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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 813 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ding... Ding Ding... Los ecos sonoros de un dios grabando meticulosamente en la arena con un cincel en medio de los restos quemados de épocas pasadas. Para Vanna, el gigante aparece tal como lo recordaba: envejecido, imponente, con el desgaste de incontables épocas grabado en su rostro como profundos cortes de hacha. Su cabello y barba están descuidados, y sus ojos parecen hundidos. Sin embargo, en comparación con sus recuerdos, se ve aún más marchito y encorvado. Su túnica deshilachada parece latir con un sutil resplandor rojo, como si aún se le pegaran las brasas de un fuego que se apaga hace tiempo. De vez en cuando, pequeñas chispas escapan de los bordes de su prenda al moverse; la luz parpadeante proyecta sombras cortas y efímeras sobre la arena del desierto. El gigante alza el brazo una vez más, el martillo choca con el cincel, y este golpea la arena suelta, creando un sonido nítido, similar al del metal al golpear la piedra. A pesar del esfuerzo, la arena resulta ser un material resistente, sin dejar huella, solo el sonido claro y resonante del cincel en el vasto desierto. De pie junto a una duna de arena, Vanna observa esta escena familiar desde la distancia. Tras un momento de vacilación, da un paso tentativo hacia adelante, siguiendo el ejemplo de su capitán. Entonces, rompiendo el silencio, la voz profunda y áspera del gigante la alcanza: “El tiempo… es una ilusión, una construcción que los observadores imponen a un mundo cambiante. La historia, entonces, no es más que una sombra proyectada por seres sintientes en este tiempo ilusorio. Para estos observadores, el significado se basa en la existencia de las 'personas'… sin ellas, el significado se desvanece”. Vanna se detiene a unos metros del gigante. “ Aquí había piedras donde se podía escribir la historia. Pero ahora solo queda arena, e incluso las llamas se han reducido a un tenue destello”, reflexiona el gigante, mirando una pequeña hoguera que lucha contra el viento gélido. “Se acerca su fin”. “ La civilización nació de la llama y la piedra, y concluirá con ellas…” Vanna se encuentra hablando, haciendo eco de las palabras que Ta Ruijin una vez compartió con ella en un sueño profundo en Wind Harbor. Ante esto, el gigante levanta la cabeza y su mirada se encuentra con la de Vanna. “ Hace poco, tuve un sueño fugaz, un recuerdo de un pasado lejano, casi olvidado, que solo dejó vagas impresiones… pero entre esas sombras, te vi”, dice, mirando a Vanna a los ojos, con una sonrisa que dibuja las profundas líneas de su rostro. “Gracias por acompañarme en ese viaje. Aunque ahora se me escapan los detalles… todavía lo recuerdo; fue un viaje marcado por la soledad”. Los ojos de Vanna se abren ligeramente con sorpresa: "Te refieres al paisaje onírico de la Atlántida, ¿cómo... cómo pudiste saber sobre eso?" “ En el momento en que el tiempo está a punto de completar su ciclo, cada evento que se ha desarrollado dentro del continuo temporal está interconectado”, reconoce Ta Ruijin con un sutil asentimiento, su voz resonando con una profunda comprensión. “En los primeros días de la creación de este santuario, estaba intrínsecamente ligado a sus corrientes temporales... ahora, mi conocimiento abarca un amplio espectro”. Luego dirige su mirada hacia Duncan, que está cerca de Vanna. “ Con paciencia he esperado tu llegada, Usurpador de Llamas”, dice el gigante, con una sonrisa teñida de melancolía, “Sin embargo, tu presencia aquí es un raro faro de importancia en este vacío de vacío”. “ Para ser franco, no me había imaginado que este lugar sería como es”, admite Duncan, suspirando con sinceridad palpable. “Supuse que… como cronista de la civilización, te iría mejor que a otras 'deidades'. Después de todo, la 'memoria' está bajo tu dominio; deberías poseer mayor resiliencia contra la 'decadencia'”. Ta Ruijin niega con la cabeza, con un dejo de resignación en la voz. “Contrariamente a lo que cabría esperar, cuando una catástrofe se extiende lo suficiente, la 'erradicación de la historia' suele ocurrir antes de la extinción de los propios seres”, explica. “No siempre ocurre que una raza muera y luego su historia se desvanezca; lo que es más trágico, mientras una raza aún vive, su historia ya puede ser olvidada... el olvido es un profundo vacío”. Hace una pausa, el peso de su reflexión es evidente. “El olvido es, sin duda, un profundo vacío, sobre todo cuando muchos aspectos de este mundo pueden desvanecerse abruptamente. Las “correcciones” dentro del santuario son insuficientes para sanar las lagunas dejadas por los “prototipos blasfemos”, dejando tras sí cicatrices y grietas interminables en el tejido de la historia. Me he esforzado por ocultar estos puntos de distorsión histórica que podrían propagar la corrupción, reconstruyendo incansablemente los recuerdos del reino mortal, una y otra vez... hasta que las piedras se convirtieron en arena, y la arena en polvo, sin que quedara casi nada que restaurar”. Con un gesto de resignación, Ta Ruijin suelta la piedra y el cincel. En cuanto entran en contacto con la arena amarilla, se desintegran, fundiéndose a la perfección con el suelo del desierto. Duncan avanza hacia el gigante, cuya figura sentada aún supera a la de los hombres más altos: "Eres consciente de mi propósito aquí". “Sí , el Navegante Dos ya me ha informado” responde Ta Ruijin con voz firme y serena. “Has venido a