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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 773 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Duncan empujó suavemente la puerta del camarote del capitán y entró, atrayendo de inmediato la mirada de Cabeza de Cabra, quien descansaba sobre la mesa de navegación. Bajo la tenue iluminación del camarote, la mirada de Cabeza de Cabra lo siguió en silencio, un marcado contraste con el bullicio habitual de la vida marinera. Con aire despreocupado y un gesto de la mano, Duncan anunció su regreso: “Duncan Abnomar, he vuelto”, antes de mirar por la ventana, con la curiosidad impregnada en su tono, “¿Dónde estamos ahora?” Antes de entrar en la cabina, Duncan observó que su barco había navegado con éxito a través de la ominosa niebla oscura. Ahora, notó, la niebla que cubría el mar había recuperado su tono grisáceo. La densa niebla parecía casi serena bajo la luz, deslizándose silenciosamente en la distancia. “ Llegamos al límite de seis millas náuticas hace unos quince minutos. La flota está en espera, esperando sus órdenes”, respondió el Cabeza de Cabra, con la voz entrecortada al mover la cabeza para mantener la mirada fija en Duncan. “Parece que… se ha aventurado mucho o ha estado ausente durante bastante tiempo. A primera vista, apenas lo reconocí”. Duncan escuchó las palabras de Cabeza de Cabra, que denotaban cierta inquietud, pero se limitó a hacer un gesto de desdén con la mano. En lugar de acercarse a la mesa de navegación como solía hacer, giró lentamente, con la mirada fija en otra cosa. Su mirada se posó en una antigua linterna de latón que colgaba discretamente en la pared junto a él; su presencia era tan común como cualquier otro objeto de la habitación cuando estaba apagada. Con un movimiento deliberado, sacó la linterna de su gancho y la examinó de cerca; su antigüedad era evidente en su cuidadoso manejo. “¿Tiene intención de visitar la cubierta inferior?” preguntó Cabeza de Cabra desde atrás, con un tono de perplejidad en la voz. “La cubierta inferior está tranquila actualmente, no requiere intervención, y dada nuestra crítica situación… “No , no me dirijo a la cubierta inferior” interrumpió Duncan, llevando la linterna a la mesa de navegación y dejándola con aire despreocupado. “¿Qué puede decirme sobre esta linterna? Cabeza de Cabra pareció momentáneamente desconcertado por el repentino cambio de enfoque del capitán, sobre todo tras su prolongada ausencia y su repentino regreso. Sin embargo, respondió tras una breve pausa, con tono reflexivo: “En cuanto a su función, creo que ya le he informado. Sin embargo, si pregunta por sus orígenes... debo admitir que ya estaba aquí cuando abordé”. “ Esta linterna fue parte de los Desaparecidos desde el principio”, reflexionó Duncan, con una chispa de comprensión encendiéndose en sus ojos. Entonces se le ocurrió una pregunta, una que nunca antes se le había ocurrido: “Espera, ¿cómo sabes entonces el propósito de la linterna? ¿Quién te explicó su función? ¿Y qué hay de los demás objetos de esta nave...?” “ El propio barco me transmitió el conocimiento”, comenzó Cabeza de Cabra, haciendo una pausa momentánea al adoptar un tono más solemne. “Conozco el propósito de todo a bordo de esta nave. Una parte significativa de este conocimiento proviene de la propia 'memoria' del barco, mientras que el resto proviene de…” Su voz se apagó, dejando que su mirada se dirigiera hacia Duncan, atrapada en un breve período de vacilación. “ De una época lejana, cuando 'el capitán' aún era capaz de pensar y comunicarse esporádicamente.” Duncan reconoció esta revelación con un gesto de la cabeza, indicando que no deseaba profundizar más en el asunto, y redirigió su atención a la linterna en cuestión. Al observar el intenso escrutinio del capitán sobre la linterna, la curiosidad de Cabeza de Cabra se despertó. Inspeccionó detenidamente el objeto familiar y notó la seriedad de Duncan: "¿Hay algún problema con esta linterna?" “Está bien” Duncan dudó un momento, consciente de que hablar de temas relacionados con “el otro lado” de la puerta en presencia de Cabeza de Cabra era imprudente. Así que optó por una pregunta más indirecta”: