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Leer Ciudad de los Pecados (Novela) Capítulo 1044 online gratis en español

🏴 Grupo: Sland✍️ Traducción: Sland
Libro 7 – Capítulo 85. El Cielo de Richard Capítulo extra, Patrocinador por: ¡El Legendario Luis Montes (LuisMP)! ¡Muchas Gracias!   Al igual que el resto de sus soldados entrenados, uno de los capitanes de los arqueros del Imperio esquivó una flecha que se dirigía hacia él y tiró otra al suelo. Levantando su mirada hacia el cielo, continuó buscando otros ataques. Sin embargo, una fuerte sensación de inquietud se elevó en su corazón e instintivamente miró hacia el suelo, observando como la flecha se sacudía hacia arriba y hacia abajo. Entonces, todo lo que vio fue el blanco. Un estruendoso estallido resonó a través de las almenas cuando una explosión lanzó por los aires al capitán y a todos los que estaban cerca, sonidos similares resonando por todas partes en su lado de las murallas. Todos los arqueros que habían sido entrenados durante cinco años se convirtieron en pedazos de carne carbonizada, muchos ni siquiera se dieron cuenta de cómo murieron. Rislant se levantó mientras las estruendosas explosiones sacudían el Paso de la Lágrima de los Dioses, los reposabrazos de su silla destruidos mientras miraba fijamente a la posición de los arqueros. Una sola explosión no resultaba demasiado aterradora, solo equivalente a un disparo de un arquero mágico de nivel 11, pero había menos de 500 personas con esa habilidad en todo el Imperio. ¡Diez veces ese número de ataques a la vez fue aterrador! Los guerreros humanoides se detuvieron y calmadamente lanzaron una segunda descarga, destrozando las formaciones de arqueros. Los magos del Imperio fueron los primeros en recuperarse, levantando barreras entre las tropas al mismo tiempo que intentaban interceptar los ataques, pero rápidamente se dieron cuenta de que estas flechas explosivas no eran mágicas en absoluto. La táctica estándar de contrahechizo a gran escala fracasó por completo, ya que las colisiones directas provocaron que las cosas explotaran antes de tiempo. Ya era demasiado tarde para el momento en que la infantería pesada llegó a ellos, las dos rondas habían dejado miles de muertos con el resto dispersos en pánico. Solo unas pocas elites permanecieron lo suficientemente tranquilas como para intentar derribar las flechas entrantes en el aire, pero ese intento fue totalmente inadecuado. Si bien los arqueros entrenados eran extremadamente valiosos para cualquier ejército, no eran conocidos por ser los más valientes ante la muerte. Las altas murallas impedían que los caballeros humanoides y los arqueros imperiales se vieran unos a otros. Los arqueros tenían que confiar en los observadores que les indicaban las ubicaciones, calculando las direcciones generales antes de atacar. Sin embargo, los zánganos de Richard estaban mucho menos restringidos; las bestias voladoras pasaban las ubicaciones enemigas al Pensador a través de un cerebro clonado, que luego enviaba órdenes individuales para maximizar el daño. La tercera descarga fue extremadamente dispersa, causando que muchos de los soldados e incluso algunos generales se regocijaran ante la idea de que los humanoides habían agotado todas sus fuerzas, pero las potencias del ejército se pusieron serias al mirar hacia donde caerían esas flechas. No había un patrón en este conjunto de flechas, pero la mayoría de ellas cayeron donde muchos arqueros corrían y se concentraban específicamente en las regiones más densas. Un tercio de los 20.000 arqueros murieron o resultaron heridos al final; sin ninguna reorganización, el resto sería inútil. 6.000 muertos era todavía minúsculo en comparación con un ejército que tenía casi cien veces ese número, pero lo que más sorprendió a Rislant fue la absoluta precisión de la tercera descarga de flechas. De repente miró al cielo y gritó, "¡Son esas cosas, derríbenlas!" Los magos y santos del imperio rápidamente comenzaron una serie de ataques, derribando del cielo a decenas de bestias voladoras. Incluso Richard no pudo evitar admirar la perspicacia instantánea; si bien sus elecciones eran demasiado seguras, el hombre claramente tenía un instinto para la guerra que no era peor que el de Salwyn. Sin embargo, suspiró desde su lugar sobre el cerebro clonado; era una lástima que esta habilidad no compensara todas