Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 836 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Alrededor del mundo, una distintiva capa atmosférica, impregnada de la esencia de las nubes, descendía gradualmente. Esta capa se asemejaba a un vasto océano en movimiento, fundiéndose con el cielo a la perfección. En algunas regiones, descendía hacia la tierra o el mar, formando un velo brumoso, mientras que en otras, flotaba a cientos o decenas de metros por encima de los habitantes, continuando su lento y casi imperceptible descenso.
Frem se encontraba en las llanuras heladas bajo el cielo nocturno, con la mirada fija en las nubes tumultuosas, ahora tan cerca que solo una fina niebla lo separaba de ellas. La escena estaba iluminada por una luz que se filtraba a través de las nubes, proyectando un resplandor similar al mercurio sobre todo, que momentáneamente dejaba sin aliento y conmovía el alma.
Junto a Frem, la sacerdotisa Delice se encontraba de pie, ambas contemplando el fenómeno celestial tras una prolongada observación. A su alrededor, muchos otros, dispersos por la tundra, estaban igualmente paralizados, como si una fuerza invisible los mantuviera en su lugar. Sin embargo, la atmósfera cambió cuando la gente empezó a entrar en pánico, con la mirada fija en Frem.
“ Su Santidad…” Delice rompió el silencio con la voz ronca. “¿Qué hacemos ahora?”
“Sigamos con nuestras tareas” respondió Frem con voz profunda y firme, resonando en la tundra helada. “Construyan los archivos, transporten las reliquias, protejan nuestro legado. El mundo aún vive; nuestra misión no ha terminado.
La voz del Papa, firme y autoritaria como una roca gigantesca, afianzó la inquietud de todos. Tras una pausa momentánea, los Portadores de la Llama inclinaron la cabeza y luego desviaron su atención del cielo hacia su trabajo en los archivos.
Sin que nadie lo notara, Frem exhaló suavemente. A pesar del débil pulso de su corazón, su mirada preocupada se desvió hacia las distantes brumas flotantes.
…
Sobre un fondo gris blanquecino, la inmensa estructura del Desaparecido flotaba silenciosamente en el “canal de transición”, sin puntos de referencia. Aunque parecía inmóvil en el centro del canal, Duncan sabía perfectamente que él y su nave se desplazaban a velocidades inimaginables.
Los Desaparecidos se habían aventurado más allá del límite del mundo, y Duncan había abandonado definitivamente el Mar Infinito, dejando atrás el santuario construido por antiguos reyes. Más allá del tranquilo canal se extendía el caos absoluto: la extinción de los mundos había dejado tras de sí un desierto tumultuoso y abrasador conocido como el Mar de las Cenizas.
Mientras Duncan sentía que su conexión con el Mar Infinito se debilitaba cada día bajo el control de Alice, le costaba oír las voces de sus dos "avatares". Ahora, solo experimentaba breves intervalos diarios de su consciencia, con sus acciones severamente limitadas.
Este debilitamiento de la conexión se debió a varios factores: la “transformación” de Duncan se intensificaba y la “distancia” física entre los Desaparecidos y los avatares aumentaba. Como mencionó Ray Nora, otras posibles razones podrían estar relacionadas con las condiciones ambientales únicas del Mar de Ceniza.
Sin embargo, hubo buenas noticias. Las "marcas mejoradas" que Duncan había colocado en Nina y otros para mantener el contacto en condiciones difíciles seguían funcionando eficazmente. Estas marcas, diseñadas para un propósito específico y sencillo, prácticamente no se vieron afectadas por los cambios, lo que permitió la comunicación continua con su tripulación.
Tras sus comprobaciones diarias, Duncan deambuló por los Desaparecidos, recorriendo pasillos desiertos y escaleras silenciosas hasta llegar a la cubierta vacía. Alice estaba en la popa, dirigiendo el barco sola, sin la presencia de sus compañeros habituales, lo que le daba al barco la misma sensación que a su llegada: abandonado y silencioso, un eco de su primer encuentro con los Desaparecidos.
Pero algunas cosas no habían cambiado: su mente estaba más ruidosa que durante su primera visita.
Desde algún lugar de su mente, la voz tosca de Shirley resonó: “Oye, oye, capitán, déjame decirte que conseguimos un montón de cosas geniales en ese faro. Esa mujer, Helena, fue muy generosa. Me dejó saquear el almacén, e incluso encontré unos vestidos preciosos... No sé por qué alguien como ella acumularía vestidos bonitos... lástima que me queden grandes, dos tallas más grandes...”.
