Leer Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela) Capítulo 598 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Movimiento desde todas las direcciones
El grupo que robó el letrero de madera corrió velozmente por el bosque, como monos salvajes que se mueven con rapidez entre la maleza. Mientras avanzaban, solo se oían el susurro de las hojas y el balanceo de las ramas con el viento.
Llevaban gruesas cuerdas de liana atadas a los pies, dejando los dedos al descubierto. En comparación con las otras tribus, estas personas tenían los dedos más largos y los pies más grandes. Sus dedos eran el doble de largos que los de las demás tribus.
Cuando corrían veloces por el bosque, parecían animales a cuatro patas. Sus dedos eran fuertes y flexibles, como un par de manos adicionales. Al agarrarse a una rama y balancearse hacia adelante, sus pies ya se habían aferrado a la siguiente, impulsándolos de nuevo.
Estas personas pertenecían a una tribu cercana, y este grupo tenía la misión de cazar. Mataban a cualquier bestia que veían y recolectaban todo tipo de frutos de los árboles. El primer día que la tribu Cuerno Llameante comenzó a operar su puesto comercial, estas personas ya habían percibido su presencia, pero sabían que no eran lo suficientemente fuertes para enfrentarlos. Ni siquiera eran lo suficientemente fuertes para luchar contra las tribus Pu y Tamborilero. La única tribu contra la que pudieron luchar fue la tribu Luo, que había sido prácticamente aniquilada por el desastre anterior.
Su jefe les había hablado de Cuerno Llameante. En los tiempos en que la tribu Cuerno Llameante partía en sus barcos, muchos guerreros de esta tribu los habían visto.
Las tribus se reconocían entre sí por sus símbolos totémicos. Así, cuando vieron placas de piedra con símbolos totémicos del Cuerno Llameante erigidas en la zona, ya sabían quién estaba allí. No se atrevieron a acercarse, por lo que no pudieron averiguar qué pretendía la tribu del Cuerno Llameante.
Tras dos días de observación continua, seguían sin obtener información sobre las actividades de la tribu Cuerno Llameante, así que hoy, al acercarse a investigar, vieron a un miembro de la tribu colocando un cartel de madera. Movidos por la curiosidad, se acercaron a ver qué sucedía.
En este grupo, pocos sabían leer. Ninguno entendía todas las palabras de este idioma. Su rutina diaria no requería comprender su idioma escrito, así que no les importaba. El líder del grupo era quien conocía la mayor cantidad de palabras, por lo que, tras comprender el significado general de las mismas, se quedó atónito con la noticia.
Siempre habían creído que las tribus se organizaban en torno a su semilla de fuego, independientemente de su tamaño. La mayoría de las tribus tenían la semilla de fuego como centro, y la única diferencia radicaba en la extensión de su territorio. Cuando vieron a la tribu del Cuerno Llameante marcando este nuevo territorio como suyo, pensaron: “¿Acaso va a ocurrir algo importante? ¿Para qué sirve este puesto comercial del Río Llameante?”.
No lograron comprender la intención de la tribu del Cuerno Llameante, así que fueron a consultar a su jefe y chamán.
Pero resulta que no sabían escribir ni tenían buena memoria, así que arrancaron el letrero de madera del suelo y se lo llevaron. No pensaron en las consecuencias de sus actos ni en si enfurecerían a la tribu del Cuerno Llameante. Al fin y al cabo, nadie de su tribu lo había hecho antes.
Con el letrero de madera en la mano, atravesaron montañas y llegaron a lo que parecía un pequeño espacio entre dos de ellas. Un sendero angosto se hizo visible a medida que se acercaban.
El sendero los condujo a un pequeño claro formado en la hondonada de las montañas. Este territorio estaba rodeado de montañas y en él crecían numerosos árboles. Entre ellos, se alineaban casas de lianas y ramas, con enormes ramas o gruesas hojas a modo de techo. Algunas incluso tenían hojas y ramas secas como tejados.
Muchos objetos se colocaban en el suelo fuera de las casas, pero la mayoría eran de piedra o madera. La cerámica era escasa en esta zona. Sus herramientas de caza eran de cuernos y huesos de animales. Estas herramientas tenían formas extrañas, pero la mayoría de las de madera parecían sofisticadas. Estas personas dependían principalmente de herramientas de madera hechas de bambú y lianas.
