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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 85 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A pesar de que estaban en el interior, se sentía como si estuvieran parados desnudos en un páramo abierto y helado. "¿Quién dijiste que filtró nuestro plan...?" La voz baja y escalofriante de Zoran se deslizó hasta sus oídos. "A-Azriel Crimson… hijo de Joaquín Crimson, el Rey Carmesí de Asia Oriental. Se supone que fue asesinado hace dos años." Las palabras de Bran fueron devoradas por otro silencio sofocante. "...." Querían respirar, pero cada intento les parecía como si se ahogaran. Cada bocanada de aire se les atascaba en la garganta, sin poder escapar. ¿Me estás diciendo que un niño muerto filtró nuestro plan? ¿Un plan que era casi imposible de ejecutar porque apenas teníamos presencia en Asia? ¿Y ahora está arruinado... por un niño que se supone que está muerto? Bran y Brian se mordieron con fuerza los labios y sintieron sabor a sangre. “ E-eso no es cierto, Señor Zoran…” La voz de Dante rompió la tensión, aunque temblaba como un hilo a punto de romperse. ¿Ah, sí? Entonces, oigámoslo. Mírame a los ojos, Dante. Dante dudó, pero lentamente y obedientemente, levantó la cabeza. La visión que vio le puso la piel de gallina, como si miles de hormigas pulularan bajo su carne. "Es propio de Su Excelencia..." La figura de Zoran era apenas humana: una sombra hecha carne, como una oscuridad retorcida y viviente. Pero había una diferencia. Una diferencia evidente y aterradora entre Zoran y Nol de Refugio Blanco. La cabeza de Zoran estaba coronada por orbes blancos y brillantes donde deberían haber estado sus ojos: luces sin alma que perforaban el ser mismo de Dante, haciendo que su mente le gritara que corriera. '¿Por qué... por qué hay tanta distancia entre nosotros...?' Dante era Gran Ejecutor, mientras que Zoran era Heptarca. Una diferencia de tan solo un rango. Sin embargo, en presencia de Zoran, se sentía la distancia entre un humano y un dios. No… Para empezar, nunca hubo ningún vacío. No importaba cuán alto ascendiera Dante, la distancia entre él y un Heptarca seguía siendo la misma: insalvable, infinita. Nadie había presenciado jamás que alguien ascendiera al rango de Heptarca. No. Ellos siempre estaban simplemente… allí. Como Su Arconte Supremo. La boca de Dante apenas se abrió cuando comenzó a contar todo lo que le había contado a Bran y Brian. Le ardía la garganta, pero siguió adelante, sabiendo que cada palabra podía ser la última. Los ojos brillantes de Zoran no parpadearon. Él no se movió. Él solo miró fijamente a Dante, absorbiendo en silencio cada palabra hasta que Dante terminó su informe. Necesito agua… No puedo respirar… Dante sentía la garganta en llamas; cada bocanada de aire era una agonía. Quería correr, desaparecer de la vista de Zoran. Él estaba aterrorizado. Sabía que si Zoran lo quería, podría morir en un instante. Dante se mordió el labio, obligándose a mirar de nuevo esos ojos huecos y brillantes. No sabía cómo lucía realmente Zoran bajo las sombras. Quizás fue mejor así. Porque en el fondo, Dante lo sabía: no importaba cuánto más fuerte se volviera, nunca querría lidiar con alguien como Zoran. '¿Por qué... por qué no dice nada?' Fue un infierno. El silencio era un infierno. El tiempo parecía deformado, estirado más allá de lo razonable. Los ojos de Dante estaban fijos en los orbes sin alma de Zoran, y aunque sólo habían pasado unos segundos, se sintió como una eternidad. Su mente le gritaba que mirara hacia otro lado, pero su cuerpo no obedecía. Su corazón latía con fuerza en su pecho, cada latido era un tambor que parecía hacerse más fuerte en sus oídos. Hasta- "...Eso no es posible." La voz de Zoran cortó el silencio sofocante como una espada y envió un violento escalofrío por la columna de Dante. Pero su voz... había un temblor. A Dante se le puso la piel de gallina. Sus ojos se dirigieron hacia la boca de Zoran, tratando de encontrar movimiento, algo a lo que aferrarse, pero no había nada. No había labios para formar palabras, ninguna expresión para leer: solo la figura oscura y sin forma de un hombre y esos orbes aterradores, que ahora brillaban con más fuerza. “ ¡No… no, no, no, no!” La habitación tembló. Una vibración profunda y visceral que parecía provenir de las propias paredes, como si los cimientos del edificio hubieran reaccionado a las palabras de Zoran. "¡Imposible!" Los frascos de vidrio se hicieron añicos, salpicando el suelo con fragmentos. Dante sintió que su sangre se helaba. Su mente no podía comprender la locura que se desarrollaba ante él. La voz de Zoran se había vuelto más fuerte, más profunda, llena de una rabia que hizo que el estómago de Dante se revolviera en un nudo. Se sentía como si el aire de la habitación fuera absorbido por completo, dejando solo el peso sofocante del miedo. La presión en su pecho aumentaba, una fuerza sofocante que le hacía imposible respirar profundamente. "¿Azriel Crimson... el Ápice? ¿¡Refugio Blanco!? ¿Nuestro plan... se filtró?" La voz de Zoran resonó como un trueno, haciendo