Leer Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 93 online gratis en español
🏴 Grupo: Koko88✍️ Traducción: Koko88
El sonido del canto de un pájaro que salía de mi teléfono fue llegando poco a poco a mis oídos.
Era la hora de despertarse. Mientras me levantaba de la cama, miré el reloj colgado en la pared. Me había despertado como siempre. Los hábitos que el cuerpo adquiere no se olvidan con facilidad. Y ese hábito no había cambiado desde que entré en esta escuela.
Salvo en contadas ocasiones en las que me acostaba tarde por algún motivo especial, siempre me levantaba a las seis de la mañana.
Después, me arreglé ligeramente y empecé a prepararme el desayuno.
Aunque no tengo mucho apetito, hago tres comidas al día. Gracias a eso, mantengo una alimentación equilibrada, hasta el punto de llevar una vida bastante saludable.
Después, a las ocho, salí de la habitación para ir al instituto.
La secuencia de acciones hasta ese momento no había cambiado desde primaria.
—O, al menos, así debería haber sido.
La antigua yo iba sola al instituto, estudiaba sola, comía sola y volvía sola a casa.
Esa era mi vida —la de Horikita Suzune— y, al mismo tiempo, mi propia naturaleza.
Las miradas compasivas de quienes me consideran una persona solitaria no son más que una intromisión molesta.
No, ni siquiera «molesta» es la palabra correcta.
Soy capaz de hacer cualquier cosa por mí misma.
Tanto en los estudios como en el deporte, tengo la confianza de estar por encima de la media de los de mi edad.
Y, sobre todo, me resulta imposible confiar en los demás.
Al principio, todo el mundo se acercaba a mí mostrando buena disposición, pero enseguida acababan alejándose. Así que yo también fui marcando distancias con los demás de forma natural. Como resultado, nunca llegué a sentir ni soledad ni incomodidad.
Por eso pensaba que esta situación continuaría para siempre. Pero, últimamente, eso ha empezado a cambiar.
Dentro de mí, el ritmo de mi vida ha comenzado a alterarse en silencio.
Siento que el tiempo que paso sola ha ido disminuyendo.
Sé cuál es la causa.
Es por culpa del ocupante del pupitre de al lado en clase.
Lancé una mirada al asiento de Ayanokouji Kiyotaka-kun, que todavía no había llegado al aula.
No sé por qué, pero da igual la actitud que adopte con él: la suya nunca cambia.
La primera vez que nos vimos, no puede decirse precisamente que le causara una buena impresión. Pensé que me ignoraría enseguida.
Pero, cuando quise darme cuenta, había aumentado el tiempo que pasábamos hablando.
¿Por qué?
¿Por qué?
Esas preguntas se agolpaban una tras otra en mi mente, y no conseguía comprenderlo.
Nunca he considerado a Ayanokouji-kun un amigo. Nunca.
No sé qué pensará él, pero yo solo lo veo como alguien que, por casualidad, se sienta a mi lado en clase.
Y aun así, no cabe duda de que en mi corazón había otro tipo de pensamientos.
Llegó al aula.
Tenía el mismo aspecto de siempre, avanzando despacio hacia su asiento con esa habitual falta de entusiasmo.
En ese momento, mi compañera Kushida-san se dirigió a Ayanokouji-kun.
—Gracias por lo del domingo pasado. De verdad me ayudaste mucho.
Le habló con una gran sonrisa y agitando la mano. Ese tipo de acrobacias sociales yo no soy capaz de hacerlas.
—Vamos a salir otra vez algún día.
—Ah… sí.
Tratado con tanta familiaridad, respondió con una expresión que parecía decir que no le disgustaba.
En otras palabras, esos dos habían salido juntos el domingo, ¿no?
…No tiene nada que ver conmigo.
Lo que haga la gente en su día libre, donde sea que vaya, no influye en mi vida.
Ayanokouji-kun me saludó de una forma rígida, distinta a como había tratado a Kushida-san.