las demás deficiencias. Richard ordenó que las bestias se elevaran 200 metros más, haciendo que los arqueros imperiales no pudieran matarlas. Al mismo tiempo, miles de serpientes de viento y de rayo se precipitaron para defenderlas. Un arquero sub-legendario del Imperio se elevó al cielo, impregnando sus flechas con un aura tricolor y disparándolas hacia arriba. Cada ataque derribó exactamente a tres de las bestias voladoras, e incluso cuando las serpientes de viento lo rodearon no se estremeció mientras seguía disparando cada vez más flechas. Sin embargo, una docena de pequeñas serpientes de viento de color azul oscuro, dispararon una red de luz azul que lo rodeó, y antes de que pudiera darse cuenta del peligro, había quedado atrapado. Un destello cegador llenó el cielo poco después, y un cuerpo carbonizado cayó al suelo. Con este ejemplo establecido, nadie del Imperio se atrevió a volar. El cadáver era un claro indicio de que este era el cielo de Richard. Aunque las bestias voladoras estaban muy arriba, Richard solo hizo que el Pensador usara más de ellas para asegurar que los humanoides se mantuvieran precisos. Las explosiones continuaron resonando por el valle a medida que las fortificaciones recién construidas se derrumbaban, cada estallido acompañado de docenas de gritos de terror. El cabello plateado de Rislant se estremeció al enfocarse en uno de los humanoides, mientras el mundo pareció desvanecerse cuando se acercó a la aljaba del caballero. Cada flecha tenía una ranura especial aquí, y después de la media docena que ya había sido lanzada, todavía podía contar catorce más. La implicación casi hizo que su corazón se detuviera. << Nota: Aljaba – es una caja o cilindro de piel, madera y/o tela usada por los arqueros para transportar las flechas. ˃˃ Los magos imperiales continuaron tratando de organizar una defensa de largo alcance, pero las flechas del Ducado Carmesí llovieron en un número demasiado grande. Uno ni siquiera podía lanzarles una flecha de maná directamente una vez que se acercaban; las explosiones de arriba aún podían cegar, ensordecer o incapacitar sus hombros. Al verse obligados a utilizar tanto magia ofensiva como barreras localizadas, rápidamente comenzaron a agotarse. Algunos ya habían comenzado a darse cuenta de que se trataba de la pólvora de los enanos de la Meseta Cenicienta, pero ni siquiera un ejército concentrado de fusileros enanos podía poseer un poder tan aterrador. Los caballeros humanoides continuaron sin un final a la vista, matando a la mitad de los arqueros del imperio con su séptima descarga. Una vez que los arqueros no tuvieron oportunidad de reorganizarse nuevamente, los caballeros dispararon una línea de flechas perpendiculares al paso de montaña, colocadas justo entre el ejército imperial y la segunda línea defensiva, obligándolos a correr hacia delante. Descarga tras descarga empujó a estos soldados más cerca de la primera muralla, hasta el punto de que había tanta gente amontonada justo debajo de las murallas que todos morirían con unas pocas descargas. Sin embargo, no había puertas para poder salir corriendo. Algunos de los soldados escalaron desesperadamente la valla en un intento por sobrevivir, pero todo lo que encontraron fueron 5.000 caballeros más esperando su llegada. Cerca de 50.000 se habían reunido en el pequeño espacio, pero solo tres conjuntos de explosiones habrían sido suficientes para eliminarlos. Hicieron todo lo posible por romper la barrera, pero los encantamientos en ella demostraron su eficacia en la peor situación posible. Algunos hombres saltaron desesperadamente y cargaron directamente contra los humanoides para un ataque suicida, pero la brecha de poder era demasiado grande. Los caballeros que estaban delante giraban tranquilamente sus alabardas, matando a todos los que venían. Capítulo Patrocinado (3/8)
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Estás leyendo el capítulo 1044 de Ciudad de los Pecados (Novela), un novela. Cada gota de este linaje familiar está manchada con pecado. Son la encarnación de la contradicción; tranquilos pero maniáticos, con grandes recuerdos y a menudo olvidadizos. Se obsesionan con sus sueños pero… Este capítulo tiene publicado el 18 de agosto de 2019, Traducido por el grupo Sland. Ciudad de los Pecados (Novela) tiene 1438 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.