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Leer Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 1 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
Volumen 1 Contrato de Hielo ¡Dolor! ¡Dolor intenso! Un dolor severo, como si le estuvieran partiendo el cráneo, arrastró a Aiwei fuera de la gélida oscuridad. Fragmentos de memoria surgieron como un torrente, lanzándose implacablemente hacia su cabeza casi a punto de explotar— Agua de río que hiela los huesos. Una niña luchando. Ropa pesada de algodón arrastrándolo hacia abajo. Pulmones ardiendo, la conciencia siendo tragada gradualmente por la oscuridad... Aiwei recordó. Era un estudiante universitario, actualmente en su tercer año. Mientras viajaba durante las vacaciones de invierno, vio a un niño caer al agua y, confiando en sus excelentes habilidades de natación, saltó valientemente sin dudarlo. Sin embargo, después de subir al niño al hielo, De repente perdió el control de su propio cuerpo y finalmente se hundió en el fondo del río. Entonces... ¿Morí? Aiwei estaba algo desorientado. Recuerdos vagos se extendieron rápidamente... Pronto, otro recuerdo frío, caótico y fragmentado, lleno de un vacío infinito, impactó contra su conciencia. Aivrel. Su nombre era Aivrel. Nombre Verdadero: Etherin Northvik Cortiar Gistus. (Etherin Northvik Cortiar Gistus) Ella era la inmortal Bruja de Hielo. Una pesadilla en los corazones del mundo. ¿Bruja... de Hielo? Aiwei estaba ligeramente desconcertado. Sacudió la cabeza, intentando disipar el mareo y las pulsaciones en su cerebro, pero sintió una superficie fría y dura debajo de él. Solo entonces se dio cuenta de que estaba sentado en un trono roto y sellado por el hielo. El trono tenía una textura profunda, mostrando un magnífico color azul hielo, emitiendo débilmente un brillo tan pesado como el hierro negro. Grietas rotas irradiaban desde el centro del trono en todas direcciones, como si hubiera sido perforado instantáneamente por alguna fuerza destructiva extremadamente concentrada. Aiwei frunció el ceño. Miró a su alrededor, y lo que encontró ante sus ojos fue un antiguo y magnífico palacio de plata helada. El palacio ya estaba ruinoso; la gran cúpula parecía haber sido destrozada por algún objeto gigante, abriendo varios agujeros grandes y grotescos. A través de ellos, uno no podía ver el color que el cielo debería tener, solo un gris interminable, un vacío desolado como una niebla espesa y congelada. La mayoría de las innumerables columnas de hielo gigantes que sostenían el gran salón ya se habían roto y colapsado. Como fichas de dominó derribadas, yacían esparcidas por el suelo frío, destrozadas en incontables fragmentos opacos. Y más allá del palacio, había una desolación gris ceniza sin límites. La tierra estaba agrietada, el cielo era gris. Era como si el mundo entero hubiera sido drenado de toda vida y color. Aiwei respiró hondo, intentando ponerse de pie. Sin embargo, una fuerza invisible pero increíblemente poderosa lo mantenía firmemente dentro del área del trono, como una jaula resistente. Su cuerpo se balanceó ligeramente, y un mechón de escaso cabello plateado cayó sobre su pecho. Aiwei se quedó petrificado, mirando instintivamente hacia abajo, pero la vista que encontró lo dejó rígido al instante. Lo que vio fue un azul oscuro, lujoso y sombrío. Era el dobladillo de un vestido largo. El material no era seda ni gasa de hielo; incluso con una luz tan tenue, fluía débilmente con un brillo frío y oscuro, como una aurora congelada. Su mirada se movió hacia arriba, viendo un par de manos de nudillos delgados, delicadas y blancas, descansando sobre los apoyabrazos del trono. Aiwei quedó atónito. ¡Estas definitivamente no eran sus manos ásperas y bronceadas, llenas de callos por jugar baloncesto! Levantó bruscamente esas manos desconocidas y tocó su propia mejilla. El tacto era frío y suave, los contornos delicados y finos. Las puntas de sus dedos rozaron el cabello largo que caía sobre su pecho; las hebras eran como una cascada de hielo, de un color plata helada casi plateado. Frío y suave, sin rastro de calor. Palpó frenéticamente los contornos de su rostro con las manos Un puente nasal alto pero elegante, una línea de la mandíbula claramente definida y... curvas de piel delicadas, claramente pertenecientes a una mujer. Sin nuez de Adán. Sumado a la desconocida y ligera pesadez