arrow_back

Leer ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 70 online gratis en español

🏴 Grupo: Kuni✍️ Traducción: Kuni
—¿Las miko también pueden ver anime? —preguntó Xu Shenxing mientras se metía de un bocado una salchicha vienesa cortada en forma de pulpo, masticando al mismo tiempo. —Antes, la señorita Mikoto… —la chica respondió de manera instintiva, pero enseguida, por alguna razón, su ánimo decayó—. El dios al que servía solía llevarme a escondidas a la tienda de videos para alquilar anime y verlo en el santuario. —¿Ah, sí? Eso no suena precisamente como algo que haría un dios… —¡Aunque sea un poco irrespetuoso, yo también creo que trabajar en una tienda de snacks tampoco parece algo que haría un dios! Las palabras inusualmente firmes de la chica hicieron que Xu Shenxing se quedara un momento desconcertado. Enseguida reaccionó: ella se había enfadado porque él había hablado mal del dios original al que servía. Para ser sincero, Xu Shenxing sentía que así la chica se veía mucho más natural. Antes, con esa apariencia tan perfecta y tranquila, como de muñeca sin vida, aunque era delicada y serena, no terminaba de gustarle. —¿Te llevabas muy bien con ese dios anterior? —intentó cambiar de tema. —Yo… fui criada por la señorita Mikoto. La chica dudó un instante y finalmente respondió con calma: —Dicen que en aquel entonces la anterior miko del Santuario Bailin tuvo que abandonar su cargo por enfermedad, y el Onmyōryō estaba buscando un reemplazo adecuado. Fue justo en ese momento cuando me abandonaron junto al torii del santuario. —La señorita Mikoto me cargó personalmente y me llevó de vuelta al santuario, empezó a cuidarme y, al descubrir que tenía potencial para las habilidades espirituales, me nombró directamente heredera del puesto de miko del Santuario Bailin… He oído que en ese momento hubo muchas voces en contra dentro del Onmyōryō, pero la señorita Mikoto no les hizo caso y se dedicó a cuidarme sola en el santuario. —Kami-sama, ¿puede ver qué hay allí? —preguntó de pronto la chica, señalando suavemente un bosquecillo de cipreses no muy lejos. Xu Shenxing siguió la dirección de su dedo y vio una criatura de pelaje verdoso, parecida a una comadreja, que asomaba la cabeza de manera furtiva. Pero en cuanto notó que Xu Shenxing la estaba observando, se metió de golpe en los arbustos y desapareció sin dejar rastro. —Qué raro… ¿de verdad hay comadrejas en Jiangjin? —dijo Xu Shenxing, algo sorprendido. Aunque el color del pelaje no era muy normal, eso sí. —En realidad… yo no puedo ver eso. La chica se abrazó las rodillas y mostró una sonrisa forzada. —Mis habilidades espirituales son muy débiles, hasta el punto de estar en un límite muy ambiguo entre tenerlas o no. Si alguien como la señorita Mikoto mostraba deliberadamente su forma para que yo la viera, aún podía hacerlo, pero con los yōkai comunes apenas logro distinguir una sombra borrosa… —El Onmyōryō envió gente varias veces al santuario por este motivo, con la esperanza de que la señorita Mikoto me reemplazara por una miko más competente. Pero ella siempre se negó… Era como una madre para mí, siempre cuidándome. No solo me entrenó como miko, sino que también me llevaba a parques de diversiones, al cine e incluso a zonas comerciales… Aunque, como la gente común no podía verla, se armaban bastantes problemas. Quizá recordando algo agradable, la sonrisa de la chica se volvió mucho más brillante. —En esa época… de verdad era muy feliz. —Entonces, ¿qué clase de dios era esa “señorita Mikoto”? —preguntó Xu Shenxing con curiosidad. —Su nombre divino era Yakumo no Mikoto. Es una encarnación del Gran Dios de Izumo y, al corresponder con Tsukuyomi no Mikoto de Takamagahara, recibió la divinidad como diosa de la luna —respondió Sakurakōji Asahi con un rostro lleno de veneración—. Era una persona muy amable y extraordinaria… ¡Dicen que fue la única deidad que vivió más de cien años en el Santuario Bailin! —¿Ah? ¿Los demás dioses no se quedaban mucho tiempo? —Sí, porque de ese pozo seco que sella a un gran yōkai emana miasma. Aunque los dioses tienen cierta capacidad para purificarlo, la mayoría son entidades espirituales. En comparación con los humanos que tienen un cuerpo físico, son más susceptibles a la corrupción del miasma. Cuanto más tiempo permanecen cerca del pozo, mayor es el daño que este les causa, por eso muchos dioses no se quedan demasiado en el Santuario Bailin. Luego, como si temiera asustar a Xu Shenxing, la chica añadió rápidamente: —Pero usted, Kami-sama, tiene un cuerpo físico, así que el miasma no puede afectarlo tanto. Además, he oído que puede fabricar accesorios para resistirlo, así que no hay de qué preocuparse… Xu Shenxing pensó en silencio que seguramente se refería a la “pulsera de cinco centavos +1” de Xiao Zhengyi y al “collar de oro de varios miles +1” de Fang Xiaoqing. La verdad es que no le preocupaba en absoluto el miasma. Por muy fuerte que fuera, ¿cómo iba a compararse con la radiación de las armas interestelares? No había que olvidar que Xu Shenxing era un hombre capaz de correr desnudo por el espacio tras una gran batalla. —Si es así… entonces, ¿por qué dejó ese santuario? Ah… lo siento. Solo después de decirlo, Xu Shenxing se dio cuenta de que había sido demasiado insensible. —No, no pasa nada, no necesita disculparse —dijo la chica con una sonrisa amarga—. En realidad, no sé por qué la señorita Mikoto dejó el santuario… Fue como si hubiera desaparecido de repente. Desde cierto día, nunca volvió a aparecer. Tal vez una miko con habilidades espirituales más fuertes podría encontrar alguna pista, pero yo… No pudo continuar. Contuvo el dolor con dificultad; su rostro reflejaba odio hacia su propia impotencia, y sus ojos estaban llenos de lágrimas. Xu Shenxing suspiró en silencio y le acarició la cabeza para consolarla. Luego apiló las cajas de bentō vacías. —Yo me encargo de recoger eso… —dijo ella con voz nasal. —Te las devolveré después de lavarlas —respondió él, guardándolas sin darle importancia. Se levantó, se sacudió las hojas de hierba y dio unos pasos hacia el aula de la tarde. Luego se detuvo. —Que quede claro: no voy a aceptar ir a Fusang solo por una historia triste. No te hagas ideas raras. —Sí, lo entiendo —respondió ella, secándose los ojos y recuperando su sonrisa habitual—. Gracias por escucharme. Decirlo todo me hizo sentir mejor. —Hmph… Xu Shenxing se marchó a paso rápido, dejando atrás a la chica, que se quedó mirando su espalda. Al cabo de un rato, una brisa cálida pasó sobre el césped. La chica acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja y murmuró en voz baja: —Es una buena persona…
¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela)

Continúa leyendo

¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela)

Capítulo 71

Siguiente Capítulo ›

¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) Capítulo 70

Estás leyendo el capítulo 70 de ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela), un novela. Tras derrotar al Rey Demonio y salvar el otro mundo, me uní de inmediato a una guerra interestelar para rescatar a la princesa alienígena... Todo ha terminado, y por fin puedo vivir en paz. Nuestro protagonista regresa… Este capítulo tiene publicado el 23 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Kuni. ¿Desde cuándo mi Desfile Nocturno de los Cien Demonios es tan adorable? (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.