Leer Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 60 online gratis en español
🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Igor contuvo el aliento inconscientemente.
La joven que aparecía ante sus ojos parecía tener unos dieciséis o diecisiete años, vestida con un opulento vestido azul profundo cuyo dobladillo fluía con un brillo onírico. Su cabello de plata helada caía como una cascada hasta su cintura, con una tenue y fragmentada luz estelar brillando entre las hebras.
Sus rasgos eran exquisitos, casi ilusorios. Su piel era de un pálido translúcido, pero no parecía frágil; en cambio, irradiaba un frío similar al del jade. Lo más conmovedor eran sus ojos:
azul hielo puro, tan profundos como un abismo, pero tan claros como un arroyo.
Y en este preciso momento, esos ojos que parecían capaces de ver a través de todas las cosas lo contemplaban con calma. No se percibía ninguna fluctuación emocional, pero poseían un aire distante de quien observa a todos los seres vivos.
Igor nunca había visto a un ser tan hermoso y noble en toda su vida.
Sin embargo, lo que le impactó más que su belleza trascendente fue su aura:
la vasta e ilimitada aura que emanaba de forma natural, como si estuviera fusionada con todo el mundo del hielo.
Una vez más, sintió esa sensación de una hormiga mirando a una deidad.
Y esta vez, era aún más distinta que durante su primer encuentro.
Fría, pura, antigua, vasta…
El aura divina de la otra estaba más allá de cualquier cosa que el joven pudiera describir con meras palabras.
"¿A… Señor Ale?"
La voz de Igor era algo ronca.
Aunque sabía desde hacía tiempo que el rango de Señor Ale definitivamente no era el de un Espíritu Mayor, y aunque ya había visto su magnífica forma de Fénix de Cristal de Hielo…
¡Ver a la otra parte en una forma humana tan clara por primera vez le produjo un doble impacto, visual y profundo en el alma, que superaba con creces su imaginación!
Simplemente era porque, en varios mitos y leyendas, solo los espíritus elementales cuyo rango había alcanzado el nivel de Señor de los Espíritus o superior… ¡poseían una forma comparable a la figura humana!
¡Por el Dios del Viento del Norte!
¿Podría Señor Ale… ser un Espíritu de Hielo Santo, igual en rango a los Dioses Duales del Norte?
El corazón de Igor estaba conmocionado. "Bienvenido de nuevo a mi espacio de conciencia." La voz de Aivrel sonó, todavía clara, fría y etérea.
Levantó ligeramente una mano, y sus ojos azul hielo recorrieron este espacio compuesto de puro pensamiento y maná:
"Durante el siguiente período de tiempo, te someterás a un entrenamiento especial aquí."
"Antes de que completes las tareas de entrenamiento que establezca, no pienses en irte."
"¿Tareas de entrenamiento?"
Igor estabilizó su mente, captando rápidamente el punto clave:
"Pero Señor Ale, la celebración comienza en menos de dos días… ¿todavía hay tiempo?"
Aivrel lo interrumpió, y su voz etérea portaba una autoridad suprema:
"El espacio de conciencia no tiene concepto del tiempo."
"Todo aquí depende del consumo y mantenimiento del poder espiritual. Dada tu intensidad actual de poder espiritual, puedo ajustar el flujo del tiempo aquí a unas siete veces el del mundo exterior."
"Es decir, si entrenas aquí durante medio mes, solo habrán pasado dos días afuera."
"Cualquier tiempo adicional y no solo se te acabaría el tiempo en la realidad, sino que tu poder espiritual también se agotaría por completo. Sería una pérdida, no una ganancia."
"¿Siete veces… medio mes?"
Igor se quedó atónito, y luego sus ojos estallaron con una luz intensa:
"¿No significa eso… que también puedo venir aquí con frecuencia en el futuro para realizar entrenamientos especiales similares? ¡Ahorrando una gran cantidad de tiempo!"
"Eso depende de si tu poder espiritual puede soportarlo. De vez en cuando está bien, pero si confías frecuentemente en este espacio para entrenar, tu poder espiritual fallará primero en mantener este espacio, lo que llevará directamente al colapso." Afirmó Aivrel.
"¿Ah? ¿Mi poder espiritual?"
Igor se sorprendió. Aivrel lo miró como si observara a un niño que intenta sacar provecho, y la comisura de su boca se curvó ligeramente:
"¿Qué? Ya he abierto este entrenamiento especial para ti, ¿y todavía esperas que gaste mi propio poder para mantener este espacio?"
Igor sacudió la cabeza apresuradamente, sonriendo:
"No me atrevería, no me atrevería…"
"Deja de desperdiciar palabras."
Aivrel no le dio más oportunidades para sutilezas. Su figura ilusoria retrocedió unos pasos, poniendo distancia entre ambos.
Su postura se mantuvo elegante y serena, pero su mirada ya se había vuelto seria, como una maestra a punto de impartir una lección:
"Suprimiré mi intensidad de maná al 10% de tu nivel actual."
"Y tu tarea es aprender, dentro de este medio mes, cómo ver las trayectorias del flujo de maná, cómo predecir y cómo contraatacar."
"¡Debes recordar todo esto con tu propio cuerpo, convertirlo en tu instinto!"
En el momento en que terminaron sus palabras, Aivrel desapareció.
El campo de visión de Igor solo captó una imagen residual de plata helada.
