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Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 303 online gratis en español

🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
El mundo no siempre se movería de la manera que yo planeaba; ya lo sabía perfectamente. Al fin y al cabo, lo he vivido una y otra vez. Si acaso, ha habido más casos en los que todo se desvió de lo esperado que en los que no. Por eso… La situación actual me resulta completamente desconcertante. < sistema=" mensaje=""> [Entrando en la ruta ramificada del Capítulo 5: 'Omitir'.] [Una vez que tomes la decisión correcta, la misión principal, 'La gran agitación del imperio', se omitirá y entrarás directamente en la batalla contra el jefe.] “…” Me quedé mirando la ventana que tenía delante con expresión de desconcierto. Esta ventana se abrió de repente cuando me estaba cepillando los dientes justo después de despertarme. …¿Qué carajo? En lugar de sentirme feliz, simplemente me sentí confundido. Un "error de cálculo agradable" era la variable más rara que había experimentado en mi vida. O sea, sí, supongo que cosas así podrían pasar, pero… ¿No era la recompensa demasiado grande…? ¿Como saltarse toda una misión principal? ¡Joder! ¿Eso no significa que no tendré que pasar por toda una misión...? ¿Cómo podría ser posible algo tan bueno? < sistema=" mensaje=""> [¡Debido a la influencia del objetivo 'Astrid Rogos Campbell', se detecta una gran variable en el desarrollo del escenario!] “…” Al ver la ventana que seguía, inmediatamente entrecerré los ojos. [¿Qué ocurre?] “…Esa persona…mi madre…parece haber hecho algunas cosas a mis espaldas…” [¿Engaños?] “Es útil, pero la verdad es que no tengo una buena impresión de ella, así que…” Al oírme decir eso mientras me enjuagaba la boca, Calibán respondió con voz estupefacta. […Dejando de lado cómo diablos te enteraste de eso… Si te sirvió de algo, no deberías criticarla, ¿no? Además…] "¿Qué?" Hablaba de una manera extraña, y yo le respondí con un tono de voz algo cortante. [He estado pensando en esto, pero ¿de verdad es necesario llegar tan lejos?] Lo dijo con un tono de voz cuidadoso pero firme. [Ni siquiera has hablado con ella, ¿verdad?] “…” [Sabes, negarte a comunicarte con una persona tan desesperada, por muy mala impresión que te haya causado, no es normal. No es propio de ti. Sí, la gente te llama vulgar y demás, pero no eres el tipo de persona que despreciaría las relaciones humanas de esta manera.] “…” ¿Cómo decirlo? Parece que te repugna el hecho de que sea tu "madre". ¿Ocurrió algo malo en el pasado? Cuando dijo eso… “…” Por un instante, una serie de escenas pasaron fugazmente por mi mente. Disparos, un cadáver, gritos, sangre, manos ensangrentadas, una canción… Y… el fin del amor… “…Dejemos de hablar de cosas inútiles.” Respondí sin expresión alguna… Mientras me presionaba las sienes, intentaba ahuyentar los viejos recuerdos que me venían a la mente. Esos eran mis recuerdos de antes incluso de llegar a Sera. Sinceramente, no tenía tiempo para pensar en algo así cuando tenía tantas cosas que hacer. “Debemos mantenernos alerta, no es que no tengamos otras preocupaciones.” Si se omitió la Gran Turbulencia del Imperio, eso significó que todo salió según lo previsto. La "guerra" no ocurriría en absoluto, lo cual era bueno. Pero eso nos dejó con el mayor problema… …Lo que más me molesta… Dejando a un lado la misión principal, aún quedaban las 'batallas contra jefes'. Todavía tenía que lidiar con el Conde Nicolás —que me sacaba de quicio solo con pensar en él— y con el “Jefe Final” del Capítulo 5. Cuanto antes reconcilie a Seras y Victoria, mejor. En cualquier caso, tendría que ocuparme de eso en cuanto