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Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 275 online gratis en español

🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
Victoria dijo que la razón por la que quería unirse al club era para matar a su hermana, ¿verdad? [...Ahora que lo escucho de nuevo, ¿no crees que está siendo demasiado dura?] Sinceramente, no creo que lo diga en serio. Eso pensé mientras miraba a Victoria, que me preparaba té como su invitada, delante de mí. Hay que reconocer que fue una forma bastante sensata de recibir a una invitada. Es decir, ella siempre tenía el rostro inexpresivo, así que era difícil adivinar qué estaba pensando. Entonces, ya sabes que el Imperio está aplicando una estricta ley discriminatoria contra los Humanos Cardinales, ¿verdad? En pocas palabras, los Humanos Cardinales eran aquellos que poseían características prácticamente prominentes de 'otras especies' entre los humanos. El otro día nos topamos con uno de ellos, pero entenderías mejor a qué me refiero si te pongo a Seras como ejemplo. Eran los que tenían orejas de animales en la cabeza, básicamente. [Sí, y creo que esa ley es jodidamente repugnante.] “...” Sabía que era el líder de los Guardianes, el grupo de personas dedicadas a defender la justicia durante toda su vida, pero aun así no esperaba una reacción tan fuerte. ¡Qué hombre! Y yo que pensaba que defendería al Imperio, ya que su grupo trabajaba para ellos. Realmente pensé que él también pondría una excusa, ya que prácticamente pertenecía al Imperio, ¿sabes? [En primer lugar, es una ley tan anticuada y malvada. El problema es que quedan pocos Humanos Cardinales en el Imperio, por eso nadie se molestó en plantear el tema para eliminar esa ley.] Si sabes eso, entonces sería más fácil hablar de esto. Porque eso significaba que no refutaría mis palabras con la boca llena de espuma cuando yo hablara de ello. Mientras miraba a Victoria frente a mí, dejé escapar un suspiro interior. Verás, este punk y Seras son los pocos supervivientes de los Humanos Cardinales. [...] En cuanto oyó la palabra “superviviente”, Calibán guardó silencio. Yo solo pude esbozar una sonrisa amarga para mis adentros. Eso significaba que había entendido lo que yo intentaba insinuar. Los cardenales humanos parecían humanos y se comportaban como humanos, pero la Ley Imperial no garantizaba sus "derechos humanos". Y así, la gente los trató del mismo modo que a los animales. En otras palabras… Había algunos canallas que los cazaban 'por diversión'. [¿Qué?] Calibán reaccionó como si hubiera oído algo que no debía. Pues bien, mis palabras eran ciertas. La caza del cardenal humano era un “deporte” que solía estar de moda entre ciertos círculos nobles. Los 'hombres bestia' a menudo utilizaban sus capacidades físicas y su sigilo para actuar como asesinos, por lo que eran un blanco especialmente fácil para tales actos malvados. Sobre todo porque los nobles solo necesitaban recurrir a sus viejas excusas para justificar la masacre, como llamarla "purga por la justicia" o "prevenir problemas en el futuro". [...¿Eso realmente sucedió...?] Al oír lo triste y enfadada que estaba su voz, me callé. Esta persona había sacrificado su vida por el Imperio, y aun así sucedió algo así. La evidencia de tales atrocidades estaba incluso frente a nosotros. En fin, la raíz de las tonterías que dijo el otro día —aquello de que quería matar a su propia hermana— se debía a lo que sucedió en el pasado, cuando se descubrió a sí misma como superviviente. Esta chica cree que toda su familia murió por culpa de su hermana. Por eso dijo eso. [...Oye, oye, espera. Te saltaste muchas cosas en tu explicación.] Podía imaginar a Calibán presionándose las sienes mientras pronunciaba esas palabras. Volvamos al principio. Dijiste que no lo hacía en serio, pero dadas las circunstancias, es imposible que sea así. Tiene todos los motivos para intentar matar a su hermana de verdad. Verás, por ahora, solo sospecha de su hermana. Todavía no hay pruebas. La propia Victoria debió de tener sentimientos encontrados. Al fin y al cabo, Seras era la única familia que le quedaba. No podía tratarla exactamente como una enemiga mortal, ya que solo tenía una vaga sospecha. Eché una mirada a Victoria, que se acercó con las dos tazas de té que había preparado. Por eso, dudo que diga algo importante. Como le dije a Calibán que… “Quien mate primero a mi hermana será el ganador.” “...” Victoria soltó semejante tontería. Lo dijo con tanta naturalidad, como si dijera algo como “Vamos a comer, tengo hambre”. Como si fuera algo obvio y no mereciera la pena comentarlo. Y desde esa actitud… Podía sentir su firme voluntad con toda claridad. [...