Leer Brujo del Mundo de los Magos (Novela) Capítulo 944 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ritual
¡Preparad un barco y hombres! ¡Salgo de inmediato! Como ya había confirmado la ubicación, Leylin obviamente iría a una misión de rescate de inmediato. Robin Hood y Ronald escucharon con respeto. Poco después, lo tenían todo preparado...
Un día después, Isabel acababa de enfrentar la mayor crisis de su vida en la selva tropical.
“¿Qué... qué diablos es esto?” Un aura dracónica poderosa se extendió y algunos monstruos negros quedaron reducidos a cenizas.
Estos monstruos negros estaban rodeados por una densa niebla de color rojo oscuro. Tenían formas extrañas, como si estuvieran hechos de tierra.
*Susurro... Susurro...* Incluso aunque las llamas lo hubieran quemado, el gas rojo oscuro se reunió una vez más para generar más monstruos.
¡Maldita sea! ¿No pueden morir?” Karen usó su daga y atravesó a un monstruo con tres cabezas humanas: una de un anciano, otra de un hombre de mediana edad y otra de un joven. Sin embargo, las heridas se recuperaron rápidamente e incluso se tragaron la daga. Presintiendo el inmenso peligro, Karen solo pudo abandonar su arma y marcharse.
¡Solo los poderosos hechizos de ataque o la explosión de qi de un profesional de alto rango pueden herirlos de verdad! Isabel estaba ahora en su forma de medio dragón. Esas criaturas de niebla evadieron rápidamente un poderoso Aliento de Dragón, lo que finalmente les dio a ambos una vía de escape.
¡Nunca pensé que hubiera cosas tan extrañas en el bosque! Isabel contempló la luna en el horizonte. La luz de la luna, que debería ser brillante, ahora estaba teñida de un rojo violáceo y parecía incomparablemente maligna.
Al principio, todo iba sobre ruedas. Tras retirarse de la selva, los ataques y búsquedas de los nativos habían disminuido, e incluso estaba considerando rutas de escape. Pero la noche les deparaba una gran sorpresa.
¡Es como si todo el bosque se hubiera convertido en una región fantasma! Isabel parecía alerta. El peligro allí superaba con creces sus expectativas.
“Jeje... ¡juega conmigo! El bosque pareció cambiar bajo la luz violácea de la luna, y una niebla roja oscura llenó la zona. Un gran baniano se retorció bruscamente, y numerosas enredaderas se transformaron en brazos flexibles que aferraron a Isabel. La cara de un bebé apareció en el tronco.
¿Incluso mi aura de dragón es inútil? ¿Qué demonios es esto? La Espada del Dragón Rojo carmesí explotó con un qi ardiente. Las llamas cónicas del Aliento de Dragón se lanzaron sin cesar, provocando que las manos gigantes que formaban redes se encendieran y cayeran. Esto finalmente le permitió a Isabel despejar una zona para entrar.
“Jeje... ¡No duele nada! El gran baniano se había desprendido de la tierra; sus numerosas raíces se habían convertido en innumerables zarcillos. Una niebla roja y oscura persistía, y las enredaderas que habían sido cortadas y quemadas volvieron a crecer.
“No podré aguantar a este ritmo...” Mirando hacia el otro lado, donde sus subordinados estaban gravemente heridos, Isabel no pudo evitar forzar una sonrisa.
......
Muchos nativos se reunieron fuera de la selva, con aspecto solemne. En el centro había un altar imponente.
Alrededor del altar se alzaban runas retorcidas y malignas, de color rojo oscuro. Estaba cubierto de plasma sanguíneo, y las gotas de sangre que resbalaban por las grietas de la piedra le daban un aspecto sumamente aterrador.
Muchos nativos ahora vestían plumas y pieles de lujo. No dejaban de cantar y rezar al altar. En el altar se encontraba el rostro de una joven nativa que parecía pura y santa. Sin embargo, sus ojos habían perdido toda señal de vida y tenía una gran herida en la muñeca.
Evidentemente, aquí se estaba realizando un sacrificio extremadamente maligno, y el objetivo no era ningún dios, diablo o demonio conocido.
El jefe parecía un inútil al imponerle ropa al Enviado Especial Agikikro. Lo miró de reojo y de repente preguntó: “Nunca pensé que el enemigo entraría en este bosque; eso nos ayuda mucho. Me pregunto si esto nos impedirá recibir nuestras ofrendas”.
“¡No se preocupen! Nuestros antepasados han realizado el sacrificio en numerosas ocasiones. No habrá errores... El jefe nativo podía hacer lo que quisiera en su tribu, pero no se atrevió a mostrar ningún signo de negligencia hacia el enviado del imperio. Incluso le brotaron gotas de sudor en la frente.
Incluso he invitado al gran sacerdote de nuestra tribu para asegurar el éxito. Con un grupo de poderosos seguidores de otra religión como sacrificios, los resultados serán mucho mejores que antes. ¡El número de ofrendas podría incluso ser varias veces mayor de lo habitual!
El jefe nativo tenía una sonrisa halagadora en sus ojos: "¡Cuando llegue el momento, podré regalarte algunos extra!"
“¡Muchas gracias entonces!” Al pensar en los efectos milagrosos del producto, Agigikro sonrió de inmediato.
