Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 93 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Celestina arrastró sus pies por la arena negra, su respiración era entrecortada mientras el sudor hacía que su cabello plateado se le pegara a la cara.
Todavía llevaba su armadura del alma, que ofrecía cierta resistencia al calor, pero no lo suficiente para el implacable desierto negro.
Al principio, había seguido al Instructor Benson en secreto.
Demasiadas cosas no cuadraban.
Cuando llegó al final del túnel, se sorprendió al ver al Instructor Benson reunido con cuatro hombres que no reconoció.
Llevaban uniformes militares negros estándar.
¿Pero por qué?
¿Por qué habría soldados aquí, en la mazmorra del vacío?
Era una regla estricta que solo a los estudiantes de la academia se les permitía la entrada durante las siguientes semanas.
Impulsada por la curiosidad, continuó siguiéndolos.
O al menos lo intentó lo mejor que pudo.
Se movieron rápido.
Demasiado rápido.
Como si supieran exactamente a dónde iban.
Y estaba segura de que así fue, especialmente con el extraño dispositivo que sostenía el instructor Benson.
Era difícil seguir el ritmo sin ser notada y los perdió más de una vez.
Sólo las tenues huellas en la arena le permitieron seguirlos.
Aun así, tenía que darse prisa, pues de vez en cuando soplaba una ráfaga de viento que amenazaba con borrar el rastro.
Finalmente, llegó a una extraña plataforma circular, completamente abierta, con escaleras que conducían a algo desconocido.
La visión llenó a Celestina de una sensación de inquietud.
¿Qué es este lugar?
¿Por qué vinieron aquí?
Se suponía que el instructor Benson encontraría a Azriel y al instructor Kevin.
¿Eso significaba que ellos también estaban aquí?
Su mente estaba llena de preguntas, pero no dejó que la detuvieran.
Tomando una respiración profunda, invocó su espada de plata, agarrando firmemente la empuñadura.
Ella bajó las escaleras.
Con cada paso, el aire se hacía más pesado y la oscuridad se espesaba a su alrededor.
Finalmente llegó al fondo.
Lo que vio la dejó atónita.
Era un túnel abandonado, débilmente iluminado por antorchas parpadeantes a lo largo de las paredes.
Pero no fue eso lo que la hizo congelarse.
Sangre.
Y núcleos de maná.
En todos lados.
Parecía que el Instructor Benson y los soldados habían masacrado a los residentes de este extraño túnel.
Y aún así...
Ella sintió una extraña sensación de deleite.
¿Por qué?
Porque todos los núcleos de maná estaban intactos.
No habían sido consumidos.
Eso significaba que todos eran suyos.
¿Seguro que no les importaría?
Estaba tan cerca de abrirse paso, de convertirse en un Despertado de Grado 1 después de derrotar al Rey Oscuro y absorber su núcleo.
Con estos núcleos de maná, no solo lograría eso, sino que lo superaría.
Sería una tontería no aprovecharlo.
Fue su propia culpa por dejarlos atrás.
Celestina se acercó a uno de los núcleos y lo recogió con una sonrisa.
Toda la mazmorra vacía había sido extraña y de ritmo lento.
En verdad...
Quería matar más criaturas del vacío. Quería hacerse más fuerte.
Pero la oportunidad rara vez se presentó.
Pero justo cuando estaba a punto de consumir el núcleo de maná...
Ella lo sintió.
Una mirada.
Ella frunció el ceño y miró hacia arriba.
Y se congeló.
Sobre ella, ocultos en la espesa oscuridad del techo, había docenas de ojos bermellones que la miraban fijamente.
Su rostro se oscureció.
"Debería haberlo sabido... la vida nunca puede ser fácil."
**
Azriel y los demás se congelaron, sus expresiones sombrías mientras enfrentaban al Cunador.
La criatura se alzaba ante ellos, sonriendo con expresión torcida, con las cuencas de sus ojos hundidas, fijas en ellos como pozos negros de terror infinito. El bulto envuelto que antes había estado acunando había desaparecido.
Los ojos de Azriel se encontraron con el vacío hundido donde deberían haber estado los ojos del Cunador, y un miedo profundo y primario lo invadió.
Todo su cuerpo se estremeció involuntariamente.
El puro horror de ver a una criatura sobrevivir a la decapitación era lo suficientemente inquietante, pero la forma en que permaneció allí, entera nuevamente, imperturbable, era algo más que aterrador.
Por un breve momento, el Cradler apartó la mirada de Azriel y la dirigió hacia uno de los soldados que sostenía una lanza.
El corazón de Azriel latía con fuerza en su pecho y, sin pensar, su cuerpo se tensó, sintiendo el peligro inminente.
El rostro de Benson palideció y su comportamiento normalmente sereno se quebró mientras gritaba desesperadamente:
"¡Aléjate de ahí ahora mismo!"
Pero ya era demasiado tarde.
El soldado ni siquiera tuvo tiempo de registrar la advertencia.
Un segundo el Cradler estaba lejos; al siguiente, había cerrado la distancia en un abrir y cerrar de ojos, apareciendo directamente frente al hombre con la lanza.
Un silbido agudo cortó el aire mientras una flecha se disparaba hacia la criatura.
Pero antes de que pudiera hacer contacto, el Cradler levantó perezosamente una de sus manos largas y delgadas, agarrando la flecha en el aire.
