Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 698 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
.
Una figura de cabello corto y negro, vestida con una túnica blanca inmaculada, pasó a toda velocidad, alcanzando solo un borde de la visión de Duncan. Por un instante, pareció que la figura era solo una ilusión. Duncan observó cómo el extraño se adentraba en las enigmáticas profundidades de la Visión 004, desapareciendo finalmente tras un muro.
Mientras los pensamientos de Duncan se arremolinaban con términos como "Observador del Juicio Final" y "Equipo de Inspección del Juicio Final", una intensa curiosidad lo invadió. Se giró hacia la imponente figura que tenía a su lado y preguntó con entusiasmo: "¿Cuál es el propósito de esta gente?".
"Su tarea", respondió el Guardián de la Tumba con calma, "es navegar por las corrientes del tiempo, confirmar que el santuario se mantiene fiel al diseño del creador dentro de nuestros límites temporales conocidos y detectar cuándo el sistema está a punto de fallar".
A medida que se aventuraban más profundamente en la misteriosa "Tumba del Rey Sin Nombre", el interés de Duncan creció con la explicación del Guardián.
Observadores viajeros en el tiempo encargados de predecir la Gran Aniquilación… ¿Podría tal cosa existir realmente?
De repente, Duncan levantó la vista, recorriendo con la mirada la arquitectura de estilo antiguo, las paredes y las columnas del pasillo. Surgió otra pregunta, más profunda. "¿Qué es exactamente este lugar?", preguntó, sintiendo que se cuestionaba más a sí mismo que al guardián.
Al preguntar, se dio cuenta de la extraña naturaleza de su pregunta, casi retórica, pero sintió que el Guardián de la Tumba comprendería su verdadera intención.
“Este lugar” comenzó el Guardián, con su voz clara y resonante captando la atención de Duncan” es el primer y último Puesto de Observación Cretense. Hace mucho tiempo, hubo mil doscientos Puestos de Observación del Juicio Final, diez de los cuales, conocidos como los puestos cretenses, estaban directamente bajo nuestro control.
Los pensamientos de Duncan corrieron, recordando un pasaje de un texto antiguo que había estudiado:
Para evitar el trágico destino del Rey del Sueño y del Rey Gigante Pálido, dividió el plan, transformando las naciones en mil doscientas ciudades, las primeras diez confiadas a ese clan, por eso llamado 'Cretense'…
De repente, todo hizo clic: Visión 004 era en verdad una reliquia del antiguo Reino de Creta, un monumento que había perdurado durante más de diez mil años y que aún cumplía su propósito como "Anomalía".
Además, el libro herético que había leído una vez demostró tener razón una vez más. Las “mil doscientas ciudades” que mencionaba eran reales, no ciudades-estado independientes, sino mil doscientos “Puestos de Observación del Juicio Final”.
Los conocidos como 'El equipo de investigación del Juicio Final' partieron de estos puestos y viajaron a través del tiempo para monitorear el funcionamiento del santuario y establecer su 'límite temporal' al borde de la operatividad...
Entonces, de repente, un vasto espacio atrajo la atención de Duncan. Arrancado de sus pensamientos, contempló con asombro el inmenso paisaje que se desplegaba ante él.
Sin percatarse de la distancia recorrida bajo la silenciosa escolta del enigmático "Guardián de la Tumba", Duncan llegó al final del pasillo. Al cruzar una puerta monumental, le impactó el vasto espacio abierto que se extendía ante él, tan inmenso que apenas parecía parte de ninguna estructura que hubiera conocido.
Ante él se extendía una enorme plaza bajo un cielo tenue y amarillento, capaz de albergar a decenas de miles de personas para una gran asamblea.
De pie ante la puerta del pasillo, Duncan observó una rampa de piedra inclinada que conducía al borde de la plaza. La plaza estaba pavimentada con grandes losas de piedra grisácea, y una amplia pasarela dividía la zona. Pilares solemnes con un ligero brillo metálico se alzaban a lo largo del camino; sus superficies desgastadas insinuaban estructuras antes más elaboradas, ahora reducidas a ruinas. En medio de la decadencia se alzaba una estructura intacta: un enorme trono en el centro de la plaza.
