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Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 284 online gratis en español

🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
< habilidad="" información=""> [Sello del Caído: Transformación] [ . . . Aura del Diablo almacenada actualmente Diablo púrpura (95%) Diablo marrón (5%) Diablo Azul (100%) Diablo Rojo (5%) Diablo Blanco (0%) C̵̡̹̖̙̭͖̈́͐¾̸̧̥̬͈͇̹̘͕̠̮̩̙̎ð̸̞͖̋¾̶͕̻́̊̇î̸̙̪͎̥͎͍̲͔̔̈́̀̃͗́̚̚͠͠͝͠ ̵̨̛̠̟̲͔̟̔̍͛̈́°̶̨̙̠͆͋̔͛̒̀̾̆̉̏̕³̶̟̝̙͔̥̖̯̠̒̈̋̃̇̾̃̽̆̅͊͆̋̋ ( 0% ) . . . ] “...Mmm.” Lindo. Al menos, conseguí maximizar el Aura Demoníaca del Diablo Azul gracias al combate con Riru. Básicamente, esto significaba que conseguí lo que quería, prácticamente. Mi objetivo era llenar al menos cuatro Auras Demoníacas, ya que esa debería ser la condición mínima para poder afrontar cualquier situación con relativa seguridad. ¿Ya estás a mitad de camino? Deberías obtener suficiente de esas hermanas Cardinal Humans, ¿no? “...Con ellos es un poco diferente…” Respondí mientras miraba el número del 95% que aparecía en el indicador del Aura Demoníaca del Diablo Púrpura. Verás, solo podía usar el Aura Demoníaca del Diablo si ese número alcanzaba el 100%. Siempre había sido así, o al menos, nunca había experimentado lo contrario desde que se me reveló parcialmente la explicación sobre el Sello. Aunque no sé por qué este se detuvo al 5%... < consejo!=""> [¡Cuanto mayor sea el nivel de favorabilidad del Recipiente del Diablo hacia ti, más fácil será recolectar Aura Demoníaca!] [¡Un bajo nivel de favorabilidad generará algunas dificultades en el proceso de cobro!] Mientras me preguntaba eso, apareció una ventana emergente que me hizo entrecerrar los ojos. ¿Fue por eso que solo alcanzó un máximo del 95%? …Lo que significa que el problema no es de Seras. Fue porque Victoria me tenía en baja estima… ¿Has encontrado el problema? "...Creo que es porque a Victoria no le caigo muy bien." [Entonces, sedúcela.] “...” [Es una mujer y es un recipiente del diablo. Lo único que tienes que hacer es intentarlo.] Este tipo decía que conseguir que alguien me amara profundamente era algo tan fácil como respirar… [Entonces, ¿puedes hacerlo o no?] "...Por supuesto…" [...] “O sea, no es difícil, es solo que… últimamente ni siquiera quiere estar en mi presencia, ¿sabes…?” Desde que acabó chupándome el dedo, siempre huía cada vez que parecía que iba a encontrarse conmigo. Si quería llevarme bien con ella, primero tenía que conocerla, por supuesto, pero… “Ah.” Mientras estaba absorto en esos pensamientos, de repente… Una voz muy desagradable llegó a mis oídos. “Te encontré.” Una voz que suena inocente. Me lo creería si alguien que no lo conociera lo percibiera como una persona ingenua. Sin embargo, alguien con una percepción más aguda sin duda sentiría una sensación ominosa que le recorría la piel ante la desconocida "retorcida" presencia que se escondía tras su voz. Cuando giré la cabeza, alguien con los ojos caídos —lo que le daba un aspecto de estar un poco somnoliento— se acercaba a mí con pasos lentos, acordes con su voz. Tenía el pelo negro, los ojos rojos, y si a eso se le sumaba su bello rostro, cualquiera lo habría confundido con un joven noble. “Soy el conde Nicolás. Mucho gusto.” “...” No era la primera vez que alguien se me acercaba de esta manera. Marquis Riverback, en el Capítulo 1, había hecho lo mismo. Intentó tenderme una trampa fingiendo que se había encontrado conmigo por casualidad. Este cabrón era parecido a él. No se quedaba atrás en cuanto al nivel de peligro que representaba. Ambos se me insinuaron aunque yo no quería conocerlos en absoluto. “Te he estado buscando. La Academia me lo ha estado poniendo difícil, así que lo he pasado bastante mal.” Pero la diferencia aquí era… A diferencia del Marqués Riverback, que ocultaba sus intenciones siniestras, este cabrón no era de los que se callaban. Al contrario, las exhibía descaradamente. “Hablemos, Dowd Campbell.” Al verlo decir eso mientras bostezaba, no parecía esperar que yo le dijera que no en absoluto. Para ser exactos, en lugar de no esperar que dijera que no, estaba dispuesto a arrastrarme por la 'fuerza'. “Tengo una oferta tentadora para ti.” “...” Esta parte no era una trampa, de eso estaba seguro. Él no era el tipo de persona que andaba tramando algo así. Sin embargo… Si siguiera a ese punk, me estaría obligando a pasar por una experiencia desagradable. …Haa. Pero aun así… Le respondí con frialdad y una sonrisa fingida en mi rostro. “...Entonces me interesa.” Como se acercó a mí sin ninguna vacilación, no pude evitar responderle. ● [...