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Leer Cuando un Mago se Revela (Novela) Capítulo 351 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Podrías pensar que tengo segundas intenciones, pero tú fuiste quien empezó. No tenía opción, Benjamin ya no podía hablar con educación y la conversación se estaba poniendo tensa. Los cuatro irrumpieron en mi exhibición en plena noche. Estaba siendo misericordioso por solo haberles lanzado una maldición. En cuanto a ti, contrataste a alguien para que cambiara mi túnica a escondidas. Claro que tengo mis dudas. Quería echar un vistazo antes de entrar. ¿No es normal? ¿Qué hay que criticar? Tras decir eso, Benjamin se cruzó de brazos y miró con condescendencia al hombre en silla de ruedas. Aprovechaba su "altura" para intensificar su mirada de desprecio. De cualquier manera, era una víctima. Si discutían de verdad, era imposible que la otra parte intentara ser razonable. "... No niego que fue mi error intentar cambiar tu túnica." El hombre en silla de ruedas guardó silencio un momento y repitió: "Pero al final, conseguiste la túnica que preparé especialmente y estas herramientas mágicas, ¿no son suficientes para compensar tu pérdida? Benjamín dijo con seguridad: "No es suficiente". "..." Por lo tanto, toda la atmósfera se volvió extremadamente tensa. La razón por la que el hombre en silla de ruedas intentaba despedirlo era obvia. No tenía intención de decirle nada a Benjamin ni de ayudarlo; quería olvidarlo y no volver a verlo. Pero Benjamín no quería irse con las manos vacías. De repente, se le ocurrió una idea. Mírate, deberías ser un experto en herramientas mágicas, ¿verdad? Pensó un momento y finalmente dijo: "¿Qué te parece? Te mostraré una herramienta mágica. Si logras reconocerla, me iré y no volveré jamás". El hombre en silla de ruedas se mostró un poco reacio, pero aun así asintió con la cabeza. Entonces, Benjamín sacó el brazalete de plata que encontró en la mujer enmascarada. "Esto es..." Al instante, el rostro del hombre en silla de ruedas cambió. Tomó el brazalete y lo sostuvo en sus manos. Lo observó con atención, con una expresión de asombro, como si hubiera visto un dragón. Tras observarlo un rato, sacó una caja de herramientas del fondo de su silla de ruedas, usó un martillo extraño para golpear el brazalete e incluso invocó llamas de vez en cuando para calentarlo. Sin embargo, la pulsera seguía siendo la misma, no importaba lo que hiciera el hombre en silla de ruedas, seguía sin cambiar lo más mínimo. Al ver esto, Benjamín se regocijó en secreto en su corazón. El extraño brazalete que encontró de la mujer enmascarada lo consideraba lo más raro que había visto en su vida. Mientras la conversación se volvía tensa, pensó en este brazalete; pensó que podría aprovechar la curiosidad del hombre y engancharlo. Si reconocía el brazalete, al menos, Benjamin podía identificarlo gratis; de cualquier manera, no era una pérdida. Si no podía reconocerlo... pues mala suerte, era lo que Benjamin quería. En resumen, pase lo que pase, no perderá nada. "Esta cosa... ¿de dónde la sacaste?" Tras estudiarla durante media hora, el hombre en silla de ruedas finalmente levantó la cabeza y miró a Benjamin con extrañeza. "De la banda de magos del pueblo del desierto, maté a uno de ellos". Benjamín no lo ocultó. Los cuatro ladrones lo vieron, así que no tenía sentido esconderse. "¿Es de ellos?", preguntó pensativo el hombre en silla de ruedas y guardó silencio un momento. Finalmente, habló: "Este brazalete... no estoy muy seguro, pero parece la legendaria llave del valle abandonado de Dios". ...¿Qué dijiste? Benjamín se quedó estupefacto. Recordó el valle abandonado de Dios; la leyenda decía que era el lugar donde Caín y Abel lucharon. Anteriormente, tenía el mapa del tesoro del valle abandonado de Dios, pero como desconocía la ubicación exacta, no le servía de nada, y pronto lo olvidó. Pero… ¿era esa realmente la clave del valle? Ahora que lo pienso, a Benjamin todavía le parecía un poco increíble. Fue al desierto, eliminó casualmente a un enemigo de nivel élite y terminó con una llave de clase mundial duplicada, ¡quién lo creería! -¿Lo que dijiste es verdad? El hombre en silla de ruedas asintió y dijo: “Claro que es cierto. A juzgar por la magia interna, este brazalete tiene una historia larguísima; podría ser de hace miles o millones de años. Tampoco sé cómo usarlo. Pero, en cuanto a los objetos legendarios, tampoco sé cómo validarlo”. Benjamín tomó el brazalete, lo