punk siempre aparecía cuando los 'Devils' iban a matarme de verdad. Era como si no pudiera soportar verme morir 'de verdad', a pesar de que se suponía que estábamos enfrentados. “¿Acaso olvidaste que soy tu enemigo…?” “¡Venga ya, se nota que estás fingiendo ser uno!” “…” “Nunca intentaste matarme. Todo este tiempo, solo querías que estuviera siempre alerta cada vez que bajaba la guardia, intencionadamente o no.” “…” Aunque los ataques del Diablo Marrón seguían llegando desde todas direcciones, la Profetisa se presionó las sienes con fuerza, como si de repente le doliera la cabeza. Pero… ella nunca refutó mis palabras ni una sola vez. ¿Ves? Te lo dije. En realidad, llevaba bastante tiempo sospechando de ella. O sea, yo sospechaba que esta punk era en realidad una de las punks que me rodeaban y que conservaba la memoria de las líneas temporales anteriores. Y cuanto más me topaba con esa punk, más obvio se volvía quién era. Lo supe por instinto. Su forma de hablar y su comportamiento en general se parecían mucho a los de cierta punk que conocía. “Además, si de verdad eres tan punk, estarías deseando hacer cosas obscenas conmigo.” “…Piensa lo que quieras.” La Profeta respondió con voz algo hosca antes de sujetar con fuerza la empuñadura de su espada. ¡Pero primero tienes que hacer algo al respecto! Mientras pronunciaba esas palabras, desenvainó su espada y la blandió contra Su Majestad Imperial la Emperatriz, que se dirigía hacia allí, moviéndose aún sin vida como una marioneta. Ese golpe habría causado daños considerables. Si tan solo esa persona no se hubiera interpuesto mirándonos fijamente con ojos aterradores. —¿Qué estás haciendo ? Al ver al Santo de la Espada pronunciar esas palabras mientras apretaba los dientes, chasqueé la lengua. Este tipo sabía que Su Majestad Imperial no se encontraba en condiciones normales, y aun así no quería que la lastimáramos. “¡Bajen sus armas! La persona a la que están apuntando es la más importante de este Imperio.” “…Este maldito viejo…” La Profeta lo dijo chasqueando la lengua a mi lado. No podría estar más de acuerdo. En cuanto a rigor, era insuperable. Aun en ese estado de la emperatriz, él seguía fiel a su deber como su guardia. Desafortunadamente… No tenía tiempo, espacio ni voluntad para persuadirlo. Porque yo prefería un método más agresivo. "¡Ahora!" En cuanto grité eso, la gente a la que había estado "escondiendo" apareció desde todas direcciones. Toda clase de auras se extendieron mientras esas personas sostenían las extremidades del Santo de la Espada. "Qué-?!" Los ojos del Santo de la Espada se abrieron de par en par. Eleanor, Iliya, Riru, Yuria y Faenol. Eran las personas que descarté incluso mientras luchábamos contra el Depredador. La razón era que las necesitaba a pleno rendimiento para inmovilizarlo, aunque solo fuera por un instante. “¡Lo siento, Santo de la Espada!” Iliya guiñó un ojo mientras sujetaba el brazo del Santo de la Espada con su Espada Sagrada. ¡Por favor, dennos un momento! ¡Tranquilicémonos un poco hasta que el profesor termine su trabajo! "…Héroe-!" “Aunque seas tú, enfrentarte a gente tan increíble como nosotros a la vez será un poco…” Sin embargo, antes de que pudiera terminar sus palabras… El Santo de la Espada, cuyo cuerpo estaba atado por las Auras Demoníacas que lo rodeaban, gritó desesperadamente. “¡Dowd Campbell—! ¡Aléjate de Su Majestad Imperial ahora mismo—!” Con eso, todos los que estaban pegados a su cuerpo salieron volando, ondeando como una bandera mientras seguían aferrados a sus extremidades. “…¡¿Cómo se supone que esto tiene sentido?!” Lo sé, ¿verdad, Iliya? “¿Dónde te crees que estás…?” Mientras tanto, Eleanor apretó su cintura contra la parte del cuerpo de él que intentaba mover mientras ella gritaba esas palabras. Alcancé a vislumbrar un aura gris emanando de su cuerpo, lo que indicaba que estaba usando su aura demoníaca, pero aun así, parecía estar pasándolo