Este trono oscuro, imponente y majestuoso, dominaba el espacio a su alrededor, con su alto respaldo dominando la plaza. Una luz sombría, casi crepuscular, envolvía el espacio, ensombreciendo las reliquias desmoronadas, cada una de las cuales emanaba una sensación de eterna soledad.
Duncan sintió una ola de inexplicable desolación que lo invadía al observar las ruinas cubiertas de polvo y su atmósfera opresiva que pesaba pesadamente sobre su alma.
El Guardián de la Tumba, vestido de blanco, había avanzado, descendiendo silenciosamente la rampa hacia la plaza desolada.
Después de un breve momento de contemplación, Duncan lo siguió en silencio.
Juntos, bajaron la cuesta hasta el amplio sendero que atravesaba la plaza, flanqueado por hileras de altos y solemnes pilares de piedra. La mirada de Duncan recorrió el lugar, observando las otrora magníficas estructuras, ahora reducidas a escombros y ruinas.
Mientras Duncan caminaba, imágenes fugaces desfilaban ante él: figuras con largas túnicas blancas o grises más cortas que se movían más allá de las columnas, cruzando la plaza a toda prisa, dirigiéndose hacia las puertas ahora desiertas en la periferia, o agrupándose, aparentemente enfrascadas en discusiones serias.
En su imaginación, Duncan casi podía reconstruir la bulliciosa actividad que una vez llenó este lugar, durante la era de la creación, cuando el "Rey de las Tinieblas" aún perfeccionaba el diseño de un nuevo mundo, con el antiguo Reino de Creta actuando como "asistentes" del creador en la configuración de este reino. Se reunieron aquí, sentando diligentemente los cimientos del santuario, orquestando los planes para una civilización destinada a prosperar durante diez mil años.
En el período inmediatamente posterior al cataclismo conocido como la Gran Aniquilación, las secuelas eran palpables en el mundo terrenal. Los restos del cataclismo persistían, flotando como espectros. El tejido mismo de la realidad parecía fluctuar y vacilar, mientras el orden natural de las cosas aparecía y desaparecía como una frágil ilusión. Durante esta época tumultuosa, los consejos de reyes se reunieron repetidamente, con sus reuniones cargadas de urgencia y desesperación tras dos Largas Noches fallidas, y la amenazante sombra de una tercera que se cernía lentamente. Fue durante esta época caótica que un grupo, posteriormente conocido como el "Equipo de Inspección del Juicio Final", atravesó el velo temporal para delinear los límites del santuario dentro de la dimensión del tiempo. Aunque el Mar Sin Límites posiblemente apenas comenzaba a formarse y las ciudades-estado eran meros conceptos aún por realizarse, el "sol" no había salido, los primeros "humanos" yacían inactivos dentro de la base de datos del Rey de las Oscuridades, y solo las luces fugaces del antiguo Reino de Creta proporcionaban un brillo temporal en este mundo desordenado.
Originalmente, esta ubicación específica no fue designada como Visión 004, sino que era uno entre mil ciento noventa y nueve puestos de observación, todos esparcidos entre las cenizas de la Gran Aniquilación, esperando en silencio el nacimiento de un nuevo mundo.
Ahora, toda esa grandeza y tumulto se habían desvanecido, dejando nada más que esta reliquia desolada y decadente suspendida en un vacío justo afuera del mundo real, provocando los pensamientos profundos de Duncan y sus interminables conjeturas.
Más adelante, la alta figura del Guardián de la Tumba caminaba pausadamente, con un movimiento que evocaba una solemne marcha a través del tiempo. Al encontrarse con otro grupo de miembros del Equipo de Inspección del Juicio Final que serpenteaban entre las columnas de piedra, rompió repentinamente el silencio: “Hace mucho que no envían mensajes”.
“…Eso es porque se han vuelto locos”, murmuró Duncan suavemente.
“Oh” el Guardián de la Tumba simplemente asintió y continuó su avance lento y contemplativo.
