Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 185 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Sin duda, Azriel había aprendido muchas cosas como Sujeto 666, cosas de las que ni siquiera había sido consciente hasta ahora.
Una de las lecciones más importantes que le inculcaron durante ese tiempo fue el combate.
Sus habilidades, afinidades y su enfoque general del combate habían sufrido una transformación drástica. Antes de recuperar esos recuerdos, Azriel se había basado únicamente en lo aprendido como Príncipe Azriel, junto con su instinto puro. Y, sin embargo, por mucho que lo intentara, siempre había una persistente sensación de incompetencia, un vacío que no lograba identificar.
Era como si le faltara una parte, y su mente evitaba activamente el entrenamiento hasta que se volvió inevitable. Lo sentía como una idea de último momento, algo lejos de ser una prioridad.
Ahora Azriel finalmente entendió por qué.
Con sus recuerdos del Sujeto 666 restaurados, sintió como si su cuerpo y su mente finalmente se hubieran sincronizado.
Fue como si su alma se hubiera sanado por completo.
Si volviera a enfrentarse a Caleus en el banquete de Navidad, no le cabía ninguna duda sobre el resultado. Ganaría, otra vez. Solo que esta vez, ni siquiera sería una pelea. En aquel entonces, Caleus se había apresurado a terminar el duelo, conteniéndose claramente. Ahora, Azriel confiaba en poder desmantelarlo sin darle la menor oportunidad de contenerse.
¿Y si volviera a luchar contra el Instructor Benson? Esta vez, Azriel veía docenas de caminos hacia la victoria, donde antes la batalla parecía desesperada.
Claro, eso no significaba que Azriel no necesitara entrenar. Sabía mejor que nadie que siempre había más que aprender, siempre había espacio para crecer. La fuerza era una búsqueda incesante, una escalada interminable hacia una cima que nadie podía alcanzar por completo.
Su esgrima podía afinarse aún más, sus afinidades podían profundizarse y su toma de decisiones en batalla podía volverse más precisa. La mejora era infinita. Nunca era suficiente cuando se trataba de la búsqueda del poder.
Pero por encima de todo, el mayor regalo que Azriel había obtenido de su tiempo como Sujeto 666 era su dominio sobre el aura y el conocimiento prohibido de cómo formar un contrato de maná.
Aprender a formar un contrato de maná no era algo que se pudiera hacer por capricho. Requería un nivel de paciencia, disciplina y control sin igual. Incluso el más mínimo error podía tener consecuencias catastróficas.
En cuanto al control de su aura, Azriel siempre había estado más familiarizado con el maná que la persona promedio. Sin embargo, incluso con su avanzada sensibilidad, la idea de formar un contrato de maná era impensable. Los riesgos eran demasiado grandes, las consecuencias demasiado impredecibles.
Al menos, con su nuevo control sobre el aura, Azriel había llegado a comprender la profunda diferencia entre fuerza y poder.
El Dr. Arturo, por ejemplo, era la personificación de la fuerza. La fuerza podía derribar muros, derribar torres o aplastar ejércitos. ¿Pero el poder? El poder era algo mucho más elusivo, inconmensurable: una fuerza que solo un gran rey, como Ragnar Frost, podía poseer.
Ragnar no solo era fuerte. Era imponente. Se alzaba sobre los demás, su presencia era imponente como una montaña de acero. Su mirada, fría e inflexible, era como un rayo congelado, tan gélida como una tormenta invernal.
Y, sin embargo, hubo otra bendición que Azriel había recibido: una que llegó después de despertar del coma.
[El crisol del alma].
Aún no había probado su efecto activo, [Sanación Empática], así que no podía comprender su absurdo poder. Pero su efecto pasivo, [Corazón de Ceniza], ya estaba demostrando ser extraordinario.
Era como usar dos habilidades en una, y la pasiva por sí sola era ridícula. Siempre que Azriel se encontraba bajo presión, sin importar cuán intensa fuera, su mente se agudizaba. Se calmaba, sus pensamientos cristalizaban con claridad.