Yo también le respondí con un tono igual de seco.
Y la conversación terminó ahí.
—¿Estuviste con Kushida-san en tu día libre?
En teoría, pensaba dar la conversación por terminada justo antes, pero esas palabras salieron de mi boca sin darme cuenta.
Pareció tomárselas como una conversación de lo más normal, porque ni siquiera me miró.
—Me pidió ayuda por lo de Sakura. No me quedó otra.
Desde luego, trata a Kushida-san de una manera distinta. ¿Se debe a la diferencia en el grado de confianza?
—Ya veo.
No pude evitar responder con frialdad, como si hablara con un desconocido.
—¿Pasa… algo…?
¿Me miró porque le sorprendió mi pregunta?
Acto seguido, pareció sobresaltarse y retrocedió encogiendo un poco el cuerpo.
—¿Q-qué te pasa?
—¿A qué te refieres?
No entendía en absoluto por qué reaccionaba así.
No había nada raro a mi alrededor.
—Ah… tienes una expresión muy aterradora.
¿Una expresión aterradora? ¿Había puesto esa clase de cara?
Además, no había pasado nada antes que pudiera provocar semejante cambio en mi expresión.
Pero, si tenía que decir algo a la fuerza, era que me sentía un poco descontenta por la manera en que Ayanokouji-kun trataba a unas personas y a otras de forma distinta. No, eso no era todo. Él es alguien que evita las molestias siempre que puede. En teoría, debería detestar ese tipo de cosas.
Y, sin embargo, Kushida-san lo llamó en su día libre y él incluso la acompañó por voluntad propia. Eso resulta irritante.
Aunque no debería haber una gran diferencia en el tiempo que pasa hablando con cada persona, ¿por qué?
—¿Ah, sí? No era mi intención. Estoy como siempre. Solo estaba lamentando que te hayas convertido en alguien que hace lo que le da la gana. Cuando te pedí ayuda a ti, pusiste una cara claramente incómoda, pero cuando Kushida te pidió ayuda, aceptaste sin más. Solo estaba analizando con calma a qué podía deberse esa diferencia.
¿Por qué había hablado tan deprisa? Ni yo misma podía creerlo.
Aquellas palabras sonaban, sencillamente, como las de alguien que intentaba exteriorizar su mal humor.
¿Por qué?
Por un instante, pareció como si ni siquiera yo fuera capaz de manejar ese corazón mío que no lograba comprender.
Kushida-san me estaba observando desde lejos.
Después, como si hubiera entendido algo, se acercó y llamó a Ayanokouji-kun al pasillo.
No entendía por qué mis ojos siguieron a esos dos.
—…No me digas que estoy considerando a Ayanokouji-kun un amigo.
Lo dije en voz baja, como para obligarme a confirmarlo.
Eso no puede ser, ¿verdad?
No debería existir ninguna razón para que yo lo considerara un amigo.
No es por presumir, pero ni siquiera entiendo bien qué es un amigo.
En otras palabras, si no comprendo ese concepto, es imposible que pueda hacer amigos.
Quizá solo estaba de mal humor por esa actitud suya.
Como siempre está desganado, no es precisamente el tipo de persona que me guste.
Tiene que ser eso.
Al retorcer esa única respuesta para hacerla encajar, mi corazón logró tranquilizarse un poco.
No necesito amigos.
La yo de entonces pensaba de verdad así.

Continúa leyendo
Classroom of the Elite (Novela)
Capítulo 94
Classroom of the Elite (Novela) Capítulo 93
Estás leyendo el capítulo 93 de Classroom of the Elite (Novela), un novela. Kiyotaka Ayanokouji se ha inscrito en la Preparatoria Metropolitana de Educación Avanzada, donde se dice que el 100% de los estudiantes van a la universidad o encuentran empleo. Pero termina en Clase 1-D, que está lleno… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Koko88. Classroom of the Elite (Novela) tiene 159 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.