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Leer Cuidado con el pollo (Novela) Capítulo 424 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La relación de Yulong con su madre era… compleja. Ella lo había amado, cuidado y se había esforzado al máximo por él, pero su madre era una mujer destrozada. Algunos días estaba completamente incapacitada, simplemente mirando al suelo. Murmuraba sobre voces, las estrellas y un príncipe. En los días buenos, decía que él era el Príncipe, que mejoraría el mundo y que traería un gran cambio. Esos eran los días buenos, cuando podía hablar de lo que veía: las ciudades resplandecientes, la gente feliz y otras maravillas. Le susurraba sobre un legado. Su legado: que habían sido emperadores y que volverían a serlo. En los días malos, bebía y lloraba, murmurando disculpas a “Liling”. Él nunca supo quién era exactamente esa mujer para su madre. Se negaba a hablar de ella cuando estaba lúcida y no respondía a ninguna pregunta cuando no lo estaba. Hacia el final, los días malos superaron a los buenos. Al final, su madre murió. Murió de una enfermedad, pero no sin antes darle a su único hijo el mayor regalo que un padre puede dar a su hijo. Fuerza. Un pequeño reactivo de cultivo que había adquirido de uno de sus clientes, un hombre que disfrutaba de la compañía de su madre. Porque, aunque tenía la mancha de pecas en la nariz, con maquillaje seguía siendo hermosa y su agudo ingenio, encantador. Ese reactivo que encendió su dantian. Sonrió al ver a su hijo dejar de ser mortal. Apoyó su frente contra la de él. Las pecas que cruzaban el puente de su nariz, formando una figura que recordaba a la Osa Mayor, habían desaparecido. Y las pecas que cruzaban el puente de la nariz de Yulong se habían multiplicado. Sintió que algo alrededor de su alma, que la contenía con rencor por algún pecado que jamás había cometido, se rompía. Su capacidad para percibir el Qi se había expandido enormemente, y por ello juró honrar el último deseo de su madre. Aún hoy conserva su tablilla funeraria. Fue un viaje que ya lo había llevado por todo el Imperio. Lo había visto explorar los rincones más recónditos del mundo. Había avivado su ira al descubrir cada vez más sobre su familia y su linaje. El arte del alma de la constelación celestial. Era una habilidad rara y multifacética, que cambiaba y se transformaba según las circunstancias del nacimiento, correspondiendo con las estrellas más dominantes en el cielo. Su madre había nacido bajo la Estrella de la Clarividencia, pero su vista estaba quebrantada y lisiada. En lugar de una adivina que guiara el mundo, murmuraba y se mecía. Yulong nació bajo la Estrella de la Realeza, la Estrella del Emperador. Era fuerte y poderoso. Sus palabras eran escuchadas. Otros se unirían a él bajo su estandarte. Era, como su madre había dicho, un príncipe, aunque sin corona. Había descubierto que, en el pasado, sus parientes habían sido emperadores. Habían gobernado el mundo y lo habían protegido de las incursiones demoníacas. Su linaje había sido el que había erigido la mayoría de los dominios ocultos en los que la humanidad se había refugiado en un principio. ¿Y cómo se resarció a su familia? Los cazaron como animales. Blancos perfectos tanto para los demonios como para los envidiosos que se refugiaban bajo su protección. Su linaje estaba prácticamente extinto. Por lo que Yulong sabía, él era el último de sus descendientes. Entonces se desesperó. Y entonces se enfureció. Miró con furia hacia el trono del Fénix Carmesí, al advenedizo, al usurpador que allí se sentaba. Y así… Yulong comenzó a conspirar contra él. En secreto. En los rincones más oscuros. En los lugares alejados del Emperador, donde su influencia era débil y el resentimiento del pueblo hacia la llama distante era fuerte. Había sido lento. Había parecido inútil. Y entonces, por casualidad, conoció a su Maestro. Su Maestro, que era poderoso. Su Maestro, que ya había estado trabajando para el mismo objetivo. Su Maestro, que le enseñó a Yulong la verdad de este mundo. Su Maestro le había contado a Yulong su gran plan, y le había dado la oportunidad de honrar verdaderamente el legado de sus ancestros. =================================== Yulong estudió a la mujer. Había diferencias. La forma de los ojos y la nitidez de su rostro eran distintas, pero el parecido era innegable. Los exploradores de Huian tenían buena vista, pero la imagen de la mujer de cabello verde siempre le resultaba algo borrosa. ¿Esto? Esto era evidente. Ver aparecer ante él a una mujer tan parecida a la madre de Yulong lo desestabilizó. ¿Y oír al zorro pronunciar esas palabras melosas? Yulong hizo una pausa. Se estremeció. Se reprendió a sí mismo por su arrogancia, justo cuando se preparaba para atacar. La arrogancia era un asesino insidioso, algo que su Maestro le había inculcado a Yulong hasta la saciedad. Sin embargo, el zorro no logró sacar provecho. La