¿Así que este es el tipo que más gente ha matado en el Imperio?] Sí. En serio, ¿cómo puede un noble de tan alto rango vivir con un apodo tan horrible como Carnicero? Normalmente, tener un apodo tan terrible supondría una gran deshonra para la familia, por lo que cualquier noble cuerdo negaría ese apodo a cualquier precio. Sin embargo, esta persona no está cuerda. Le daría igual aunque ese fuera su apodo oficial. Llamarlo fenómeno ya no bastaba, era simplemente un loco de remate. [...Apenas aparenta tener más de veinte años. Además, parece un chico guapo y algo deprimido, en lugar de un lunático…] Por eso todo el mundo cae en la trampa. ¡Este bastardo…! Era una escoria. La única persona comparable a él en cuanto a bajeza era el Papa de Tierra Santa. Mientras reflexionaba sobre esa información, entramos en Elfante bajo la puesta de sol. Nuestro paseo fue tranquilo, la brisa fresca que me hacía cosquillas en los oídos era agradable. Si tan solo ese cabrón que tengo al lado no dijera algo tan desagradable al instante siguiente… “En primer lugar, quiero pedir disculpas.” "¿Lo siento?" “Quería ser cortés, pero no tengo mucha paciencia, así que iré directo al grano.” …Como era de esperar del cabrón que se me acercó de repente sin dudarlo, su actitud pretenciosa fue de lo más variopinta. Mientras yo suspiraba para mis adentros, el conde Nicolás continuó. “Hay algo que estoy buscando y creo que lo tienes cerca.” Lo dijo antes de extender un papel lleno de retratos robot de personas y recompensas escritas. Era un cartel de búsqueda emitido por su familia. En cuanto a las personas que buscaba… [...Oye, ¿no son ellos—] …Sí. No hay manera de que confunda sus caras con las de otra persona. Los retratos robot eran toscos, pero podía distinguir claramente quiénes eran. Seras y Victoria en su forma de Beastkins. “Eh, es un poco difícil de explicar, pero… Si les quitas la cola y las orejas, ¿hay gente a tu alrededor que se parezca a esta…?” Hay. Ambos, de hecho. “Quién sabe, no puedo estar seguro solo con mirar esto.” “¿En serio? He oído claramente por los rumores que hay gente que se parece exactamente a esta merodeando por tu zona.” “...Con el debido respeto, Conde, ¿puedo saber por qué los está buscando?” El conde Nicolás ladeó la cabeza. Su expresión sugería que se preguntaba por qué yo preguntaba lo obvio. “Carnicero… Ese es el nombre con el que me llama la gente.” Respondió con voz inexpresiva. “No me pusieron ese apodo en vano. ¿Acaso no es obvio lo que voy a hacer cuando los encuentre?” “...” Sentía cómo la rabia me subía desde el fondo del estómago. Aunque hablaba de matar a esos dos, ni siquiera pestañeó. “...Quiero escuchar su razón.” Como mínimo… Quería saber cuál era exactamente su motivo. La razón por la que vino a verme en ese momento y me pidió directamente que se los diera. “¿Acaso los humanos cardinales no son similares a los humanos? Salvo por su raza que…” "...¿Perdóneme?" Intervino repentinamente con voz ligeramente atónita. Su rostro seguía inexpresivo. Con la misma expresión somnolienta, él… "¿...Tenemos que considerar esas cosas como humanas?" —Pronunció semejantes tonterías. En ese momento, sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo. “Aunque muchos humanos se dejan engañar por su apariencia y tienen una percepción errónea de estas cosas, eso no cambia el hecho de que no son más que plagas. No están capacitados para vivir en el mismo espacio que los ciudadanos imperiales, que poseen de forma natural los genes perfectos.” No era la primera vez que oía hablar de algo así. Esa era precisamente la ideología de los bastardos que habían sumido al mundo en el abismo de la guerra en mi mundo anterior. Eugenesia, racismo, Holocausto, genocidio. Esos lunáticos apoyaban una ideología tan descabellada. El conde Nicolás no era diferente. Aunque profería delirios tan descabellados, sus ojos estaban muy claros. Solo las personas completamente seguras de haber hecho lo correcto a lo largo de su vida podían tener esos ojos. Unos ojos llenos de tanta positividad hacia uno mismo. En otras palabras… …Es un puto lunático. Era la señal de un fanatismo enfermizo y profundamente extendido. Este cabrón creía que "exterminar" a incontables Humanos Cardenales era lo correcto. No, para él era más que eso. Porque su expresión sugería que era algo "natural". Era obvio que ni siquiera se había planteado si aquello era bueno o malo. 'Los Humanos Cardenales no son humanos'. 'Son casi como plagas, como cucarachas o mosquitos'. 