Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 81 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Azriel se encontró con los demás parado en el borde de un alto acantilado que parecía extenderse infinitamente en ambas direcciones.
Debajo de ellos se extendía una extensión de tierra desolada, un páramo que daba la ilusión de un océano seco, aunque estaba lejos de ser un desierto natural.
La caída desde el acantilado debía ser de al menos cien metros, si no más, y las rocas irregulares que salpicaban el fondo le revolvían el estómago al pensar en caer.
Azriel miró hacia abajo, dejó escapar un suspiro tembloroso y se arrodilló para estabilizarse, sus dedos rozando el borde frío y pedregoso del acantilado.
Entrecerró los ojos, intentando dar sentido a lo que veía debajo.
¿Su mente le estaba jugando una mala pasada?
No importaba cuánto tiempo miraba, el suelo parecía un cementerio de alguna antigua pesadilla.
Enormes rocas negras deformes sobresalían de la tierra en formas misteriosas y retorcidas.
Algunas eran afiladas como lanzas, otras eran extrañamente redondeadas o dentadas, pero ninguna de ellas se parecía a nada que hubiera visto antes.
Era como si la tierra misma se hubiera contorsionado bajo una presión invisible, transformándose en un paisaje extraño.
Mientras sus ojos vagaban por la escena, se quedó sin aliento. Entre las rocas, como monumentos sombríos, sobresalían huesos.
Huesos imponentes.
Algunos alcanzaban la altura de las mismas rocas, y otros eran incluso más altos, empequeñeciendo todo lo demás a la vista.
Sus superficies pálidas brillaban con un brillo antinatural, que contrastaba marcadamente con la arena negra que cubría el suelo.
Huesos enormes y antiguos, abandonados hace mucho tiempo en este lugar desolado, pero su enorme tamaño le provocó escalofríos en la columna.
¿Qué clase de criaturas caminaron alguna vez por esta tierra?
Ni siquiera podía imaginarse a qué tipo de criaturas habían pertenecido estos restos.
Gigantes, quizás.
O algo peor, algo más aterrador de lo que su mente podía comprender.
La arena negra que cubría el suelo bajo los huesos brillaba débilmente bajo la misteriosa luz del cielo.
No era arena cualquiera; era como granos de la mismísima oscuridad, finos y fríos, que absorbían la tenue luz de arriba. Brillaban de una forma que parecía antinatural.
Se puso de pie y miró hacia arriba, intentando sacudirse la inquietante sensación. El cielo era tan extraño como la tierra bajo sus pies.
Estaba oscuro, completamente negro, sin señales de sol ni de luna, pero no estaba completamente desprovisto de luz.
Las estrellas salpicaban el cielo, o al menos, él asumió que eran estrellas.
A primera vista, parecían una noche estrellada cualquiera: puntos de luz esparcidos por el vasto lienzo negro.
Pero algo no estaba bien.
Algunas de las estrellas parecían parpadear, intermitentemente, en un patrón que le ponía los pelos de punta.
"¿Qué demonios hay ahí arriba...?"
Para Azriel no tenía sentido.
El enorme agujero negro conocido como la Puerta de la Mazmorra del Vacío en CASC parecía que se los había tragado, como si los hubiera llevado al primer piso, que uno pensaría que estaba bajo tierra.
Pero si ese fuera el caso, entonces ¿por qué Azriel vería un cielo y estrellas, o lo que fuera, encima de él?
¿Qué es y dónde está exactamente Void Dungeon?
¿Cómo podía todo esto tener sentido?
Quizás hubiera sido mejor que no lo supiera.
Una ráfaga de viento barrió el acantilado, trayendo consigo el débil sonido de algo que se movía muy abajo.
Era sutil, como el movimiento de la arena o el roce distante de huesos contra la roca, pero estaba allí.
Azriel se puso rígido y su mirada se dirigió de nuevo al páramo de abajo.
Nada parecía moverse, pero el inquietante silencio que siguió sólo lo puso más tenso.
"Maldita sea, ¿en qué estaban pensando los dioses cuando construyeron este piso... si es que fueron ellos?", murmuró Azriel con voz apenas audible.
Él no tenía idea.
"Hoo..."
Su respiración temblaba levemente mientras caminaba hacia Jasmine, quien miraba a su alrededor como si la vista no fuera tan impresionante.
Al notar su llegada, se giró hacia él y sonrió.
“ La diferencia entre el primer y el segundo piso es enorme, ¿no?
Azriel asintió lentamente, una expresión preocupada nubló su rostro mientras miraba los alrededores.
"Sí... realmente lo es."
Aunque había leído sobre ello, ver el segundo piso era algo completamente distinto.
Me sentí abrumado.
Y no era el único.
Todos los cadetes permanecieron allí, perdidos en sus pensamientos, absorbidos por la visión que tenían ante ellos.
Azriel se desplomó en el suelo rocoso, cerrando los ojos y dejando escapar otro suspiro.
¿Pasa algo? Te ves agotado.
Jasmine se agachó, con su rostro cerca del de él.
No había forma de que Azriel pudiera estar exhausto; apenas había hecho nada aparte de eliminar la horda de merodeadores en el primer piso.
Él giró ligeramente la cabeza, evitando su mirada.
