arrow_back

Leer Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 128 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Esta era la primera vez que Ashlyn veía a Igor tan serio. La luz de las velas proyectaba sombras vacilantes a través de los atractivos contornos del perfil del joven, haciendo que sus ojos azul grisáceo parecieran insondablemente profundos. En la habitación en silencio, el tenue y oscilante resplandor anaranjado solo servía para tensar aún más la atmósfera. El corazón de la joven latía descontroladamente. Observando los tres parpadeantes Resplandor de la Ley de color azul plateado en el cuerpo de Igor, intentó disipar esta inexplicable opresión con una broma: "Igor, tú… no habrás empezado a seguir alguna… ¿fe o secta extraña, verdad?" Igor permaneció en silencio, simplemente observándola con calma. Ese silencio, sin embargo, ejerció aún más presión sobre la joven. El corazón de Ashlyn dio un vuelco. Tragó saliva, con la voz seca: "¡Yo… Igor, yo… solo estaba bromeando!" "¡Conozco tu carácter, tú… definitivamente no te unirías a esas… esas sociedades secretas desastrosas!" "¡Estás un poco aterrador así! Yo, mi valor no es tan grande como piensas, no me asustes…" Igor finalmente dejó escapar un lento suspiro, con voz baja: "No te preocupes, Ashlyn. No es… un dios Maligno, del tipo que estás pensando." ¿No es un dios Maligno? Espera… ¿qué significaba "no es un dios Maligno"? ¡¿Acaso era posible que realmente siguiera a algo?! Los ojos de Ashlyn se abrieron de par en par, y su corazón batió con aún más fuerza. Ella sabía que algunos Elementalistas caídos buscaban poder siguiendo a ciertos "dioses Malignos", pero eso a menudo requería sacrificios terribles… Pero, ¿y si… hipotéticamente, y si Igor realmente estuviera siguiendo a algún dios Maligno? ¿Podría ella hacerlo recapacitar? Por un momento, todo tipo de pensamientos desbocados cruzaron incontrolablemente por su mente… Pero pronto, Ashlyn volvió a calmarse. No… Sir Igor era un caballero recto. Él no haría esas cosas. Respirando hondo, la expresión de Ashlyn se volvió firme. Extendió la mano y tomó la mano que el joven le había ofrecido. Eligió confiar en él. Igor entonces ayudó a Ashlyn a ponerse de pie: "Vamos, te llevaré a conocerla formalmente ahora." "¿Conocer?… ¿A 'ella'?" La niebla de duda en el corazón de Ashlyn se espesó, pero sus pies la siguieron subconscientemente. … La noche en la Mansión del Voto de Nieve era inusualmente silenciosa. En el corredor, aparte del sonido de sus propios pasos, no se podía escuchar ningún otro movimiento, como si todos hubieran caído en un profundo sueño o desaparecido en el aire. Aunque su confianza en Igor no había vacilado, este silencio excesivo hizo que Ashlyn volviera a sentirse tensa. "¿A dónde… a dónde vamos?" No pudo evitar murmurar. Igor no respondió, limitándose a guiarla a través de los pasillos familiares, deteniéndose finalmente ante la pesada puerta exterior del estudio. Levantó la mano y golpeó suavemente la madera, con una voz respetuosa hasta el punto de la piedad: "Maestra Ale, Ashlyn está aquí." Ashlyn se congeló. Ale… ¿"Maestra"? Inmediatamente después, esa voz familiar, clara y de tono infantil vino desde el interior de la habitación: "Entren." La voz era serena, pero para los oídos de Ashlyn en este momento, parecía impregnada de una majestad y vastedad indescriptibles, portando una textura gélida y no humana. Igor empujó la puerta para abrirla y se hizo a un lado, haciéndole una seña para que entrara. Ashlyn respiró hondo y cruzó el umbral. No había lámparas encendidas en el estudio. Solo la fría luz de la luna se filtraba a través de las altas ventanas arqueadas, derramando un manto de escarcha plateada sobre el suelo. Y al final de esa escarcha plateada, junto a la ventana, se erguía una figura pequeña. Era Ale. El 【Ángel de Cabello Plateado】 que había ganado fama junto al 【Caballero de la Escarcha】 en el