Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 216 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Celestina miró a Azriel entrecerrando los ojos a través de los estrechos huecos en las paredes de hielo.
De pie, inmóvil detrás de ellos, Azriel la miró con ojos que parecían vacíos, sin emociones.
Apretando sus labios en una fina línea, Celestina finalmente rompió el silencio.
"...No pensé que llegarías tan bajo por un simple duelo."
"¿Un simple duelo?"
Azriel repitió sus palabras, con un leve ceño fruncido tirando de sus labios.
Un simple duelo que iniciaste, a pesar de saber que no tienes ninguna posibilidad contra mí. Y aun así, a sabiendas de eso, te contienes. Me parece insultante. El hecho de que aún no haya hecho nada serio... solo por eso debería ganarme tu gratitud.
Ante las frías palabras de Azriel, Iryndra y Amaya miraron nerviosamente entre los dos, sus ojos parpadeaban con inquietud.
Celestina, sin embargo, no vaciló. Lo miró fijamente y de repente le ofreció una pálida sonrisa.
"Quizás tengas razón", dijo en voz baja, con un deje de burla en la voz. "Debería agradecerte que hayas decidido no desquitarte conmigo. Pero a menos que de repente hayas decidido revelar tu lado cruel sin motivo alguno, no puedo evitar preguntarme qué es lo que realmente intentas lograr".
Su sonrisa se amplió levemente mientras la intensa mirada de Azriel permaneció fija en ella.
Para volver mi deseo de venganza contra mí... de verdad, has dado en el clavo. Mi pobre y sangrante corazón. Pero es tan repentino, ¿no crees? O tal vez... tal vez soy un tonto, y tú eres tan cruel. Quizás no intentas frustrarme, provocar mi ira con algún propósito oculto. Tal vez simplemente eres así.
"...."
"...."
Ambos sostuvieron una mirada aguda y penetrante, negándose a apartar la mirada, como si estuvieran enfrascados en una competencia de miradas silenciosas.
Un silencio incómodo llenó la sala de entrenamiento, la tensión era palpable mientras sus ojos permanecían fijos el uno en el otro.
Entonces…
Azriel cerró repentinamente los ojos, sus hombros se hundieron mientras un suspiro decepcionado escapó de sus labios.
“Ah, bueno” murmuró, pasándose una mano por el pelo. Una sonrisa torcida se dibujó en su rostro al mirar a Celestina.
"Supongo que la próxima vez tendré que esforzarme más en insultar a la gente de forma más apropiada".
Su tono era ligero, pero había un toque de verdad en sus palabras. Agitando la mano, despidió los muros de hielo, que se derritieron lentamente hasta que no quedó ninguno.
Azriel la miró brevemente antes de girar la cabeza y rascarse la nariz, con un dejo de incomodidad en el gesto.
Creo que fue hace unos nueve años. Un rumor se extendió por los clanes menores, llegando incluso a los grandes. Algo sobre Celestina Frost usando su [habilidad única] en público... y el propio Ragnar Frost interviniendo para borrar los recuerdos de todos sobre el evento.
Celestina parpadeó repetidamente ante sus palabras, y su expresión cambió lentamente a una de asombro. Abrió los ojos de par en par.
"Has oído hablar de eso."
No estaba segura de qué la sorprendió más: que Azriel hubiera recordado algo que nadie más podía o que, de entre todas las personas, él hubiera prestado atención a los acontecimientos dentro y fuera de los cuatro grandes clanes.
Celestina salió de su aturdimiento, meneó la cabeza y se movió incómoda.
Intentaste hacerme enfadar, esperando que usara mi [habilidad única]. Por eso tampoco me atacaste físicamente. Tenías miedo de que me quedara sin maná, ¿no?
Azriel no respondió de inmediato. Sus labios se apretaron en una fina línea, y su silencio fue suficiente respuesta para ella.
Celestina bajó la mirada y se pellizcó la barbilla, absorta en sus pensamientos. Tras unos instantes, levantó la cabeza, encontrando su mirada con vacilación.
"...Si te lo mostrara", dijo lentamente, "¿Aceptarías unirte a mi facción?"
Azriel abrió los ojos de par en par, con una genuina sorpresa reflejada en su rostro. Sabía lo que su [habilidad única] significaba para ella, con cuánta fiereza guardaba su secreto. Había planeado presionarla aún más, tal vez incluso usar la fuerza si fuera necesario, aunque probablemente se habría excedido.
La idea de que ella se ofreciera tan voluntariamente lo dejó momentáneamente sin palabras.
"¿De verdad me mostrarías tu [habilidad única]?"
Celestina asintió con expresión seria.
Si te unes a mi facción, sí. Y, por supuesto, que quede entre nosotros. Has oído los rumores, así que debes saber qué... suposiciones se hicieron al respecto. No quiero que nadie más lo sepa. Al menos no todavía.
"...Realmente quieres que me una a tu facción, ¿no?"
Celestina asintió sin dudarlo un instante.
“Por supuesto. Además, si no soy yo, vendrán otros y tratarán de convencerte para que te unas a los suyos.
"Si ella está tan dispuesta a revelar su [habilidad única], todo será mucho más fácil".
Azriel la observó unos segundos más, con expresión indescifrable. Luego, con un suave suspiro, una leve sonrisa se dibujó en su rostro.
“Muy bien. Trato hecho. Me uniré a tu facción.