Mientras tanto, sin embargo, una punzada de desprecio le inundó la mente: “¡Estos malditos cerdos que solo se revuelcan en el barro todo el día! Si no fuera por las ofrendas que solo aparecen aquí y que deben extraerse con talentos específicos de su tribu, ¡el imperio ya habría ocupado este lugar hace mucho!”.
“¡Ya empieza!” gritó la cabeza. Naturalmente, no tenía ni idea de cómo el enviado del imperio los despreciaba.
“¿Hm?” Agigikro se concentró en el altar.
Una capa de niebla turbia y roja oscura envolvía la cima del bosque, rompiendo una barrera con la muerte de los piratas. Comenzó a extenderse hacia el altar, provocando la alegría del jefe al ver que los cánticos subían de volumen.
La niebla roja oscura seguía extendiéndose, como una bestia enorme que hubiera abierto su feroz boca. Gran parte de ella se concentró para formar una gran araña de ocho garras.
¡Salgan de aquí rápido! El gran sacerdote fue el primero en correr al ver a la araña de niebla, rápida y ágil. Los demás sacerdotes hicieron lo mismo.
“Ah...” “Guarda–…”
Unos cuantos guardias nativos que corrían demasiado despacio fueron absorbidos por la niebla. Antes de que pudieran terminar una frase, se desplomaron y murieron. Sus cuerpos se marchitaron en un instante, como si hubieran perdido toda su energía vital.
La araña de niebla se volvió más vivaz tras tragarse toda esa vida. Llegó al altar, y su aterradora, feroz y fea boca contactó a la niña.
*¡Ka-chak! ¡Ka-chak!* Con el trabajo de la araña de niebla, el cuerpo de la joven nativa realizó algunos movimientos extraños, como una marioneta controlada con cuerdas.
Al notar esto, el gran sacerdote se detuvo y concentró su atención en el altar sin pestañear. “Muy bien. El poderoso Balulukulu ya ha cobrado suficientes vidas. Ya no será peligroso”.
La luna rojo violácea brillaba con toda su intensidad, prácticamente como un pequeño sol. La araña de niebla parecía haber cumplido su objetivo y se abalanzó sobre los orificios de la nativa.
*¡Gulu! ¡Gulu!* El vientre plano y liso de la niña comenzó a expandirse extrañamente, y numerosas verrugas comenzaron a moverse, como si una colonia de ratones viviera debajo de su piel.
"¡Todo un éxito!", exclamó el gran sacerdote, y condujo a los demás sacerdotes a un lado del altar. Voltearon a la niña para revelar su vientre. Parecía una mujer embarazada de diez meses, con un tatuaje rojo oscuro en forma de araña en su hermosa espalda. Era como una imagen viviente, muy vívida.
¡La gracia de Balulukulu! El gran sacerdote, con aire solemne, tomó un cuchillo de obsidiana de manos de un aprendiz y comenzó a cantar. Tras cortarse la frente y el pulgar, y mancharse con sangre, colocó la hoja negra sobre el vientre hinchado de la muchacha. Un brillo frío se dibujó en sus ojos mientras la sangre brotaba por todas partes.
¿Es esta la ceremonia del sacrificio? ¡Según los rumores, es muy inusual! Tras ver algo tan sangriento, Agigikro aún podía conversar tranquilamente con la cabeza a su lado.
“Jeje... ¡Este es el mejor método que mis antepasados encontraron tras miles de intentos!” El jefe ahora tenía una expresión de orgullo. “¡Bien, enviado! ¡Por favor, acepte mi regalo!
Con un gesto del jefe, un sacerdote tomó un plato circular dorado y lo acercó. En él había unos cristales rojo sangre del tamaño de huevos de gallina, aún manchados de sangre y pus en la superficie.
“¡Los cristales de Balulukulu!” Los ojos de Agigikro estaban fijos en el objeto del plato y parecía ebrio.
Este cristal era una especialidad de los nativos, y solo se encontraba en esta isla. Si alguien fuerte lo ingería, obtendría una fuerza extraordinaria, siempre y cuando sobreviviera a las secuelas.
Y eso no era todo. Las clases altas del imperio nativo incluso habían descubierto que quemar estos cristales producía un gas único. Provocaba un éxtasis incomparable y era un artículo de lujo del que disfrutaban las clases altas. Era extremadamente caro.
¡Poder conseguirlo en este viaje lo vale! Agigikro parecía impaciente y le hizo un gesto a un guerrero para que tomara la placa dorada.
En ese momento, sin embargo, una voz abrupta los interrumpió.
“Esto sí que es bueno. ¿Puedo echarle un vistazo?” Fue como si una fuerza invisible atrajera cosas en el aire. Los cristales rojo sangre volaron de la placa dorada y cayeron en las manos de un joven noble.
¿Mmm? ¿Quién es? ¡Acaba con él! Tras el robo de un objeto tan importante, Agigikro rugió histéricamente. Inmediatamente después, muchos guerreros nativos se abalanzaron sobre él.

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Brujo del Mundo de los Magos (Novela) Capítulo 944
Estás leyendo el capítulo 944 de Brujo del Mundo de los Magos (Novela), un novela. ¿Qué ocurre cuando un científico de un mundo futurista se reencarna en un mundo de magia y caballeros? Lo que ocurre es que se crea un impresionante maestro de ceremonias. El objetivo de un científico es explorar los… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Brujo del Mundo de los Magos (Novela) tiene 1184 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.