Leer Cuidado con el pollo (Novela) Capítulo 406 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una de las razones por las que Shiyun, la mujer que una vez fue llamada “El Camino Celestial”, amaba tanto las Colinas Azules era que allí sus sueños proféticos se atenuaban. En lugar de ser experiencias viscerales, como si las viviera en el momento, sus visiones eran simplemente como observar una pantalla grabada. Estaban lejos de ella, distantes en perspectiva y teñidas de una luz grisácea. Los sueños despiertos también eran más benévolos. Apenas la hacían poner los ojos en blanco por un instante; cuando era niña, los malos la hacían caer al suelo, echando espuma por la boca, y solo la práctica y una vida entera lidiando con las visiones habían mantenido su rostro sereno cuando aún era Shiyun del Camino Celestial.
En lugar de batallas que afectaran el destino de sectas, ciudades o el propio Imperio, veía el pronóstico del tiempo para la semana siguiente, o algún pequeño incidente en una fiesta que resultaba terriblemente vergonzoso para la persona involucrada, pero simplemente gracioso para ella.
Había sido un alivio, después de toda una vida interpretando sueños que apenas tenían sentido. Y la gente a la que le contaba sus visiones se mostraba agradecida o ligeramente interesada, en lugar de exigirle que le contara cada detalle. Sobre todo porque revivir la muerte de alguien varias veces siempre la revolvía un poco.
Luego, con la llegada de Jin, sus sueños volvieron a cambiar. En lugar de tonos grises, los veía más suaves. La luz gris se transformó en cálidos colores pastel cuando Qi comenzó a regresar a la provincia. Presenció nacimientos alegres y celebraciones festivas. Vio a un gallo joven desafiando el destino que le había augurado. El futuro se pintó con colores más vivos, influenciado por un hombre de sonrisa radiante y pecas en las mejillas. Hilos rojos lo unían a muchos otros, quienes compartían sus nobles, aunque sencillos, ideales.
Vivir una buena vida y ser una buena persona. Rechazar el sentido común de la cortesía y tender una mano generosa sin esperar nada a cambio.
Fue tierno. Y aunque ella sea una anciana amargada y cínica… fueron sueños bonitos.
Y entonces, anoche, todo cambió.
========================
Todo había empezado como una simple pesadilla. Como un sueño, no como una visión del futuro. Se estaba congelando, en medio de una llanura nevada. El cielo estaba despejado, frío y estéril. El sol se reflejaba en la nieve de una forma casi cegadora.
Hacía tanto frío que debería haber dolido. Debería haber dolido, y sin embargo no dolía. El frío se abría paso en su cuerpo, intentando atrapar su corazón, sus dedos fríos aferrándose para detener su cálido latido.
Estuvo a punto de dejarlo ir. ¿Qué tenía de malo morir en un sueño, al fin y al cabo? Simplemente despertaría, y ahí terminaría todo.
Además, con la nieve brillante, el lugar era precioso. Admirar el Mar de Nieve mientras te congelabas no era una mala forma de pasar un sueño; la nieve era prácticamente iridiscente bajo la luz del sol, haciendo que la blanca llanura sin rasgos distintivos brillara como mil gemas.
Sin embargo, mientras observaba su entorno y el frío se acercaba cada vez más a su corazón, notó una cosa.
Estaba ciega del ojo equivocado.
Ella no estaba soñando, estaba viendo.
Al darse cuenta de eso, la somnolencia se había desvanecido de su mente; y de repente, el sueño se había vuelto doloroso. Sintió el frío penetrante desgarrarle la piel y arrancarle el aliento de los pulmones.
El cielo se oscureció y el viento aulló mientras grandes y densas nubes de tormenta avanzaban desde el norte. Chispeaban y desprendían incertidumbre, como si la oscuridad que se cernía sobre él sofocara los relámpagos que contenía.
Mientras el cielo se cubría de nubes, la tierra comenzó a retumbar. Temblaba como si la tierra misma se estremeciera al derramarse una fea mancha negra sobre la nieve, una furiosa inundación que consumía el blanco a su alrededor, tronando hacia ella.
