Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 771 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La atmósfera en el Nido se sumió en un silencio inquietante por un breve instante, tanto que los temblores constantes y leves que solían resonar entre las estrellas parecieron detenerse. Ray Nora notó que la figura humanoide frente a ella se congelaba, casi como si sus palabras la hubieran suspendido temporalmente. Entonces, tras lo que pareció una eternidad, el espacio que había permanecido inmóvil, donde la luz estelar se había detenido, comenzó a latir y a cambiar de nuevo, rompiendo el silencio.
“¿ Solo hay una linterna? ¿Puedes contarme más sobre sus alrededores? ¿Y dónde se encuentra exactamente?”, insistió Zhou Ming, con la mirada fija en los ojos de la Reina de Hielo con intensa curiosidad, bombardeándola con preguntas.
Ray Nora respondió rápidamente: “Solo hay una linterna, y cuelga de un trozo de madera roto. Eso es todo: no hay otros objetos alrededor. Parece estar suspendida en el aire, envuelta en una densa niebla”, explicó. “En cuanto a su ubicación, está increíblemente cerca de tu 'palacio', casi justo al lado...”.
Hizo una pausa momentánea, como si un aluvión de detalles adicionales acabara de ocurrírsele. Tras ordenar sus ideas, continuó: “La linterna en sí no emite una luz intensa; lógicamente, no debería ser visible a distancia a través de la niebla. Sin embargo, en cuanto llegué aquí, me llamó la atención. Acerqué mi “casa flotante” y me llevó bastante tiempo alcanzarla. Es como si... la luz de la linterna no se viera obstaculizada por la niebla ni por la distancia; mientras permanezca encendida en este lugar, su luz parece capaz de alcanzar cualquier punto dentro de esta niebla”.
Al escuchar su detallado relato, Zhou Ming se sumió en una profunda reflexión. Ray Nora añadió: “Por supuesto, estas son solo mis observaciones y especulaciones; deben comprender que muchos fenómenos aquí son… inusuales, lo que me dificulta discernir si mis percepciones o sentimientos reflejan con precisión la realidad”.
" Entiendo", respondió Zhou Ming en voz baja. Entonces, algo pareció refrescarle la memoria, lo que lo impulsó a levantarse de repente y caminar hacia un escritorio cercano.
Ray Nora permaneció sentada en el sofá, recelosa de moverse. Desde su perspectiva, observó cómo la masa de luz estelar, previamente inmóvil, comenzaba a estirarse y moverse en una dirección impredecible, hasta detenerse finalmente.
Sin prestar atención a la mirada confusa, Zhou Ming tomó una hoja de papel del borde del escritorio y un lápiz, comenzando a dibujar rápidamente. Dibujó una linterna de diseño tradicional, hecha de latón, intentando capturar con precisión los intrincados detalles de la linterna que colgaba en el camarote del capitán.
Al poco rato, regresó con Ray Nora con el dibujo en la mano y le mostró la representación en el papel. "¿Se parece así la linterna?", preguntó.
La entidad hecha de luz estelar extendió sus extremidades, cada una terminada en numerosos ojos que convergían en un punto único. Frente a estos ojos, la proyección holográfica de una linterna se materializó como si surgiera del vacío.
El cuerpo de Ray Nora se tensó en respuesta. La historia había demostrado que las demostraciones casuales de seres de altas dimensiones podían resultar fatales para el mortal desprevenido, capaces de llevar incluso a los eruditos más experimentados al borde de la locura con una simple mirada. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que no estaba cayendo en la locura.
La multitud de ojos la miraba con dulzura, mostrando una paciente y amistosa anticipación a su reacción. Parecía haberse acostumbrado por completo a la presencia de estos seres iluminados por las estrellas.
“… Es muy similar”, dijo Ray Nora con voz ronca, mientras examinaba la imagen proyectada con atención. “No logro comprender los detalles, pero el parecido es sorprendente: entre un setenta y un ochenta por ciento de precisión”.
Zhou Ming exhaló un suspiro de alivio al escuchar su evaluación; su teoría ahora ganaba credibilidad sustancial.