terminara mis asuntos en el territorio del Conde Ravel. De esa forma, finalmente podría sembrar mis semillas— […Dudar.] "¿Indulto?" ¿Sembrar tus semillas es lo que yo creo que es? “…Eh, ¿quizás?” […] “Mira, no es que tenga otra opción…” Antes de que pudiera decir que era lo mejor que podía hacer para cerrar el capítulo, Caliban me interrumpió con un tono que sugería que aquello no era asunto suyo. [Haz lo que quieras. Ya te has decidido. No me vas a escuchar, digas lo que digas.] “…” [Solo… eh… ¿sabes…? Hazme desmayar o algo así cuando lo hagas de verdad…] Continuó dirigiéndose a mí con resignación, mientras yo me quedaba sin palabras. [¿Sabes?, esa mujer… Victoria… eh… Sé que es adulta, pero al ver su tipo de cuerpo… eh… la culpa…] “¿Qué demonios eres…?” “¡Dowd Campbell!” Antes de que pudiera terminar de hablar, casi me atraganto con el agua que tenía en la boca porque Victoria abrió la puerta de golpe. Al verme vomitar el agua del enjuague bucal que tenía en la boca, Victoria me miró con expresión perpleja. “¿Qué? ¿Qué ocurre?” "…Nada." ¡Hablando del rey de Roma! Si le hubiera contado de qué estaba hablando con Caliban, esa tipa me habría cortado en sashimi con su espada, teniendo en cuenta su personalidad. “En fin, ¿qué haces aquí tan temprano por la mañana?” “…Tienes que ir al palacio del conde Ravel. Ahora mismo.” Dijo con un suspiro, como si ella también estuviera estupefacta por la situación. “No sé qué demonios está pasando, pero sé que todo es por tu culpa.” “…” ¿Qué? ¿Qué quieres decir? ¿Qué carajo? ● “¿Cuánto quieres?” Eleanor preguntó con semblante serio. A quien le hizo esa pregunta fue a Faenol, a quien le asomaba un cuerno en la frente y cuyo cuerpo estaba cubierto de llamas. Cualquiera podía ver claramente que se trataba de la manifestación de su poder diabólico. Sin embargo, parecía que aún era "racional" en comparación con cuando creó una enorme columna de fuego y se descontroló. …Parece que se está acostumbrando. Eleanor pensó mientras suspiraba para sus adentros. Bien… Del mismo modo que la habilidad de Yuria con la espada había ido mejorando, Faenol también estaba aprendiendo a manejar mejor el poder de su demonio. Resultaba extrañamente como si el "crecimiento" de los Vasos del Diablo alrededor de Dowd se hubiera acelerado recientemente. “…” Eleanor bajó la mirada en silencio hacia su pecho. Para ser exactos, intentaba percibir la existencia “dentro” de su pecho. Pero antes de que pudiera perderse en sus pensamientos, Faenol le respondió. “¡Ay, Dios mío!, no creo que esto sea algo que se pueda comprar con dinero.” “…” Un ceño fruncido apareció rápidamente en el rostro de Eleanor, mostrando su disgusto. “…¿Acaso pone usted en duda la riqueza de la Casa Tristan Duchal?” “Es la casa más noble del imperio, así que por supuesto que no.” De lo que estaban hablando era algo que les acarrearía una buena reprimenda por parte de Dowd si lo viera. Era una foto de Dowd de bebé —la misma que la profesora Astrid les había enseñado el otro día— impresa físicamente por Faenol. Cuando lo vio por primera vez, los ojos de Eleanor se enrojecieron lentamente. Si bien es cierto que había grabado la imagen en lo más profundo de su memoria en el momento en que la vio, almacenarla de esta manera como un "objeto" era un asunto completamente diferente. Como una fanática obsesionada con una celebridad, su voz comenzó a temblar de fervor. “…Entonces, ¿por qué rechazas mi oferta?” “Porque necesito valorarlo justamente. Es una foto del señor Dowd, no es algo que se pueda comprar con dinero.” Al ver a Faenol afirmar tal cosa en tono serio, el cuerpo de Eleanor se puso tenso. Si ha llegado hasta aquí, ¿qué será lo que me preguntará? Y, efectivamente, lo siguiente que dijo Faenol la impactó profundamente, como correspondía a tal tensión acumulada. “Usted también tiene estas cosas, ¿verdad, presidente del consejo estudiantil? Su 'colección'.” “ Eleanor dejó escapar un gemido de inmediato. A lo que se refería Faenol era a su "Colección Dowd", aquello que había estado coleccionando mientras soportaba las constantes quejas de Beatrix: "¿Sabe todo el mundo en tu casa que has estado haciendo esto?"