Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 738 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
De repente, un rugido inesperado y fantasmal rompió el silencio, sumiendo la pantalla de la computadora que Zhou Ming observaba fijamente en un abismo de oscuridad absoluta. Casi de inmediato, Zhou Ming percibió un cambio peculiar en su entorno; era como si el mundo a su alrededor se sumiera en el silencio. El familiar zumbido del ventilador de su computadora comenzó a desvanecerse, el zumbido distante y persistente del refrigerador disminuyó gradualmente, y toda la habitación se sumió en un silencio extraño e inquietante. La atmósfera parecía transformarse en algo sobrenatural.
Este extraño suceso ocurrió justo después de que Zhou Ming ingresó la frase “Singularidad inversa” en la barra de búsqueda de su computadora.
Parpadeó confundido y, con cierta inquietud, echó la silla hacia atrás y se levantó. La silla se movió hacia atrás sin hacer ruido, sus pies no hicieron ruido al tocar el suelo, e incluso un bolígrafo que tiró accidentalmente del escritorio aterrizó silenciosamente en el suelo.
Por unos instantes, Zhou Ming temió haberse quedado sordo de repente.
Pero entonces se dio cuenta de que no era su audición la que fallaba. Era el propio entorno que lo rodeaba el que estaba cambiando; la habitación se oscurecía cada vez más.
Las luces se apagaron, dejando que todos los objetos de la habitación fueran absorbidos lentamente por una neblina caótica y sombría. Todo empezó a perder su color en la oscuridad creciente. Las cortinas estampadas fueron las primeras en perder su brillo, desvaneciéndose en un gris y blanco apagados. Este efecto de decoloración se extendió a su escritorio, silla e incluso a su cama. Uno a uno, los objetos de su habitación se volvieron monocromáticos antes de ser absorbidos gradualmente por las sombras cada vez más profundas...
Sentía como si cada elemento de un sistema complejo se apagara sistemáticamente. En cuestión de segundos, la habitación que Zhou Ming conocía se transformó en un espacio lleno de caos y penumbra. Cuando incluso las paredes circundantes desaparecieron, quedó sumido en una oscuridad absoluta y envolvente.
Zhou Ming se quedó congelado, observando su nuevo y extrañamente oscuro entorno con una sensación de extraña familiaridad y una peculiar comodidad.
Después de un tiempo, sus ojos comenzaron a acostumbrarse a la penumbra. En medio del caos de sombras, notó unas formas borrosas que despertaron su curiosidad.
Con un momento de vacilación, Zhou Ming caminó hacia esas formas, su mente corriendo con pensamientos sobre lo que podrían ser, a juzgar por su posición y distancia.
Empezó a distinguir varios objetos distintos en el corazón de este vacío oscuro y caótico. Parecían ser "modelos" realistas, suspendidos en lo que debería haber sido el extremo más alejado de su habitación.
Me vinieron a la mente nombres como El Desaparecido, Roble Blanco, Pland, Escarcha… y allí estaba el “Árbol del Mundo”, Atlántida, flotando misteriosamente en el aire.
Estos objetos permanecieron en la vasta extensión aparentemente sin vida, pareciendo ser los únicos restos de este “mundo” transformado.
Zhou Ming miró con asombro estos “coleccionables” flotantes, mientras su mente corría con una avalancha de preguntas y teorías.
¿Por qué está pasando esto? ¿Qué significa todo esto? ¿Qué mensaje intenta transmitirme esta experiencia surrealista?
En medio de la oscuridad envolvente, el “Árbol del Mundo” Atlántida se le apareció a Zhou Ming como una planta flotante en una maceta, girando suavemente como a la deriva. Sus ramas se extendían tiernamente hacia el vacío, ya sea explorando el espacio circundante o creciendo sin rumbo ni propósito. Zhou Ming observó esta representación en miniatura del Árbol del Mundo con una mezcla de curiosidad y vacilación. Tras una breve pausa, extendió un dedo hacia él con cautela.