Me preguntaba si esta linterna sirve para algo más que para consolar durante las inspecciones de la cubierta inferior. “ Hasta donde sé… su única función es la que usted describió”, respondió Cabeza de Cabra después de una breve contemplación, mostrando con seriedad su comprensión, “Acompaña al capitán a través de los rincones oscuros, recordado por el barco para esta función… tal vez, ¿podría pedirle su opinión a la señorita Lucretia?” Duncan consideró esto por un momento, cuando abruptamente, una sombra comenzó a hincharse en un espejo cercano, pronto dando paso a la forma de Agatha materializándose desde dentro de la oscuridad, "Capitán, hemos interceptado una señal de la dirección del faro, preguntando si ha ocurrido un incidente". Con un suspiro, Duncan se puso de pie y volvió a colocar la linterna en la pared, consciente de que el Estrella Brillante, junto con el trío de buques de guerra de la iglesia que servían como escoltas y navegantes, esperaban su directiva. Reconociendo la importancia de su misión de explorar la frontera, particularmente dada la naturaleza peligrosa de los “mares exteriores” más allá de la línea fronteriza de seis millas náuticas, sabía que cualquier demora era desaconsejable. Ordena a Vanna que se comunique con sus compañeros. Dile a los barcos de guerra de la iglesia que se acerquen al faro y avisa a Sailor que esté listo en la popa. Estamos listos para cruzar la frontera. “Entendido , capitán.” Agatha hizo una reverencia respetuosa y su forma se disipó gradualmente en la sombra del espejo. Posteriormente, Duncan salió de la cabina del capitán, sus pasos lo llevaron a través de la cubierta envuelta en niebla hasta que subió las escaleras junto a la cabina, que lo llevaron a la amplia cubierta de popa. El Mar Infinito se extendía ante él, con su superficie como un espejo y tranquila bajo una densa niebla gris. El cielo estaba nublado, pero había un resplandor distintivo que impregnaba las nubes y la niebla, una iluminación distinta a la de la luz del sol o la Creación del Mundo, proyectando una luz difusa que salvaba al mar de la oscuridad total. Este “brillo” único que impregna los mares fronterizos es un fenómeno que persiste incluso en los días en que el sol está oculto a la vista, proyectando una luz surrealista sobre las aguas. “ Tantas escenas impresionantes, tantos misterios que anhelan ser explorados…” Estas palabras llegaron a Duncan desde una presencia cercana. Al volverse hacia la fuente, observó a Morris de pie al borde de la cubierta de popa, con la mirada perdida en la densa niebla que se extendía a lo lejos. El venerable erudito vestía un abrigo viejo y desgastado, con una pipa apagada en la mano y un gesto de contemplación en sus rasgos. Sintiendo la mirada de Duncan sobre él, Morris se giró, ofreciendo una sonrisa con tintes de autodesprecio. “ Solo un ataque de sentimentalismo, Capitán. Es difícil no sentir una punzada de arrepentimiento ante la perspectiva de la desaparición del mundo y rodeado de innumerables fenómenos que podrían ocupar varias vidas de estudio.” Duncan permaneció en silencio, simplemente uniéndose al viejo erudito para mirar hacia la niebla. En medio de la niebla, se alzaba un faro monumental, una maravilla arquitectónica que fusionaba la funcionalidad de un faro, la santidad de una iglesia y la innovación de una plataforma a vapor. En sus cimientos se alzaba un núcleo de vapor que alimentaba un vasto puerto, sobre el cual se alzaba una iglesia, cuyo diseño se inspiró en la tormenta. La aguja central de la iglesia servía de base al faro, alrededor del cual una solemne estructura negra se elevaba en espiral. Se veían conductos de vapor sagrados, enclavados entre cada giro de la espiral, y coronando la estructura se encontraba la "antorcha", una llama bendita que brillaba con una intensidad que superaba cualquier luz mundana; su brillo era un testimonio de las oraciones de la iglesia. Incluso en la densa niebla que cubría los mares fronterizos, su luz atravesaba la niebla. Sin embargo, su alcance flaqueó ante el caos que había más allá de las seis millas náuticas, un ámbito que ya no estaba limitado por el “orden”. “ Ese es el 'faro' erigido por la Iglesia