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Leer Ciudad de los Pecados (Novela) Capítulo 1040 online gratis en español

🏴 Grupo: Sland✍️ Traducción: Sland
Libro 7 – Capítulo 81. Final Capítulo extra, Patrocinador por: ¡El Legendario Luis Montes (LuisMP)! ¡Muchas Gracias!   Richard arrojó a un lado a un inconsciente Salwyn, dirigiéndose a la sección más densa del ejército imperial. La Luz Lunar se convirtió en un destello que resplandeció a su alrededor, cualquiera que la tocaba se ponía rígido antes de caer. "¡El Duque de Carmesí se ha quedado sin maná!" Gritó alguien, tentando a todas las tropas imperiales cercanas a cargar directamente contra él. Parecía que no tenía espacio para esquivar, y la gloria de matar a Richard Archeron llevó a estos hombres a intentar luchar a pesar de todas las razones que les decían que huyeran. Sin embargo, la muerte que esperaban no llegó. En cambio, los guerreros sintieron que sus mentes se quedaban en blanco al mirar impulsivamente hacia arriba, viendo una pálida ilusión azul de una hermosa mujer. Parecía estar llorando, pero ninguno de ellos podía oír nada. De hecho, el mundo comenzó a oscurecerse cada vez más hasta que ella fue todo lo que pudieron ver. Todos sintieron que ella los estaba mirando directamente, repentinamente se abalanzó sobre sus cuerpos y los atravesó para dejar atrás el terror puro a su paso. De pie en medio del cerco, Richard observó en silencio a la densa multitud de soldados marchitándose a su alrededor. Estos luchadores que no podían esperar para derribarlo hace un momento se encontraban ahora aturdidos, sus expresiones se retorcían gradualmente a medida que la vida en sus ojos desaparecía rápidamente. La sangre comenzó a salir por sus fosas nasales y orejas; al activar Perspicacia, pudo ver briznas oscuras flotando en el cielo desde sus cuerpos que parecían estar sufriendo un dolor terrible. Llanto de la Banshee ya era un hechizo de grado 9, pero con Fanático de la Guerra activado fue impulsado al reino legendario. A todos los que se encontraban a menos de treinta metros terminaron con sus almas destrozadas, mientras quienes estaban un poco más lejos comenzaron a rodar de dolor. Solo aquellos que estaban al menos a cincuenta metros de distancia mantuvieron el control, pero muchos de ellos comenzaron a vomitar de inmediato. Cientos de soldados habían muerto con un solo hechizo, muchos más discapacitados durante horas, o incluso por el resto de sus vidas. En un breve instante, la ola de cadáveres irradiaba con Richard en el centro, exponiéndolo a los ojos de todos, pero sin nadie que se atreviera a acercarse. Salwyn, que ya se había recuperado y estaba montándose en un caballo de guerra en la distancia, apenas reprimió su temblor al ver la escena. Inmediatamente se dio cuenta de que esto marcaría a todos los soldados para siempre, convirtiéndose el lugar en un santuario de muerte para los del Imperio. Por supuesto, eso sería solo si es que lograban sobrevivir a esto. La fatiga estaba profundamente impresa en el rostro de Richard cuando enterró la Luz Lunar en el suelo, usándola para mantenerse en pie. El hecho de asesinar se había convertido en algo cotidiano desde que tenía quince años, la guerra y la muerte eran solo una parte de su existencia, pero cada mirada temerosa y vacía seguía grabada en su mente. Suprimió sus propios temblores, sacudiéndose la repugnancia y las ganas de vomitar. Miró a Salwyn que estaba lejos, moviendo sus labios en silencio. Aunque no emitió ningún sonido, el príncipe entendió las palabras, "Se acabó." ¿Se acabó? Salwyn miró a los poco más de mil soldados que todavía tenía Richard, incapaz de creer en ese juicio. La guardia fronteriza sería aniquilada en un máximo de diez minutos, la zona completamente despejada. Los escasos refuerzos en el camino no podrían evitar que cargaran los treinta kilómetros. Sintió la vergüenza de esta farsa quemando todo su cuerpo. No tenía idea de por qué Richard lo quería vivo, pero los resultados de la batalla fueron claros. Incluso si ganase ahora está arbitraria apuesta, Richard podría irse a salvo y el Imperio perdería en el futuro cercano. ¿Pero a qué estaba esperando Richard? No pasó mucho tiempo antes de que esta pregunta fuera respondida. De repente, Salwyn sintió que el suelo comenzaba a temblar, más como un dragón cargando que como un ejército. Su expresión cambió inmediatamente al recordar al más famoso de los seguidores de Richard: el señor ogro. Una imponente figura se erguía en el horizonte, saltando con pasos hilarantemente grandes. Parecía que el ogro solo avanzaba un pie cada pocos segundos, pero con sus seis metros de altura, cada uno de estos pasos lo llevó varios