ilusión del zorro no se movió, ni tampoco el olor de su Qi. Yulong tuvo que admitir que el zorro era hábil en lo que hacía. La lógica indicaba que la bestia no tenía intención de parlamentar y simplemente esperaba su momento. Sin embargo, aquellas palabras lo hicieron reflexionar. Le hicieron albergar la esperanza de no ser el último, de poder tener a uno de los suyos a su lado en lugar de que el destino los enfrentara. “¿Ah, sí? Vaya oferta. ¿Con quién habla Lanxing Yulong?” preguntó, fingiendo interés. Continuó tejiendo su técnica, mientras bajaba los brazos y se dirigía a la ilusión. Pero la suerte ya estaba echada. Ya les había ordenado a Huian y Chixia que capturaran a esa mujer. Sus últimos recuerdos serían del ataque de la Secta de la Montaña Envuelta en Sombras a su hogar antes de que se la llevaran. Y sus primeros recuerdos nuevos serían los de su salvación a manos de Yulong. Las técnicas de Chixia y Huian lo confundirían todo. Alterarían los olores que recordaba. Recordaría hombres volando alto en el cielo antes del ataque, en lugar de pájaros. Fue lamentable mentirle a la familia, pero probablemente estaría lejos de la batalla; los nacidos en las Colinas Azules siempre eran débiles. La protegerían y la querrían mucho, como a una hermanita que él nunca había conocido. La otra, la que estaba en su base, era más problemática… pero una vez que conociera la verdad del mundo, se uniría a él. Los demonios artificiales los debilitarían. Incluso podía prometerle que algunos de los demás podrían vivir, después de que su Maestro se encargara de su compañera. “Su Nezan, último descendiente legítimo del Colmillo Brumoso. Azote de la Secta de la Montaña Envuelta en Sombras, consorte de Zang Wen” dijo el zorro con voz gutural y masculina. Otra figura se formó junto a la mujer; esta vez, un hombre de rasgos afilados y zorrunos. “Un placer conocer al Joven Maestro. Yulong frunció el ceño al oír la presentación. Por lo que él sabía, el zorro decía la verdad, lo que hacía aún más extraño que estuviera ayudando a la Secta de la Montaña Envuelta en Sombras. “¿Se retirarán si se lo ordenas? Te doy mi palabra de que cualquiera que no pertenezca a la Secta de la Montaña Envuelta saldrá ileso, y lo juro bajo juramento vinculante” ofreció Yulong mientras símbolos invisibles se colocaban alrededor de los túneles. “Qué generoso de tu parte, Joven Maestro” respondió el zorro, con genuina sorpresa. La niebla se espesaba lentamente. Si Yulong hubiera sido tan ingenuo como para bajar la guardia, tal vez se habría sorprendido por la sutileza de la situación.” No esperaba tal… magnanimidad de un cultivador demoníaco. Sobre todo con esas bestias que estás creando. Yulong exhaló y sonrió para sí. El zorro estaba pescando… y, sin saberlo, le había dado a Yulong la oportunidad de desestabilizarlo. Y mejor aún, desequilibrarlo con la verdad. “Los demonios artificiales son una desafortunada necesidad, y cuando todo esto termine, serán inútiles. Al menos los que no desarrollen personalidad. Esos se reintegrarán a la población”, dijo Yulong en tono coloquial. Percibió el enredo del Qi del Zorro. “¿Ah, sí?” preguntó el zorro cuando la niebla empezó a dispersarse más lentamente. “En efecto. Permítame hacerle una pregunta. Usted es viejo, ¿no es así? ¿Al menos un par de siglos? “Soy mayor que eso. Nací al final de la Era de los Héroes, aunque el tiempo transcurría de forma un tanto diferente en nuestras protecciones erigidas apresuradamente después de que fuéramos expulsados del Colmillo… y llevo durmiendo bastante tiempo” declaró el zorro. Yulong esbozó una sonrisa.” Dime, te has dado cuenta, ¿verdad? ¿Cómo se está debilitando el mundo? El Qi del Zorro se detuvo de nuevo. La niebla que se acumulaba cesó por completo. “Sí, eso está sucediendo” respondió el zorro con cautela. “Es obra de los demonios. Han abierto heridas sangrantes en este mundo y, con sus incursiones, nos desangran” declaró Yulong. “El Imperio del Fénix Carmesí es un cadáver putrefacto. Una criatura perezosa e hinchada, que se contenta con supurar como una herida abierta. Aguardan cada incursión demoníaca y solo actúan cuando la situación se torna desesperada. Ignoran la degradación del mundo a medida que, año tras año, el Qi se drena, cada vez menos cultivadores alcanzan el Reino Imperial y aún menos llegan a él. En la Era de los Héroes, existían vastos campos de recursos. Ahora esos campos están yermos. Cada año, disminuyen un poco más. El zorro escuchó, y escuchó con atención. El zorro no se percató de las bandas negras que unían las pecas de su nariz. “Los demonios no tienen que hacer nada más que esperar. Esperar, y atacar de vez en cuando, mientras el mundo se debilita cada vez más. Oh, probablemente tengamos miles de años más antes de que la situación se vuelva realmente desesperada… pero ¿cuándo ha funcionado realmente esperar hasta el último minuto?” “¿Y qué?” “Vamos a cambiar eso. El