El rostro del arquero se retorció en shock, sus ojos se abrieron con incredulidad mientras los dedos del Cunador se apretaban, reduciendo la flecha a polvo.
Y entonces, con un movimiento enfermizamente fluido, el Cradler levantó su grotesca mano y cortó al lancero en el cuello.
El golpe fue tan rápido que por un momento pareció como si nada hubiera sucedido.
Pero entonces la cabeza del soldado se desprendió de su cuerpo, rodando por el puente antes de caer al vacío.
La mente de Azriel se quedó en blanco.
Su estómago se revolvió y se quedó sin aliento mientras observaba cómo la vida se alejaba de él.
La visión de la sangre salpicando el suelo solo aumentó el horror creciente que lo consumía.
“ ¡Mierda!” La voz del instructor Benson rompió el silencio, cargada de urgencia.
¡Retrocedan! ¡No se involucren! ¡Yo me encargo!
Pero Azriel apenas lo escuchó.
Antes de que Benson pudiera terminar su orden, el Cradler desapareció nuevamente.
Era tan rápido, inhumanamente rápido, que Azriel tuvo problemas para seguir su movimiento.
Un parpadeo y desapareció.
Otro parpadeo y ya estaba frente al arquero.
“ No… por favor…” los labios del arquero temblaron, su voz apenas era audible.
Los grotescos dedos del Cradler se movieron con la misma precisión y crueldad, cortando el cuello del arquero como si estuviera cortando papel.
Su cabeza cayó, rodando sobre el frío puente de piedra antes de desaparecer por el borde, igual que la del lancero.
Azriel dejó escapar un suspiro tembloroso.
Su corazón se aceleró a medida que el peso de la situación caía sobre él.
Esta no era una criatura del vacío cualquiera.
¿Cómo se suponía que iba a derrotar algo así?
Sus manos temblaron levemente mientras instintivamente miraba dentro del núcleo de maná del Cuna.
'Un demonio de grado 3...'
El rostro de Azriel se puso pálido.
Esta constatación lo golpeó como un ladrillo.
Aunque el Instructor Benson también era un avanzado de Grado 3, era de conocimiento común que una criatura del vacío del mismo rango que un humano aún era mucho más formidable en el combate uno contra uno.
No era solo una diferencia de fuerza, sino de naturaleza: un demonio como este tenía habilidades que los humanos ni siquiera podían igualar.
Los dos soldados restantes se quedaron paralizados por el miedo, con los ojos muy abiertos y agarrando sus armas con fuerza.
A pesar del terror, apretaron los dientes, intentando mantener la compostura.
Fue un esfuerzo inútil, dada la carnicería que acababan de presenciar.
Sin previo aviso, una espada apareció en la mano del Instructor Benson.
Se lanzó hacia adelante con el objetivo de derribar al Cradler.
Pero la criatura era rápida: sus uñas anormalmente largas interceptaron el golpe con facilidad y una onda expansiva recorrió el aire, provocando que el suelo debajo de ellas se agrietara y se desmoronara.
La mente de Azriel encajó y de repente se dio cuenta de algo.
'Espera... esto podría funcionar.'
¿Y qué si el guardián faltaba?
Si bien podría haber sido más fuerte que el Cradler, esta pelea aún presentaba una oportunidad.
Con el Instructor Benson aquí, podría poner en práctica el mismo plan.
Déjalos enfrentarse. Déjalos luchar.
Pero entonces su mirada se dirigió a los dos soldados restantes: los de Neo Génesis.
Tenían que irse.
Azriel agarró fuertemente a Devorador del Vacío en su mano, sus nudillos blancos mientras observaba al Instructor Benson.
Sorprendentemente, Benson parecía estar defendiéndose de Cradler, al menos por ahora.
Ninguno había utilizado aún todas sus habilidades, pero Azriel sabía que era solo cuestión de tiempo.
Luchar en ese estrecho puente estaba lejos de ser ideal, pero ninguno de ellos tenía otra opción.
Al ver una abertura, Azriel se lanzó hacia adelante, pasando corriendo junto a Cradler y Benson.
Por un breve e inquietante segundo, la mirada hueca del Cunador se encontró con la de Azriel.
Su sonrisa anormalmente amplia se extendió aún más, provocando un escalofrío en su columna, antes de volver su atención a Benson.
'¡Maldita sea..!'
Azriel siguió adelante, acortando la distancia entre él y los dos soldados temblorosos.
Estaban distraídos, su miedo era palpable.
Alcanzándolos antes de que pudieran reaccionar, Azriel empujó a Devorador del Vacío hacia la garganta del espadachín.
El hombre se dio cuenta justo a tiempo y movió la cabeza hacia un lado.
Pero no lo suficientemente rápido.
"¡Ay! ¡Maldita sea...!"
El espadachín cayó al suelo, agarrándose la oreja y con la sangre filtrándose entre sus dedos.
Ambos soldados retrocedieron a toda prisa, distanciándose de Azriel, con los ojos abiertos por el pánico.
Azriel entrecerró la mirada.
'[La flor de la muerte].'
En un instante, humo negro salió de la boca y la nariz de Azriel, enroscándose alrededor de su cuerpo como serpientes, y relámpagos rojos crepitaron a su alrededor también.
Las puntas de su cabello se volvieron blancas, y el suelo bajo sus pies hizo lo mismo, cubriéndose con un frío antinatural.
Y entonces, Azriel desapareció de su vista.

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 93
Estás leyendo el capítulo 93 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 30 de agosto de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.