Leer Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela) Capítulo 420 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“¿Su Majestad ha despertado?” Xu Ming miró a Xiaolan con un dejo de sorpresa en su expresión.
Sin duda, era una buena noticia que la Emperatriz Dragón hubiera recuperado la consciencia, pero Xu Ming había supuesto que tardaría mucho más. No esperaba que despertara tan pronto.
Xiaolan sonrió y dijo: “El señor Xu lo entenderá una vez que vengas conmigo”.
Se giró y comenzó a caminar delante, guiando a Xu Ming hacia el palacio interior del Palacio del Dragón.
Esta vez, sin embargo, Xu Ming no fue llevado a la alcoba de la Emperatriz Dragón.
En cambio, lo condujeron a un patio apartado en el lado sur del Palacio del Dragón.
El patio estaba repleto de numerosos árboles de un azul pálido. Su forma recordaba a la de los árboles fénix, pero sus ramas y hojas eran algo más dispersas. Cada hoja emitía un tenue resplandor azul, creando una atmósfera serena y a la vez mística.
“Estos árboles se llaman arces azules” explicó Xiaolan al notar la curiosidad de Xu Ming. “Crecen en una remota zona agreste del Mar del Norte y son una especialidad de nuestra región. Los arces azules pueden prosperar en el agua, al igual que los árboles fénix florecen en tierra firme.
Xu Ming asintió en señal de comprensión, optando por no hacer más comentarios.
Sin embargo, sí notó que la actitud de Xiaolan hacia él parecía notablemente más cálida que antes.
Anteriormente, si bien Xiaolan siempre había sido educada, su actitud había sido puramente formal, tratándolo como a cualquier otro. No había mostrado ninguna calidez ni consideración especial.
Pero ahora, parecía confiar más en él.
Un ejemplo sencillo era que, en el pasado, cuando ella lo guiaba por el palacio interior, nunca le explicaba ninguna de las vistas ni los tesoros que veían.
Sin embargo, ahora, después de simplemente caminar a través de una arboleda de arces azules, ella había tomado la iniciativa de explicárselos.
Este sutil cambio de comportamiento sugería que ahora ella lo veía como alguien más cercano a los suyos.
Pensándolo bien, tenía sentido. Al fin y al cabo, él había salvado la vida de la Emperatriz Dragón.
No solo eso, sino que la había llevado de vuelta mientras estaba inconsciente. Una sirvienta como Xiaolan sin duda recordaría tal hazaña.
Al atravesar el Bosque de Arces Azules, Xu Ming pronto se topó con una densa capa de niebla blanca.
La niebla era tan densa que la visibilidad era inferior a cinco metros.
Tenía un tenue aroma, parecido al de las gardenias mezclado con osmanthus.
También había cierta humedad en el aire, que la hacía sentir casi tangible.
Pronto, el sonido del agua que fluía llegó a los oídos de Xu Ming.
Xiaolan se detuvo y se giró hacia él, ofreciéndole una reverencia cortés. “Señor Xu, por favor, siga recto. Su Majestad le espera”.
Xu Ming asintió, devolviendo el gesto.” Gracias por guiarme, señorita Xiaolan.
Xiaolan sonrió.” Es usted muy amable, mi señor. Me quedaré aquí esperando su regreso.
Xu Ming se irguió, miró al frente y dio un paso adelante.
A medida que avanzaba, la niebla se espesó, volviéndose tan densa que parecía una masa sólida de algodón blanco. Se sentía como si un bisturí pudiera cortarla.
Xu Ming calculó que había caminado aproximadamente una milla cuando la niebla finalmente comenzó a disiparse.
En su lugar, el sonido del agua se hizo más fuerte y claro.
Finalmente, se dio cuenta de lo que oía: no era solo agua fluyendo, sino el estruendo de una cascada.
Cuando se disipó la última niebla, Xu Ming se encontró de pie al borde de un estanque.
En el agua, la Emperatriz Dragón estaba parcialmente sumergida, con su larga cabellera flotando en la superficie.
Gotas cristalinas se deslizaban por su piel clara, trazando suaves caminos antes de volver a caer al agua sin la menor obstrucción.
El nivel del agua le llegaba justo por debajo de la clavícula.
