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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 736 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Duncan y su equipo acababan de salir de la cueva cuando se reunieron con Vanna, Amber y sus otros compañeros, que los esperaban en un valle. Juntos, iniciaron una retirada estratégica hacia la seguridad de la costa de la isla. La tierra misma bajo sus pies tembló, amplificando el sonido de las rocas al partirse y estallar en los profundos valles. Una cacofonía de rugidos y murmullos caóticos reverberó en el aire, con un sonido propio de pesadillas. Sombras indistintas y amenazantes se fundieron en la niebla; su presencia se sentía más que se veía, mientras un viento inquietante y gélido aullaba entre las rocas de formas extrañas que flanqueaban los acantilados. Entre las brumas arremolinadas, estas rocas parecieron cobrar vida de forma inquietante, transformándose en enormes estructuras con forma de extremidades que descendían de las montañas. Se retorcían y temblaban, emitiendo sonidos similares a los de alguna entidad monstruosa al tragar y masticar. Un lodo viscoso rezumaba de ellas, chisporroteando y liberando humo negro al contacto con el suelo. Incluso los veteranos guerreros de la iglesia, acostumbrados a los peligros de los mares fronterizos, sintieron una oleada de tensión en este ambiente inquietante. Los marineros, armados con espadas de acero encantadas, linternas y amuletos, avanzaban con cautela, siempre atentos a las sombras inquietas que acechaban junto al sendero. Amber, blandiendo una espada larga, caminaba junto a Vanna, recitando en voz baja oraciones a la Diosa de la Tormenta. Como suaves olas del océano, el sonido tranquilizador de sus palabras protegía las mentes de los guerreros de los susurros insidiosos y la influencia corruptora de los demonios. Liderando el grupo estaba un sacerdote de la muerte, adornado con tatuajes, que sostenía una caja sagrada de ceniza de hueso sagrado. Su presencia pareció disipar la niebla momentáneamente, haciendo que las figuras de los demonios se desvanecieran y creando un breve y apacible camino para su regreso. Al observar la destreza de los guerreros de la iglesia en el peligroso viaje, Duncan sintió un profundo alivio. Caminaba con serenidad al final del grupo, sumido en una profunda introspección. Tras un tiempo, navegaron con éxito por el interior agreste e indómito de la isla y llegaron a la carretera principal que conducía al muelle. La costa estaba ahora tentadoramente cerca. De la espesa niebla que se extendía frente a ellos, surgían los sonidos de cañones y explosiones, iluminando intermitentemente el cielo con enormes llamas. Estas ráfagas ardientes iluminaban una gran franja del cielo, pintándola de un impresionante rojo intenso. “ Imitaciones de barcos y enormes demonios errantes han emergido en el mar cercano, enfrentándose a nuestra flota en una feroz batalla”, informó Amber con expresión seria. Sostenía una espada larga en una mano y, en la otra, una linterna adornada con patrones de tormenta. “Los exploradores informan que parte de la Isla Sagrada está experimentando una transformación inquietante. Algunos tramos de los acantilados marinos parecen estar ablandándose y derrumbándose en el agua. Aunque este lado de la isla permanece intacto por ahora, es evidente que toda la isla está, de alguna manera, “despertando”. Duncan levantó la mirada, observando las enormes piedras en las montañas que parecían cobrar vida en la niebla, y los siniestros tentáculos negros que emergían de las colinas cercanas, serpenteando hacia las regiones más bajas. Esta isla, tal como la describió Shirley, es en realidad un "pedazo de carne" del Señor del Inframundo. Toda la isla es parte de su tentáculo, que se extiende hasta nuestro mundo. Parece que ahora está empezando a corregir este "error". Con un dejo de arrepentimiento en su voz, Amber dijo: “…Es una pena que se entierren todas las verdades ocultas aquí”. Frunció los labios pensativa. “Si