Leer Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela) Capítulo 488 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Comandancia de Huainan, condado de Baihe.
En una pequeña granja a las afueras del condado de Baihe, un anciano encorvado esparcía cáscaras de arroz para alimentar a las gallinas.
Tras terminar, se preparó una tetera de té y se sentó en el patio, contemplando en silencio el cielo azul y las nubes blancas.
Al otro lado del patio, una mujer colgaba ropa para secar.
Aún aparentaba tener treinta y tantos años: hermosa, con una figura grácil y un aire de elegancia madura.
Hace treinta años, Jiang Shi tenía este aspecto. Hace veinte años, era igual. Y aún hoy, sigue siendo la misma.
Era como si el tiempo no hubiera dejado ni una sola huella en su rostro.
Resultaba difícil imaginar que un ex primer ministro, ya retirado, viviera ahora en una casa de campo tan humilde, indistinguible de la de un granjero común.
En ocasiones, este ex primer ministro incluso llevaba pollos y patos al mercado para venderlos.
Con el paso de los años, los habitantes del condado de Baihe llegaron a saber que un anciano antaño poderoso residía en las afueras, y muchos deseaban visitarlo.
Sin embargo, a todos ellos el magistrado del condado les había denegado la entrada .
El magistrado no se atrevió a permitir que se perturbara la jubilación de aquel anciano.
Incluso durante festividades importantes como el Año Nuevo, el magistrado solo llevaba regalos para presentar sus respetos, intercambiaba unas pocas palabras antes de marcharse rápidamente, temeroso de perturbar la vida pacífica del anciano.
“
Nadie supo cuánto tiempo había transcurrido cuando un hombre vestido con uniforme de policía llegó a la puerta del patio. Juntó las manos y se inclinó ante el anciano que estaba dentro.
“¿Puedo preguntar si el Maestro Fang está presente?”
El ex primer ministro del Reino de Wu, Fang Ling, se puso de pie y caminó hacia la entrada, haciendo una reverencia como un campesino común.
“Yo soy él.”
El agente volvió a hacer una rápida reverencia.
“Maestro Fang, le traigo una carta de Wudu. No me atreví a demorarme y he venido a entregársela de inmediato. Por favor, fírmela.”
Cuando el agente puso sus ojos en Fang Ling, su corazón latió un poco más rápido.
Este fue en su día el Primer Ministro del Reino de Wu, quizá la figura más importante que conocería en su vida.
Fang Ling aceptó la carta y asintió.
"Te lo agradezco."
“Es usted muy amable, Maestro Fang. Me retiro y volveré a informar.”
¡Buen viaje!
El agente echó una última mirada a aquella gran figura antes de darse la vuelta para marcharse.
Era evidente que el magistrado del condado le había dado instrucciones: entregar la carta y marcharse inmediatamente.
Fang Ling llevó la carta de vuelta al patio, la abrió cuidadosamente y leyó su contenido.
Jiang Shi, tras terminar de colgar la ropa, se alisó las mangas y caminó hasta el lado de su marido.
Le sirvió una taza de té y se quedó en silencio a su lado.
En el momento en que supo que la carta provenía de Wudu, una inquietud se instaló en su corazón; temía que su vida pacífica estuviera a punto de verse perturbada.
Tras un largo rato, Fang Ling dejó la carta.
Solo entonces habló Jiang Shi.
“Marido, ¿esta carta…?”
Fang Ling sonrió.
“Proviene del actual Primer Ministro del Reino de Wu.”
Jiang Shi se quedó en silencio.
Fang Ling dejó el sobre a un lado.
“Debo admitir que Mo Chi es alguien en quien incluso el director de la Academia del Ciervo Blanco vio potencial. Hasta ahora, todo se ha desarrollado tal como él predijo.”
Y no ha faltado a su promesa conmigo.
Él realmente quiere ver esto hasta el final.
Aunque su camino haya dado algunos giros y vueltas, nunca se ha desviado de su propósito original.
Mientras hablaba, Fang Ling soltó una risita y negó con la cabeza.
“Como un tonto.”
Jiang Shi, de pie junto a él, apretó los dedos y apretó los labios.
Al final, no pudo contener su pregunta.
“Marido… ¿vas a hacer la ablución?”