decretar la conclusión de este mundo, como preví hace mucho tiempo... todo será incinerado por tu mano; este acto es el primer paso hacia su salvación. Duncan mira fijamente al gigante, con curiosidad evidente en su pregunta: "¿Te refieres a la época anterior a la fundación del santuario, cuando tú y los demás reyes antiguos me conocieron por primera vez? ¿Es por eso que me llamaste 'Usurpador de la Llama'... porque vislumbraste el futuro?" “ Puede que no posea la capacidad de comprender las complejidades del mundo entero como lo hace el Navegante Dos, pero he sido dotado de una visión que se extiende a lo largo del tiempo; aunque, admito, no siempre es tan beneficiosa como uno esperaría”, dice Ta Ruijin con una risita, con un dejo de nostalgia en la voz. “En el viejo mundo, quienes depositaron su fe en mí creían en esta habilidad mía, y por lo tanto, estaba a mi alcance”. Duncan comparte su confusión interior; su voz refleja una mezcla de contemplación y preocupación. “La idea de 'quemarlo todo' siempre ha estado ensombrecida por mi miedo a alcanzar esa 'quema final'“, confiesa. “Esta ansiedad se arraigó poco después de que el Navegante Uno me presentara esa 'estrategia de toma de control'; una visión de un Finalizador del Juicio Final me mostró un final así. En esa versión particular de la historia, mis acciones también llevaron al fin del mundo, pero la fatalidad era inevitable”. Hace una pausa, revelando su más profunda aprensión: “Esa ha sido mi principal preocupación, lo único que realmente me ha atormentado: la quema final se cierne como una sombra ominosa. No puedo evitar sentir... que las condiciones para su inicio son inquietantemente similares a las acciones que estoy a punto de emprender. Si doy el primer paso, ¿estaré sin darme cuenta dirigiéndonos hacia ese desastroso final?”. Mientras están sentados en medio de las arenas amarillas, Ta Ruijin se inclina y mira a Duncan a los ojos en un momento de profunda conexión antes de finalmente romper la mirada. “ Existe una divergencia crucial”, comienza, con la voz cargada de gravedad propia de su edad. “Tanto si consideramos el plan del Navegante Uno como tu plan actual, 'quemar el mundo' parece un 'primer paso' inevitable. Sin embargo, la verdadera distinción... depende de quién eres en el momento en que inicias este plan”. ¡Al mencionar la “Llama Eterna”, se enciende una luz en la cabeza de Duncan! Una idea clave, antes esquiva y ahora clarísima, se le ocurre. Movido por un instinto, se acerca aún más, su mirada penetrante en los ojos del gigante: "¿Estás sugiriendo…?" “ La influencia que ejerce el capitán Duncan es finita”, articula Ta Ruijin con serena claridad, “Has habitado este avatar durante un largo periodo, pero… sigue siendo, fundamentalmente, solo un avatar”. La comprensión de Duncan es palpable mientras mira sus manos, aceptando la raíz de su inquietud subyacente y comprendiendo el origen de sus aprensiones instintivas... Es el “yo” confinado dentro de esta forma, percibiendo las limitaciones del avatar y emitiendo una advertencia subconsciente. Él no es simplemente Duncan; es Zhou Ming. Duncan representa sólo una de sus encarnaciones, similar al anticuario de Pland o al cuidador del cementerio de Frost: el capitán de Desaparecidos, sólo una entre tres fachadas. La odisea espiritual inicial de Duncan comenzó con la activación de esa brújula de bronce, mientras que la aventura espiritual inaugural de Zhou Ming empezó en el momento en que atravesó la niebla desde su apartamento de soltero. Con una respiración profunda, permite que esta nueva comprensión se ancle dentro de él. En realidad, Zhou Ming ya había comenzado a intuir ciertas verdades sobre su identidad, reconociendo que su supuesto "verdadero yo" a bordo del Desaparecidos no era en esencia diferente de los "avatares cadáver" que utilizaba en Pland y Frost. Comprendía que " Duncan" era su personaje inaugural en este mundo, pero aún no había explorado a fondo las implicaciones más profundas de esta revelación. La cuestión de si era fundamentalmente Duncan o Zhou Ming había sido crucial desde el principio. Reflexionando sobre esto… Zhou Ming frunce el ceño al recordar el encuentro inicial con Cabeza de Cabra a su llegada a El Desaparecido. Recuerda la profunda consciencia de la entidad sobre su presencia y su persistente pregunta: "¿Nombre?". “ Justo cuando empiezas a comprender la importancia de esta pregunta”, la voz de Ta Ruijin interrumpe inesperadamente la ensoñación de Duncan, devolviéndole la atención al presente. “¿Te sugiero que moderes un poco tus pensamientos? El brillo de tu luz estelar es casi cegador”. Duncan se da cuenta de repente, al notar por primera vez la sutil luz estelar que irradia. Esta suave luminiscencia ha comenzado a envolver las arenas amarillas circundantes, como si sumergiera el desierto en un vasto cielo nocturno estrellado. Mientras tanto, Ta Ruijin se abriga con su gastada túnica como para protegerse del resplandor de las estrellas y su voz tiene un tono de resignación. De pie cerca, Vanna parece impasible, pero hay una mirada perpleja en su rostro. Parece una estudiante que, estando junto a su mentor, se encuentra perdida en la complejidad de la conversación. En respuesta, Duncan ofrece una tos incómoda: "Eh... mis disculpas". Tras sus palabras, la luz de las estrellas que había iluminado sutilmente el entorno comienza a retirarse.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 813

Estás leyendo el capítulo 813 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.