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Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 49 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Metí la pata…" Lumine caminó por los pasillos vacíos, sus pasos resonando con cada paso. Su rostro estaba sombrío mientras repasaba mentalmente el examen de ingreso del día anterior. Eran aproximadamente las 11 de la noche y la mayoría de los estudiantes habían regresado a sus habitaciones o habían salido por la noche, dejando la academia extrañamente silenciosa. A excepción de Lumine. "Ni siquiera llegué a la cima..." La revelación lo golpeó en el momento en que le mostraron su habitación, en el piso justo debajo del más alto. Fue una señal clara: Lumine ocupaba el segundo lugar, no el primero. Había fracasado en la misión. Desde entonces, no había salido de su habitación, demasiado desanimado para enfrentar a alguien. Afortunadamente, su amiga de la infancia, Yelena, no insistió en el asunto, lo que le dio espacio para procesar todo. "Es mi culpa." Lumine murmuró, su voz estaba cargada de frustración. Lo que realmente lo carcomía no era sólo la pérdida del título supremo, sino los acontecimientos que ocurrieron durante el examen de ingreso. ¡Si hubiera controlado mejor mis poderes...! Lumine había sido entrenado por el sistema para luchar contra criaturas del vacío y sobrevivir en el reino del vacío, ¿pero los humanos? Esa fue una historia diferente. No había pasado ni un año desde que adquirió el sistema, que le permitía desbloquear innumerables habilidades, afinidades e incluso comprar pociones de salud utilizando los puntos de sistema que ganaba en las misiones. Pero nunca se le había encomendado luchar contra otro ser humano. Esta fue su primera vez. Ahora comprendió un fallo crítico: tener poder no significaba dominarlo. "Necesito arreglar esto." Si tuviera un mejor control sobre sus habilidades, no habría enviado accidentalmente a ese cadete a la enfermería. Necesitaba más entrenamiento. "El sistema no podrá ayudarme con esto..." Tratando de deshacerse de la tristeza, Lumine continuó explorando la academia. El lugar era enorme y se rió para sí mismo, pensando que podría perderse si no tenía cuidado. Aún así, sabía que no podía vagar por mucho tiempo. Mañana empezarían las clases y sería mejor descansar un poco. No tenía idea de quién era realmente Apex, a pesar de que vivían solo un piso por encima de él. No quería parecer molesto buscándolos. "Me pregunto si es él..." Azriel Carmesí. El nombre había estado circulando en rumores: historias del príncipe que asistiría a la academia. Desafortunadamente ni Lumine ni Yelena lo habían visto. Ni siquiera sabían qué aspecto tenía. Si Azriel era de hecho el máximo, Lumine se sintió aliviado de que aún no hubiera llamado a su puerta. ¿Quién podría culparlo? Incluso si Azriel era el más misterioso de los príncipes, con un pasado envuelto en negatividad antes de su desaparición de dos años, todavía era un príncipe. Lumine no podía permitirse el lujo de ofenderlo accidentalmente. Mientras Lumine deambulaba por los pasillos poco iluminados, con la mente perdida en sus pensamientos, de repente se detuvo bruscamente. "Qué es eso...?" Bajo el suave resplandor de las escasas luces, los pasillos parecían estar envueltos en sombras. Sin embargo, frente a él, un resplandor azul atravesó la oscuridad y lo hizo entrecerrar los ojos. Era un pequeño orbe azul flotante que bailaba en el aire, proyectando una luz etérea sobre sus alrededores. El orbe brilló con una suave luminiscencia, atrayéndolo para que se acercara. Sin nadie alrededor, Lumine avanzó con cautela. Cada paso que daba parecía atenuar la luz, pero el orbe permanecía firme en su brillo. A medida que se acercaba, la luz del orbe se suavizó, permitiéndole ver con claridad. Lumine se quedó paralizado de asombro. No era un simple orbe: era una mariposa. Sus alas eran una fascinante extensión de color azul, llena de un brillo radiante que parecía latir con una luz interior. Las alas, de una envergadura casi tan larga como su mano, se agitaban con gracia, captando los más tenues destellos de luz y pintando el aire con una encantadora danza de colores. La belleza de la mariposa era de otro mundo y Lumine, cautivado, extendió un dedo tembloroso hacia ella. Como si percibiera su intención, la mariposa se posó suavemente en su dedo. Una sonrisa se extendió involuntariamente por el rostro de Lumine. Había algo profundamente sereno en esta delicada criatura, una calma inexplicable que lo invadió. De repente, la mariposa emprendió el vuelo, dando vueltas alrededor de su cabeza antes de alejarse rápidamente. Los ojos de Lumine se abrieron con sorpresa. "¡Oye, espera!" Un impulso inexplicable lo impulsó a seguirlo. La mariposa revoloteaba hacia adelante, moviéndose lentamente a pesar de la ausencia de un núcleo de maná, y Lumine, impulsado por un curioso sentido de propósito, corrió tras ella. Los pasillos pasaban borrosos ante él mientras corría, con la respiración entrecortada y las piernas doloridas. Estaba agradecido de que no hubiera nadie cerca para presenciar su frenética persecución. Lumine salió a la superficie y continuó su persecución bajo el cielo estrellado. Pero cuando la mariposa dobló una esquina, desapareció de la vista. Jadeando pesadamente, Lumine buscó desesperadamente, sus ojos escudriñando la oscuridad en busca de cualquier señal de la criatura. El sudor se le pegaba a la piel y el cansancio lo agobiaba mientras avanzaba con dificultad. De repente, se detuvo. En su estado de distracción, se había adentrado en un lugar desconocido. Se quedó sin aliento mientras observaba su entorno. A su alrededor había filas y filas de lápidas. "No sabía que la academia tenía un lugar así..." Su voz salió como un susurro apagado, como si hablar más fuerte pudiera perturbar la tranquilidad de las almas en reposo. Una punzada de culpa lo atravesó por su anterior carrera descuidada a través de ese terreno solemne. Lentamente, caminó entre las lápidas, leyendo los nombres grabados en la piedra, nombres que no reconocía. Las fechas de nacimiento y muerte variaban mucho: algunas eran de hace más de cincuenta años, otras de hace sólo diez años y algunas de este mismo año. Las flores adornaban las piedras, añadiendo un toque de color a una escena por lo demás sombría. Lumine estaba a punto de resignarse al hecho de que la mariposa no estaba por ningún lado cuando se detuvo bruscamente nuevamente. Justo en su camino se encontraba un extraño, una persona a quien nunca había visto antes. Su cabello era de un negro profundo, como obsidiana, y sus ojos eran de un carmesí llamativo que reflejaba la intensidad del sol poniente. Miró las lápidas con una expresión de solemne contemplación. El extraño, aunque no parecía mayor que Lumine, tenía un aura de madurez más allá de su edad. Lumine dudó, sin estar seguro de si este individuo era un compañero de estudios o un instructor, y sin saber cómo acercarse. Lumine no quería entrometerse y estaba a punto de darse la vuelta, pero sus miradas se cruzaron. La intensidad de la mirada carmesí pareció congelarlo en el lugar y sintió una picazón inexplicable en la espalda antes de que se desvaneciera rápidamente. El extraño, igualmente sorprendido de ver a Lumine allí a esa hora, recuperó rápidamente la compostura. Una suave sonrisa apareció en su rostro. "Es un placer conocerte. Mi nombre es Azriel Carmesí."
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Camino del Extra (Novela) Capítulo 49

Estás leyendo el capítulo 49 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.