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Leer Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 144 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Jamie siguió la mirada de Elena y vio a una hermosa joven de cabello plateado que había aparecido en la entrada del jardín sin que nadie lo notara. ¿Qué clase de ser era este? Permanecía de pie en el camino de adoquines del jardín, con un vestido blanco luna que caía como agua fluida, mientras una tenue luz fragmentada centelleaba en el borde del dobladillo, brillando con colores iridiscentes y de ensueño bajo el sol de la tarde. Su suave cabello plateado le llegaba a la cintura, como luz de luna solidificada, elevado por la brisa estival y trayendo consigo motas de resplandor azul hielo, como si escondiera un cielo lleno de estrellas en su interior. Y en cuanto a ese rostro… Jamie no pudo encontrar palabras para describirlo. Había visto las estatuas de la Diosa de la Luz en los templos del Ducado, visto los retratos de las santas exhibidos en los escaparates de las tiendas, y escuchado a los juglares cantar todo tipo de metáforas para la belleza… Pero todas esas cosas, ante este rostro, parecían pálidas y torpes. Era una belleza que rozaba lo divino, aparentemente no perteneciente al mundo mortal. Esos ojos azul hielo eran tan hermosos, tan profundos, como si pudieran ver el alma de una persona, y aun así eran tan claros como los de un recién nacido. Simplemente se quedó allí en silencio, rodeada por una tenue y etérea aureola azul pálido, como si, como si fuera un espíritu surgido de los mitos y leyendas. O tal vez una deidad que había descendido al reino mortal. "Cielo… Ángel…" Jamie murmuró para sí misma, casi soltándolo de manera subconsciente. Y esa palabra… era también la única palabra en la que podía pensar en ese momento. Aparte de "ángel", realmente no podía pensar en ninguna otra cosa para describir al ser ante ella. ¡Diosa de la Luz en lo alto! ¿Cómo podía haber… alguien tan hermosa en este mundo? Pero pronto, Jamie se quedó perpleja. Vio que la joven noble, que hacía un momento había permanecido sobre el Águila de Nieve de Cristal de Hielo, majestuosa e imponente, congelando a todo un cortejo de carruajes nobles en esculturas de hielo con una sola frase, ahora estaba de pie obedientemente ante la joven de cabello plateado. Bajó la cabeza, con las manos entrelazadas a la espalda, y su aspecto abatido era exactamente igual al de un cachorro que sabía que había hecho algo malo. Y sus miradas furtivas y ocasionales hacia la joven de cabello plateado estaban llenas de asombro y dependencia. "Ma~es~tra A~le…" Elena murmuró suavemente, con una voz tan suave y zalamera que Jamie apenas podía creer que esta fuera la misma pequeña caballero arrogante de hace unos momentos. Pero pronto volvió a quedarse atónita. ¡¿Ma… maestra?! Jamie abrió los ojos de par en par. No pudo evitar mirar de nuevo a la misteriosa joven. La chica de cabello plateado a la que había tomado por un ángel… Esa chica parecía… ¡De la misma edad que ella! Aunque ese rostro era exquisito, a diferencia de cualquier mortal, los contornos, los rasgos, la figura……. ¡eran claramente los de una chica de su edad, o incluso más joven! Pero— La mirada de Jamie cayó sobre Elena. ¿Realmente la llamaba maestra? Además, esa expresión, ese tono……. ¡definitivamente no eran un juego ni una simulación! Por alguna razón, un pensamiento afloró en la mente de Jamie: ¿Qué clase de identidad podía hacer que una Elementalista llamara a alguien maestra con semejante respeto? "¡Joven Señorita…!" Un grito masculino y ansioso vino desde la distancia, rompiendo el breve silencio. Pronto, Jamie vio a una chica bonita con uniforme de sirvienta caminando rápidamente hacia ellas, seguida por dos escuderos caballeros, uno alto y otro bajo, ambos sin aliento. Los dos asistentes jadeaban pesadamente, habiendo corrido tan fuerte que apenas podían recobrar el aliento. Se apoyaban en sus rodillas, tragando aire, con gotas de sudor goteando de sus frentes. "Uf… Uf… Joven Señorita, por favor no salga