que emanaba de su pecho... "¿Eh...?" Un breve jadeo de asombro escapó de su garganta. Era una voz femenina clara, ligeramente ronca. Toda cognición colapsó en este momento, para luego ser remodelada a la fuerza por la fría realidad. Este cuerpo femenino frío y esbelto... ¡Era el suyo! Aiwei miró rápidamente hacia el pilar de hielo roto al lado del trono, que era tan liso como un espejo. El pilar de plata centelleó con un brillo tenue, reflejando su apariencia actual Era una chica de cabello plateado, de dieciséis o diecisiete años, cuya belleza era de otro mundo. Sus rasgos eran tan exquisitos que resultaban casi ilusorios, su piel pálida mostraba una frialdad ártica, sus labios tan tenues como flores de ciruelo de nieve recién brotadas. El cabello de color plata helada caía en cascada, sus puntas adornadas con diminutos cristales de hielo que refractaban arcoíris cuando inclinaba la cabeza, como si estrellas trituradas hubieran sido esparcidas en su melena. Pero sus ojos azul hielo eran el verdadero abismo. Más fríos que la noche polar, pero más claros que el hielo derritiéndose, mirar fijamente en ellos se sentía como observar el flujo silencioso de un vórtice submarino. La respiración de Aiwei se volvió repentinamente rápida. Los alientos rápidos crearon briznas de niebla, que se condensaron en diminutas flores de hielo a su alrededor. Una escarcha densa se extendió desde su cuerpo hacia el trono roto, y magníficos cristales de hielo cubrieron todo el suelo en un abrir y cerrar de ojos. En solo unas pocas respiraciones, todo el palacio quedó congelado por completo. Cerró los ojos profundamente y, después de un largo rato, los abrió lentamente, sus pensamientos caóticos calmándose rápidamente con la liberación de las flores de hielo: "Así que... después de mi muerte, ¿transmigré aquí y me convertí en una bruja?" "¿La Bruja de Hielo—Aivrel?" La voz de Aivrel todavía transmitía incredulidad, pero ya no estaba en pánico. Era como si sus pensamientos hubieran sido aplanados por alguna fuerza fría y racional, permitiéndole recuperar la compostura al instante. Esta rápida calma la sorprendió incluso a ella misma. Era como si, al haberse convertido en la Bruja de Hielo, ella misma se hubiera transformado en hielo sólido, sus pensamientos dotados de alguna racionalidad absoluta. Y justo cuando Aivrel recuperó sus sentidos, reconoció y aceptó temporalmente la situación, un hambre intensa e insoportable se apoderó de su corazón. Un claro llamado provino de fuera del gran salón, acompañado de un aroma tentador, como si algún alimento delicioso la incitara a ir. Solo entonces Aivrel sintió un hambre insoportable. No pudo evitar mirar hacia la ruinosa puerta del palacio, respiró hondo e intentó ponerse de pie de nuevo, pero una vez más fue impedida por esa fuerza invisible. Pero esta vez, finalmente vio claramente qué era… Eran varias cadenas condensadas de un rayo azul púrpura. Estas cadenas de rayos se materializaron lentamente, envolviéndose alrededor de sus extremidades y cintura, emitiendo un zumbido bajo mientras el relámpago parpadeaba, como advirtiéndole que no luchara. Y en el momento en que apareció el rayo, algún poder misterioso dentro de Aivrel también pareció despertar rápidamente, y una sensación fría se extendió de repente desde las yemas de sus dedos. Su corazón se agitó y bajó la cabeza, viendo que sus palmas estaban cubiertas con una fina capa de cristales de hielo, emanando frialdad. Esto es... ¿el poder del Hielo? No. Era Hielo, pero parecía ser más que solo Hielo, más como la manifestación de algún poder misterioso. Tras un breve pensamiento, Aivrel intentó guiar este poder. Inmediatamente, más cristales de hielo surgieron de su palma, enroscándose hacia arriba como seres vivos, confrontando silenciosamente las cadenas de rayos. Dos fuerzas completamente diferentes colisionaron, se entrelazaron y se aniquilaron entre sí... Como dos enemigos naturales mutuamente hostiles. Gradualmente, Aivrel sintió que la supresión de las cadenas de rayos disminuía. Esto la animó, e inmediatamente profundizó su control sobre el poder de la escarcha, sumergiéndose rápidamente en esta extraña lucha de poder. Quién sabe cuánto tiempo pasó... ¡De repente, con un sonido nítido, las cadenas de rayos que la envolvían se agrietaron instantáneamente, extendiendo incontables fisuras, y finalmente se hicieron