Leer Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela) Capítulo 739 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Secuestrado por el bicho
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El ojo de Gongjia Ren se contrajo al ver el rostro del monstruo mucho más alto que él, y un escalofrío le recorrió la espalda.
Un enorme cráter se había formado donde la arena había sido arrasada por la explosión; la arena volaba, nublándole la vista y cayendo como una tormenta. Aquella cosa había aparecido demasiado rápido y no tenía tiempo de esconderse, ni se atrevía a moverse. Lo único que deseaba era que aquel escarabajo gigante prestara atención a las lagartijas de arena. ¡En cuanto apartara la vista, se enterraría de inmediato y se haría el muerto!
Aunque sabía que fingir la muerte sería inútil, no le quedaba otra opción, pues estaba demasiado exhausto para correr. El lagarto de arena salió disparado en el primer instante en que se topó con el escarabajo, y los otros cinco corrían como si hubieran visto a su depredador natural. Esos pocos humanos no tenían ninguna posibilidad.
Los demás creyeron al principio que los cinco lagartos de arena se habían asustado por el rugido intimidante de Gongjia Heng; jamás habrían imaginado que surgiera otra amenaza peor. Sus rostros se crisparon, conteniendo la respiración por si el escarabajo los observaba. Sin atreverse a frotarse los ojos, intentaron con todas sus fuerzas apartar la arena, mientras sus mentes trabajaban a toda velocidad, pensando en su próximo movimiento al tiempo que observaban al escarabajo.
Había cinco lagartijas de arena hace un momento, así que aproximadamente una persona por cada lagartija, pero aun así no era suficiente, porque las lagartijas de arena atacarían al resto después de derrotar a la persona con la que luchaban. Con el escarabajo aquí, aunque parecía impresionante, eran seis. ¿Tenían alguna oportunidad? ¿Tenían la fuerza para correr?
Todos miraron a su alrededor. Comprendieron lo que el otro quería decir.
Cuando el escarabajo corrió tras una de las lagartijas de arena, estas se desplomaron y se retorcieron bajo la arena, enterrándose.
Esta idea solo era útil contra algunas bestias del desierto. Aunque no sabían si funcionaría aquí, no les quedaba otra opción. Si no funcionaba, aceptaban su destino y morían allí mismo.
Los estruendos consecutivos sonaron como troncos golpeando el suelo, un aura opresiva que se extendía por el espacio. Respiraban con cuidado.
Tras un silbido, un estruendo resonó en el suelo, y la arena voló y cayó como lluvia. No se atrevieron a mirar; solo pudieron juzgar por los sonidos.
El escarabajo estaba cazando lagartijas y se habían producido cuatro explosiones, cada una en un lugar diferente. ¿Significaba eso que cuatro de las lagartijas habían muerto?
Con el impacto, les cayó encima más arena, lo que aumentó el peso sobre sus pechos y les dificultó la respiración.
El suelo aún vibraba, pero los impactos venían de más lejos, aunque no lo suficiente como para que estuvieran a salvo. Los granos de arena les arañaban la garganta con cada respiración mientras la arena ardiente les quemaba la espalda, pero solo podían sufrir en silencio.
Contaban los golpes, esperando que el escarabajo se marchara, ¡hasta que se dieron cuenta de que el alboroto se acercaba a ellos mismos!
Una vez más, el corazón se les subió a la garganta.
Especialmente Gongjia Ren, quien podía sentir que los sonidos se acercaban. Había dos fuentes: la que estaba delante debía ser la lagartija, mientras que la que estaba detrás debía ser el escarabajo.
¿¡Por qué se dirige hacia acá ahora?!
Gongjia Ren maldijo en silencio al lagarto, pero este nunca cambió de dirección.
¡Boom!
Otra ráfaga de arena llegó, acompañada de una fuerte ráfaga de viento y el rugido de una bestia del desierto. Gongjia Ren no pudo esquivar el impacto de la arena, sintiendo como si alguien le hubiera dado un puñetazo en la espalda. Con un gemido, se vio lanzado por los aires y luego aterrizar, aunque el golpe se perdió entre los sonidos del escarabajo cazando al lagarto. Nadie supo qué le ocurrió a Gongjia Ren.
Sintió un vuelco en el estómago; la sangre y la carne de lagarto amenazaban con volver a salir a la superficie. Se sentía peor que antes; incluso ponerse de pie le costaba. Quería enterrarse más profundamente, pero cada movimiento era difícil: los brazos le pesaban demasiado y le crujían las articulaciones.
En medio de su visión borrosa, vio una silueta azul y dos mandíbulas gigantes en forma de hoz que atravesaban a un lagarto de arena; el sonido de una hoja cortando escamas y carne dura era tan claro como siempre.
Y entonces, nada.
La arena que volaba cesó y el entorno volvió al silencio. El aire pareció congelarse.
Silencioso correteo del escarabajo que camina sobre la arena.
La crisis aún no se ha superado, la gente sigue siendo invisible.
Gongjia Ren se encontraba en un dilema. Vio acercarse al escarabajo, con una lagartija de arena empalada en una de sus patas delanteras.
¿Así iba a morir?
La consciencia de Gongjia Ren comenzó a desvanecerse, pero permanecía impasible. Probablemente porque sabía que jamás podría escapar, se había resignado. Esperó la muerte con serenidad, reflexionó sobre muchas cosas y luego cerró los ojos.
Los demás escucharon. Tras unos extraños sonidos inidentificables, todo volvió a quedar en silencio. Finalmente, levantaron la cabeza y se sacudieron la arena.
¡Por fin se ha ido!
¡Casi me asfixio!
¡Me quema! ¡Me muero de hambre!
“¿Están todos aquí? ¿Están todos vivos?”
“¿Eh, Ren?”
“¡Ren! ¿Dónde estás?”
Gritaron y gritaron, luego presas del pánico, corrieron hacia donde solía estar Gongjia Ren. Cavaron y cavaron, pero lo único que encontraron fue su tosco martillo. Él había desaparecido.
No solo Gongjia Ren. Incluso los cinco lagartos de arena habían desaparecido, dejando tras de sí manchas de sangre y escamas.
“¿¡El escarabajo gigante se llevó a los lagartos y a Ren?!”

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Estás leyendo el capítulo 739 de Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela), un novela. Shao Xuan se une a un amigo en su expedición a una cueva arqueológica recientemente descubierta. Tras recoger una piedra de aspecto corriente, es teletransportado a otro mundo y despierta en el cuerpo de un pequeño niño… Este capítulo tiene publicado el 3 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela) tiene 812 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.