Fue en ese instante que Zhou Ming percibió con claridad una sorprendente transformación en su propio cuerpo. Con asombro e incredulidad, observó que su carne y sangre se habían transformado en un espectáculo cósmico de luz estelar. Su ser estaba ahora repleto de densas galaxias y nebulosas brillantes, dando la impresión de una neblina de estrellas. Las estrellas en su interior parecían flotar inmóviles, evocando una antigua ilusión estelar pintada en la cúpula de un océano profundo y oscuro.
Sin embargo, había algo en esta transformación cósmica que me parecía diferente, desconocido.
Mientras Zhou Ming miraba sorprendido su brazo, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su dedo hizo contacto con una rama del Árbol del Mundo.
En ese momento, su mente se vio inundada por un torrente de información, tan vasto y complejo que desafiaba la comprensión humana. Entre este torrente de datos, Zhou Ming sintió como si recorriera una eternidad de existencia en un instante, presenciando el nacimiento de deidades primitivas, el surgimiento de las primeras formas de vida, árboles gigantes, vastos bosques, ríos caudalosos, imponentes montañas, civilizaciones en evolución y un tapiz de recuerdos...
Abrumado, Zhou Ming retrocedió medio paso, y el torrente de información se desvaneció abruptamente. Abrió los ojos y vio que Atlantis seguía girando en su lugar, con sus ramas golpeando ocasionalmente a sus compañeras, como Roble Blanco, Pland y Frost...
Aturdido por varios segundos, Zhou Ming finalmente recuperó la compostura. Observó la escena surrealista que tenía ante sí y dijo con desconcierto: “Atlantis, no intimides a tus compañeros de cuarto”.
Luego levantó la mirada hacia la inmensa oscuridad que lo rodeaba.
Antes de que la habitación desapareciera, este era el lugar donde había un estante contra la pared de su apartamento de soltero: el límite de su espacio confinado, la cáscara del “capullo”.
Pero ahora, sin la habitación, la oscuridad parecía infinita.
Zhou Ming vaciló, luego se levantó lentamente y comenzó a moverse con cautela hacia la oscuridad, tanteando su camino como si temiera chocar con la pared que recordaba que estaba allí.
Su cautela resultó sabia.
Casi de inmediato, se topó con una barrera invisible en la oscuridad: una superficie dura y fría le impedía el paso. Sintió que su brazo chocaba contra ella y la empujó, pero la encontró inamovible.
La habitación podría haber desaparecido, pero el caparazón del "capullo" permanecía. Seguía atrapado en ese lugar, sin poder escapar. La oscuridad aparentemente infinita era, en realidad, solo otro aspecto del duro y confinado caparazón.
Zhou Ming se paró frente a esta barrera invisible, golpeándola varias veces en vano antes de resignarse. Se giró y miró hacia donde había venido.
Solo una puerta solitaria se alzaba silenciosa en medio de la oscuridad envolvente de una habitación donde todos los muebles, incluyendo la computadora, habían desaparecido misteriosamente. Parecía ser la única vía de escape de este espacio enigmático.
Tras un prolongado silencio, Zhou Ming rompió la quietud y se dirigió a la oscuridad: "¿Alguien puede explicar esto?". A pesar de comprender que hablarle al vacío podría parecer irracional, insistió con gran seriedad: "¿Es esto algún tipo de 'respuesta'?".
La oscuridad no ofreció respuesta.
¿ Es esto una pista sobre el concepto de 'Singularidad Inversa'? ¿O quizás una oscura 'demostración' destinada a ilustrarme sobre mi esencia o mis habilidades?
Aún así, la oscuridad no respondió.
Zhou Ming continuó, buscando claridad: "¿Alguien puede explicarme cuál es el propósito de enviar un fragmento de 0,002 segundos del universo a través del tiempo? ¿Dónde puedo encontrar guía para mi viaje?". Luego añadió con sarcasmo: "¿No hay atención al cliente? ¿Una civilización que ha alcanzado la cima de la historia y, sin embargo, no proporciona un manual de usuario? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?".