Reino del Norte. Estaba de espaldas a la puerta, mirando hacia la noche sin límites fuera de la ventana. La luz de la luna perfilaba los bordes de su cabello blanco plateado, como si proyectara un resplandor difuso y sagrado sobre toda su persona. Solo esa silueta hizo que a Ashlyn se le cortara la respiración. Por alguna razón, percibió una presencia en la otra parte que se sentía completamente diferente a lo habitual… Misteriosa, ancestral e incluso con una cualidad etérea y no humana. "¿Ale… Su Excelencia?" Ashlyn no pudo evitar llamar, y su voz llevaba una incertidumbre que ni ella misma percibía. Aivrel se giró lentamente. La luz de la luna cayó sobre su perfil impecable y exquisito. Esos ojos azul hielo centellaban con destellos de luz en la tenue iluminación, como si reflejaran el cielo estrellado. En el momento en que sus miradas se cruzaron, Ashlyn sintió claramente que la presencia que emanaba de la persona ante ella había cambiado por completo. Esa sensación… Era como si la persona frente a ella no fuera la Elementalista del imperio habitualmente un tanto taciturna y enfocada en la curación y la purificación… ¡Sino una existencia más trascendente, más ancestral y misteriosa! Al mismo tiempo, ¡el espacio de contrato en lo más profundo del alma de Ashlyn tembló violentamente! Su Espíritu de Fuego contratado, 【Llama Carmesí】, transmitió una intensa oleada de emociones sin previo aviso. Timidez, pavor, acobardamiento… Al final, este pequeñito dragón de fuego, que normalmente era audaz y temerario, se retiró incluso al rincón más profundo de su conciencia, temblando en una esquina remota del espacio de contrato. Se sentía como si se hubiera topado con un depredador natural e irresistible… O tal vez con un gobernante supremo. Esa sensación de reverencia y temor se transmitió rápidamente al propia alma de Ashlyn. Subconscientemente, casi dio medio paso hacia atrás y su talón chocó accidentalmente contra una estantería de madera cercana. Clac— Un tenue sonido. Como si algo se hubiera sobresaltado, un cúmulo de luz de color azul plateado salió volando repentinamente de la estantería… La luz era viva, deslumbrante. Era una mariposa asustada formada por la condensación de la luz de las estrellas. Emprendió el vuelo con gracia, trazando una trayectoria de ensueño en el campo de visión de Ashlyn, danzando y revoloteando ante ella, mientras su luz cambiaba y fluía constantemente. "¡¿Espíritus Elementales de Hielo?!" Ashlyn se quedó sin aliento, y sus ojos verde esmeralda se abrieron de par en par. Su exclamación en voz baja fue como un grito en un bosque donde anidaban las aves, provocando al instante ondas por todo el estudio… En un instante, desde todos los rincones del estudio— Entre las grietas de las estanterías, dentro de las sombras de los cuadros, desde las esquinas del techo… ¡Innumerables luces de color azul plateado, como cúmulos de estrellas despertados de su letargo, florecieron con un resplandor suave pero claro… elevándose por el aire una tras otra! Por un momento, ¡todo el estudio se llenó rápidamente con estas luces de ensueño! Se elevaban, daban vueltas y se perseguían unas a otras en el aire como pájaros asustados, iluminando la habitación como si hubiera caído en una galaxia de una noche de invierno. ¡Era también como… una gran reunión de Espíritus de Hielo! Ashlyn estaba completamente estupefacta. Su rostro reflejaba incredulidad y conmoción: "¿Espíritus?