¿Qué dijiste hace un momento?] …Puaj. [Mírenla a los ojos. Habla en serio.] En una situación normal, ella no debería comportarse así… Respondí mientras intentaba con todas mis fuerzas aliviar mi dolor de cabeza. Y entonces mi mirada se posó en el aura púrpura de sus ojos. Ya veo. Ahora lo entiendo. Esa cosa le estaba nublando el juicio racional a ese mocoso cada vez que se mencionaba un tema relacionado con Seras, ¿eh? Como ya mencioné, los Fragmentos del Diablo siempre intentarían fusionarse entre sí. Si dos personas tuvieran un solo Fragmento cada una, intentarían “animar” a los Receptáculos a “unirlos”. Al verme permanecer en silencio demasiado tiempo, Victoria, que ahora estaba sentada frente a mí, inclinó la cabeza. “Fuiste tú quien nos dijo que propusiéramos el partido, ¿verdad?” "...Hice." “Entonces, puesto que lo has dicho, esto debería contar como un 'combate'. El ganador será quien consiga matarla primero.” Su tono sugería que no creía haber dicho absolutamente nada malo. Era como si intentara preguntarme: "¿Por qué demonios tardas tanto en dar el visto bueno?". [...¿Por qué no lo rechazas? No creo que esto esté bien.] —dijo Calibán. Su tono sonaba como si le hubiera dado un fuerte dolor de cabeza. Cooperar en un intento de asesinato ya es bastante ridículo, pero siento que solo te está provocando. Ella fue quien dijo que su objetivo al unirse al club era matar a su hermana, y sin embargo te pidió un combate para lograr ese mismo objetivo. ¿No te parece un poco...? Tenía razón. Pero, mientras le escuchaba hablar, algo me vino a la mente. “Claro. Hagámoslo.” Por eso solté mi respuesta así, antes incluso de que Calibán pudiera terminar de hablar. “...” Las manos de Victoria se detuvieron. Me miró fijamente, como si pensara que había oído mal. "...¿Qué?" Su reacción —aparte de su entusiasmo por hacerlo— sugería que no esperaba que yo aceptara con tanta frialdad. Ahora me daba cuenta de que simplemente intentaba que me negara y, a partir de ahí, intentaría "negociar" conmigo o algo así. “Dije: hagámoslo. A ver quién mata primero a tu hermana.” Dije con una sonrisa burlona. Al oír lo que dije, puso la misma expresión que yo cuando escuché su sugerencia por primera vez, pero la ignoré y continué. “Pero tendrás que cumplir tu promesa, ¿de acuerdo?” 'Obedéceme si pierdes'. Esa promesa. “...” Al oír mis palabras, todo su cuerpo se estremeció y tembló ligeramente. Parecía que ella intuía algo ominoso en mis palabras. ● [...] “...” [...] “...” Iba caminando por el pasillo, cuando de repente me detuve y solté un profundo suspiro. El silencio del Enlazador de Almas me dolió. Sentí que lo que Caliban quería decirme le subía a la garganta. “... Calibán.” [¿Hm?] “Si tienes algo que decir, dilo.” [No te preocupes, yo sé más. No tiene sentido que te pregunte al respecto.] “...” [Sé que estás tramando alguna locura como siempre. ¿Qué sentido tiene?] “...” Por un momento, me pregunté qué demonios había pasado con su evaluación sobre mí, pero no se lo pregunté. Tal como él dijo, había cosas que no necesitábamos preguntar. Ya conocíamos la respuesta. “...Así que, como ella me lo pidió, decidí hacerlo.” No tenía otra opción. Estaba influenciada por el Demonio Púrpura, así que estaba decidida a atacar a Seras. Nada la haría cambiar de opinión. Sin embargo… “Necesito prepararme un poco.” Pues claro que sí. Victoria era prácticamente una maestra en el arte de matar a golpes a "humanos". Era una de las Grandes Asesinas, consideradas las mejores asesinas del continente. Bueno, Seras también lo fue. De hecho, ostentó ese título durante mucho más tiempo que Victoria. En fin, para las 'tareas' que tenía que realizar, debía analizar sus movimientos, medir sus capacidades y encontrar el mejor momento para asestarle un golpe que no pudiera esquivar. Una vez