Ante sus palabras, el alivio inundó el rostro de Celestina. Soltó un suspiro que no se había dado cuenta de que estaba conteniendo, dejando caer su espada de madera mientras sus hombros finalmente se relajaban.
Frotándose el cuello, Azriel giró la cabeza hacia Iryndra y Amaya, dirigiéndose a ellas con calma.
Disculpen, pero necesitaré la sala de entrenamiento a solas con Celestina para continuar nuestro duelo. Pueden regresar a mi dormitorio. Los veo cuando termine aquí.
Ambos dudaron, con una expresión reticente en sus rostros. Amaya sostuvo la mirada de Azriel y, al ver la seriedad en sus ojos, dejó escapar un suspiro silencioso. Tomando la mano de Iryndra, la guió con suavidad hacia la salida sin decir palabra.
Sin embargo, Iryndra seguía mirando a Celestina y Azriel, con expresión decepcionada por no tener la oportunidad de ver qué sucedería a continuación.
Justo cuando llegaron a la puerta, Amaya se detuvo bruscamente, girando la cabeza para entrecerrar los ojos hacia los dos.
"No destruyas la sala de entrenamiento y... no lleves las cosas demasiado lejos".
Azriel y Celestina inclinaron simultáneamente sus cabezas hacia un lado, sus expresiones reflejaban la confusión del otro mientras miraban a Amaya.
Suspiró nuevamente antes de darse la vuelta, arrastrando a una reticente Iryndra fuera de la habitación con ella.
Al oír la puerta cerrarse con un clic, Azriel se volvió hacia Celestina, quien lo observaba con una expresión seria.
"Ahora solo quedamos nosotros dos. Sin miradas indiscretas. Puedes empezar cuando estés listo."
La sonrisa aguda de Azriel permaneció mientras hablaba, mientras Celestina colocaba un mechón de su cabello plateado detrás de su oreja y asentía levemente.
"Entonces, ¿cómo funciona tu [habilidad única]?"
La curiosidad de Azriel era genuina.
El libro había revelado fragmentos de información, insinuando su habilidad por momentos, pero nunca entró en detalles. Ni siquiera sabía el nombre.
Entonces, inesperadamente, los labios de Celestina se curvaron en una sonrisa malvada que hizo parpadear a Azriel, sorprendido.
"Nunca dije que te explicaría mi [habilidad única]... solo que te la mostraría".
Antes de que pudiera responder, la herida en su mejilla comenzó a brillar tenuemente. En un instante, desapareció y el corte sanó por completo.
"...!"
Los ojos de Azriel se abrieron cuando el aire cambió.
Al mirarse el brazo, vio que se le erizaban los pelos. Sus instintos le gritaban.
Azriel volvió a mirar hacia donde había estado Celestina.
Excepto que ella ya no estaba allí.
El lugar donde ella había estado estaba vacío.
Entonces, las luces de la sala de entrenamiento comenzaron a parpadear, zumbando siniestramente mientras las sombras bailaban en las paredes.
Reaccionando por instinto, Azriel giró hacia su izquierda, levantando su espada de madera en una posición defensiva.
"¿Eh?"
Nada. No había nada allí.
Antes de que pudiera procesarlo por completo, una fuerza aguda y poderosa lo golpeó por detrás y lo lanzó hacia adelante.
"¡Ehh...!"
Rápidamente, Azriel giró su cuerpo, rodando hasta el suelo y creando una pared de hielo para atraparse.
"...."
"...Bueno, eso ciertamente fue sorprendente."
Azriel se rió entre dientes, se puso de pie y se sacudió el polvo antes de mirar hacia adelante.
Las luces continuaron zumbando, parpadeando, pero a pesar del caos, Azriel podía ver claramente lo que le esperaba.
...Su corazón dio un vuelco.
No, fue más que un simple ritmo.
Congelado en el lugar, Azriel dejó caer su espada de madera sin darse cuenta, con la boca abierta mientras miraba a Celestina.
Por un breve momento, el mundo que lo rodeaba pareció congelarse.
Aquellos ojos grises en la oscura sala de entrenamiento se habían transformado, ahora brillaban como diamantes plateados, atravesando la oscuridad.
Su cabello plateado parecía brillar más que nunca, reflejando la luz de la luna que ni siquiera estaba allí.
Su piel blanca se volvió aún más pálida, casi translúcida, como porcelana pulida o nieve intacta, sin sangre, como una muñeca perfectamente elaborada.
Su boca estaba ligeramente abierta, revelando dientes caninos que se habían afilado hasta convertirse en pequeños colmillos puntiagudos.
Era como si se hubiera convertido en otra cosa.
Ella ya no parecía humana.
...Y no lo era.
Lo que estaba frente a Azriel no era ningún humano.
Definitivamente no, con dos pares de orejas triangulares posadas sobre su cabeza, moviéndose con un pelaje plateado que combinaba con su cabello.
Entonces, algo se movió detrás de Celestina.
Tres largas y esponjosas colas plateadas se mecían tras ella, hipnóticas en su movimiento. Parecían increíblemente suaves, como bañadas por la luz de las estrellas.
Azriel exhaló, una respiración temblorosa que no se había dado cuenta que estaba conteniendo.
Un solo pensamiento gritó en su mente:
'¡Una… una chica zorro…!'

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 216
Estás leyendo el capítulo 216 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.