Inmediatamente después, ¡una fuerza gélida hasta los huesos y portadora de alguna ley profunda estalló hacia su pecho!
"¡Bang—!"
Igor salió volando por una fuerza irresistible, dando varias vueltas en el aire antes de lograr estabilizarse apenas y aterrizar en un parche de luz tenue a lo lejos.
No dolió.
Pero esa sensación de ser completamente visto, de estar absolutamente controlado, era incluso más impactante que el dolor físico.
Igor levantó la cabeza para mirar a Aivrel, quien seguía de pie en su lugar original como si nunca se hubiera movido, con los ojos llenos de asombro.
Solo el 10% de su propia intensidad de maná…
¡Y aun así entregaba un nivel de precisión y presión que incluso su 100% de poder apenas podría alcanzar!
"Tus ojos están persiguiendo mis movimientos."
La voz etérea de Aivrel sonó, pareciendo venir de todas partes:
"Pero a este nivel, el movimiento es simplemente la superficie. Lo que realmente determina la victoria o la derrota es el flujo de maná, las vías de circulación de energía."
"¡Otra vez!"
Sin darle a Igor más tiempo para pensar, el segundo ataque siguió.
Esta vez, Igor intentó condensar un escudo de hielo para defenderse.
Sin embargo, en el momento en que su escudo de hielo tomó forma, la punta del dedo de Aivrel, aparentemente ligera y flotante, ya había golpeado con precisión el nodo dentro del flujo de energía del escudo que era el más débil y lento.
"Crack—"
Innumerables fisuras se extendieron por el escudo de hielo, rompiéndolo en un cielo lleno de cristales de hielo.
Y esa brizna de poder helado que desbordaba de la punta del dedo de Aivrel ya había atravesado los fragmentos como un rayo, imprimiéndose suavemente en el centro de la frente de Igor.
Una sensación gélida se extendió por todo su cuerpo, e Igor quedó instantáneamente congelado en una escultura de hielo.
"Tu magia defensiva solo posee la manifestación externa del elemento, carece de la imaginería interna del elemento."
Aivrel retiró su mano, disipando el sello de hielo, con su voz aún carente de emoción:
"El maná no son ladrillos ni piedras; no puedes bloquearlo todo simplemente amontonándolo grueso y construyéndolo alto. Tiene vida, tiene flujo, tiene ritmos de fuerza y debilidad."
"Encuentra el 【punto】 de la circulación de maná del enemigo. Construye una imaginería elemental con el flujo de maná y podrás destrozar el 【escudo】 más robusto con el mínimo esfuerzo."
"Percibe la trayectoria de maná que infundí en tu alma. Te ayudará a sentir el flujo de maná lo más rápido posible." Igor permanecía en su lugar, jadeando con fuerza.
No había fatiga física real en el espacio de la conciencia, pero la intensa concentración mental y los sucesivos contratiempos seguían impactando en su alma.
Sin embargo, no había desánimo en sus ojos; por el contrario, brillaban cada vez más, llenos de emoción.
Sintiendo la trayectoria de maná que Señor Ale había dejado en su interior, asintió levemente y una vez más adoptó una postura de combate:
"Yo… creo que entiendo un poco."
"Entonces demuéstramelo."
La figura de Aivrel desapareció de su lugar una vez más.
Esta vez, Igor no intentó captar su movimiento.
Cerró los ojos, sumergiendo todo su enfoque en percibir las fluctuaciones de maná a su alrededor.
Al principio, era un caos.
Pero gradualmente, dentro del frío omnipresente, sintió una corriente de maná en particular que estaba excepcionalmente concentrada y activa.
Era ágil y veloz, su trayectoria elusiva, pero seguía un ritmo más profundo.
¡Ya viene!
Igor abrió los ojos de golpe. En lugar de retroceder, avanzó, con su puño derecho envuelto en fuerza de escarcha, ¡golpeando hacia un cierto hueco por el que la corriente de maná estaba a punto de pasar!
"¿Hmm?"
Se escuchó un suave sonido de sorpresa, teñido de asombro.
La figura de Aivrel se solidificó abruptamente justo frente al puño de Igor, como si ella misma hubiera chocado contra su ataque.
Extendió su mano izquierda, dando un ligero y hábil toque.
Igor solo sintió que se transmitía una fuerza increíblemente ingeniosa y suave, haciendo que su cuerpo se desviara involuntariamente de su curso, pasando rozando a su lado.
Y su propio pecho fue presionado una vez más por una yema de dedo fría.
"Nada mal."
Aivrel retiró su mano, y un destello de aprobación pasó por sus ojos azul hielo:
"En tu primer intento, fuiste capaz de captar la premonición de la trayectoria de maná."
"Aunque tu juicio todavía fue lento y la dirección estaba desviada… al menos, encontraste el camino correcto."
Igor sonrió. Aunque fue derrotado de nuevo, su corazón estaba lleno de una emoción sin precedentes:
"¡Otra vez!"

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Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 60
Estás leyendo el capítulo 60 de Contrato de la Bruja de Hielo (Novela), un novela. “Con la protección como mi espada; con el deber como mi escudo”. “Hacia donde apunte la espada, la injusticia caerá; hasta donde llegue la escarcha, el inocente será protegido”. “Si rompo este juramento—” “¡Que el hielo… Este capítulo tiene publicado el 9 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Nishino. Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) tiene 205 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.