añicos en pedazos en medio de un estallido de cristales de hielo! Aivrel sintió que los grilletes de su cuerpo se soltaban de repente. ¡Su cuerpo se sintió ligero y se puso de pie abruptamente! Una onda invisible se extendió desde ella, y el mundo entero pareció temblar ligeramente. El cabello plateado cayó como un río de hielo, y su vestido largo se movió sin viento. Los cristales de hielo liberados del cuerpo de la chica parecieron cobrar vida instantáneamente, girando a su alrededor, emitiendo cúmulos de luz plata helada como luciérnagas. Estas luces plata helada flotaban constantemente, oníricas y etéreas. Cada una parecía poseer su propia vida y conciencia, transmitiendo débilmente emociones de alegría, adoración y anhelo, como niños reunidos con su madre tras una larga separación. Espíritu Elemental de Hielo. Magia de Hielo Viviente, la clave para desbloquear la Ley del Hielo. Conocimiento desconocido apareció naturalmente en la mente de Aivrel. Como si estuviera destinada a saberlo. Aivrel estaba algo sorprendida. Rápidamente se dio cuenta de que había recordado otro fragmento de memoria de la Bruja de Hielo. Y en su percepción, había muchos más fragmentos de memoria de la Bruja de Hielo Aivrel, pero la mayoría permanecían latentes en las profundidades de su conciencia, aún no integrados por ella. Parecía incapaz de absorber activamente estos fragmentos de memoria. El surgimiento de recuerdos relacionados con los Espíritus Elementales de Hielo le dio algunas conjeturas nuevas: Tal vez, solo interactuando continuamente con el mundo exterior, encontrando continuamente cosas nuevas en este mundo, podría recibir estímulos externos de forma constante, causando que estos fragmentos de memoria afloren uno por uno. Pensando en esto, Aivrel miró hacia el exterior del gran salón. No sabía si era porque acababa de usar demasiado del poder de este cuerpo. Esa hambre inexplicable parecía haberse vuelto aún más fuerte, y su espíritu sentía una fatiga que llegaba hasta su propia alma. Ya no vaciló, dando un paso adelante con decisión, siguiendo el aroma cada vez más tentador. Sin la supresión de las cadenas de rayos, Aivrel logró salir con éxito por la ruinosa puerta del palacio. Fuera del gran salón había una amplia plataforma de piedra gris plateada. En el centro de la plataforma, una enorme puerta de piedra se alzaba de forma prominente. Esta puerta de piedra tenía unos treinta metros de altura, enmarcada por dos pilares de piedra veteados, inscritos con runas antiguas que habían perdido su brillo hacía mucho tiempo, mostrando rastros de erosión por el tiempo y daños violentos por todas partes. Entre los dos pilares de la puerta de piedra, un vórtice de energía arremolinado y distorsionado llenaba el espacio. El vórtice de energía giraba continuamente, abriendo ocasionalmente una brecha que revelaba la escena borrosa y distorsionada detrás de él… Un vasto océano azul, un continente sin límites. Montañas imponentes y llanuras extensas, con pueblos y castillos salpicando las planicies. Caminos serpenteantes conectaban aldeas con columnas de humo, y caravanas de mercaderes tan pequeñas como hormigas avanzaban lentamente por la vasta tierra. Eso parecía ser el reflejo de otro mundo. La puerta de la frontera, y... el Plano Material Principal. Al mirar la escena borrosa en la puerta de piedra, dos términos desconocidos más surgieron en la mente de Aivrel. La puerta de la frontera Es la puerta entre dos reinos. Puede conectar planos y vincular mundos diferentes. El Plano Material Principal Es el plano más grande, antiguo y completo que existe, con las leyes más perfectas. Conocimiento desconocido surgió en su mente, y Aivrel supo casi instantáneamente cómo usar esta puerta de la frontera. ¡Con solo cruzarla, dejaría este plano frío y desolado para viajar a otro mundo vibrante, colorido y con claros signos de civilización! Justo cuando Aivrel recordaba nuevos fragmentos, esa intensa sensación de llamado también se elevó a un nivel sin precedentes. ¡La fuente de todo era esta puerta de la frontera, o mejor dicho... el Plano Material Principal más allá de la puerta! Sintiendo la fuerte atracción del mundo tras la puerta, Aivrel respiró profundamente el aire frío y decidió intentar cruzar la puerta de la frontera. Sin embargo, en el momento en que levantó el pie, ¡toda la puerta de la frontera tembló