Su esbelto cuello de cisne, sus delicadas clavículas y la suave y generosa curva de su pecho eran totalmente visibles por encima de la línea de flotación.
Bajo la superficie, su silueta permanecía apenas perceptible, pero nada más allá se podía ver.
Pero fue precisamente ese atisbo velado e indistinto lo que hizo que la escena resultara aún más tentadora.
Alrededor de la Emperatriz Dragón, pequeños dragones dorados surgieron del agua, dispersándose en una bruma antes de reagruparse. Las ondas de energía espiritual en el aire emanaban una calidez reconfortante, como la suave brisa primaveral.
Xu Ming supuso que, desde que la Emperatriz Dragón había regresado, debía de haber estado usando ese estanque para curar sus heridas.
Al principio, pensó que ya no tendría que visitar su alcoba y verse obligado a situaciones incómodas en las que, sin querer, se aprovecharía de ella.
Y ahora, de alguna manera, había terminado justo en el lugar donde ella se estaba bañando.
Aunque no podía ver bajo el agua, en cierto sentido, ya había visto todo lo que había que ver.
Xu Ming estaba seguro de que, aparte del amante de la Emperatriz Dragón de hace diez mil años, probablemente era el segundo hombre en presenciar tal espectáculo.
Tras respirar hondo para serenarse, comprendió que no había escapatoria. Juntó las manos en señal de saludo y dijo: “Su súbdito saluda a Su Majestad”.
Su voz flotó en el aire brumoso, y en respuesta, las largas pestañas de la Emperatriz Dragón temblaron levemente antes de que sus pálidos ojos azules se abrieran lentamente.
Echó un vistazo a Xu Ming y, sin decir palabra, alzó el brazo por encima del agua. Las gotas resbalaron por su piel clara, deslizándose con facilidad.
Entonces, con un simple gesto de su dedo en dirección a Xu Ming”
En un instante, su ropa se desvaneció en la nada.
Xu Ming: “???”
Xu Ming, completamente desnudo ante la Emperatriz Dragón, no sintió vergüenza; estaba totalmente estupefacto.
Su mente se quedó en blanco.
Nunca se había imaginado que sería él quien sufriría un percance con su vestuario.
Dicho de otro modo, ¿acaso la antigua emperatriz se estaba burlando de él?
No tenía ni idea de cómo reaccionar.
Antes de que pudiera decir nada, la Emperatriz Dragón le apuntó con el dedo.
Una fuerza invisible lo impulsó hacia adelante. Todo su cuerpo se sumergió en la piscina, levantando un chorro de agua.
No tenía control sobre sus movimientos; estaba siendo arrastrado directamente hacia la Emperatriz Dragón.
Cuanto más se acercaba, más rápido le latía el corazón.
Un torrente de especulaciones descabelladas inundó su mente.
La conclusión más audaz, pero a la vez más lógica, fue la siguiente: quizás la Emperatriz Dragón creía que él era la reencarnación de su amante perdido.
Eso, unido al agradecimiento por haberle salvado la vida, había generado una tormenta emocional que ahora estaba a punto de estallar.
¿Acaso planeaba reclamarlo allí mismo, en esta misma piscina?
Por suerte, justo cuando estaba a punto de alcanzarla” deteniéndose a tan solo medio metro de distancia” la fuerza que lo arrastraba cesó.
Xu Ming ahora flotaba en el agua, mirándola a una distancia inquietantemente cercana.
Aun con esa pequeña distancia entre ellos, casi podía sentir su suavidad a través del agua.
La Emperatriz Dragón no dijo nada. Simplemente lo miró fijamente, parpadeando lentamente, con una expresión indescifrable.
Xu Ming vaciló, luego preguntó con cautela: “¿Su Majestad...?”

Continúa leyendo
Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela)
Capítulo 421
Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela) Capítulo 420
Estás leyendo el capítulo 420 de Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela), un novela. ¿Qué es el cultivo? Cuando pienso en el pasado, cultivar era, de bebé, dar patadas con las piernas una y otra vez: patadas en la cama, patadas en el suelo, patadas todos los días. A medida que crecía, el cultivo… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Cultivar la inmortalidad desde la infancia (Novela) tiene 549 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.