Los aldeanos, absortos en sus quehaceres, observaron con curiosidad al ver regresar apresuradamente al grupo de cazadores. ¿Acaso no habían salido a buscar comida? ¿Por qué traían una tabla de madera? ¿Era leña?
A quienes llevaban la tabla de madera no les importó lo que decían los demás. En vez de eso, corrieron hacia la casa de su jefe y dejaron la tabla junto a él, que estaba ocupado tejiendo una cesta de ratán.
¡Crack!
Al dejar caer la tabla de madera al suelo, la mano del jefe se sacudió por la sorpresa, provocando que la enredadera de ratán que tenía en la mano se partiera por la mitad.
El jefe arqueó las cejas hacia arriba, señal de su creciente furia.
El guerrero que trajo de vuelta la tabla de madera se rascó la cabeza con nerviosismo.
No supo explicarlo, así que señaló la tabla de madera.
El jefe, aún enfadado con los hombres que acababan de regresar, se calmó y miró la tabla de madera en el suelo. Sus ojos brillaron con curiosidad y, de repente, su expresión de ira desapareció. Apartó la cesta de ratán de una patada y examinó con atención las palabras grabadas en la tabla.
Como jefe, era capaz de leer las palabras en la pizarra. Reconoció rápidamente las palabras en la pizarra y comprendió lo que estaba sucediendo.
Al ver que otros seguían mirándolo de reojo, les hizo un gesto con la mano para que lo dejaran en paz. Se sentó allí solo, sumido en profundos pensamientos, y tras tomar una decisión, acudió al chamán para hablar sobre la tabla de madera .
Mientras tanto, en la tribu Pu se hablaba del puesto comercial del Río Llameante.
La primera reacción de la gente de la tribu Pu al enterarse del punto de comercio fue: “¡Mierda! ¿Nos están robando el negocio?”.
Algunos querían enfrentarse a la tribu Cuerno Llameante y demostrarles su fuerza, pero al percatarse del poder de su oponente, desistieron. Sabían que si se tratara de tribus más pequeñas, se les habrían acercado de inmediato para entablar un diálogo, pero la tribu Cuerno Llameante era poderosa, así que solo les quedaba observar en silencio sin intervenir.
Pero, como mercaderes famosos de la época, los Pu comenzaron a pensar en cómo obtener beneficios de este punto comercial.
La tribu Pu no sufrió grandes pérdidas durante el desastre anterior. Tuvieron la suerte de sobrevivir y agradecieron a sus ancestros por haber elegido un lugar tan seguro para su tribu, pues de lo contrario habrían corrido la misma suerte que la tribu Luo, destruida y borrada de la faz de la tierra.
Tras reflexionar sobre la suerte que tenían, volvieron a sentirse frustrados.
El desastre había aniquilado a algunas de las tribus que comerciaban con ellos. Incluso aquellas que sobrevivieron sufrieron enormes pérdidas y ya no podían unirse a la tribu Pu. Cada año, cuando la tribu Pu emprendía sus expediciones, ninguna de estas tribus se unía a ellos. Sus tribus ya contaban con pocos miembros, así que si enviaban gente a estas expediciones, ¿quién quedaría para proteger sus tierras?
Así pues, la tribu Pu dejó de salir a comerciar. Tenían provisiones de sobra y estaban listos para intercambiar con las demás tribus. El único problema al que se enfrentaban era la imposibilidad de viajar lejos para comerciar.
Ahora que la tribu Cuerno Llameante había construido un nuevo punto comercial, se les presentaba una excelente oportunidad.
Así pues, tras quejarse de sus desgracias, la tribu Pu comenzó a prepararse para el próximo intercambio comercial en el puesto comercial del Río Llameante.

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Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela) Capítulo 598
Estás leyendo el capítulo 598 de Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela), un novela. Shao Xuan se une a un amigo en su expedición a una cueva arqueológica recientemente descubierta. Tras recoger una piedra de aspecto corriente, es teletransportado a otro mundo y despierta en el cuerpo de un pequeño niño… Este capítulo tiene publicado el 23 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Crónicas de las Guerras Primordiales (Novela) tiene 842 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.