volando, no corra..." Uno de los asistentes logró decir entre jadeos. "De verdad… de verdad no podemos alcanzarla…" El otro asistente simplemente colapsó sobre el suelo, lamentándose: "¡Joven Señorita, por favor tenga piedad de nosotros, apúrese a regresar a clase!" "Ser sus escuderos caballeros……. de verdad va a matarnos…" Pero la mirada de Jamie no pudo evitar caer sobre la silenciosa sirvienta. Era una chica que aparentaba trece o catorce años, con un pulcro cabello corto de color gris plateado, pupilas azul pálido serenas y enfocadas, rasgos delicados y piel clara. Llevaba un sencillo vestido azul grisáceo, un delantal blanco y un pequeño Escudo del 【Fénix del Pico de Hielo】 prendido en su pecho. Habiendo corrido claramente todo el trayecto hasta aquí, los dos escuderos caballeros estaban medio muertos de cansancio, pero ella ni siquiera estaba sonrojada ni le faltaba el aliento, sin un solo mechón de cabello fuera de lugar. Y a su lado, una mariposa de cristal de hielo de ensueño danzaba con gracia, con sus alas transparentes como la gasa, esparciendo motas de luz azul hielo con cada aleteo. ¡Esto es… un espíritu! ¡Ella es una Elementalista! Los ojos de Jamie se abrieron aún más. ¡¿Otra… otra Elementalista?! ¡¿Cómo era esto posible?! En el Ducado de Polos, un Elementalista era una existencia de suprema dignidad. Sin mencionar el convertirse en la sirvienta de alguien, incluso muchos nobles en el ducado los tratarían con la mayor cortesía al encontrarse con ellos. Pero aquí, ¡¿una sirvienta de apariencia ordinaria también era una Elementalista?! Jamie sintió de repente que todo lo que sabía sobre el mundo se estaba desmoronando. Y al ver a esa sirvienta, el pequeño rostro de Elena decayó inmediatamente. "¡Luna!" Puso sus manos en las caderas y acusó con enojo: "¡Eres tan mala! ¡Viniste tras de mí con ellos otra vez! ¡De quién eres sirvienta personal! ¡De quién eres amiga! ¡De qué lado estás!" La sirvienta llamada Luna se detuvo, levantó esos ojos azul pálido y miró a Elena con calma. Permaneció en silencio por un momento y luego habló con un tono plano e inquebrantable: "Luna, Lord Ale, mismo lado." Elena: … El aire estuvo en silencio por un segundo. Jamie vio que el pequeño rostro de Elena se tensaba visiblemente. Esos ojos azul zafiro se abrieron de par en par, mientras su boca se abría y cerraba, se cerraba y abría, como si se hubiera ahogado con algo. La niña abrió la boca, pareciendo querer discutir, pero descubrió que no tenía ningún fundamento para hacerlo. Solo pudo inflar sus mejillas y mirar fijamente con enojo a Luna, con su pequeña mirada llena de agravio: "Luna, tú… tú… ¡después de convertirte en una Elementalista de Hielo, cómo es que tu personalidad se volvió cada vez más como un cubo de hielo!" Luna inclinó la cabeza, mirándola con cierto desconcierto, como si no entendiera por qué estaba tan enojada. La mariposa de cristal de hielo se posó sobre su hombro, batiendo sus alas en silencio. Y justo en ese momento, la mirada de Luna pasó por encima de Elena y cayó sobre la joven de cabello plateado detrás de Jamie. Su movimiento se detuvo ligeramente. Luego, para sorpresa de Jamie, la sirvienta Luna dio un paso al frente, caminó hacia la joven de cabello plateado y se inclinó respetuosamente, realizando una reverencia estándar: "Lord Ale." Al escuchar la voz de la sirvienta, los dos escuderos caballeros colapsados en el suelo también se levantaron de un salto como si les hubieran prendido fuego en la espalda. Ignorando su falta de aire, se apresuraron a acercarse a la joven de cabello plateado. Se arrodillaron sobre una rodilla, con el puño derecho sobre sus corazones, y sus posturas eran incomparablemente respetuosas: "¡Lord Ale!" Sus voces llevaban un sobrecogimiento sincero. ¿Lord... Ale? Jamie se sobresaltó ligeramente. Este título… ¿parecía haberlo escuchado en alguna parte? Pero por un momento, no pudo recordarlo. La joven de cabello plateado asintió ligeramente en señal de reconocimiento. Luego, esos ojos azul hielo se giraron lentamente hacia Jamie. Jamie sintió que todo su cuerpo se