La golpeó con fuerza, haciéndola caer y lanzarla por los aires. El líquido le llenó la boca y la nariz, provocándole arcadas por el horrible sabor a ácido y fuego, a muerte y a sangre podrida.
No podía vomitar en sueños, pero estuvo a punto de hacerlo, ya que fue golpeada, rodada y apaleada hasta que logró agarrarse a un saliente rocoso y aferrarse con todas sus fuerzas.
Su cabeza emergió de las aguas negras, justo cuando estas la agarraban, intentando arrastrarla, enterrarla, aplastarla y ahogarla. Era como un ser vivo, con garras que se clavaban en su carne.
Aun cuando logró mantenerse firme, el agua cambió. Se solidificó. El agua negra se convirtió en quitina negra. La tierra temblorosa se estremeció bajo el paso de mil pies.
El aire estaba impregnado de Qi demoníaco mientras un ejército pasaba a su lado como un río caudaloso. Incansables, implacables, incluso cuando la tormenta aullaba a su alrededor.
A diferencia de los demonios que Shiyun conocía, que rugían y hablaban en su lengua profana, estos permanecían en silencio. Sus ojos llameantes carecían de aquella chispa de malicia. Simplemente seguían adelante a toda prisa.
“¡Adelante!”, tronó una voz, y Shiyun apartó la vista de los demonios hacia donde sonó un chasquido como de látigo. Una figura hecha de cuerdas y alambres ocupaba medio cielo, dominando todo. Movió su cayado de titiritero, y seres de fuego y silencio obedecieron, siguiendo la estela de la marea. Otra figura, una mariposa que rezumaba malicia, revoloteaba, oscilando entre humo y veneno. De sus alas caían gotas de sangre que se transformaban en otras bestias retorcidas.
Tanto la mariposa como la criatura de cuerda extendieron la mano hacia adelante, y un tercero añadió la suya: un hombre con estrellas por ojos.
Como uno solo, extendieron su agarre hacia el sur; sus dedos se cerraron con avidez alrededor de una hoja de arce.
El mundo volvió a sumirse en la oscuridad.
Y entonces algo la rozó.
====================================
Shiyun despertó gritando y echando espuma por la boca; apenas había recuperado el conocimiento cuando la protección anti-adivinación la mató.
Shu estaba angustiado, sujetándole la mano con tanta fuerza que casi le rompe los dedos. Los últimos vestigios de su Qi le permitían apretarla con una fuerza desmesurada… al menos durante media hora, antes de que el estrés de la visión la agotara por completo. Su pobre hombre se preocupaba tanto por una vieja como ella. ¡A su edad, era un milagro que siguiera viva!
Pero el tonto parecía tan devastado.
Y quedó doblemente devastada cuando Shiyun se puso de pie tambaleándose y comenzó a caminar con dificultad hacia la puerta.
“¡Apenas puedes mantenerte en pie, ¿qué estás haciendo?!”, exigió.
“Tengo que… tengo que irme. Tengo que avisar… algo se acerca” le suplicó. Estaba demasiado débil para resistirse, pero la visión le daba la sensación de que algo iba a suceder pronto.
Shu era un mortal. El más mortal de los mortales, que no tenía ni idea de la vida que había llevado Shiyun.
Shu percibió la desesperación en su voz. Su ceño se frunció aún más. Un sueño lúcido la invadió: él la detenía, la empujaba de vuelta a la cama, llamaba a un médico y le impedía marcharse. Él era un anciano, pero en ese momento… ella solo era una anciana, sin energía vital.
“¿Qué demonios piensas hacer, ir andando a donde sea que vayas?” exigió Shu. La agarró del brazo con firmeza. “¡Lanfan, bestia perezosa!
Shiyun parpadeó cuando la perezosa Lanfan le hizo caso y se acercó trotando, con un brillo travieso en los ojos. Normalmente, aprovechaba cualquier oportunidad para despreciar a Shu y lo molestaba a propósito. Shu tomó el abrigo de Shiyun y la envolvió en él.