de la Tormenta en la frontera oriental. Las otras tres iglesias principales controlan faros similares”, añadió Vanna, tras acercarse también a la cubierta de popa. “Su Gracia Helena mencionó que estos faros representan la cumbre de los logros de las iglesias en sus expediciones fronterizas. Pueden mantener la comunicación y la navegación durante un breve periodo más allá de la línea fronteriza de seis millas náuticas, pero ese es el límite de su capacidad”. El sonido de los silbatos de vapor llenaba el aire, un recordatorio de la actividad de los mares cercanos. Los tres buques de guerra de la iglesia, encargados de la navegación, pasaron lentamente junto a la Estrella Desaparecida y Brillante, dirigiéndose hacia el enigmático faro envuelto en niebla. Los buques de guerra de la iglesia habían cumplido su función; la siguiente fase de "cruzar la frontera" era un viaje para el que no estaban preparados. Marcó el final de la contribución de los vivos a la expedición, allanando el camino para que el "barco fantasma" asumiera el mando. El sonido de pasos vacilantes que se acercaban atrajo la atención de Duncan. Al girarse hacia la fuente, observó a la Anomalía 077 dirigiéndose hacia él, una figura insegura. Ataviado con un "uniforme naval" adquirido de una fuente desconocida, el atuendo le caía torpemente sobre su cuerpo demacrado y descompuesto, en marcado contraste con los restos de su ropa original y andrajosa. El uniforme, que le quedaba mal a su cuerpo marchito, parecía un intento de ocultar los restos de la mortalidad. “ Esto fue proporcionado por la iglesia…” La anomalía 077, al captar la atención de Duncan, rápidamente hizo un gesto con la mano: “Pensé que sería apropiado vestirse más apropiadamente… un toque de formalidad nunca viene mal”. Duncan asintió en señal de reconocimiento y preguntó casualmente: "¿Estás preparado?" “… Para ser honesto, me siento algo aprensivo”, admitió Sailor, sus dedos ajustando instintivamente un botón de su uniforme antes de recomponerse, esforzándose por proyectar una apariencia de confiabilidad, “Pero estoy listo”. Renunciando a más conversación, Duncan levantó la mirada hacia la Estrella Brillante y comunicó en silencio: "Lucy". “ Estoy aquí, papá.” “Sailor está lista para tomar el control. Deberás mantenerte cerca de los Desaparecidos” instruyó Duncan con gravedad. “De ahora en adelante, dejaré de restringir la influencia de la Anomalía 077 y, en su lugar, amplificaré su presencia. Si todo sigue según lo planeado, la Estrella Brillante también será envuelta por sus poderes. Navegaremos por el "rumbo correcto" hacia la morada final de la Diosa de la Tormenta. Lucrecia respondió con una voz que transmitía calma y resolución: “Entendido, seguiré el ritmo”. Con un asentimiento y una inhalación profunda, la mirada de Duncan volvió a la Anomalía 077, que ahora había tomado posición al timón. “… Timonel, cumpla con sus deberes.” “ ¡Sí, Capitán!” La declaración llegó con una fuerza y un volumen que contradecían la voz ronca de Sailor. Agarrando el timón con ambas manos, inició la transición. Casi inmediatamente, una luz verdosa comenzó a brillar alrededor del Desaparecido, extendiéndose gradualmente hasta abarcar a la Estrella Brillante en su resplandor. El sonido de chirridos y crujidos llenó el aire como si la estructura misma del espacio se retorciera. Los rostros de ambas naves adquirieron una cualidad etérea antes de ajustar su rumbo y avanzar hacia la niebla más densa. Cuando se embarcaron en esta aventura que traspasaba los límites, Duncan fue recibido por el sonido de silbatos de vapor. Al principio se oyó la despedida del trío de buques de guerra de la iglesia, seguido de la señal del faro de la iglesia fronteriza y, por último, los resonantes llamados de los barcos de la Iglesia de la Tormenta anclados cerca del faro. Estos silbatos de vapor, que resonaban en los confines del mundo conocido, anunciaban la Estrella Desaparecida y Brillante mientras aceleraban una vez más, despidiéndose del reino de los vivos y cruzando hacia lo desconocido.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 773

Estás leyendo el capítulo 773 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.