que sus cuerpos temblaran violentamente. Las manos oscuras y sombrías que eran los dedos de Zoran se aferraron a su cabeza, mientras su voz se convertía en un frenesí. ¡Esto no debería haber pasado! ¡No debería haber sido así! ¡Así no! Se tambaleó, dando tumbos hacia una mesa, sus dedos raspando la superficie de metal con un sonido que envió escalofríos por sus espinas. Un chirrido horrible, como de uñas sobre una pizarra, resonó en el laboratorio. El libro… sí, el libro… me dirá la verdad. Siempre me dice la verdad. Nunca miente. Nunca. El corazón de Dante latía tan fuerte que sentía que iba a estallar en su pecho. Él quería correr. Cada fibra de su ser le gritaba que huyera, que saliera de la habitación, pero sus pies permanecían clavados en el sitio. Miró hacia Bran y Brian, pero estaban igual de paralizados por el miedo, con los ojos abiertos, los rostros pálidos y los cuerpos temblando. Dante y los gemelos entrecerraron los ojos cuando un repentino y extraño resplandor blanco parpadeó sobre la mesa. Cuando se calmó, había un libro grueso que yacía allí, con su cubierta completamente blanca. Su cubierta era de un blanco rígido e inquietante y, aunque Dante no podía explicar por qué, verla le provocó una oleada de náuseas. La mano temblorosa de Zoran se extendió y lo agarró. Abrió el libro de un golpe. Dante observó, respirando superficialmente, mientras Zoran escaneaba la primera página. Se volvió hacia el segundo, luego hacia el tercero, sus movimientos cada vez más rápidos. Cuatro. Quinto. Sexto. Zoran pasaba las páginas una tras otra, mientras sus ojos recorrían frenéticamente las palabras. Y luego- “ No… no, no, no… esto es una broma. ¡Una broma cruel que los dioses me están gastando! La voz de Zoran era maníaca mientras arrancaba las páginas una por una. "¡Están en blanco! ¿Por qué están todos en blanco?" Dante y los gemelos se quedaron congelados, observando con horror como Zoran se hundía cada vez más en la locura. Cuanto más pasaba las páginas del libro, más salvajes se volvían sus movimientos. ¡Todo se ha ido... arruinado! ¡Destruido! ¡Maldito idiota... qué has hecho! La voz de Zoran ahora era casi irreconocible, llena de una desesperación que parecía resonar en las paredes. Las ventanas se hicieron añicos y el viento frío entró aullando en la habitación, mordiéndoles la piel como si fueran navajas. Ninguno de ellos se movió, ninguno de ellos respiró. Solo podían observar cómo la locura de Zoran se desarrollaba ante ellos. "El futuro... ¡está todo destruido!" Dante sintió que algo húmedo corría por su rostro. Su mano temblorosa se alzó y le tocó la mejilla. Lágrimas. Él estaba llorando. ¿Pero por qué? Él no entendió. Ni siquiera se sentía triste. Simplemente… perdido. Entonces, los ojos de Zoran se fijaron en Dante. Un violento escalofrío recorrió la columna de Dante. Zoran dio un paso hacia él. 'Correr...' El pensamiento gritó en la mente de Dante. Correr. Otro paso. Y otro más. Zoran estaba de pie sobre él ahora, su imponente figura proyectaba una sombra larga y oscura sobre el cuerpo tembloroso de Dante. Dante tuvo que estirar el cuello para mirar hacia arriba, pero deseó no haberlo hecho. Aquellos ojos brillantes, una vez aterradores, ahora parecían perforar su alma. Pero no podía moverse. Sus piernas estaban paralizadas, como si estuvieran agobiadas por cadenas invisibles. "Tú... ¿Cómo es Azriel Crimson?" Dante intentó tragar, pero tenía la garganta seca. Su voz apenas funcionaba. Cabello negro… y ojos rojos… como su hermana, Jasmine Crimson. Tiene una katana negra que perteneció al rey Joaquín… La mano sombría de Zoran se disparó hacia adelante y rozó la mejilla de Dante. El tacto frío le hizo estremecerse. Los gemelos miraron horrorizados, pero tan congelados como Dante. La mano de Zoran recorrió suavemente el rostro de Dante, sus dedos se detuvieron en un gesto casi tierno. Supongo que tendré que ocuparme yo mismo de ese niño muerto... “ Señor Zoran, si pudiera escuchar... el príncipe está trabajando... “ Calla... ahora. Está bien. Todo estará bien. Dante se quedó en silencio. Los dedos fríos de Zoran limpiaron las lágrimas de sus ojos; el tacto resultó extrañamente reconfortante. Otra mano descansaba firmemente sobre el hombro de Dante, mientras que la que estaba sobre su rostro se deslizaba hacia la parte posterior de su cabeza. Más lágrimas corrieron por las mejillas de Dante y, para su propia sorpresa, se encontró sonriendo. Él no entendió. "Es justo como dijiste antes... tu Excelencia y Azriel Crimson te engañaron. Nos engañaron. Los engañaron." Los ojos blancos y brillantes de Zoran ahora parecían más suaves. Dante los miró cautivado. 'Hermoso…' Ya no daban miedo. No. Eran hermosas. Entonces- Los únicos sonidos que siguieron fueron el de algo desgarrándose y los gritos antinaturales y desgarradores que resonaron en el laboratorio. Sonidos que ninguna voz humana podría producir.
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 85

Estás leyendo el capítulo 85 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 30 de agosto de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.