hubiéramos tenido más tiempo, podríamos haber explorado a fondo esta isla. Los Aniquiladores llevan siglos arraigados aquí. Debe de haber una miríada de secretos oscuros y siniestros ocultos… quizás incluso los secretos de sus bases secretas y listas de agentes en varias ciudades-estado…”. Al escuchar las palabras de Amber, impregnadas de una sensación de pérdida, Duncan guardó silencio. Su mirada seguía el continuo colapso y deformación de la isla, y su mente se remontaba a la asombrosa, pero desolada y oscura “cordillera” que había presenciado en las profundidades de las profundidades. Habían pasado diez mil años… El “Navegante Uno”, inicialmente diseñado para remodelar ecosistemas, se había transformado en un gigante grotesco y retorcido debido a su crecimiento descontrolado. Sus extremidades se extendieron a través de las dimensiones hasta llegar al mundo real, en continuo crecimiento sin fin. Esto llevó a Duncan a reflexionar que incluso si el Mar Sin Límites no hubiera experimentado un "mal funcionamiento", incluso si Visión 001-El Sol hubiera continuado sosteniéndolo, la expansión incesante del Navegante Uno por sí sola podría haber sido suficiente para desencadenar otro apocalipsis. Y este "apocalipsis" no parecía muy lejano: quizá, dentro del próximo siglo, la forma exponencialmente creciente del Navegante Uno llenaría las profundidades marinas y luego se extendería salvajemente por todas las dimensiones. Sus tentáculos penetrarían cada Ciudad-Estado, extendiéndose por todo el mar, enredando todos los barcos que navegaban por sus aguas, hasta que todo en el mundo fuera de nuevo consumido por su "creador", convirtiéndose en parte de ese lodo negro y rezumante, con tentáculos retorcidos. …¿ Era esta la visión que aquellos alucinantes Aniquiladores ilusos tuvieron en sus alucinaciones? Tal como profetizaron, un día, el Señor del Inframundo regresaría a este mundo miserable, la materia primigenia brotaría de sus profundidades y el mundo entero volvería a su estado puro y original… En cierto modo, esos devotos fanáticos habían vislumbrado un fragmento de la “verdad” de este mundo, tal vez a través de una conexión fugaz con el Señor del Inframundo, o en su transformación en demonios y su contacto imprudente con el Elemento Primordial… Habían visto un destello del futuro e interpretaron esa terrible perspectiva de la manera que eligieron entender. Duncan inhaló profundamente y sacudió la cabeza lentamente, meditando. Recordó su encuentro con el Navegante Uno, quien le había extendido una invitación para que se hiciera cargo de este refugio. El Navegante Uno había expresado la esperanza de que Duncan incineraría su enorme, ahora incontrolable, cuerpo en el proceso. Reflexionando sobre esto, el Navegante Uno reconoció con serenidad que tal acto serviría como una forma de "liberación", un alivio de una misión pesada y prolongada. A Duncan le resultó evidente que mantener este refugio había sido una tarea larga y ardua, que podría agotar incluso una “máquina” antigua hasta el punto de la desesperación. Con renovada convicción, Duncan reafirmó su determinación de buscar una solución alternativa. Se dio cuenta de que mantener ese refugio no era la mejor opción (al menos, no la mejor que se podía concebir). Tras sortear una serie de desafíos, el equipo de Duncan finalmente regresó al muelle oculto, enclavado bajo la protección de una bahía interior y acantilados. Las pequeñas embarcaciones que habían usado para llegar allí seguían amarradas, meciéndose en las agitadas aguas. Entre ellos, el barco de desembarco del Desaparecidos destacaba notablemente por su violento balanceo. En una escena peculiar, la proa del bote se elevaba hacia el cielo, sobresaliendo del agua poco profunda como una brizna de hierba cola de zorro, rebotando y balanceándose. Al llegar Duncan y su equipo, el bote repentinamente volvió a la superficie y, con los remos temblorosos, se dirigió a la orilla, balanceándose con entusiasmo al golpear el agua con sus remos. Duncan se quedó sin palabras