Entonces la voz sensata y dulce de Nina continuó: “Tío Duncan, todo está bien aquí. Nilu y yo nos hemos hecho buenas amigas, e incluso la ayudé a coser un vestidito... Debes cuidarte en el barco y asegurarte de que tú y Alice coman a tiempo. Dejé muchas galletas y mermelada en la cocina...”.
La voz ronca del marinero intervino: “Capitán, no he estado holgazaneando estos últimos días. La señorita Lucrecia puede dar fe de ello; ya he empezado a ayudar a su tripulación a limpiar la cubierta y los pasillos. No fui tan diligente en el Roble Blanco…”.
Papá , no le hagas caso a sus fanfarronadas; Luni lo obligó a trabajar porque se pasa el día holgazaneando en el almacén. Incluso intentó convencer a mis sirvientes para que se unieran a él para una siesta. Luni ya no lo soportó... ¡Este tipo incluso tuvo la audacia de exigirme un jornal, alegando que trabajar no formaba parte de su contrato cuando firmó con la Estrella Brillante! Esta voz quejosa pertenecía a Lucrecia.
Duncan se detuvo en la cubierta intermedia, escuchando la cacofonía de voces en su cabeza y, finalmente, sin poder contenerse, comentó: "Parece que todos se lo están pasando muy bien".
“ Una sola Shirley es suficiente para convertir cualquier lugar en un campo de batalla”, resonó en la mente de Duncan la voz de Lucretia, cargada de exasperación. “Siembra caos por todas partes, incluso ayer logró convencer a Nilu para que se escondiera en una mesita de noche. ¡Tuve que desmontarlo todo para sacarla! ¿Cómo sueles lidiar con esto?”
“ Normalmente, creo que es manejable”, respondió Duncan pensativo. “Hay mucho silencio en el barco, así que un poco de conmoción es bastante agradable, aunque pueda resultar un poco abrumador para ti”.
Lucrecia dejó escapar un profundo suspiro. “Ah, lo más abrumador sigue siendo la rutina de ejercicios matutinos de la señorita Vanna… aunque, eso podría no ser tan sorprendente como las payasadas de Nilu”.
Mientras escuchaba las quejas de su hija, la expresión de Duncan cambió sutilmente, reflexionando sobre el potencial caos excesivo a bordo del Desaparecidos...
Un momento después, la voz de Morris regresó: "¿Cómo van las cosas por tu lado?"
“ El Desaparecido sigue en el 'canal'”, respondió Duncan, mirando por la borda del barco antes de añadir con indiferencia: “La verdad es que me cuesta calcular, desde la distancia o la ruta, dónde estamos exactamente; ni siquiera Alice está segura. Pero una cosa es segura: nos acercamos a las coordenadas que dio Ray Nora. Alice aún lo siente”.
“… Nunca pensé que la que parecía menos confiable en el barco terminaría haciendo la tarea más crucial”, intervino Shirley, “Al final, ella es la que está contigo en los confines del mundo…”
Mientras el comentario de Shirley flotaba en el aire, se hizo un breve silencio. Tras unos segundos, Duncan volvió a oír a Shirley: "¡Oigan, por qué están tan callados! ¡Alice no es tan confiable como yo! Normalmente me porto tan bien... ¡Nina, no mires hacia otro lado!"
Duncan decidió ignorar las payasadas de Shirley.
“ ¿Cómo está la situación en el Mar Sin Límites?”
Después de una breve pausa, Morris respondió: “Tal como informamos hoy temprano, las nubes han descendido; ahora todo está cubierto por una fina 'niebla' con nubes bajas por todas partes... realmente, si no entendiéramos el significado, parecería un espectáculo magnífico”.
“ La buena noticia es que, aparte de que las nubes se están cerrando, no ha habido otros cambios graves; al menos no ha afectado la navegación”, continuó la voz de Vanna. “Nos dirigimos hacia Pland. Lucrecia planea llevarnos primero; después, regresará a Puerto del Viento con el Estrella Brillante y se quedará allí hasta el final”.
También nos hemos puesto en contacto con el Sr. Tyrian; tras llegar al mar central, una 'Flota de Sol Compartido' partirá de Pland rumbo al norte. La Srta. Agatha se trasladará a esa nave y viajará a Frost.
En cuanto a Sailor, hemos organizado una reunión con el capitán Lawrence en Morfeo si el gobierno de la Ciudad-Estado sigue en activo. De lo contrario, el Roble Blanco vendrá a llevarlo a Morfeo.
Vanna hizo una pausa por unos segundos antes de agregar suavemente:
“ Capitán, tenga la seguridad de que manejaremos todo bien y no lo defraudaremos”.

Continúa leyendo
Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 837
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 836
Estás leyendo el capítulo 836 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.