La linterna era “suya”: un faro dejado por Duncan Abnomar durante su último viaje en el año 1800, un “marcador” similar a una luz guía en este dominio de otro mundo.
La mente de Zhou Ming estaba inundada de contemplación, envuelta en un silencio que la envolvía mientras recomponía sus pensamientos fragmentados. La linterna en medio de la niebla adquirió un significado simbólico que trascendía la mera iluminación; servía como un faro de guía.
Para los barcos que se encuentran a la deriva en la niebla, una luz que atraviesa la penumbra indica el camino hacia la seguridad, un faro que conduce hacia el refugio.
Su propia morada, envuelta en la niebla, podría marcar el límite de este reino o quizás estar incluso más allá. Aquí, el regreso al reino del orden está velado por el caos…
La presencia de la linterna establecía una “conexión” que apuntaba geográficamente hacia el Mar Sin Límites y marcaba temporalmente el momento en el que los Desaparecidos resurgirían en la realidad, señalando la conclusión inminente de la existencia del Mar Sin Límites.
Perdido en sus pensamientos, la mirada de Zhou Ming se desvió, reflexionando sobre las profundas implicaciones.
Sus experiencias lo habían llevado a una vaga comprensión de las “reglas profundas” que gobiernan el mundo, entre las cuales ocupaba un lugar primordial el papel crítico de la “información” en el tejido de la realidad.
Evidentemente, el “capitán” que se había aventurado hasta el fin del mundo también había encontrado estas verdades: parecía que en el viaje final del Desaparecido, “él” había llegado a conocer muchos secretos.
La atención de Zhou Ming se dirigió a la puerta del apartamento. Bajo su intensa mirada, la puerta pareció abrirse de par en par, revelando la niebla negra y arremolinada que se extendía más allá. Al otro lado se encontraban los Desaparecidos, concretamente los aposentos del capitán, junto a la “Puerta de los Perdidos”.
Ése era el lugar que le correspondía a la linterna.
Así quedó confirmado: la linterna había estado siempre en su puerta, una presencia constante.
La atención de Zhou Ming regresó de la vívida imaginación de sus contemplaciones, la puerta frente a él permaneció cerrada, un guardián silencioso esperando el regreso de su dueño a la realidad desde las profundidades del pensamiento.
Mientras tanto, Ray Nora se cuidaba de guardar silencio. Si bien no podía discernir expresiones humanas en la masa de luz estelar que representaba al ser frente a ella, percibía su profunda concentración. Los pensamientos de esta entidad enviaban ondas a través del caos circundante, acompañados de un gemido constante, bajo e indistinto que parecía llenar el espacio a su alrededor. Recordó el riguroso entrenamiento de su juventud, diseñado para evitar que escuchara, pensara o intentara comprender estos sonidos que intentaban invadir su mente.
Su objetivo era claro: evitar que sus propios pensamientos se disolvieran en los de la entidad, evitar convertirse en una idea transitoria más dentro de su vasta contemplación.
Afortunadamente, este intenso período de reflexión pareció llegar a su fin: el omnipresente gemido bajo se apagó lentamente y la atención de la entidad regresó a ella con un enfoque suave.
" Disculpa, me distraje un poco", ofreció Zhou Ming cortésmente. "Ahora, pasemos a tus otras experiencias. Me intriga bastante".
Ray Nora suspiró aliviada, agradecida por el cambio de enfoque. Le resultaba mucho más fácil hablar de sus experiencias que escuchar los pensamientos de la entidad.
Tras liberarme, al principio me costó controlar mi "casa a la deriva", así que terminé vagando durante lo que pareció un periodo prolongado. De hecho, creo que experimenté una duración más larga de la que cabría esperar, encontrándome con numerosos fenómenos extraños relacionados con las líneas temporales a lo largo del camino ...
Zhou Ming escuchó sin interrupción el relato de Ray Nora sobre sus aventuras tras su escape. Su atención era constante y llena de interés mientras ella describía los sucesos extraordinarios y sobrenaturales que presenció al obtener su libertad.