Pero no había nadie; estaba solo en la oscuridad.
En el vasto vacío que siguió a la catastrófica destrucción de su universo natal, solo la consciencia de Zhou Ming persistió, atrapada en un capullo duro y completamente negro. Por primera vez, fue plenamente consciente del inmenso vacío que lo rodeaba.
El tiempo, inmenso e indistinto, transcurrió. Zhou Ming sintió como si hubieran transcurrido siglos en esta oscuridad desolada antes de exhalar finalmente un leve suspiro.
“ No hay nada aquí…”, dijo, con un tono de voz teñido de autodesprecio.
Preparándose para descansar, aunque su cuerpo sobrenatural, como una estrella, parecía inalcanzable para la fatiga, comenzó a sentarse. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de agacharse, algo le llamó la atención: un fino y apenas visible “borde brillante” brilló momentáneamente en su visión periférica, un breve destello en la oscuridad implacable.
Al instante, sus ojos se abrieron en señal de alerta.
Era una línea delgada.
Sin pensarlo dos veces, extendió la mano y agarró la cuerda. La ligera tensión que sintió le aseguró que era real, no producto de su imaginación.
Zhou Ming levantó rápidamente la línea para examinarla más de cerca. Tras un instante, rastreó su origen hasta donde la línea se extendía más allá de un límite invisible fuera del “capullo”.
Levantándose lentamente, con la cuerda firmemente en la mano, la observó atravesar sin esfuerzo la “barrera invisible” que nunca había podido traspasar, flotando hacia la vasta e interminable oscuridad exterior. El otro extremo de la cuerda se desvaneció en el vacío, sin destino ni conexión conocidos.
Zhou Ming tiró con cautela de la misteriosa cuerda varias veces, y cada tirón se topó con una leve resistencia que parecía imposible de superar. Se resistía a ejercer más fuerza, temiendo romper este singular vínculo con el mundo más allá de su confinamiento actual.
Tras un rato de deliberación, Zhou Ming decidió qué hacer. Con un gesto deliberado, convocó una pequeña llama verde pálido en la punta de su dedo, guiándola suavemente hacia el hilo.
En un instante, como atraída por un imán invisible, la llama fue absorbida por el núcleo del hilo, desapareciendo por completo.
La conexión que tenía con la llama cesó abruptamente.
Zhou Ming parpadeó, desconcertado por este imprevisto. El vínculo con su llama, algo que siempre había mantenido, incluso a través de barreras formidables como las profundidades marinas que parecían de otra dimensión, ¡nunca se había roto tan completamente!
¿Este misterioso suceso fue resultado del hilo o de la interferencia de la barrera invisible?
Estos pensamientos se arremolinaron brevemente en la mente de Zhou Ming. Pero antes de que pudiera reflexionar más, sintió un repentino vacío en la mano: la delgada línea había desaparecido.
Antes de que pudiera procesarlo por completo, un zumbido profundo y resonante llenó el espacio a su alrededor. Entonces, la luz y el color inundaron su visión como si un sistema se reiniciara tras un apagado temporal. Las paredes, las ventanas, el techo, el suelo y todos los muebles de la habitación reaparecieron en un espectáculo de luces brillantes y sombras cambiantes.
Sorprendido por esta abrupta transformación, Zhou Ming retrocedió instintivamente, apoyándose en un estante cercano. Las ramas de Atlantis le rozaron el brazo al hacerlo.
" ¿Ni siquiera me avisan...? Al fin y al cabo, este es mi hogar..." No pudo evitar murmurar para sí mismo, sacudiendo ligeramente la cabeza mientras sus ojos recorrían la habitación, reevaluando su entorno. Entonces, como si presentiera algo, levantó la vista bruscamente.
En ese mismo momento, un sonido resonó en el silencio de su apartamento de soltero:
“ Toc, toc, toc…”
Alguien estaba en la puerta.

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Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 739
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 738
Estás leyendo el capítulo 738 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.