mal. Incluso tenía la frente perlada por un sudor frío, algo que rara vez se veía. Riru y Yuria —que le sujetaban las piernas— también gritaron mientras sus cuerpos volaban de un lado a otro. “¡Ustedes! ¡Están! ¡A cargo! ¡De! ¡Las! ¡Mejores! ¡Partes! ¡Solo yo—! ¡Whooaaak—!” “¡Señorita Ri-Ri-Riru! Si usted no puede aguantar, yo también… ¡A-Aaaaargh…!” “…” Decir que esto fue un desastre sería quedarse corto. Era increíble cómo lograba enfrentarse a la fuerza de varios Vasijas del Diablo y al Héroe a la vez. Bueno, al menos, parecía que estaba ocupado con ellos por el momento. “Te lo prometo, Santo de la Espada.” Y por ahora, eso era suficiente. A diferencia del Predator, aquí tenía una solución infalible. No había razón para prolongar esto demasiado. “Salvaré a Su Majestad Imperial.” “¡Dowd Campbell—!” El Santo de la Espada gritó con su voz de pecho, capaz de hacer temblar de miedo a cualquiera que intentara acercarse a mí. “…” Pero, antes de que ese grito pudiera asustarme, ya había empezado a devanar los sesos. Lo que necesitaba hacer ahora era vencer al Diablo Marrón y hacer que Su Majestad Imperial entrara en razón 'completamente'. “Para hacer eso…” —Tendrías que entrar en contacto con ella. El Profeta interrumpió mis palabras con un profundo suspiro. “Esa era la solución que más utilizabas para lidiar con los Devils. El índice de éxito también era bastante alto.” “…” Al ver cómo hablaba como si me conociera tan bien, solté una risita sin darme cuenta. Sí, tenía razón. Aunque el nivel de dificultad era completamente diferente, la forma en que tenía pensado abordar al Diablo Marrón no era tan distinta de la que utilicé con el Diablo Rojo. Enfréntala, corre directamente hacia ella y véncela. "Sin embargo…" El Profeta interrumpió mis pensamientos. “¿Sabes que vas a morir si fracasas, verdad?” “…Por eso te pedí que me ayudaras.” Dije, esbozando una sonrisa amarga. Si realmente fuera quien yo pensaba que era, sin duda podría brindarme la mayor ayuda en esta situación. Al oír lo que dije, el Profeta respondió con una sonrisa burlona. “…Me darás mi recompensa. Pase lo que pase.” “Sí, claro.” “Además, no quiero la recompensa que me ofreciste. De todos modos, no es tu 'primera' vez, ¿por qué iba a molestarme?” “…” ¿Qué? "Quiero decir…" El Profeta dijo bruscamente. “Ya lo hiciste con el Diablo Gris.” “…” En el momento en que el Profeta soltó esa declaración explosiva con tanta desfachatez, una ola de mareo me invadió la cabeza. ¡¿De verdad acaba de decir eso en voz alta delante de todo el mundo?! "…¿Qué?" “¿Qué hizo?” Al oír las voces frías provenientes de donde se libraba la feroz batalla con el Santo de la Espada, un escalofrío de miedo recorrió mi espalda al instante. “¡Chicos, concéntrense en ese tipo!” ¡¿En serio, cómo podían dividir su atención así?! ¡Era el maldito Santo de la Espada contra el que estabas luchando, ¿sabes?! ¡Era el humano más poderoso de este maldito mundo! Sin embargo, como si desestimara mis preocupaciones… “Y además…” El Profeta continuó con una sonrisa burlona. Bueno, llevaba puesta esa máscara, así que no pude saber con exactitud si estaba sonriendo con sorna o no, pero por su forma de hablar, definitivamente estaba sonriendo con sorna debajo de esa máscara. “…Mi cuerpo ha sido ‘condicionado’ por ti. Múltiples veces. Aquí, y aquí. En todas partes.” “…” “Puedo enumerar todo lo que me vas a hacer en el futuro. Una por una.” “…¡Por favor, silencio…!” Profeta-! ¿De qué carajo estás hablando? “…” “…” La aterradora presión que sentía por detrás se había duplicado en comparación con antes. […Sabes, creo que deberías preocuparte menos por el Diablo Marrón y más por lo que te va a suceder después.] “…” …A este ritmo, podría ser cierto.
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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 315

Estás leyendo el capítulo 315 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.