miró y dijo: "¿Intentas engañarme? Una llave para abrir el valle abandonado de Dios, ¿por qué aparecería en el desierto oriental?" "Claro que la gente de "Sombra del Desierto" lo coleccionó." El hombre en silla de ruedas preguntó: "¿No has oído hablar de la leyenda?" "¿Qué leyenda?" Al oír esto, el hombre en silla de ruedas meneó la cabeza a regañadientes, se aclaró la garganta y comenzó a contar la historia. Cuenta la leyenda que la batalla entre Caín y Abel fue tan terrible que dividió el mundo en dos. Después, Dios apareció. Al ver que su propia creación estaba siendo destruida, se enfureció, los redujo a cenizas y abandonó este mundo dividido en dos. Mientras tanto, las cenizas de los dos hermanos se convirtieron en arena infinita y cubrieron el valle abandonado de Dios: el borde del mundo que había sido cortado por la mitad. "¿Qué leyenda?" Benjamín frunció el ceño. Realmente no había oído hablar de esta leyenda antes. Pero... si ésta fuera la versión de Ferelden, ¿significaría que...? El hombre en silla de ruedas continuó, y fue tal como lo imaginó: “Así pues, el valle abandonado de Dios, mencionado en la leyenda, es el final del desierto oriental y el fin del mundo, una grieta infinita en el espacio. Esta es también la razón por la que nadie ha cruzado jamás el desierto ni ha venido del otro lado. Tras entrar en el desierto, al caminar hacia el este, habrá un abismo oscuro e infinito”. Al escuchar hasta aquí, Benjamin no pudo evitar respirar profundamente. Dejando a un lado la leyenda exagerada, si el valle abandonado de Dios realmente estaba en el desierto, sería razonable que el brazalete apareciera en el desierto oriental ya que era la clave para abrir el valle. Pero... el fin del desierto, la grieta del mundo. Si esta fuera la versión de este mundo, con la existencia del valle abandonado de Dios, ¿no sería muy peligroso? Si tomara el mapa del tesoro y el brazalete que estaba allí, de un solo paso podría caer al abismo sin límites. Fue bastante aterrador sólo pensarlo... "¿Piensas irte con este brazalete?", preguntó de repente el hombre en silla de ruedas, como si hubiera pensado en algo, con un cambio de tono repentino. "Puedo cambiarlo por lo que quieras." Benjamín sostenía la pulsera mientras lo miraba con sorpresa. ¿Cuál fue esta situación? Antes, tenía una actitud arrogante y testaruda, pero ahora su actitud cambiaba más rápido que un camaleón. Además, su oferta era tan buena que Benjamín tenía dudas. ¿Había algo más en esta pulsera? "¿Por qué quieres este brazalete de repente?", preguntó mientras lo guardaba con cautela. "Tengo mis razones. No es algo que se te permita saber." El hombre en silla de ruedas respondió: "¿No quieres esos diseños de herramientas mágicas? Preparé un atlas; si me das el brazalete, te lo presto por un día entero." Pero Benjamín meneó la cabeza. Estaba tan urgente y desesperado que a Benjamín le pareció extraño, por lo tanto, Benjamín no le quiso dar el anillo. En ese momento, su actitud era más decidida. "Si no me dices el motivo ni lo pienses." Al oír eso, el hombre en silla de ruedas finalmente empezó a enojarse un poco: "Tú... tú no tienes remedio. Si esto sigue así, ¡matarás a todos!" Si no te doy el brazalete, los mataré a todos. ¿Qué lógica es esta? Si no lo explicas con claridad, no esperes que te lo dé. El hombre en silla de ruedas meneó la cabeza: "¿Por qué quieres saberlo con tanta desesperación?" -Solo quiero saber, ¿de acuerdo? Por lo tanto, su conversación se volvió tensa una vez más, aunque esta vez fue lo opuesto a la última vez. Pero no importó, Benjamín fue paciente. ¡De acuerdo! Ya que tanto quieres saberlo, te lo diré. Finalmente, el hombre en silla de ruedas pareció perder la paciencia. Miró a Benjamin y dijo con frialdad: “El brazalete es muy importante, no puede caer en malas manos. Además, ya estás muerto, ¡así que no tiene sentido quedártelo!”.
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Cuando un Mago se Revela (Novela) Capítulo 351

Estás leyendo el capítulo 351 de Cuando un Mago se Revela (Novela), un novela. Kubei era un trabajador aburrido y ordinario, que odiaba a su jefe quien daba discursos horribles, cuando se despertó un día, estaba atado a una silla, frente a tres mujeres extrañas vestidas con túnicas y con un cuerpo… Este capítulo tiene publicado el 24 de septiembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Cuando un Mago se Revela (Novela) tiene 938 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.