Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 199 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Deberías tener más confianza en ti mismo. Camina con una postura erguida; en serio, te arruinarás la espalda así.
La voz de Azriel tenía un ligero matiz de exasperación cuando Curtis se enderezó de inmediato. El intento del chico por seguir la instrucción fue rígido y torpe, lo que hizo que Azriel suspirara mientras negaba con la cabeza.
Curtis, relaja los hombros. Saca un poco más el pecho.
“¿A-así, Su Alteza?” preguntó Curtis, con movimientos dolorosamente rígidos.
Azriel le dio una palmadita en el hombro con resignación.
"No importa. Simplemente camina como te resulte cómodo."
Curtis se desinfló como un globo, encorvándose de nuevo mientras reanudaba su caminata. Azriel reprimió su decepción y lo observó en silencio.
Desde que comenzaron su búsqueda de las criaturas del vacío, Curtis se había mostrado excesivamente cauteloso a su alrededor. No era sorprendente” Curtis era tímido por naturaleza”, pero Azriel no pudo evitar sentirse incómodo. Para alguien que había levantado la mano con valentía en la clase de historia, este nivel de aprensión era... extraño.
A Azriel no le molestaba que otros desconfiaran de él, siempre y cuando no lo demostraran en su presencia. Pero si iban a trabajar en equipo, Curtis necesitaba sentirse al menos un poco más tranquilo.
"Su Alteza, es usted mucho más amable de lo que esperaba..." murmuró Curtis en voz baja.
"¿Hm?" Azriel levantó una ceja y lo miró con leve sorpresa.
'¿Me ven como una especie de príncipe villano?'
La idea era grosera, por no decir divertida.
Al notar la confusión de Azriel, Curtis se apresuró a explicar.
“Quiero decir, pensé que no querías involucrarte con... gente normal como nosotros. Tal vez simplemente no somos dignos de tu atención.
Azriel parpadeó y las palabras de Curtis profundizaron su confusión.
¿Qué quieres decir con "gente normal"? No soy un extraterrestre de otro mundo, ¿sabes?
Bueno, técnicamente, quizá lo era. Pero todos eran humanos, ¿no?
Curtis dudó y luego balbuceó.
“Bueno, con todos los rumores sobre ti, sobre todo los buenos, a veces parece que no eres como nosotros. Pero ¿quizás estoy exagerando...?
Azriel se rió entre dientes ante la respuesta.
Tú y todos los demás lo son. La mayoría de esos rumores son exagerados. Incluso los verdaderos dan la impresión de que lo logré todo solo. Por ejemplo, detener los planes de Neo Génesis solo fue posible gracias a la ayuda de otros. Sin ellos, probablemente ya estaría muerto.
Los ojos de Curtis se iluminaron con admiración.
“¡Eso es aún más asombroso, Su Alteza! Saber que podrías haber muerto en cualquier momento, pero aun así ponerte frente a las espadas de todos, ¡eres tan amable y valiente!
Azriel se quedó paralizado, sorprendido por el repentino entusiasmo.
'Espera... Este niño no me tiene miedo, ¿verdad?'
La comprensión lo golpeó. Curtis no era cauteloso ni distante por miedo; lo idolatraba.
'Esos ojos... Parece un fan mirando a su celebridad favorita.'
La incomodidad de Azriel no hizo más que aumentar. ¿Cómo se suponía que debía tratar a alguien que lo miraba así? Apartando la mirada, se giró hacia Celestina, quien se había acercado a él con una sonrisa pícara.
"Te has ganado un pequeño admirador", bromeó, disimulando una risita tras la mano. "Es adorable cómo te mira".
Azriel gimió y se acercó más a ella, susurrando: “Ayúdame. ¿Cómo se supone que voy a manejar esto? Es... incómodo”.
Sus labios se curvaron con diversión.
Será mejor que te acostumbres, Azriel. Ahora tienes un club de fans. Chicos y chicas hacen fila afuera de la academia solo para verte.
Parpadeó, estupefacto.
"¿Un club de fans?"
Ella asintió.
Es cierto. Aunque probablemente no los hayas visto porque llegaste tan temprano hoy. Créeme, están ahí.
Azriel se rascó la nuca y murmuró: "Parece que el público finalmente está empezando a reconocerme como un verdadero príncipe".
Celestina se rió entre dientes.
"No te olvides de mí cuando te vuelvas demasiado famoso, Príncipe Azriel Carmesí".
Poniendo los ojos en blanco, replicó: "Qué gracioso eres, Princesa Celestina Frost".