que lo haya cumplido todo… Eso significaría mi victoria. Y… Decidí que el mejor momento para "comprometerme con ello" era ahora mismo. Así que, llamé a la puerta delante de mis propios ojos. “Sí, ya voy…” ¿Quién es a estas horas, en serio...? Tras tales quejas, la puerta se entreabrió. —¿Eh? ¿Señor...? Pude ver a Seras detrás de la puerta principal, tartamudeando confundida por mi visita. Aunque vine aquí en cuanto terminé de hablar con Victoria, todavía era bastante tarde. Su gorro de dormir y su pijama de lunares aparecieron ante mi vista. “...” ¡Qué sabor… catastrófico…! Incluso Yuria, la más pequeña de todas, se enfadaría y saldría corriendo si le diera esa ropa. Me había dicho que no la tratara como a una niña pequeña. Bueno, para ser justos, Seras parecía avergonzada estando delante de mí con esa ropa. Se notaba enseguida por lo mucho que se sonrojó. “¡E-Esto…! ¡Quiero decir…! ¡E-Es cómodo para dormir…!” “¿Puedo entrar?” Dije, interrumpiéndola. “Tengo algo de qué hablar contigo. Solo nosotros dos.” “...” Pude ver cómo todo su cuerpo se ponía rígido. Parecía haber notado que mi estado de ánimo era diferente al habitual. Allí estaba yo, un hombre, visitándola en su habitación en plena noche con cara seria. No solo eso, sino que incluso le dije que quería hablar con ella a solas. También… “Este es un asunto importante y es algo que solo tú y yo podemos resolver.” “¿...Ah…? ¿Lo siento…?” Tras oír todas esas palabras, le fue imposible mantener la compostura. Su pijama blanco de lunares y su gorro de dormir solo consiguieron que su rubor pareciera más intenso. El rubor le llegaba incluso a las orejas; los tomates parecerían pálidos comparados con su aspecto en ese momento. “¿Entonces, me dejarías entrar?” “...Por supuesto…” Como si estuviera poseída por algo, me dejó entrar aturdida. Parecía como si hubiera olvidado la vergüenza que sintió cuando la vi por primera vez con esa ropa. Su mente debía de estar llena de imaginaciones desbordadas, ya que parecía que ni siquiera podía hacerse una idea aproximada de lo que iba a contarle. Además, eh… Honestamente… La situación actual probablemente no era tan diferente de sus desbordantes fantasías. Tras un crujido, sacó una vela. Parecía como si hubiera perdido todo sentido de la realidad. Probablemente apagó esa vela para que al menos pudiéramos hablar mirándonos a la cara, pero… Sinceramente, no creo que lo necesitemos. Te juro que sería mejor hacer lo que tenía pensado sin luces. Solo nos incomodaría a los dos tenerlas encendidas. Así que, cuando estaba a punto de encender la vela, la agarré inmediatamente de la muñeca. “Seras.” “¡Ihiiiiiik—!” “...” ¿Qué? ¿Por qué estaba tan sorprendida…? Su cuerpo empezó a temblar, como si la hubiera asustado un fantasma. Incluso pude ver las lágrimas en sus ojos. “...S-Sí, señor… Lo dijo con voz temblorosa. Al oírla, suspiré para mis adentros. Como no parecía estar en buenas condiciones, pensé que no había necesidad de prolongar esto. Entonces… “Hagamos algo que nos haga sentir bien a ambos.” Lo dije, sin intentar ser sutil. “...” Al oír mis palabras, abrió mucho la boca. Y Calibán también, al parecer. Probablemente estaba tan perplejo como ella. “¿...S-Senior?” Seras me miró, sus ojos temblaban. Tal vez lo vi mal, pero me pareció que no dejaba de mirar alternativamente entre mí y su cama. Como si esa fuera la correlación que ella pudiera encontrar instintivamente al escuchar lo que yo decía. “E-Eh… E-Solo estás contando un chiste para aligerar el ambiente, ¿verdad? ¿¡Verdad?!” “...Mmm...” Fruncí el ceño mientras me acariciaba la barbilla. Sí. Fue culpa mía, me expresé mal, por eso pareció malinterpretarme. De acuerdo, entonces se lo explicaré más fácilmente. “Hagamos algo que te haga sentir tan bien que te den ganas de morirte.” “...” [...] Seras y Caliban, en el Enlace de Almas, guardaron silencio al mismo tiempo tras escuchar mis palabras. [...Entonces, ¿al decir matarla te referías a hacer 'eso'?] Bien… Esa chica no especificó 'cómo' debía matarla. Así que, técnicamente, esto es un juego limpio, ¿no?
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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 275

Estás leyendo el capítulo 275 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.