Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 175 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Por un momento, la mente de Azriel se quedó en blanco.
Sin pensamientos. Sin sonido.
Nada.
Y luego…
"¡Bastardo!"
Azriel se abalanzó sobre su yo futuro, derribándolo a la nieve. El frío gélido los envolvió mientras Azriel lo inmovilizaba.
Miró fijamente al hombre que sonreía como un loco, con esa sonrisa torcida aún burlándose de él. El puño de Azriel se cerró con fuerza al levantarlo, listo para atacar.
Pero entonces… se quedó congelado.
"¡Agh...!"
Su puño se detuvo, temblando, a pocos centímetros de la cara del bastardo.
"¿Eh?"
Su yo futuro parpadeó, genuinamente confundido, mientras Azriel apretaba los dientes. La nieve se aferraba a sus cuerpos, pero el puño de Azriel se mantuvo en el aire, temblando con furia contenida.
Entonces, con un gruñido frustrado, Azriel golpeó con el puño la nieve a su lado.
"¡Maldita sea!" gritó.
Un grito gutural de frustración escapó de la garganta de Azriel. Como para calmar su angustia, los primeros y delicados copos de nieve comenzaron a caer del cielo.
"Esto es lo que has estado intentando todo este tiempo, ¿no? ¡Para volverme loco!"
La mirada de Azriel ardía de furia mientras elevaba la voz.
¡No te importa que yo sobreviva, ni que nadie más! Solo querías crearme. Alguien que odia todo. ¡Alguien que quema el mundo entero y a todos los que lo habitan!
La sonrisa de su yo futuro se desvaneció. El aire entre ellos se volvió gélido, más frío que la nieve debajo de ellos.
"¿Cómo lo descubriste?" preguntó.
Una expresión vacía se instaló en el rostro de su yo futuro mientras miraba a Azriel, sus ojos solo delataban confusión... frustración... molestia.
¿Qué lo había delatado? No lo entendía. Se suponía que todo sería perfecto.
Azriel apretó los puños con tanta fuerza que la sangre manó de sus palmas, manchando la nieve blanca y pura. Lentamente, levantó la cabeza y se encontró con los ojos apagados y sin vida de su yo futuro.
Y al ver esos ojos tan apagados... Azriel por fin lo supo. Por fin lo entendió.
"Es como dijiste desde el principio", dijo Azriel, con la voz igualmente fría.
"Yo soy tú."
"...!"
Los ojos de su yo futuro se abrieron de par en par.
"No importa cuánto cambies mi pasado", continuó Azriel.
"Sigo siendo tú. Eso no cambia. Y no importa."
Azriel se inclinó más cerca.
"Nunca me permitiré ser como tú. Alguien que destruye a todos y todo... solo porque estoy enojado."
"Qué…?"
El yo futuro de Azriel lo miró frunciendo el ceño y su expresión se oscureció ante las palabras.
¿Por qué no? ¿Por qué no, después de ver cómo te han tratado los mundos? ¿Cuánto sufriste en Neo Génesis o cuánto sufriste como Leo Karumi? Sigues sufriendo, y sufriendo, ¡es casi como si ese fuera tu destino! ¡Nuestro destino!” Su voz se alzó, temblando de ira.
"¿Por qué no dejar que los demás sufran para variar? ¿Por qué siempre tienes que ser tú el que se preocupa?"
Por primera vez, Azriel vio algo diferente en el rostro del hombre: frustración genuina.
Su yo futuro lo fulminó con la mirada.
"¿De verdad crees que llevarás una vida pacífica?" espetó.
Estamos destinados a estar solos. Nuestro destino es sufrir y estar solos. ¿Por qué no te ahorras todo eso?
Azriel lo miró fijamente, en silencio.
Esos ojos carmesí... eran tan parecidos a los suyos, pero a la vez tan diferentes. En lugar de ser opacos como los de su yo futuro, eran claros.
Tan, tan claro.
Azriel se levantó y se hizo a un lado. Se sacudió la nieve de la ropa.
Fuiste tú quien interfirió en el sistema, ¿verdad? Bueno, ya ni siquiera sé si lo que dices es cierto, pero debe serlo. Gracias por quitarme todas mis recompensas.
Gruñó levemente y retrocedió unos pasos. Su yo futuro se puso de pie con dificultad, mirándolo con fastidio.
"¿Qué pasa con esa mirada?" se burló su yo futuro.
¿Por fin he conseguido volverte loco? ¿Por qué, si no, te verías así después de que te dijera que torturé a nuestra familia hasta la muerte? ¿Después de descubrir que tu vida fue casi una mentira?
Azriel no respondió. En cambio, se apoyó en una roca nevada, mirando el sol blanco, y exhaló un suave suspiro.
Al menos ahora sé la verdad. La verdad a tantas preguntas. Claro, todavía hay muchas para las que no tengo respuesta, pero... al menos estoy consciente.