ante este extraño espectáculo. Tras un momento de observación silenciosa, Lucretia se volvió hacia Duncan con un tono de voz que denotaba reticencia: “Papá, no estoy muy segura de querer subirme a ese barco…”. “Es un poco vergonzoso” admitió Duncan con un suave suspiro tras una breve pausa. “Pero abordemos de todos modos. Hemos llegado demasiado lejos como para abandonarlo ahora. Si lo hacemos, podría hundirse aquí mismo, y ya tenemos suficientes barcos fantasma en este mundo. Explicar otra nave de desembarco resentida sería todo un reto... Con un suspiro de resignación, Lucrecia, con evidentes emociones encontradas, siguió a su padre en el peculiar bote pequeño. Las tres barcas de remos partieron del muelle, cortando rápidamente el agua hacia la salida de la pequeña bahía, envueltas en una densa niebla iluminada por destellos y llena del sonido de estruendosas explosiones. Al salir de la bahía y avistar los principales acorazados cercanos, Shirley pareció percibir de repente algo alarmante. Giró bruscamente la cabeza hacia la pequeña isla. Sus ojos, que brillaban con una luz tenue, parecida a la sangre, se abrieron lentamente con horror. “¡ La isla está empezando a hundirse!” En medio de una serie de estruendos atronadores, toda la Isla Sagrada comenzó a derrumbarse y desplomarse, como si una sustancia blanda perdiera su integridad estructural. Sus acantilados se desplomaron como cera derretida, con lodo negro rezumando de cada poro de tierra y roca. Enormes tentáculos y extremidades dentadas emergieron de los acantilados y costas reblandecidos, agitándose salvajemente en el mar embravecido. En medio del caos, innumerables demonios frenéticos corrían y rugían por los acantilados que se derrumbaban, intentando huir, pero aparentemente atados por una fuerza invisible, incapaces de abandonar los confines de la Isla Sagrada. Estaban condenados a hundirse junto con toda la isla en el abismo... Duncan observó atentamente cómo la Isla Sagrada experimentaba una transformación notable. En lugar de hundirse bajo las olas como era habitual, parecía como si se estuviera "disolviendo" en la superficie del mar, como el hielo derritiéndose bajo el sol. Se dio cuenta de que el Navigator One estaba en proceso de “retraer” esa extremidad extendida erróneamente hacia las sombras. A pesar del colapso inminente del refugio y del estado irreversible de su propio ser, Navigator One todavía se esforzaba por corregir los errores del sistema lo mejor que podía, evitando el colapso definitivo por un poco más de tiempo. Pero Duncan no pudo evitar preguntarse: ¿cuántas veces más podría funcionar realmente esta táctica de “retrasar”? Sentados en la popa del barco, Duncan y Alice contemplaron la Isla Sagrada. Estaba casi completamente disuelta en el mar, sus últimos contornos se difuminaban en la niebla cada vez más densa, desvaneciéndose como un sueño que se desvanece lentamente. Justo antes de que ese último contorno desapareciera por completo, Duncan captó débilmente una voz: un temblor profundo y resonante que parecía viajar en la brisa. “ No olvides nuestro acuerdo, Usurpador del Fuego…” Sintiendo un agarre en su brazo, Duncan se giró para ver a Alice, sus profundos ojos morados eran la característica más distintiva en la atmósfera brumosa. “ Lo oí hablar, Capitán.” Yo también lo oí, Alice. ¿Crees que aún puedes localizarlo? Alice asintió pensativa y se rascó la cabeza. "Mmm, no estoy del todo segura del método exacto, pero creo que... si necesitas encontrarlo, puedo guiarte. Recuerdo... el 'camino'". Duncan asintió suavemente en señal de reconocimiento: "Es suficiente por ahora". Después de una breve vacilación, Alice preguntó con cautela: “Entonces… ¿vamos a regresar a buscarlo?” “ Creo… que lo haremos”, afirmó Duncan. “¿ Y cuándo crees que será eso?” Duncan reflexionó un momento antes de responder: “…Al menos antes del fin del mundo”.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 736

Estás leyendo el capítulo 736 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.