'Así que, "exterminarlos" es algo natural.' Esa era su lógica. [...Este cabrón, ¿de qué coño está hablando?] Caliban lo dijo con voz oscura desde el interior del Enlace de Almas. Era la primera vez que le oía hablar en ese tono. En su voz se condensaba una "intención asesina" capaz de erizarme la columna. Cuando conoció al Diablo Rojo, ni siquiera emanaba una vibra tan aterradora. ¿Esa es la razón por la que los mató a todos? ¿Por esa razón tan absurda? Claro, ese cabrón que tenía delante no podía sentir lo que yo sentía. Entonces, continuó diciendo algo que me cegó de rabia con solo escucharlo. “Mi misión es exterminar a todas esas plagas para que no lleguen a dañar al Imperio. El motivo por el que he acudido a usted y le he pedido ayuda es porque creo que comprenderá lo honorable que es este trabajo.” “...” Si pensara con calma, Lo mejor que podía hacer era controlar mi temperamento aquí. “No tienes de qué preocuparte. Si no son Humanos Cardenales, te los devolveré inmediatamente.” “¿Y qué pasaría si lo fueran?” “Por supuesto, los ejecutaré después de torturarlos de todas las formas posibles. Les haré sufrir el mayor dolor imaginable como castigo por atreverse a engañarte a ti, un honorable ciudadano imperial. No tienes de qué preocuparte.” “...” Controlar mi temperamento es la mejor opción… “Especialmente estas… Dos cosas...” Mientras miraba a Nicholas, pensé lo mismo; él se pasó la mano por la frente con una expresión como si pensar en ellos le hubiera irritado lo suficiente. Sabía que no debía causar problemas aquí, pero… “Durante el exterminio, sus padres fueron los humanos cardinales más fuertes que jamás había conocido. Cuando les pregunté dónde escondían a sus hijos —mientras les aplastaba cada una de sus extremidades, por supuesto— se negaron a responderme hasta el final.” “...” “Había incendiado toda la aldea y matado a cada una de esas plagas sin importar su género ni edad, pero fallé en estos dos aspectos. Supongo que no fue mi día de suerte, ¿eh?” La forma en que pronunció esas palabras fue como si se quejara de un desayuno que no le había gustado. “Como ambos eran niños en ese momento, pensé que usar los cadáveres de sus padres como cebo funcionaría, así que colgué sus cabezas en la plaza, pero esas cosas no se dejaron engañar por eso.” “...” “Normalmente, los jóvenes Cardenales Humanos salían corriendo llorando, gritando mamá, papá y demás, ¿sabes? He atrapado y matado a muchos haciendo eso.” “...” “Pero supongo que los hijos de los fuertes son diferentes. Su capacidad de supervivencia es bastante tenaz. Increíble, ¿verdad?” Este cabrón era la persona con mayor autoridad en la Asociación de la Alta Nobleza, justo por debajo del marqués Bogut y su secretario, el conde Ravel. Como estaba emparentado tanto con la Emperatriz como con el Canciller, en el momento en que me metiera con él, se convertiría en un incidente enorme que conduciría directamente a una guerra civil. También existía una alta probabilidad de que el villano principal en el próximo escenario fuera este tipo. Atacarlo ahora solo aumentaría las probabilidades de que todo saliera mal, a diferencia de lo que ocurrió con el Papa. Lo mejor que podía hacer era esperar un poco y asegurarme de estar bien preparado para darle una paliza a ese cretino. Ese momento llegaría, sin duda. “...” Eso sería lo mejor que podría hacer… ¡Lo sabía, joder!, pero… Monstruo. [... Sí.] Calibán respondió con una voz que sonaba como si se estuviera riendo. Bien… Supongo que, como me conocía desde hacía tanto tiempo, estábamos en la misma sintonía. [¿Los llamaremos entonces?] Sí, por favor. Mientras manteníamos esa conversación, el conde Nicholas enrolló los retratos robot que me estaba mostrando y los guardó en el bolsillo interior de su chaqueta. Incluso después de eso, siguió profiriendo sus desvaríos incoherentes. “Qué lástima que no los conozcas. Esas cosas son tan persistentes, necesito atraparlos cuanto antes…” “Conde Nicolás, lamento interrumpirle.” Dije sonriendo. “¿Pero podrías callarte?” “...” Al oír eso, cerró la boca al instante. Parecía como si su expresión inexpresiva se hubiera vuelto aún más inexpresiva. "...¿Qué?" “Nada, es solo que...” Le respondí con una sonrisa aún más amplia. Y luego… El sello en mi pecho brillaba con un azul profundo. < sistema=" mensaje=""> [¡Usando el 'Aura Demoníaca del Diablo Azul'!] [Copiando la autoridad del objetivo, ¡'Pulverización'!] “Ni siquiera quiero escuchar tus últimas palabras.” Al instante siguiente… Mi puño, envuelto en Aura Demoníaca Azul, golpeó al Conde Nicolás directamente en la cara.
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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 284

Estás leyendo el capítulo 284 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.