Tal como lo indica su descripción:
"Cuanto más intensa es la situación, más claros se vuelven sus pensamientos".
Estar de pie ante el peso del aura de Ragnar era sofocante.
Aún así, Azriel resistió.
Joaquín y Aeliana permanecieron imperturbables, pues el aura opresiva no les molestaba en absoluto. Salomón, siempre el payaso, simplemente sonrió, sentándose cerca de Ragnar sin siquiera inmutarse.
Pero Nol y Jasmine tampoco habían disimulado su incomodidad. La inquietud de Jasmine era sutil, un destello en su expresión. Nol, sin embargo, no hizo ningún esfuerzo por ocultar su irritación; sus ojos carmesí clavaban una daga en Ragnar.
Incluso Iryndra había mirado a Ragnar con el ceño visible y su incomodidad era evidente.
Y, sin embargo, fue Azriel quien interrumpió la tensión sofocante. El que estaba destinado a derrumbarse bajo el peso del aura de Ragnar fue el que permaneció completamente imperturbable.
Sonriendo, Azriel acarició la cabeza de Iryndra como si nada hubiera pasado.
Tío Ragnar, me duele que te expreses así para obtener respuestas. Creía que teníamos una relación más… de confianza.
Ragnar entrecerró los ojos ante la compostura de Azriel. Joaquín y Aeliana, que no se movieron ni hablaron, intercambiaron sonrisas de satisfacción.
Por un momento, Ragnar mantuvo su mirada fija en Azriel antes de suspirar y retirar su aura, aliviando la atmósfera opresiva que había dejado a los más jóvenes sintiéndose como si estuvieran sentados sobre agujas.
"Guau", dijo Salomón arrastrando las palabras.
"Te has vuelto viejo y débil, ¿eh? Un niño ya ni se inmuta ante ti."
Ragnar ignoró el comentario sardónico de Solomon, con la mirada fija en Azriel. Lentamente, una leve sonrisa curvó sus labios.
"Me habría decepcionado si el hijo de mi rival se acobardara ante algo tan trivial como eso".
No era un elogio vano. Si Ragnar hubiera querido, podría haber obligado a Azriel a besar el suelo con solo su presencia. Pero tal acción lo pondría cara a cara con Aeliana y Joaquín, algo que no quería provocar.
La única razón por la que pudo llegar tan lejos fue porque confiaban en él. Su vínculo era más profundo que simples títulos u obligaciones. Sabían que Ragnar jamás dañaría a Azriel.
"Muy bien", dijo Ragnar.
"Como invitado, te pido, Azriel... cuéntame todo lo que sabes sobre Neo Génesis".
La sonrisa de Azriel no flaqueó. Sostuvo la mirada de Ragnar sin pestañear, con la compostura intacta.
"Todo lo que sé, eh..."
Se tomó un momento, como si estuviera reflexionando sobre cómo empezar, antes de volver a hablar.
Neo Génesis no fue más que un rumor en el submundo: una organización secreta cuya existencia muchos dudaban. Sin embargo, recientemente se ha convertido en mucho más. Su influencia se ha consolidado en África y la Antártida, y ahora buscan extender su influencia a Asia, América del Norte y del Sur, y Australia. Su jerarquía es la siguiente: los Iniciados están en la base, seguidos de los Acólitos, los Engendros del Vacío, los Ejecutores, los Comandantes del Vacío y, finalmente, los Grandes Ejecutores. En la cima se encuentran los siete líderes, conocidos como los Heptarcas. Pero incluso por encima de ellos, hay una figura: el Arconte Supremo. Es el verdadero fundador de Neo Génesis. Muy pocos saben de su existencia, excepto los Heptarcas. Desafortunadamente, no sé mucho sobre él. Pero, tío Ragnar, puede que hoy tengas suerte.
Sonrió fríamente mientras su mirada se dirigía hacia Iryndra, ignorando las expresiones estupefactas de todos los demás presentes.
"Recientemente adopté a un ex Heptarca."
"...."