violentamente de repente! Los pilares de la puerta en ruinas soltaron gemidos de una tensión insoportable, y el vórtice de energía parecía estar perdiendo el control. Aivrel se dio cuenta de algo al instante. Esta puerta de la frontera estaba gravemente dañada y ya no podía soportar su poder para cruzar entre reinos. No solo eso, en el momento en que dio un paso, una crisis fatal sin precedentes atravesó su alma, casi congelando su sangre. Era el miedo más primario, derivado del instinto de la vida misma. Previó claramente que quedaba algo parecido a una marca de rastreo en esta puerta de la frontera. Tan pronto como la punta de su pie tocara siquiera una fracción de esa energía distorsionada, se activaría, ¡y algún poder aterrador y desconocido la rastrearía, llegando instantáneamente para suprimirla directamente! No fue hasta que Aivrel retiró el pie que la sensación instintiva de crisis de vida o muerte retrocedió gradualmente. La yo actual... no puede cruzar esta puerta de la frontera y entrar en el Plano Material Principal al otro lado. Llegó a esta conclusión de forma natural mientras jadeaba con el miedo aún presente. Después de reflexionar un poco, Aivrel dejó de intentar cruzar y, en su lugar, extendió la mano tentativamente hacia la puerta de la frontera. Al momento siguiente, sintió que su alma era arrancada abruptamente, y su conciencia, siguiendo un instinto especial, se extendió hacia arriba como un brazo estirado. Inmediatamente después, Aivrel sintió como si su conciencia difusa se hubiera... Puntos de luz brillante florecieron en la puerta de la frontera, mostrando diferentes colores. Marrón, cian, azul, carmesí, plata, púrpura, oro, tinta. Ocho tipos en total. Entre ellos, la plata era el más prominente, seguido por el cian y el azul. Estas luces parecían ser atraídas por la conciencia de Aivrel, pasando a través de la puerta de la frontera, entrando en este mundo desolado desde el Plano Material Principal. ¿Estas luces... son Magia? Nuevos fragmentos de memoria afloraron, y Aivrel supo naturalmente el nombre de estas luces brillantes. Eran Magia. La piedra angular de todas las cosas en el mundo, y la fuente del poder extraordinario. En el momento en que estos poderes mágicos aparecieron, los Espíritus de Hielo circundantes se emocionaron instantáneamente, lanzándose ávidamente hacia ellos. Aivrel también sintió un ansia primitiva. En este momento, comprendió al instante: ¡El rico aroma que había olido antes provenía de la magia más allá de la puerta! Aivrel extendió la mano casi por instinto, y estas luces mágicas, rodeadas por los Espíritus de Hielo, surgieron rápidamente hacia ella, fusionándose en su cuerpo. Gradualmente, su cuerpo también floreció con un brillo magnífico como cristales de hielo, y su forma se volvió gradualmente semitransparente, como si se hubiera transformado en una masa fluida de Magia de Hielo. Al igual que... esos Espíritus de Hielo. Mientras tanto, Aivrel se sorprendió al descubrir que su espíritu comenzaba a recuperarse lentamente, y el extraño poder dentro de ella también comenzaba a reponerse gradualmente. Ella misma también sintió una sensación de satisfacción, como si hubiera comido... ¿Entonces, la magia es mi comida? ¿Podría ser... que yo también soy un Espíritu Elemental de Hielo en forma humana? Mirando su cuerpo en estado de energía, que era extremadamente similar al de los Espíritus de Hielo, Aivrel tuvo una conjetura algo absurda. Y en ese momento, finalmente se dio cuenta de por qué sentía que este mundo gris hielo estaba tan desprovisto de vida. A diferencia del Plano Material Principal más allá de la puerta, este mundo... no tenía magia. ¡Este no era solo un mundo desolado, sino probablemente también una prisión que la mantenía cautiva!
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Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) Capítulo 1

Estás leyendo el capítulo 1 de Contrato de la Bruja de Hielo (Novela), un novela. “Con la protección como mi espada; con el deber como mi escudo”. “Hacia donde apunte la espada, la injusticia caerá; hasta donde llegue la escarcha, el inocente será protegido”. “Si rompo este juramento—” “¡Que el hielo… Este capítulo tiene publicado el 6 de abril de 2026, Traducido por el grupo Nishino. Contrato de la Bruja de Hielo (Novela) tiene 205 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.