Fang Ling asintió.
“Sí, debo ir a Wudu. Ya que Mo Chi ha hecho todos los preparativos, ¿acaso no era este el día que he estado esperando?”
Jiang Shi bajó la cabeza, aferrándose con fuerza al dobladillo de su vestido.
Llevaba décadas casada, pero en ese momento su expresión era la de una jovencita.
“No deseo que mi marido se vaya…”
Fang Ling se giró para mirarla.
Armándose de valor, Jiang Shi alzó la mirada para encontrarse con la de él, con los ojos firmes.
Fang Ling se puso de pie, extendió la mano y acarició suavemente la cabeza de su esposa.
“¿Cuántos años nos conocemos?”
“¿Eh?” Jiang Shi no esperaba que su marido le preguntara eso de repente.
“Han pasado treinta y cinco años” respondió ella.
“Ya han pasado treinta y cinco años…” La voz de Fang Ling denotaba un dejo de nostalgia.
Él sonrió.
“Hace treinta y cinco años, yo era un joven erudito y tú eras una hermosa joven. Treinta y cinco años después, me he convertido en un viejo erudito, pero tú sigues siendo la misma hermosa joven.”
Jiang Shi guardó silencio.
“Tuer, no me quedan muchos años de vida.”
Fang Ling negó con la cabeza.
Su cabello era completamente blanco, pero su mirada permanecía tan firme e inquebrantable como una montaña.
“No soy como tú; no puedo cultivar. En vez de esperar a que la muerte me lleve en mi vejez, prefiero usar este cuerpo mío en descomposición para lograr algo.”
Además, si incluso un hombre joven y capaz como Xiao Mo Chi no teme a la muerte, ¿qué derecho tengo yo, un anciano, a dudar?
¿No me convertiría en el hazmerreír de la generación más joven?
“¡Mi marido no va a morir!” Jiang Shi levantó la cabeza con terquedad, como una joven desafiante.
“Jaja… tos, tos…”
Fang Ling se rió, pero pronto su risa se convirtió en un ataque de tos.
Jiang Shi extendió la mano, queriendo darle una palmadita en la espalda, pero Fang Ling apartó la mano con un gesto.
“Me iré al condado. Una vez que me vaya, no volveré. Cuídate mucho en los próximos días.”
Jiang Shi entró en pánico.
¡Entonces iré contigo!
Fang Ling negó con la cabeza.
“Si vas… no volverás con vida. Pórtate bien.”
Le dio una última palmadita en la cabeza a Jiang Shi antes de salir del patio.
Desató al viejo caballo que estaba atado afuera.
Mientras Jiang Shi veía cómo la figura de su marido se desvanecía gradualmente en la distancia, afloraron recuerdos en su mente: recuerdos de hacía treinta y cinco años, en pleno invierno nevado.
Aquel invierno…
Un zorro había salido a cazar, pero accidentalmente cayó en una trampa de cazador, quedando su pata atrapada en las crueles mandíbulas de hierro.
Cuando la desesperación se apoderó de ella y se preparaba para rendirse a la muerte en la nieve helada, un joven erudito que cargaba una estantería pasaba por allí.
Liberó al zorro de la trampa.
Desgarrando un trozo de su túnica azul, vendó la pata herida para detener la hemorragia.
Luego, cargó al zorro en sus brazos y caminó paso a paso a través de la intensa nieve invernal.
El erudito cuidó al zorro hasta que recuperó la salud.
Y cuando el zorro se hubo curado, lo liberó de nuevo en la naturaleza.
Aquel día, el zorro había deseado más que nunca adoptar forma humana.
“Marido, dices que voy a morir…”
Al ver cómo su figura desaparecía en el horizonte, Jiang Shi murmuró suavemente.
“Pero si no fuera por ti, yo ya habría muerto en aquel invierno hace mucho tiempo.”

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Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela) Capítulo 488
Estás leyendo el capítulo 488 de Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela), un novela. ¿Qué es el cultivo? Cuando pienso en el pasado, cultivar era, de bebé, dar patadas con las piernas una y otra vez: patadas en la cama, patadas en el suelo, patadas todos los días. A medida que crecía, el cultivo… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela) tiene 549 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.