Su yo futuro entrecerró los ojos y dio un paso al frente, como si fuera a replicar. Pero antes de poder hablar, flaqueó. Le fallaron las rodillas y se desplomó, tosiendo violentamente.
"Ah, joder…"
Azriel parpadeó mientras observaba cómo se desarrollaba la escena.
"Parece que estás llegando a tu límite".
"Joder... lo prolongé tanto como pude..." dijo con voz áspera su yo futuro, mientras la sangre goteaba de sus labios mientras se agarraba el pecho.
"Pero finalmente ha llegado el momento..."
Volvió a toser, con un sonido húmedo y áspero, antes de rodar boca arriba. Su cabeza golpeó la roca con un golpe sordo y dejó escapar un suspiro tembloroso.
Me dijiste que no me derrumbara. No lo hice. Me dijiste que viviera. Lo hice. Pero lo siento, no me volveré loco. No odiaré como tú, como todos los que nos precedieron.
Los ojos de su yo futuro se dirigieron hacia él, llenos de una mirada de odio mientras Azriel continuaba.
Me hiciste darme cuenta de muchas cosas, cosas que no habría entendido si no te hubiera conocido. Así que... gracias, Azriel.
La mirada odiosa del hombre se profundizó al escuchar su nombre.
"Toda esa planificación", gruñó su yo futuro con voz ronca. "Todo... en vano. No importa. Al final, morirás. O sufrirás. Y cuando lo hagas... activarás [Rehacer]. Y cuando eso suceda, finalmente te darás cuenta..."
Pero Azriel negó con la cabeza, interrumpiéndolo.
No lo haré. Te lo prometo, no me convertiré en alguien como tú. No me dejaré llevar por la locura como tú. Me creaste para que actuara de forma diferente, para que pensara de forma diferente, ¿no? Entonces eso es lo que pasará. Me aseguraré de ello.
Él se acercó más.
"No seguiré el mismo camino que todos ustedes siguieron."
Su yo futuro gruñó algo ininteligible, tosiendo con más fuerza. La sangre le cubría las manos temblorosas, y una risa oscura y sin humor escapó de sus labios.
"Ah", susurró.
"Parece... que finalmente... he llegado al final de mi camino."
Cerró los ojos y la nieve teñida de color carmesí que lo rodeaba comenzó a congelarse.
El viento empezó a aullar.
Se estaba formando una ventisca.
La nieve se hacía más intensa con cada momento que pasaba, cubriéndolo todo de blanco.
Ambos permanecieron allí, lentamente absorbidos por la tormenta. Ninguno se movió. A ninguno le importó.
Azriel miró al hombre que tenía delante.
Su respiración se volvió superficial, cada vez más trabajosa. Ya estaba muerto. Y, sin embargo... parecía que esta vez, de verdad, se moría.
"Quiero odiarte", comenzó Azriel.
"Resentirte. Matarte. Pero no tiene sentido. Si lo hiciera, solo estaría haciendo lo que todos ustedes querían."
Sus ojos carmesí se entrecerraron y las palabras salieron como una confesión.
La diferencia entre nosotros dos es que cuando perdí a mi familia la primera vez, no pude cambiar nada. Tú no. Dejaste que tus poderes te controlaran. Y por eso... tú” no, nosotros” creamos un circo. Un circo de mentiras.
Una risa hueca escapó de sus labios, pero no había humor en ella.
Fue una broma cruel, una en la que el único que realmente sufrió fue él mismo.
Ay, cómo les mintieron a todos. Pero a quien más le mintió Azriel... fue a sí mismo.
No sabía si su yo futuro aún podría oírlo.
Quizás podría.
Goteo… goteo…
Las lágrimas resbalaron por el rostro de Azriel. El viento gélido las congeló casi al instante, pero seguían cayendo.
La ventisca se hizo más feroz y su aullido lo ahogaba todo.
El sol, pálido y distante, desapareció tras la tormenta.
Ahora eran sólo ellos dos.
Y aún así… Azriel no sintió frío.
"Lamento que hayas tenido que pasar por todo eso..."
Una lágrima escapó del ojo de su yo futuro, igual que la de Azriel. Se deslizó por su mejilla helada antes de desaparecer en la nieve.
Azriel se dio la vuelta.
La tormenta rugió, los vientos helados azotaron a su alrededor, cubriendo el cuerpo de su futuro yo hasta que no fue más que una tenue silueta en el blanco infinito.
Azriel avanzó, sus pasos firmes, su voz un susurro perdido en la tormenta.
"Esta vez llegaré al final... sin morir. Por todos nosotros."
Y la ventisca seguía aullando, con su aliento gélido, engullendo el mundo en su infinito pliegue. Convirtiéndolo todo en un mar blanco, como si fuera a acabar con el día y la noche.
[Fin del volumen uno: Circo de mentiras.]
* * *

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 175
Estás leyendo el capítulo 175 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.