Tras un tiempo, como si reflexionara en voz alta, comenzó: “Al principio, enviaron una gran cantidad de información; en el primer ciclo de contacto tras su partida, transmitieron noticias de la era de las ciudades-estado. Relataron el auge y la caída de la Alianza del Mar Distante en medio de la oscuridad. Informaron de la desaparición del Reino de Creta y anunciaron con júbilo la aparición del “sol”. Los detalles que proporcionaron estaban repletos de elementos que nos costaba comprender, aspectos no previstos en el plano original. Sin embargo, en los cálculos posteriores del creador, la aparición de estas anomalías parecía no solo plausible, sino inevitable...”.
Detuvo sus pasos y alzó la mirada para posarse en el enorme y siniestro trono en el centro de la plaza. Siguió un prolongado silencio, durante el cual pareció sumido en un mar de pensamientos. Finalmente, negó suavemente con la cabeza.
Luego, sus mensajes se volvieron esporádicos y cada vez más crípticos. A veces… el contenido escapaba a nuestra comprensión. Parecía como si se hubieran adentrado demasiado en las corrientes del tiempo o quizás demasiado lejos de nuestra comprensión inicial…
Las comunicaciones que recibíamos de ellos a menudo contenían contradicciones y aparecían fuera de orden cronológico, un fenómeno que se hizo más frecuente con el tiempo. Según los cálculos del creador, esto era previsible, dada la naturaleza del santuario como una construcción finita: es como un faro que proyecta su luz en el desierto. El tiempo es la extensión que recorre esta luz; cuanto más se extiende, más se topa con la oscuridad indefinida y creciente… En los confines del tiempo, si no encontraban otro faro, significaba que realmente no había nada más que descubrir o reportar…
El Guardián de la Tumba hizo una pausa, su silencio se prolongó hasta un abismo indefinido de tiempo. Luego, casi como si hablara al aire, murmuró: “Hace mucho tiempo que no envían mensajes...”.
Duncan permaneció en silencio, con la mirada fija en el imponente trono oscuro que tenía ante sí, aparentemente diseñado para un ser de estatura colosal. Su mirada se dirigió lentamente a la figura sentada en él.
Una figura decapitada permanecía allí inmóvil, con una intrincada red de enormes cables y conductos alrededor del cuerpo como venas y nervios. Estos se conectaban a diversas interfaces y puertos en el propio trono, algunos de los cuales aún parpadeaban con la tenue luz de la actividad residual. Dentro de algunos tubos, se veía una semblanza de circulación vital, con un misterioso fluido fluyendo hacia dentro y hacia fuera.
Al ver la figura decapitada, la expresión de Duncan cambió sutilmente, recordando una situación que Ted Lir le había descrito. Sin embargo, una profunda sensación de reconocimiento que emanaba de la figura lo impactó aún más, provocándole un escalofrío de inquietud.
Se quedó allí, paralizado por la visión, durante lo que pareció una eternidad. Finalmente, impulsado por una fuerza irresistible, pronunció: “En el subespacio, hay un cuerpo decapitado sentado en un trono negro...”.
“Esa es su sombra” respondió el Guardián de la Tumba en voz baja, con un eco profundo en su voz. “Cuando el creador tomó su cuerpo, solo pudo reclamar una parte; fue destrozado, no solo físicamente, sino en todos los sentidos imaginables. Su memoria, alma, sombra, pensamientos, pasado y futuro... todo se fragmentó durante la Segunda Larga Noche. El creador trajo esta parte de él aquí, mientras que su sombra permaneció en el lugar de su fallecimiento inicial.
De repente, Duncan se giró para encarar al Guardián de la Tumba; una chispa de reconocimiento se encendió en su interior al volver la vista hacia la figura en el trono. Impulsado por una apremiante necesidad de respuestas, preguntó: "¿Quién ocupa exactamente el trono?".
“Saslokha” reveló el Guardián de la Tumba, con la voz impregnada de conocimiento ancestral. “El creador creó el 'cretense' original a su imagen.

Continúa leyendo
Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 699
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 698
Estás leyendo el capítulo 698 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.