tensaba. Era un sentimiento indescriptible… Era como si una mirada invisible hubiera atravesado su piel, a través de su carne y sangre, y hubiera mirado directamente en las profundidades de su alma. Bajo esa mirada, todos sus temores, todos sus secretos, todas sus pequeñas artimañas…quedaron al descubierto. Quería apartar la mirada, pero descubrió que no podía moverse en absoluto. "¿Hmm?" La joven de cabello plateado emitió un suave sonido de duda. Esos ojos azul hielo reflejaron la apariencia contenida de Jamie, mostrando aparentemente un destello de interés. El corazón de Jamie latió violentamente. Entonces, vio a la joven de cabello plateado apartar la mirada de ella y fijarla en la madre inconsciente entre sus brazos. Pronto, esos ojos serenos se desplazaron ligeramente, revelando un toque de sorpresa: "¿Síndrome de Erosión de Maná?" ¿Síndrome de Erosión de Maná? Jamie se quedó atónita. Esta era la segunda vez que escuchaba este término desconocido. Reconocía cada letra, pero puestas juntas, significaban algo que no podía entender en absoluto. Pero la sorpresa en el tono de la joven de cabello plateado la puso instintivamente inquieta. Quería explicar algo, quería decir "por favor salve a mi madre", quería decir "ella es mi única familia"… pero su garganta parecía bloqueada por algo, incapaz de pronunciar una sola palabra. Sin embargo, antes de que pudiera hablar, la joven de cabello plateado ya se había movido. Levantó suavemente esa mano pálida y delicada. Al instante siguiente, un resplandor cálido y azul pálido surgió de su palma, como luz de luna condensada en agua fluida, cayendo suavemente en cascada y cubriendo el cuerpo de la madre de Jamie. Ese resplandor era fresco y de ensueño, llevando consigo un aura que calmaba la mente y el alma. Jamie pronto vio que las cejas fuertemente fruncidas de su madre se relajaban lentamente bajo la cobertura del resplandor, un rastro de color aparecía gradualmente en su rostro pálido, y su respiración, tan superficial que era casi imperceptible, se volvía lentamente estable y prolongada… ¿Esto es… magia curativa? Los ojos de Jamie se abrieron de par en par. Sabía que la magia podía luchar, podía matar, podía destruir… Pero nunca había visto una magia como esta. Había visto hechizos curativos de los sacerdotes en el Templo de la Luz del Ducado, pero incluso esos hechizos de Luz no eran tan milagrosos como este resplandor curativo azul pálido ante ella. Ese resplandor era tan suave, tan puro, como si no fuera poder humano, sino como……. como una bendición divina. ¿Tal vez… solo el legendario 【Ángel de Cabello Plateado】 podía hacer esto? ¡Espera! Cabello plateado… ¿Ángel…? ¡Ángel de Cabello Plateado! La mirada de Jamie se dirigió abruptamente hacia el cabello plateado a la altura de la cintura de la misteriosa chica y a su rostro angelical. Un pensamiento increíble brotó instantáneamente en su corazón… ¿Podría ser… ¿Podría ser ella ese 【Ángel de Cabello Plateado】?! Una vez que surgió este pensamiento, fue como si poseyera magia, y ya no pudo quitárselo de la cabeza a Jamie. Miró con emoción a la joven de cabello plateado, con el corazón ansioso y emocionado a la vez. Pero no se atrevía a hablar. Tenía miedo de perturbar el tratamiento de la otra persona, y también miedo de haber confundido a la persona. Después de todo… la edad de la otra persona parecía muy joven. Y el "【Ángel de Cabello Plateado】 que posee una magia curativa milagrosa"… ya era afamado desde antes de que ella tuviera uso de razón.
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Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 144

Estás leyendo el capítulo 144 de Contrato de la Bruja de Hielo (Novela), un novela. “Con la protección como mi espada; con el deber como mi escudo”. “Hacia donde apunte la espada, la injusticia caerá; hasta donde llegue la escarcha, el inocente será protegido”. “Si rompo este juramento—” “¡Que el hielo… Este capítulo tiene publicado el 24 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) tiene 205 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.