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Leer Cuando un Mago se Revela (Novela) Capítulo 420 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dijo que les iba a enseñar magia, pero sólo les enseñó algunos conocimientos básicos y les arrojó algunos hechizos y una simple Ley de Meditación, luego los envió a entrenar solos. No era que Benjamin intentara holgazanear, pero ser aprendiz era facilísimo. Siempre que fueras capaz de pronunciar un hechizo y realizar algo de magia mínima, estabas listo. Este proceso dependía principalmente del talento de cada individuo; si uno tenía talento, podía aprobar a la primera; de lo contrario, le requeriría mucha práctica y entrenamiento. Ninguna ayuda externa podía acelerar ese proceso. Benjamin descubrió a estos dos porque nacieron con energía espiritual. Así, tras probar diferentes ramas de la magia, no tardaron en lanzar el Hechizo de Llama y el Hechizo de Brisa. Ahora, han entrado oficialmente en el castillo de la magia. "¡S-Señor! ¡Lo... lo he logrado!" En un instante, todos los ganaderos se apiñaron en la tienda de Benjamín. Señalaron la llama parpadeante que danzaba en la palma de la mano de la persona y charlaron animadamente. Sus rostros reflejaban asombro y sorpresa, como cuando los hombres prendían fuego sin querer por primera vez. Benjamín no dijo nada. En cambio, solo asintió y sonrió. Ahora, ya no había miedo en sus ojos al contemplar la magia. Por muchas veces que Benjamin les explicara la magia, ya no sería tan efectiva como cuando vieron a alguien de ellos usándola. Una vez más, comprendió el verdadero significado de la amplia difusión del conocimiento mágico. Si el número de magos seguía aumentando y sus trasfondos se diversificaban, nadie creería jamás la afirmación de la iglesia de que los magos eran “caídos” y “diablos”, si es que la iglesia alguna vez lo decidía. Después de todo, los magos eran parte del pueblo; todos se conocían, ¿qué maldad estaban proclamando? Los celos se hicieron evidentes en los ojos de los demás ganaderos al ver las expresiones de alegría de ambos. “Señor, ¿son ellos los únicos que pudieron aprender magia? Nosotros también queríamos aprender”, preguntó alguien. “Puedes intentarlo, pero este asunto requiere talento “respondió Benjamín encogiéndose de hombros. Es increíblemente difícil para una persona sin talento aprender magia. Incluso si entrenara su energía espiritual y su afinidad con los elementos mediante la Ley de la Meditación, su progreso sería lento como un caracol. Sin embargo, dado que su objetivo era popularizar la magia, debía garantizar que todos tuvieran la misma oportunidad de, al menos, intentarlo. De todas formas, no perdería nada si les permitiera intentarlo. Más les vale. Los ganaderos se marcharon así, rebosantes de entusiasmo. Pronto, oleadas y oleadas de hechizos mal pronunciados se oyeron desde sus lugares de descanso. Benjamin esbozó una sonrisa divertida. De repente, giró la cabeza para mirar hacia el sur. "...¿Ya estás aquí?" El hedor a sangre impregnaba el viento. La hierba, que llegaba hasta las rodillas, danzaba con el viento como olas en el mar. En el horizonte, donde las llanuras infinitas se unían al cielo nocturno, innumerables manchas negras emergían de las llanuras. Desde lejos, las manchas parecían un ejército de hormigas cruzando la selva. Cubrían el cielo y la tierra, como si quisieran tragarse todo lo vivo. Era increíble lo densas que eran. Benjamin no pudo evitar fruncir el ceño al verlo. ¿Esta fue la Marea de las Bestias? Aunque no podía discernir con claridad cuántas bestias mágicas había, sentía que miles y miles de ellas llegaban. Si una cantidad tan asombrosa de bestias llegaba a las llanuras cada temporada, los pastores no podrían habitarlas mucho antes. ¿Cómo podrían los pastores, ignorantes de la magia, defenderse de tantas criaturas mágicas? Entonces Benjamin sintió que algo no andaba bien. "¡Dios mío! ¡Aquí viene la Marea de Bestias!" Mientras tanto, los ganaderos, que hacía unos momentos aprendían magia con alegría, gritaron de horror colectivo ante la escena. Los demás magos abandonaron sus campamentos para contemplar la enorme oleada de criaturas mágicas que invadía los campos. Sus rostros reflejaban conmoción. Tenían experiencia en la lucha contra criaturas mágicas; la mayoría incluso se ganaba la vida con este arte. Sin embargo, incluso los cazadores más experimentados de bestias mágicas parecían desconcertados ante la enorme cantidad de estas. ¿Cómo...cuántos lobos hay aquí? ¡Prepárense para la batalla! “Benjamín se puso de pie de un salto y les gritó a los magos. Luego, caminó hacia los ganaderos y preguntó: “¿Esta era la