“No trae nada bueno detener a alguien con esa mirada” dijo Shu, pues, una vez más, su adivinación había fallado en predecirle. “¿Adónde vas? Encontraré un caballo y te alcanzo.
“Hong Yaowu. Quizá ya pasó su mejor momento” alcanzó a responder. Su esposo asintió.
“Puedes aguantar, ¿verdad?” preguntó. “Sé que tu cabra no es normal.
Shiyun asintió.
“Pues vete y avisa a quien tengas que avisar. Iré enseguida” respondió Shu. “Eres demasiado cascarrabias como para morir por un simple viaje.
Lanfan le dio un cabezazo a Shiyun en la pierna. Laoshi saltó sobre sus hombros. Shu se giró y cogió su abrigo. Era viejo y calvo, lleno de arrugas.
Y en ese preciso instante, era el hombre más guapo del mundo.
Ella le agarró del hombro y él se giró, con cara de enfado.
¿Qué sigues haciendo? Pensé que ya habías...
Ella lo interrumpió. Y cuando terminó, se sintió bastante complacida al verlo con una expresión de absoluta confusión.
Entonces ella se giró y montó. Lanfan se encabritó como un semental y luego arrancó al doble de velocidad.
==========================================
Fruncí el ceño mientras la abuela me contaba su historia. Lu Ri estaba sentado a mi lado con los brazos cruzados, mientras que Meimei, Xiulan, Tigu, Xianghua y Gou Ren escuchaban.
“¿Del norte?” aclaré. “¿Cogiendo una hoja de arce?
“Sí” confirmó la anciana.
“Bueno, eso suena bastante ominoso” intenté bromear para aligerar el ambiente, pero en cuanto lo dije supe que no tendría gracia. Hice una mueca.
Por un momento, reinó el silencio mientras todos asimilábamos la advertencia.
“La adivinación es, en el mejor de los casos, poco fiable” dijo Lu Ri con voz tranquila, y pude darme cuenta de que estaba haciendo de abogado del diablo.
“Más vale prevenir que curar” respondí, y Lu Ri asintió. “Ahora bien, ¿qué hacemos al respecto?
La abuela pareció bastante aliviada al oír esas palabras. ¡Por los dioses!, ¿era como Casandra? En los mitos, la vida de los profetas y oráculos nunca era amable, pero me gusta pensar que la suya sería mejor.
“Aunque la protección alrededor de Hong Yaowu no está completamente activa, podrá usar algunas de sus defensas” respondió Lu Ri. “Hay algunas protecciones antidemoníacas que puedes establecer alrededor de tu casa. ¿Pero más allá de eso? Necesitamos pruebas sólidas de actividad demoníaca antes de solicitar todo el poder de la Secta de la Espada Nublada… si es que lo necesitamos. Discúlpame, pero las descripciones que diste de las formas de guerra demoníacas… no corresponden a una variante particularmente poderosa.
La anciana frunció el ceño mientras consideraba las palabras de Lu Ri, antes de hacer una mueca y asentir levemente.
“Más preocupantes son las otras formas, pero contra esa cantidad de demonios, a ese nivel, tenemos poco que temer”, dijo Lu Ri.
Eso hizo que el ambiente en la habitación se animara un poco.
“Eh… dijiste que venían del norte, ¿verdad? Bueno… ahí es donde está la tribu de mamá” dijo Gou Ren. Tragó saliva cuando Lu Ri lo miró. Casi me doy una bofetada por haberlo olvidado.
“Abuela, ¿cuán urgente dijiste que te parecía esto?” pregunté.
“Me pareció que faltaba un mes. Pero… podría ser menos”, respondió la anciana.
“Entonces iré a buscarlos. Si es necesario, puedo realizar una retirada combativa mientras protejo a los mortales y confirmo la existencia de cualquier amenaza. Sin embargo, esto dividirá nuestras fuerzas…” dijo Lu Ri.