"Ahora que lo pienso", reflexionó Azriel, "secuestré a uno y maté a otro. Eso deja cinco cabezas restantes, ¿no? Iryndra, ¿sabes algo sobre el Arconte Supremo?"
Iryndra parpadeó, sorprendida. Su voz sonó temblorosa mientras tartamudeaba:
“Eh... no. Solo he oído su voz. Nunca lo he conocido en persona. No... no puedo decir mucho sobre él. Ni siquiera como heptarca. No me permitían saber dónde estaba. Sinceramente, no creo que nadie lo sepa. Lo... lo siento.”
Azriel le acarició suavemente la cabeza, ofreciéndole una cálida sonrisa.
No tienes que disculparte. Gracias por compartir lo que sabes.
Luego se volvió hacia Ragnar.
“¿Eso responde a tu pregunta, tío Ragnar?”
Ragnar no respondió.
Nadie lo hizo.
Un silencio denso llenó la sala mientras todas las miradas se volvían hacia Azriel, con expresiones atónitas. Todas excepto Nol, cuyo rostro irradiaba orgullo, como si dijera: “¿Lo ves? ¡Ese es mi amo!”.
Ragnar y Aeliana intercambiaron una mirada de asombro, y sus ojos se posaron en Iryndra. Solomon, sin embargo, parecía más intrigado que sorprendido, con una sonrisa burlona en sus labios.
Después de un momento, la mirada de Ragnar volvió a Azriel.
"Los Skinwalkers. ¿Qué conexión tienen con Neo Génesis?"
La sonrisa se desvaneció del rostro de Azriel. Iryndra se quedó paralizada, con una expresión que mezclaba confusión e incredulidad.
Azriel, sin embargo, sabía exactamente a qué se refería Ragnar. Nol ya le había contado todo sobre el incidente en la azotea del CASC.
"No tengo ni idea, tío", dijo Azriel después de una pausa.
“Lo siento, de verdad. Pero esa respuesta está, sin duda, ligada al Arconte Supremo o a los Heptarcas restantes.”
El rostro de Ragnar se ensombreció. La atmósfera en la habitación se volvió pesada.
Fue Salomón quien rompió el clima.
"Incluso como ex Heptarca, es prácticamente inútil", dijo, observando a Iryndra con una mirada penetrante. La joven se retorcía incómoda en los brazos de Azriel bajo su escrutinio.
Quiero decir, no tiene ni idea de su propia organización. Honestamente, ¿por qué esta niña era Heptarca en primer lugar?
La mirada de Salomón se dirigió a Azriel y su sonrisa se amplió como si lo desafiara a responder.
Azriel no dudó. Miró a Solomon directamente a los ojos y habló antes de que el hombre pudiera presionarlo más.
"Puedes llevar esa pregunta directamente al Arconte Supremo".
"Je", se rió Salomón, inclinando la cabeza.
"¿De verdad? Pensé que luchar contra un Heptarca sería divertido, pero ahora... me muero por conocer a este Arconte Supremo."
Azriel sonrió, mostrando los dientes.
"Ya les hemos dado un puñetazo. La mejor manera de contenerlos es lanzarles otro."
Una chispa de alegría iluminó el rostro de Salomón.
“Ah, me gusta mucho esta faceta tuya, Azriel. Pero... ya es demasiado tarde. El Arconte Supremo ha lanzado el siguiente golpe.”
La sala quedó en silencio mientras todas las miradas se posaban en Solomon. Azriel frunció el ceño, con la confusión reflejada en su rostro, hasta que las siguientes palabras de Solomon resonaron como un trueno.
El Arconte Supremo se reveló al inframundo hace unos días, junto con Neo Génesis. Y te declaró la guerra personalmente, Azriel. Puso precio a tu cabeza.
Los ojos de Azriel se abrieron de par en par, reflejando las reacciones atónitas de todos los demás en la habitación.
“El precio es” continuó Salomón con una voz llena de maliciosa diversión” cualquier cosa que uno pida.”

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 185
Estás leyendo el capítulo 185 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.