Leer Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 256 online gratis en español
🏴 Grupo: Ashoka-Crowli✍️ Traducción: Ashoka-Crowli
Justo ahora, el Diablo Gris le había devuelto a Dowd el control de su cuerpo hasta cierto punto.
Pero, aun así, sería inútil que huyera o se resistiera, así que simplemente siguió lo que ella quería.
Eso fue lo que le cruzó la mente, aunque a regañadientes, mientras miraba el cuerpo desnudo ante sus ojos.
“...”
Tuvo que admitir que era un cuerpo hermoso.
Era tan hermoso que su consciencia se detuvo por un instante antes de que la sangre le corriera a la entrepierna.
Recordó que la mayoría de los demonios se parecían mucho a sus recipientes; por eso las suaves curvas de su cuerpo se parecían casi exactamente a las de Eleanor.
No, en realidad, ella parecía más voluptuosa que ella.
“...”
Al recordar ese hecho, Dowd cerró los ojos inconscientemente por un momento.
Por alguna razón, el arrepentimiento, la inmoralidad y la culpa envolvieron todo su ser.
¿En qué estás pensando?
Cuando su pregunta cayó en saco roto, él recobró el sentido al mirar al Diablo Gris.
Sus ojos rojos estaban fijos en él. No había rastro de hostilidad ni malicia en su mirada, pero la atmósfera que emanaba lo ponía nervioso de alguna manera.
"...Nada."
Sin embargo, por alguna razón, tenía la sensación de que decirle lo que estaba pensando no sería una buena idea.
Dowd pegó silenciosamente su cuerpo a la parte íntima de ella.
Aunque era su primera vez, había recibido una educación sexual adecuada con anterioridad; sabía lo que tenía que hacer y tenía una idea aproximada de cómo se sentiría todo.
“...Hmph…”
Y entonces…
El impacto de la primera penetración fue algo mayor de lo esperado.
Los hombres contaban historias obscenas de forma bastante gráfica, aunque quizá hubiera algunos que no lo hicieran.
Semejante pensamiento cruzó vagamente la mente obtusa de Dowd.
Le vino a la mente un comentario tonto de aquel tipo algo bebido en una fiesta.
Dijo que las mujeres que hubieran entrenado los músculos de su suelo pélvico serían capaces de triturar una nuez con su vagina.
Todos los que lo oyeron estallaron en carcajadas, diciendo que era ridículo; incluso el propio Dowd pensó que la persona que lo dijo acabaría causando problemas algún día por culpa del alcohol.
Pero coincidía en que cada persona tenía capacidades sexuales diferentes.
Y en ese sentido,
“...Quizás puedas aplastarlo.”
[¿Hm—?]
“No, nada.”
Dowd logró respirar con regularidad a través de los dientes apretados.
La fuerza de succión que sintió era tan fuerte que pensamientos inútiles como "¿Qué demonios? ¿Tiene un vacío dentro de su vagina o algo así?" aparecieron en su mente.
De lo que sí estaba seguro era de que aquella sensación era algo que ningún ejercicio podía lograr; era como si el interior de su vagina fuera un ser vivo que envolvía su pene y lo estimulaba continuamente.
Como si concentrara todos los músculos de su cuerpo en ese punto para que su orgasmo fuera aún más intenso.
“...Está en movimiento.”
[...?]
Mientras lo decía con voz tensa, ella le sonrió con cariño, como siempre.
Sus entrañas se aceleraron. Mientras el aliento de Dowd se volvía tan caliente que probablemente quemaría la piel que tocaba, él le agarró los pechos.
Le sujetó un pecho con la palma de la mano y la muñeca, y con el índice le masajeó suavemente el pezón. Mientras lo pellizcaba y lo acariciaba, la Diabla Gris se estremeció ligeramente, como si la hubiera alcanzado una descarga eléctrica.
[Eres C?e bueno...]
La Diabla Gris contuvo el aliento, exhalando con fuerza. Luego, con una expresión lasciva, alzó el torso y rodeó con ambos brazos el cuerpo de Dowd, que se movía lentamente.
[Más ?á más... ]
“...”
Como si lo animara, abrazó apasionadamente la parte inferior del cuerpo de Dowd que estaba unida a la suya, y se lo susurró con dulce voz.
Gemidos que sonaban como si le estuviera adulando se mezclaban en su ropa interior. Estaba visiblemente sonrojada, algo inusual en ella.