... La directora Atalante les recriminó: “¡Sigo recibiendo informes de que te has estado colando en lugares donde no deberías! ¡Basta ya!”… Y las tonterías de Iliya, de vez en cuando: "Compártelo conmigo si tienes algo bueno". Era su tesoro personal, una colección de los momentos más especiales que ella quería conservar en su memoria. Bueno, para ser sinceros, se trataba simplemente de una colección de fotos de Dowd que ella tomó en secreto mientras lo acosaba. En realidad, cada vez que le sacaba una foto, una mini Beatrix imaginaria aparecía a su lado y le gritaba: “¡Eso es un crimen! ¡He dicho que es un crimen, loca de remate!”. Sin embargo, a esas alturas, ya era capaz de ignorar sin miramientos los sermones de aquella existencia imaginaria. “…De acuerdo. Buscaré uno que valga la pena y te lo enviaré.” “De acuerdo. Trato hecho—” En el momento en que ambas personas estaban a punto de llegar a un acuerdo que las satisficiera a ambas, se oyó un grito cerca. “¡Tú! ¿Acaso saben quién soy?” “…” “…” Ah. Sí, 'aquello' sigue aquí. Como si la misma idea les hubiera venido a la mente, Eleanor y Faenol dirigieron sus miradas al conde Ravel, que colgaba boca abajo de lo alto de la muralla, vestido únicamente con su ropa interior. “…Deberíamos haber sido un poco más duros. Viendo que todavía tiene energía para hablar, significa que no ha reflexionado lo suficiente sobre sí mismo.” —dijo Faenol con un resoplido. Sus ojos brillaban rojos, dando la impresión de que realmente estaba a punto de cumplir sus palabras, pero Eleanor la detuvo con una sonrisa amarga. “No. Si lo hicieras, borrarías todo el Raven Comital del mapa.” Eleanor no bromeaba cuando dijo eso. Cuando los soldados del Comital de Ravel —que yacían en el suelo gimiendo de dolor— oyeron su conversación, todo su cuerpo se tensó y tembló. No era extraño que reaccionaran así. Todos habían presenciado todo tipo de sucesos extraños: la muralla cortada, el cielo entero en llamas, trozos de metal desgarrados con las manos desnudas, sin siquiera tener tiempo de usar el equipo que habían traído de la Torre Mágica. Habían visto cómo esas mujeres "invadieron" el territorio del conde y convirtieron todo el palacio, incluso el palacio principal, en un páramo en menos de medio día. Y después de hacer eso, se pusieron a divagar sobre un hombre llamado Dowd o algo así. …Sobre eso… A uno de los soldados se le ocurrió una idea… En cierto modo… le envidio… Se preguntó qué tipo de vida tendría ese hombre con esas mujeres maravillosas que lo cuidaban con tanto cariño. Pero entonces se dio cuenta de que el afecto era como un arma de doble filo. Cuanto más profundamente se enamoraba uno de alguien, más aterrador sería el desamor que experimentaría. Y si él viviera con todas esas mujeres, y un día lograra "decepcionarlas"… “…” La persona que tuvo tales pensamientos tembló. Cambió de opinión, no quería pasar por algo así en absoluto. Y mientras tenía esos pensamientos… “¿Qué carajo es esto?” El hombre del momento entraba pesadamente en el palacio del conde.
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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 303

Estás leyendo el capítulo 303 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.