mundo se está debilitando. Se está quedando sin recursos… pero tenemos otro lugar. Un lugar donde podemos consumir y refinar a nuestro antojo.” Derrocarían al Imperio. Devolverían a la familia de Yulong al poder. “El Reino de los Demonios.” “¿¡El Reino de los Demonios?!” preguntó el Zorro, incrédulo. Más símbolos invisibles se formaron alrededor de su atónito enemigo. Y entonces les harían a los demonios lo que los demonios intentaban hacerles a ellos. “Vamos a conquistarlo. El Gran Enemigo jamás volverá a ser una amenaza. Jamás permitirán las bestias que vuelvan a mancillar nuestro mundo. Con las formaciones y los recursos del Trono del Fénix, vamos a arrasar con todo el maldito reino. Los demonios serán nuestro ganado, usados para alimentar grandes formaciones que bombearán el botín robado de nuestro mundo” de todos los mundos de los que han robado” de vuelta a su legítimo lugar.” Utilizarían las propias técnicas y habilidades de los demonios en su contra. Los demonios consideraban su mundo como combustible. ¿Acaso no era justo pensar en ellos de la misma manera? El Zorro permaneció en silencio un instante. Podía sentir la agitación en su Qi. Yulong perfeccionó su técnica, pero se detuvo un instante. Sus palabras habían alcanzado a su adversario, y ahora debía comprobar si surtían efecto. “¿El fin justifica los medios, eh?”, preguntó el Zorro. “Sí” respondió Yulong. “Por el futuro del mundo… había que hacer algunos sacrificios. “Tal vez habría dicho que sí no hace mucho, pero tal como están las cosas… su plan es inaceptable y, francamente, una locura”, dijo Fox con rostro inexpresivo. “Qué lástima” dijo Yulong. [Constelación Celestial Imperial 26: Ave Bermellón de la Red Extendida del Sur] Las estrellas cobraron vida. La niebla se disipó mientras el zorro quedaba rodeado por el fuego estelar. Ardieron, capturando la concentración de Qi. Yulong echó la cabeza hacia atrás cuando la niebla se condensó y un enorme zorro surgió de ella, con la intención de atraparle la cabeza con sus fauces gigantescas. El zorro giró y su enorme garra le asestó un zarpazo, dejando una fina línea en su pecho. Nezan sonrió, una criatura sedienta de sangre. “¡¿Qué”?!” “Oye, acabo de decir que conozco a una mujer con la misma técnica que tú. ¿De verdad creías que no había aprendido algunos trucos para engañar a ese olfato?” preguntó el Zorro. Su sonrisa era burlona, y Yulong sintió que la rabia le subía por el pecho, antes de calmarse con fuerza. El aroma era más débil ahora. El zorro había consumido gran parte de su Qi en aquella farsa, quizá incluso parte de su esencia. Tanto que Yulong percibió su fatiga mientras lo atormentaba. Al disiparse la niebla, Yulong recibió un informe. Vio un fugaz destello de los demonios artificiales irrumpiendo en la prisión. Vio a Beidou y Zhigong enzarzados en combate con una figura borrosa roja y plateada. “Reconozco tu habilidad” gruñó Yulong. “Te mantendré con vida; después de todo, esa mujer pronto será mi invitada. El extremo norte de las Colinas Azules. Una granja… que está siendo atacada por mis camaradas en este momento. Los ojos del zorro se aguzaron y sus pupilas se dilataron. El zorro atacó, la furia guiando sus movimientos. Yulong se levantó para recibirlo. Tras tres intercambios de golpes, se oyó un crujido y volaron dientes afilados; el zorro retrocedió tambaleándose y la sangre le goteaba de las fauces. Había una razón por la que los embaucadores usaban trucos. A la intemperie, solo podían caer. =================================== Muy, muy lejos, Chixia sonrió al recibir un informe que indicaba que sus fuerzas estaban cerca de su objetivo. Por fin, su tiempo en aquella provincia olvidada por los cielos pronto llegaría a su fin. Casi se relajó mientras el avance implacable de los demonios artificiales hacía temblar la tierra, segura de su victoria. Ella no se dio cuenta, ya que el estruendo coincidía con otra cosa. Nadie lo hizo. La Tierra permanece silenciosa para los hombres. Rara vez perciben sus movimientos… hasta que se manifiesta con una gran conmoción. ========================= El paso de Chun Ke fue silencioso. Su imponente figura no dejó rastro a su paso. Las rocas no se hicieron añicos. Los árboles no se estremecieron. Los demonios artificiales ni siquiera se percataron de su presencia hasta que él estuvo directamente encima de ellos.
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Cuidado con el pollo (Novela) Capítulo 424

Estás leyendo el capítulo 424 de Cuidado con el pollo (Novela), un novela. Jin Rou quería ser un cultivador que desafiara a los cielos y superara todos los límites. Desafortunadamente para él, murió, y ahora estoy atrapado aquí. ¿Jóvenes maestros arrogantes? ¿Tribulaciones celestiales?… Este capítulo tiene publicado el 12 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Cuidado con el pollo (Novela) tiene 643 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.