Aunque ni siquiera tenía un cuerpo humano real, lo imitaba con ahínco para intentar "satisfacerlo".
Al ver esto, su ceño se frunció aún más.
Sinceramente, estaba enfadado.
Porque a lo largo de todo el proceso, de la A a la Z,
Ella tomó la iniciativa en ellas, y aun así, daba la sensación de que le estaba dando demasiada importancia.
No se trataba de su orgullo como hombre ni nada por el estilo. Lo sentía hasta el punto de poder percibir la diferencia entre su "estatus" como seres vivos distintos.
Esta mujer podría aplastarla con un dedo si quisiera. Podría hacerlo pedazos.
Todavía…
Ella se puso a su servicio por su propia voluntad, 'sirviéndole' voluntariamente para satisfacerlo sexualmente.
“...”
No tenía sentido, eso era seguro.
Pero si dijera que no está sexualmente excitado, estaría mintiendo.
En este preciso instante.
No existía ningún hombre en el mundo entero que pudiera involucrarse con ella de esa manera.
Y él…
Era como tener un ser así para sí mismo.
En todo el mundo, solo él podía hacer que un ser así le sirviera. Podía disfrutar de ella como si le perteneciera.
Tal sensación de conquista cruzó fugazmente la mente de Dowd.
Mientras tanto, el Diablo Gris volvió a superponer sus labios sobre los de él.
Parecía como si estuviera jugando con él de principio a fin, pero cuando le demostraba su afecto de esa manera, él podía sentir claramente su sinceridad.
La membrana mucosa que rozaba con delicadeza y la saliva que se intercambiaba abundantemente estaban impregnadas de cortesía y consideración, como si ella estuviera actuando de forma tierna.
El apasionado beso continuó, como si ella le agradeciera por haberse apareado con ella.
Tras besarlo así durante un rato, la Diabla Gris volvió a apartar su rostro del de él.
[Te amo.]
La estimulación lo inundó como una ola gigante. Aunque no pudo comprender del todo el significado de esas palabras, las células de su cuerpo reaccionaron con júbilo.
[Te amo. Te amo. Me gustas. ¿Me gustas mucho?...]
Una estimulación tras otra lo azotó mientras todo su cuerpo temblaba.
Tras repetirse este fenómeno varias veces…
Finalmente, una sensación similar a una bocanada de fuego surgió de la parte inferior de su cuerpo.
Una sensación de hormigueo, similar a la de llamas rugientes en la base de un acantilado, le recorrió el cuerpo de la cabeza a los pies.
Perdió la visión y el control de sus músculos hasta tal punto que le resultaba difícil mover incluso un dedo.
Su aspecto era completamente distinto al habitual; despojado de toda dignidad, ahogado en un placer que le hacía sentir la cabeza arder por el abrazo de aquella mujer.
De repente, algo lo alarmó desde lo más profundo de su consciencia: la idea de que su cuerpo entero podría arder a ese ritmo le asaltó la mente. Intentó entonces articular una frase mientras su mente seguía confusa y sin poder respirar.
“...Creo que pronto lo haré…”
Al verlo jadear de esa manera, el Diablo Gris esbozó una sonrisa burlona.
“...Déjame salir…”
Lo dijo porque pensaba que sería peligroso si eyaculaba dentro de ella.
Al oír eso, la sonrisa del Diablo Gris se ensanchó.
Era distinta a la sonrisa inocente que le había estado mostrando hasta entonces.
En cambio, era la sonrisa de un "diablo", que le recordaba que había caído en sus travesuras.
De repente, ella acercó su rostro al de él, que estaba a punto de llegar al clímax.
Al ver eso, los ojos de Dowd se abrieron de par en par.
Porque la visión de su 'aspecto' cambiando se hizo claramente visible para él.
[Es un regalo de C?ea.]
Su susurro llegó a sus oídos.
Y al mismo tiempo…
[¿Te gusta, verdad? Esta chica.]
El cuerpo del Diablo Gris, que estaba hecho de aura demoníaca gris, cambió en un instante.
Y esta nueva apariencia suya le resultaba familiar.
Le resulta demasiado familiar.
Hasta el punto de que se convirtió en un problema para él.
“Dowd…”
La voz de Eleanor salió de su boca.
Sí, el Diablo Gris le estaba mostrando el rostro de Eleanor y hablaba con la voz de Eleanor.
Y con semejante aspecto…
Le mostró sus ojos llorosos mientras respiraba con dificultad.