El bosque permaneció inquietantemente silencioso mientras caminaban; ni criaturas del vacío ni otros equipos se cruzaron en su camino. Curtis había desviado su atención hacia Lyra e Isolde, que caminaban delante. Azriel se permitió un pequeño suspiro de alivio.
"Probablemente ahora también recibirás más ofertas de compromiso", comentó Celestina con indiferencia. "Quién sabe, quizá alguna de esas chicas te llame la atención. ¿O sigues pensando en mí?"
Azriel la miró, ligeramente sorprendido. Su tono era sincero: simplemente sentía curiosidad.
“Bueno... dije que estaba tratando de conquistarla.
Él se detuvo, instándola a hacer lo mismo. Los demás retrocedieron, confundidos por la repentina detención.
Azriel dudó antes de hablar, su expresión era conflictiva.
No debí haber dicho esas cosas. Sobre todo porque ni siquiera siento lo mismo por ti. Estuvo mal jugar con tus sentimientos por razones egoístas. Lo siento.
La expresión de Celestina se congeló de sorpresa mientras miraba a Azriel con los ojos abiertos. Tras un instante, su rostro se relajó, pero alzó la vista hacia él con la ansiedad reflejada en sus ojos.
"Seguimos siendo amigos, ¿verdad? ¿O solo era parte de tu plan para conquistarme?"
Azriel sacudió la cabeza rápidamente, agitando las manos en señal de negación.
“No, de verdad quería ser tu amigo. No había ningún motivo oculto detrás de eso.
Su expresión se suavizó en una cálida sonrisa.
"Entonces te perdono... si me ayudas a comprar bocadillos para Iryndra esta noche."
Azriel parpadeó y luego dejó escapar una risa irónica.
"Si eso es lo que hace falta."
"...."
“Siento que estamos escuchando algo que no deberíamos” susurró Lyra.
"Pensar que hubo drama entre la Princesa de Hielo y el Príncipe Carmesí", agregó Isolde, sonriendo.
"Como era de esperar de Su Alteza", intervino Curtis, ilusionado. "¡Ni siquiera la Princesa de Hielo pudo resistirse a sus encantos...!"
A pesar de su conversación susurrada, Azriel y Celestina escucharon claramente cada palabra.
Una idea traviesa apareció en la mente de Azriel, y una sonrisa maliciosa tiró de sus labios.
Celestina captó la mirada y sintió pavor al instante. Ya sabía que esto no acabaría bien. Sus sospechas se confirmaron cuando Azriel abrió la boca.
"Hablando de drama, ¿sabías que en el último banquete de Navidad le dije a Celest: ¡Mmfpf!"
"¡Ya basta!"
Celestina se puso de puntillas al instante, tapándole la boca con las manos. Su mirada era feroz, pero no pudo disimular el rubor que le subía por el cuello. Las puntas de sus orejas ardían de un rojo intenso.
La sonrisa de Azriel ya estaba oculta, pero el brillo travieso en sus ojos lo delataba. Ni siquiera intentó fingir inocencia.
Tras unos segundos de fulminarlo con la mirada, Celestina dudó. Entrecerró los ojos, observándolo atentamente mientras él levantaba ambas manos en señal de rendición.
"Está bien", murmuró ella con cautela, dando un paso atrás y dejándolo ir.
En el momento en que lo hizo, su sonrisa regresó con toda su fuerza.
"...Para alguien que me pidió perdón hace unos minutos, realmente tienes un talento para hacerme arrepentir de haber sido tan indulgente."
Azriel podía ver que, a diferencia de él, Celestina no se tomaba demasiado en serio sus intentos de enamorarla. Sin embargo, eso no significaba que Azriel se sintiera cómodo con ello. No quería jugar con los sentimientos de alguien sin una razón genuina.
Aunque Celestina no se lo tomó a pecho, la sinceridad de Azriel la hizo aceptar su disculpa. Pero ahora...
¡Qué príncipe más odioso!
“Lo siento, lo siento. Fue la última vez, te lo prometo. No volveré a mencionar tu historia oscura.
El rostro de Celestina se ensombreció, sobre todo con las intensas miradas de Curtis, Isolde y Lyra fijadas en ella. Sentían curiosidad, demasiada curiosidad. ¿Quién sabía qué rumores podrían empezar a correr?
Pero antes de que Celestina pudiera hablar, entrecerró los ojos y se giró rápidamente.
Los demás se pusieron alerta al instante y sus rostros se pusieron serios.
La mirada de Azriel también se agudizó, aunque sus labios se curvaron en algo más intrigado que alarmado.