“Protégelos, por favor. Yo me encargaré de aquí” respondí.
“Estarán en uno de los campamentos de invierno” se preocupó Gou Ren. “Tenemos algunos lugares marcados, pero… ¿quizás podrías llevar a la señorita Yuanlin contigo? De todas formas, quería conocer a la familia, y así no hay problema en buscar en dos sitios a la vez…
Lu Ri asintió antes de ponerse de pie y ofrecer un saludo marcial. “Este Lu Ri partirá de inmediato. Jura por los Venerables Fundadores que su familia estará a salvo”. Su voz era solemne. “Dejaré aquí algunos pergaminos de protección”.
Dicho esto, se marchó, dejándonos al resto sentados en la habitación.
Faltan cuatro días para el solsticio. ¿En serio tenía que pasar esto en Navidad? Casi me da una carcajada histérica al pensarlo. Y encima, el abuelo y el abuelo... dijeron que iban a estar en el norte con esa tal Shenhe. Claro, quedaba lejísimos, pero... ¿acaso estaban relacionadas esas dos cosas demoníacas?
Tenía la esperanza de que estuvieran bien. Tenía la esperanza de que no les hubiera pasado nada malo…
“¿Jin?” La voz de Meimei interrumpió mis pensamientos. Me miró. Todos me miraban. “¿Qué hacemos?
Sentía cómo la ansiedad me subía por el pecho, pero la reprimí. La gente dependía de mí.
“Nos preparamos. Esperamos lo mejor. Y nos preparamos para lo peor”, afirmé con voz tranquila.
Quizás ha llegado el momento de demostrar con hechos lo que dije. Prometí proteger mi pequeño paraíso.
Ahora puede que no me quede más remedio.
Luchar contra demonios era aterrador. ¿Pero perder esto?
Respiré hondo.
Como el infierno.
================================
Esa noche, en Hong Yaowu, y con Shu a su lado, Shiyun se quedó dormida.
Su advertencia había sido escuchada. La gente se estaba preparando.
No los tomarían desprevenidos.
Se durmió sin miedo, satisfecha de que su advertencia hubiera sido escuchada en su totalidad.
No era la advertencia completa.
Porque el conjuro anti-adivinación le había hecho olvidar la última parte del sueño.
=====================
Como uno solo, extendieron su agarre hacia el sur; sus dedos se cerraron con avidez alrededor de una hoja de arce.
El mundo volvió a sumirse en la oscuridad.
Y entonces algo la rozó. Era el viento, algo se movía.
Allí, más allá de la oscuridad, había algo más. Un leviatán de las profundidades. Lo eclipsaba todo, tan increíblemente, tan titánicamente enorme que la perturbaba con solo mirarlo.
Cayó hacia ella y la oscura figura comenzó a definirse. Como las bestias de las cavernas, su carne era pálida y retorcida, surcada de grietas y llagas. Demacrada, no tenía ni un pelo.
Pero a medida que caía más y contemplaba su rostro, sintió que el terror se apoderaba de su corazón.
Sus ojos vacíos se curvaban con una mueca de alegría. Sus labios estaban entreabiertos, dejando al descubierto encías desdentadas en una sonrisa tan amplia que resultaba grotesca.
Jadeaba, riéndose entre dientes mientras permanecía acurrucada en la oscuridad. Miraba fijamente el premio que sostenía en la mano.
Lo último que Shiyun vio antes de que el monstruo se volviera para mirarla fue que sostenía una espada agrietada.

Continúa leyendo
Cuidado con el pollo (Novela)
Capítulo 407
Cuidado con el pollo (Novela) Capítulo 406
Estás leyendo el capítulo 406 de Cuidado con el pollo (Novela), un novela. Jin Rou quería ser un cultivador que desafiara a los cielos y superara todos los límites. Desafortunadamente para él, murió, y ahora estoy atrapado aquí. ¿Jóvenes maestros arrogantes? ¿Tribulaciones celestiales?… Este capítulo tiene publicado el 12 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Cuidado con el pollo (Novela) tiene 643 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.