Sus piernas se aferraban con fuerza a su cuerpo, como si no quisiera separarse de él. Tenía lágrimas en los ojos.
Era como si la verdadera Eleanor estuviera justo delante de sus ojos y él estuviera teniendo relaciones sexuales con ella.
“Hazlo adentro, por favor, te lo ruego…”
Ella suplicó.
“Por favor, no lo saques, te lo ruego… haré lo que sea… por favor, hazlo adentro…”
Con una voz llena de éxtasis.
Su voz, normalmente fría e impasible, estaba ahora teñida de placer sexual.
"... Tú-"
Dowd apretó los dientes mientras fulminaba con la mirada la escena.
En su mente, él sabía…
Que todo era una farsa y que ella formaba parte de su travesura para burlarse de él.
Sin embargo…
En ese momento, cuando su juicio estaba nublado, cuando todos los sentidos de su cuerpo habían sido llevados al extremo.
Lejos de la racionalidad, su instinto estaba "engañado".
Junto con una sensación como si se le hundiera el corazón, inconscientemente apretó su cuerpo contra el de ella.
Y eyaculó.
“¡-! -!! -!!!!!”
Sentía como si toda la parte inferior de su cuerpo se estuviera sobrecalentando, hasta el punto de sentir que le succionaban el alma por ese pequeño orificio.
En lugar de fluir a borbotones, parecía como si una presa entera se rompiera y colapsara.
Ni siquiera podía hablar con claridad. Lo único que salía de su boca entreabierta era un suspiro, como una ráfaga de viento que se escapaba por un espacio muy estrecho. Lo único que sentía era la intensa sensación de placer que le recorría el sistema nervioso. Con la cantidad de información que le proporcionaba ese estímulo, era imposible que recuperara el sentido.
Mientras tanto, su semen seguía brotando. Continuó eyaculando sus genes en el cuerpo del Diablo Gris.
Y continuó, y continuó…
Como si nunca fuera a terminar.
“Ja…Hm—ph…”
Un gemido que sonaba como el rugido de una bestia vibró bajo las cuerdas vocales de Dowd.
En ese momento, el placer se había transformado casi en dolor. Sentía como si le quemaran el cerebro con un hierro candente.
Entonces se llevó las manos a la cabeza. Perdió la noción del tiempo. Sintió un mareo repentino.
[Ha, aah—]
La imagen del Diablo Gris acariciando su vientre bajo con ambas manos, con una expresión extática…
Fue lo último que Dowd recordó antes de perder el conocimiento.
●
¿Me desmayé durante aproximadamente una hora?
Dowd pensó esto mientras luchaba por abrir los ojos. De repente, una voz provino de su lado.
¿Estás satisfecho?
“...”
Ni hablar de sentirse satisfecho…
Lo único que recordaba era que esa mujer lo tenía atrapado y lo había exprimido.
"¿...Ya se acabó...?"
Murmuró con voz exhausta.
En ese estado, realmente no tenía ninguna otra respuesta que darle, pero el Diablo Gris simplemente sonrió después de oír eso.
“...”
Él había visto esa expresión en ella demasiadas veces, y la ansiedad le recorría la espalda.
Porque nunca le habían pasado cosas buenas cuando esa punk tenía esa expresión en la cara.
Y lo que dijo después respaldó esa teoría.
¿Qué quieres decir con "over"?
“...”
[La noche aún es joven.]
“...”
¿No crees que deberíamos hacerlo un par de veces más?
Dowd se peinó con la mirada perdida.
Veo.
¿Hacer eso que acabamos de hacer un par de veces más, eh…?
Una vez más, le recordaron que los Devils eran, sin duda, un grupo de locos.
[Aunque soy el más moderado de todos nosotros]
"..."
[En todo caso, deberías haberte alegrado de que los demás no te atraparan.]
Mientras estaba sumido en sus pensamientos, los Diablos Grises lo dijeron entre risitas, como diciéndole que debería estar agradecido por lo que le había sucedido.
No parecía estar bromeando.
"..."
En otras palabras…
Decía que los otros demonios tenían orientaciones sexuales mucho más horribles, hasta el punto de que lo que ella hacía parecería infantil.
…Sálvame.
Por eso…
Era natural que ese pensamiento le viniera a la mente en esa situación.

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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela)
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Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) Capítulo 256
Estás leyendo el capítulo 256 de Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela), un novela. La Jefa Final me propuso matrimonio. Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Ashoka-Crowli. Destinado a Ser Amado por las Villanas (Novela) tiene 414 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.