metros hacia delante. La magia comenzó a parpadear en su cuerpo, aumentando considerablemente la distancia que cubría. Tiramisú rugió fuertemente, agitando a Tenton en una demostración de fuerza. La única forma de enfrentarse a esa carga era con una caballería pesada, pero los caballos de guerra de Faelor simplemente se dispersaron temerosos ante su aura dracónica. Aun así, el ejército imperial mostró una notable adaptabilidad al enviar un grupo de caballeros de todas formas. La mitad de los caballos arrojaron a sus jinetes inmediatamente, pero Término Medio se aseguró de mirarlos a todos. Su sola mirada causó que las criaturas cojearan y se desplomaran, los hombres sobre sus lomos estrellándose contra el suelo. Los pocos que lograron superar todo, fueron derribados por el martillo. Viendo al ogro lidiar tan fácilmente con cincuenta soldados de caballería pesada, incluso rugiendo cuando se lanzó directamente a la contienda y comenzó a arrojar soldados a diestra y siniestra, Richard no pudo evitar refunfuñar. El tipo tenía una ventaja natural debido a su raza, necesitándose dos expertos humanos de un nivel similar para tratar con él en igualdad de condiciones. Hubo cierto caos en medio del ejército, pero al igual que Richard, el señor ogro era solo un individuo. Le llevaría algún tiempo matar a tantos soldados. Sin embargo, el corazón de Salwyn se hundió inmediatamente; sabía que el señor ogro era solo el comienzo. Esto significaba que el resto de los terroríficos seguidores de Richard también estarían llegando. El príncipe cerró los ojos instintivamente, haciendo un gran esfuerzo para abrirlos de nuevo. Suspiró con desilusión antes de mirar; si Richard quería que viera esta derrota definitiva, entonces se mantendría de pie hasta el final. Lentamente levantó su brazo derecho, indicando a sus hombres que estuvieran a la defensiva. Justo como se esperaba, unos cuantos soldados en el borde exterior repentinamente se pusieron rígidos y colapsaron. Dos figuras comenzaron a parpadear alrededor de la formación imperial, la sangre fluyendo como el agua a su paso. Una enorme sombra cubrió el campo de batalla cuando la crisálida astral finalmente lo sobrevoló, y los que estaban encima saltaron. "¡MI HACHA YA NO PUEDE SOPORTAR MÁS EL HAMBRE!" Este sonido hizo temblar a muchos de los generales imperiales. Este grito de guerra había traído pesadillas a tantos soldados imperiales en los últimos años; fuera de Richard y Andrieka, Gangdor fue el tercer comandante que derrotó a Salwyn en batalla. Sin embargo, esta vez Gangdor no lideraba ninguna tropa. Al igual que cualquier otra potencia ordinaria, estaba girando su hacha mientras avanzaba por el campo de batalla, su reluciente cabeza visible desde muy lejos. Estaba justo en el centro de la formación imperial en un abrir y cerrar de ojos, cortando enemigo tras enemigo sin pausa. El revuelo causado por el bruto fue casi igual al del señor ogro, pero su número de muertos fue mucho menor. De hecho, ni siquiera coincidía con los de Waterflower y Phaser que estaban revoloteando alrededor. Algunos sub-legendarios del ejército imperial notaron inmediatamente la situación y fueron directamente hacia él, comenzando a retenerlo por un momento. Gangdor inmediatamente se sintió avergonzado, su hacha convirtiéndose en una tormenta mientras intentaba cortarlos, pero a pesar del gran peligro, los expertos no lograron esquivar por poco cada corte. Casi se podía ver el vapor comenzando a irradiar de la cabeza calva. Finalmente, uno de los oponentes de Gangdor se vio obligado a saltar hacia atrás, pero un caballero armado apareció de la nada y apuntó la punta de su espada dorada hacia su cintura. El hombre sintió un escalofrío cuando intentó esquivar, pero la cuchilla ya había penetrado profundamente. Antes de que pudiera tomar represalias, su fuerza vital se desvaneció. "¡Gracias!" Gangdor sonrió, dándole a Nasia un pulgar hacia arriba. Sin embargo, la mujer simplemente se encogió de hombros y desapareció en la marea de gente una vez más. Solo entonces Richard se dio cuenta de que había regresado en algún momento. Capítulo Patrocinado (1/8)
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Ciudad de los Pecados (Novela) Capítulo 1040

Estás leyendo el capítulo 1040 de Ciudad de los Pecados (Novela), un novela. Cada gota de este linaje familiar está manchada con pecado. Son la encarnación de la contradicción; tranquilos pero maniáticos, con grandes recuerdos y a menudo olvidadizos. Se obsesionan con sus sueños pero… Este capítulo tiene publicado el 17 de agosto de 2019, Traducido por el grupo Sland. Ciudad de los Pecados (Novela) tiene 1438 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.