El suelo empezó a temblar, con leves vibraciones arrastrándose bajo sus pies. Los árboles a su alrededor se mecían violentamente, sus hojas rojas y amarillas cayendo al suelo como brasas moribundas.
Azriel no tuvo que esperar mucho antes de que algo surgiera en su visión.
No, no sólo su visión: todos los cadetes de su equipo los vieron.
Dos siluetas aparecieron ante los ojos de Azriel. Una estaba frente a Celestina. Y otra, frente a Curtis, Isolda y Lyra.
La primera criatura del vacío que se enfrentó a Azriel flotaba en el aire, con sus enormes alas elevándose por encima de las copas de los árboles. Lo observaba con una quietud inquietante. Lo peor era la gracia antinatural de su vuelo: cada aleteo de sus alas de murciélago era tan suave que apenas emitía sonido. Su cráneo alargado terminaba en mandíbulas dentadas, como picos, llenas de dientes finos como agujas. Sus ojos hundidos y vidriosos se clavaron en Azriel, como si lo atravesaran.
La criatura era al menos el doble de su tamaño.
“Un halcón caminante nocturno”, pensó Azriel.
Me recuerda a ese dinosaurio... ¿cómo se llamaba? Petrol... Ptrelo... ah, no. Un pterosaurio.
Matarlo le reportaría solo 5 puntos.
Azriel bajó la mirada y observó a la segunda criatura del vacío. Avanzaba hacia él a cuatro patas, con movimientos inquietantemente silenciosos a pesar de los temblores.
Su corpulenta figura ondulaba con músculos fibrosos, con parches de pelaje oscuro enmarañados y escurridizos. Sus largos brazos terminaban en garras afiladas, cada una capaz de destrozar la piedra. Sus ojos amarillos brillaban tenuemente, llenos de una inteligencia primitiva e inquietante. Su rostro se contorsionó en una mueca de desprecio, una expresión de desdén inquietantemente humana.
'¿No es simplemente una especie de gorila?'
Un escalador de ébano.
Un gorila extremadamente feo.
Azriel se burló de ello.
"…!"
La criatura se quedó paralizada a medio paso. Sus labios se curvaron hacia abajo en una mueca de enojo mientras lo miraba fijamente.
'Je. Sí, que te jodan a ti también.'
Matar esa cosa solo le daría a Azriel y su equipo los 20 puntos que necesitaban para pasar esta prueba.
Dirigió su atención a Celestina. Ella observaba el origen de los temblores: una criatura del vacío que se alzaba sobre todo lo que la rodeaba, excepto el Halcón Caminante Nocturno.
Su forma irregular y monstruosa parecía imitar la forma humana. Un único ojo descomunal brillaba desde su cabeza deforme, irradiando pura rabia. Cristales brotaban de su carne, algunos con un brillo tenue, otros afilados como cuchillas. Su paso torpe dejaba profundas grietas en el suelo a cada paso.
Un gigante fragmentado.
Quince puntos por éste.
Finalmente, Azriel miró a Curtis, Isolda y Lyra. Estaban pálidos mientras contemplaban lo que se cernía ante ellos.
Su elegante caparazón negro absorbía la poca luz solar que se filtraba entre los árboles. Sus largas y afiladas pinzas chasqueaban rítmicamente, y su cola segmentada se arqueaba hacia arriba, terminando en un aguijón cristalino que brillaba amenazantemente.
Un escorpión del vacío.
Pero no sólo uno.
Junto a él había otro Escorpión del Vacío, idéntico en forma e igual de amenazante.
Matar a ambos le daría al equipo 10 puntos en total.
El trío retrocedió con pasos vacilantes, con el rostro tenso por el miedo. Celestina imitó sus movimientos, retrocediendo con cautela.
Azriel, sin embargo, permaneció clavado en el lugar.
“Ah, ya veo. Los Escorpiones del Vacío son bestias de Grado 2. El Halcón Caminante Nocturno también es una bestia de Grado 2, mientras que el Gigante Esquirlado es una bestia de Grado 1. Pero…
Su mirada se agudizó aún más, fijándose en el Trepador de Ébano. Se había detenido, pero ahora giró la cabeza hacia el Halcón Caminante Nocturno. El ave batió sus alas y descendió con gracia antes de aterrizar junto a la criatura con aspecto de gorila.
'¿Qué carajo…?'
Los ojos de Azriel se abrieron de par en par al comprender la verdad. Su atención se centró en el núcleo de maná del Ebonclimber.
No era un núcleo de maná cualquiera.
Era un núcleo de maná de nivel 3.
...Era un demonio de grado 3.

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 199
Estás leyendo el capítulo 199 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.