En general, los relatos de sus viajes no aportaban gran cosa para resolver los enigmas que Zhou Ming se planteaba; eran principalmente relatos de paisajes y fenómenos peculiares que uno podría encontrar en el reino de los espíritus. Sin embargo, para Ray Nora, estas experiencias superaban todo lo que hubiera podido imaginar o experimentar durante su reinado como Reina de la Escarcha.
Había logrado su deseo de explorar, siendo testigo de una gran variedad de vistas a lo largo de su extenso viaje.
Finalmente, Ray Nora llegó al tema del último “perturbación” que enfrentó y cómo llegó a este lugar envuelto en niebla.
“… La perturbación ocurrió después de que escapé del subespacio mientras navegaba justo sobre las profundidades abisales del mar, bajo esa 'cúpula' con el cielo estrellado estancado”, recordó. “De repente, una onda expansiva surgió de las profundidades del mar, aparentemente dirigiéndose directamente hacia mí, y me expulsó con fuerza. Después de eso, perdí por completo el control de mi 'casa a la deriva' durante un largo período. Para cuando logré estabilizarme, me encontré aquí”.
Zhou Ming estaba sumido en sus pensamientos, frunciendo el ceño mientras reflexionaba sobre la situación. "¿Podría ser el Señor del Inframundo?", murmuró para sí mismo en voz baja, con un deje de incertidumbre en la voz. "Pero eso no parece del todo cierto... Tiene que haber una razón detrás de esto".
“¿El Señor del Inframundo?” Ray Nora, al captar su especulación murmurada, reaccionó con visible sorpresa. “¿Quieres decir que el Señor del Inframundo fue responsable de crear esa onda expansiva y me envió aquí intencionalmente?
“ Solo especulaba”, aclaró Zhou Ming negando con la cabeza, consciente de que no había una respuesta definitiva. Así que rápidamente desvió la conversación del tema. “No nos detengamos en eso por ahora. Hablemos de esta 'niebla'. ¿Sabes qué es realmente este lugar?”
Ray Nora se tomó un momento para considerar su pregunta, su silencio se prolongó por un largo rato antes de asentir de manera compleja.
Al principio, no tenía ni idea. Pero después de pasar un tiempo envuelta en esta densa niebla, comencé a presenciar... 'fantasmas'. El conocimiento pareció inundar mi mente de la nada” dijo en voz baja, con un dejo de asombro en la voz. “Este es el fin del mundo. Aquí, he vislumbrado la sombra del fin de todas las cosas.
“ Deberías considerarte afortunado por haber seguido esa linterna hasta mi puerta y haberte detenido frente a mi casa”, respondió Zhou Ming con gravedad. “Menos mal que no te adentraste más en esta niebla. De lo contrario, podrías no haber encontrado el camino de regreso”.
En ese momento, incluso la valiente Reina del Hielo sintió un escalofrío recorrer su columna.
Se dio cuenta de que había sido como una viajera en una balsa, impotente ante la corriente, precipitándose hacia el borde de una cascada. Justo cuando estaba a punto de ser arrastrada por el borde hacia el abismo, la única "roca" en los rápidos la detuvo fortuitamente.
Aunque la colisión con esta “roca” casi la destrozó.
Sin embargo, tras una breve pausa, una expresión de vacilación cruzó su rostro y finalmente expresó un pensamiento inquietante: "En realidad... me aventuré demasiado..."
Zhou Ming, sorprendido por un momento, respondió con un desconcertado "¿Hmm?"
“… Después de seguir la 'luz' hasta tu 'palacio', intenté contactar con la gran 'entidad' que se encontraba allí, pero no respondiste en ese momento. En cambio, una sombra emergió de tu 'palacio'. Esa fuerza indescriptible golpeó mi 'casa a la deriva', haciéndola perder el control una vez más por un breve instante, y fui empujado hacia las profundidades de la niebla. Por suerte, esta vez no fue demasiado grave…”
La expresión de Zhou Ming se volvió ligeramente incómoda ante su admisión.

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Estás leyendo el capítulo 771 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.