escala habitual de la Marea? El ganadero temblaba mientras meneaba la cabeza. Eran solo unos cientos en los años anteriores. No teníamos ni idea de lo que había pasado este año, pero era imposible matarlos a todos. En ese momento, más de mil nos reunimos e intentamos defendernos como en años anteriores, pero nuestra formación fue aplastada por la Marea. Fuimos los que logramos escapar rápidamente... No teníamos ni idea de cuántos sobrevivimos. Benjamín escuchó y asintió, sin hablar. Entonces... este año fue un año excelente, ¿eh? De repente, Benjamín se sintió inmensamente triste. Acababa de llegar a Carretas para encontrarse cara a cara con la Marea de Bestias en las llanuras, casualmente una gigantesca que nunca se había visto en años anteriores. ¿Qué suerte es esta? Sólo pudo consolarse explicando que éste era el Cielo que le otorgaba una gran responsabilidad que soportar. Pronto, las manchas negras se acercaron y Benjamin por fin pudo verlas con claridad. Estas bestias mágicas con aspecto de lobo eran diferentes a las bestias comunes. Sus ojos brillaban de un rojo intenso, su pelaje era espinoso y su carne podrida se podía detectar a kilómetros de distancia. Parecía haber mutado. Benjamin no tuvo más remedio que tomarse esto muy en serio. Bajo sus órdenes, los magos se reunieron rápidamente en filas y entonaron sus hechizos. Las decenas de magos familiarizados con la Magia de la Tierra entonaron el Hechizo del Pantano. Con el campamento como centro, convirtieron los campos circundantes en un pantano para evitar que los lobos se acercaran demasiado. Al mismo tiempo, los magos expertos en Magia de Agua se destacaron y colaboraron con Benjamin. Invocaron capas y capas de muros de hielo fuera del centro de seguridad, formando una fortaleza en su interior. El resto de los magos continuaron cantando, con sus capas infladas. Invocaron los elementos del viento que giraban a su alrededor, listos para atacar con Magia de Viento. Finalmente, quienes dominaban la Magia de Fuego solo podían limitarse a desplegar Cuchillas de Viento para evitar un choque entre un Muro de Fuego y uno de Hielo. Los únicos tres magos capaces de usar Magia de Alto Nivel también estaban a la espera de las órdenes de Benjamin. A su señal, comenzarían a recitar sus poderosos hechizos. En resumen, los magos no entraron en pánico a pesar del ataque de una cantidad abrumadora de criaturas. En cambio, trabajaron eficientemente bajo el mando de Benjamin, sin ninguna persona fuera de lugar. Su coordinación también fue mucho más pulida. Ése fue el fruto de los esfuerzos de Benjamín. El equipo dejó de ser tan difícil de controlar después de que la población se redujera a aproximadamente cien magos. Así, durante su viaje, Benjamin dedicó tiempo a entrenar su coordinación de batalla. Agrupamiento, estrategias, entrenamiento sencillo... Aunque no tenían mucha experiencia práctica en el campo de batalla, los magos tenían mucha experiencia en el entrenamiento de batalla. Como resultado, su primera cooperación pareció ser... ¿aceptable? En ese momento, los ganaderos estaban protegidos por el lodazal y los muros de hielo. Observaban con asombro a los magos, que estaban separados en grupos y lanzaban hechizos metódicamente. Era instintivo que sus ojos se llenaran de envidia. Sus corazones anhelaban ser la persona que estaba enfocada y arraigada en el lanzamiento de hechizos, como si cada momento se hiciera con plena confianza. Magia.... ¡La magia es increíble! Los dos recién convertidos aprendices quedaron aún más impresionados. Olvidado su miedo a la Marea de Bestias, temblaban de emoción, como si ya pudieran vislumbrar el futuro donde ellos mismos se convertirían en verdaderos magos, tan grandes como ellos. Durante ese tiempo, el mar de bestias avanzaba a una velocidad alarmante. Los magos acababan de terminar su preparación cuando las bestias se precipitaron hacia el campamento junto con las cuchillas de viento y las bolas de fuego que escupían. Bajo el tenue resplandor de la luna, su ataque parecía una plaga de langostas invadiendo una ciudad.
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Cuando un Mago se Revela (Novela) Capítulo 420

Estás leyendo el capítulo 420 de Cuando un Mago se Revela (Novela), un novela. Kubei era un trabajador aburrido y ordinario, que odiaba a su jefe quien daba discursos horribles, cuando se despertó un día, estaba atado a una silla, frente a tres mujeres extrañas vestidas con túnicas y con un cuerpo… Este capítulo tiene publicado el 7 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Cuando un Mago se Revela (Novela) tiene 938 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.