Esto sólo despertó la curiosidad de Jasmine, y se inclinó aún más cerca, asegurándose de que nadie estuviera mirando.
"¿Azriel? Dime qué te preocupa."
"Nada", dijo al instante, apretando los labios en una fina línea.
Jasmine entrecerró los ojos.
"Mentiroso."
¿Cómo sabes si miento? ¿Eres una especie de lector de mentes? ¿Dónde está tu confianza en tu hermano pequeño? Se supone que debes confiar en la familia, ¿no?
"Mi confianza en ti es tan fuerte como el número de leviatanes que he matado esta semana, que, por cierto, es cero".
Azriel chasqueó la lengua ante su respuesta brusca, negándose a mirarla a los ojos mientras ella continuaba mirándolo fijamente.
'¿Estoy realmente perdiendo mi toque?'
¿De qué otra manera sabría que él estaba mintiendo?
Un suspiro escapó de sus labios una vez más, y todavía no la miró a la cara.
"¿Alguna vez te dije que soy..."
"Eres...?"
Azriel apretó el puño y su voz apenas era audible mientras susurraba.
"...miedo a las alturas."
"...."
Hubo silencio.
No se atrevió a mirarla, aunque podía sentir su mirada ardiendo en un costado de su rostro.
"Khhk..."
Un sonido extraño vino de su lado, haciendo que Azriel frunciera el ceño mientras miraba a Jasmine, que ahora tenía la cabeza gacha.
"Nghk..."
-Hermana...?-preguntó preocupado por el extraño ruido.
Él se acercó más a ella.
Y luego...
¡Jajaja! ¡No puedo...! ¡No puedo! En serio... ¡Tú, de entre todos, eres af-mnghf!
-¡Cállate, idiota...!
Azriel siseó, tapándole la boca con la mano mientras una risa apagada sacudía su cuerpo, haciéndole cosquillas en la palma.
Sus orejas ardían mientras la sentía temblar bajo su tacto.
La risa de Jasmine había llamado la atención de algunos cadetes, y Azriel no tenía forma de explicarles la situación.
'¡En serio! ¡Por eso no quería decírselo!'
Azriel Crimson, asustado de las alturas.
Sobreviviendo al Reino del Vacío.
Sobreviviendo a Europa.
Caleus desafiante.
Convirtiéndose en el ápice.
Lo suficientemente audaz como para quedarse en el primer piso.
¿Pero miedo a las alturas?
Uno de sus secretos más oscuros, y ahora se arrepentía de haberlo compartido con su hermana, este simple ser humano.
Después de un minuto, finalmente comenzó a calmarse.
Azriel soltó su mano con cautela.
"¿Te vas a comportar?"
Ella asintió, aunque él notó que la diversión aún bailaba en sus ojos.
Su expresión se oscureció.
Jasmine respiró profundamente, con una sonrisa aún en su rostro.
“ Deja de sonreír” se quejó Azriel.
"No hay nada gracioso en esto."
“ Sí... sí, definitivamente no tiene gracia” dijo Jasmine, intentando reprimir una sonrisa, aunque parecía estar luchando por no reírse más.
La mirada de Azriel se hizo más profunda y su humor se oscureció aún más al notar su intento de contener la risa.
"¿Quieres que te consuele?"
El rostro de Azriel se oscureció aún más ante sus palabras.
"¿O tomarte la mano?"
"...."
"También podría darte una almohada para el regazo si quieres. ¡Tu cara dormida es tan linda e indefensa!"
"...."
“ Oh, ¿preferiría cargarte mientras cierras los ojos? A caballito o estilo princesa, como quieras. Soy muy fuerte, ¿sabes?
El rostro de Azriel estaba tan tormentoso que envió un escalofrío por las espinas de los cadetes cercanos, quienes rápidamente miraron hacia otro lado, sin querer encontrarse con su mirada.
"...Jazmín."
Jasmine se puso rígida al mencionar su nombre.
"¿S-sí?"
"¿No crees que sería trágico si la heredera del Clan Carmesí muriera repentinamente en el segundo piso, dejando todas esas responsabilidades a tu pobre hermano pequeño?"
Su voz era fría, provocando que Jasmine comenzara a sudar frío mientras asentía vigorosamente.
"Sí... trágico. Sería muy trágico."
"Parece que estamos en la misma página entonces", dijo Azriel con una sonrisa escalofriante.
"Asegurémonos de que sigas siendo la heredera, ¿de acuerdo?"
Una risa incómoda escapó de los labios de Jasmine mientras sentía un escalofrío recorrer su columna ante el repentino brillo de la sonrisa de Azriel.
Ella no estaba asustada ni nada por sus palabras ni por su comportamiento.
Definitivamente no.
"Dejando de lado las bromas, mi querido hermanito, a quien aprecio tanto, ese miedo tuyo va a ser bastante problemático".
Azriel la miró con expresión preocupada, presentiendo ya lo que se avecinaba.
"…¿Cómo es eso?"
Jasmine miró hacia el borde del acantilado, donde la mayoría de los cadetes estaban de pie o sentados con expresiones asustadas, sin duda ya entendiendo lo que tendrían que hacer.
“ Bueno, para llegar al tercer piso, tendremos que... descender por el acantilado.

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 81
Estás leyendo el capítulo 81 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 30 de agosto de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.