… ¿Cómo… cómo puede haber tantos Espíritus Elementales?! ¡Y… todos Espíritus de Hielo?!" Murmuró para sí misma, con la voz temblando ligeramente por el asombro. "Vuelvan todos ahora mismo. Dejen de jugar." La clara voz del Ángel de Cabello Plateado resonó de nuevo. Tan serena como siempre, pero portando una extraña cadencia que calmó al instante la agitación de todas las luces. Al segundo siguiente, Ashlyn presenció una escena que jamás olvidaría por el resto de su vida… Todas las luces de color azul plateado que danzaban, como si escucharan una orden suprema, cambiaron de dirección al unísono. Como cien ríos que regresan al mar, o como peregrinos en un viaje sagrado, convergieron hacia esa pequeña figura junto a la ventana con una obediencia casi alegre… Giraron en círculos alrededor del Ángel, formando una banda de luz azul plateada a su alrededor. Finalmente… volaron hacia su esbelta palma casualmente extendida, fundiéndose en ella como nieve e hielo, desapareciendo sin hacer ruido. En un abrir y cerrar de ojos, el estudio volvió a su estado tenue, dejando solo la luz pura y acuosa de la luna. Pero esa breve y chocante escena ya había quedado profundamente grabada en la mente de Ashlyn. Mirando a la joven de rostro sereno bajo la luz de la luna, y a uno que otro destello azul plateado que aún permanecía a su alrededor, la tormenta de conmoción dentro del corazón de Ashlyn amenazaba con abrumarla. "Usted… no, Su Excelencia…." La voz de Ashlyn era extremadamente seca: "Solo… ¿quién es usted?" Aivrel la miró, y un rastro de emoción sumamente compleja pareció cruzar por esos ojos azul hielo. Suspiró suavemente: "¿Una persona?… Ese es… un término complicado para el estado de ánimo de alguien…" ¡El momento en que sus palabras cayeron, un resplandor puro e intenso de color azul plateado estalló de repente del cuerpo de Aivrel! Bajo la iluminación de esa luz, los contornos de ciertas partes de su cuerpo sufrieron cambios sutiles… Las junturas perfectamente ocultas, los patrones de maná que fluían tenuemente bajo su piel, todas las características no humanas del cuerpo de la marioneta mágica que habían permanecido ocultas… todas se volvieron claramente visibles en este momento. Aunque solo duró un instante, esas características que definitivamente no pertenecían a un cuerpo humano fueron captadas con agudeza por Ashlyn. "Esto es… ¡¿una marioneta mágica?!" Los ojos de Ashlyn se abrieron de par en par, exclamando involuntariamente. Y mientras exclamaba, esa marea de resplandor azul plateado brotó hacia adelante, tragándose al instante su visión, tragándose el estudio entero. El mundo giró y la conciencia se desprendió. … Cuando Ashlyn recobró los sentidos, se encontró con que ya no estaba en el estudio de la Mansión del Voto de Nieve. Ante ella había un espacio extraño e ilimitado, aparentemente construido a partir de auroras petrificadas. Fosforescencias de un azul helado fluían constantemente dentro de este espacio, con finos cristales de hielo flotando lentamente alrededor como estrellas vivientes. Y en el mismísimo centro de este espacio, un Fénix de Cristal de Hielo, elegante, misterioso e impresionante e insondablemente vasto, flotaba en silencio… Cada una de sus plumas refractaba un iridiscente esplendor, emanando una vasta aura proveniente de la cúspide de la jerarquía de la vida. ¡El momento en que Ashlyn vio al Fénix de Cristal de Hielo, la reverencia y el temor de su espíritu contratado dentro de su espacio de contrato también alcanzaron su punto máximo! "¡Un Es… ¡Espíritu! ¡¿Un Espíritu de Alto Nivel?!" A Ashlyn casi se le detuvo la respiración. La inmensa conmoción hizo que las palabras brotaran de sus labios.
Contrato de la Bruja de Hielo (Novela)

Continúa leyendo

Contrato de la Bruja de Hielo (Novela)

Capítulo 129

Siguiente Capítulo ›

Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 128

Estás leyendo el capítulo 128 de Contrato de la Bruja de Hielo (Novela), un novela. “Con la protección como mi espada; con el deber como mi escudo”. “Hacia donde apunte la espada, la injusticia caerá; hasta donde llegue la escarcha, el inocente será protegido”. “Si rompo este juramento—” “¡Que el hielo… Este capítulo tiene publicado el 11 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Nishino. Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) tiene 205 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.